Vatican Insider - 19.06.2018

 

Foto: cathopic.com 

 

Durante la audiencia del pasado 16 de junio a los miembros del Foro de las Asociaciones Familiares, el Papa Francisco habló con franqueza y realismo sobre el aborto, la familia y el matrimonio.  

 

En un discurso improvisado, el Pontífice habló de cuestiones espinosas como la del aborto de los niños enfermos, tema al que dedicó críticas durísimas, comparándolo con las prácticas que se usaban en Esparta o, incluso, en la Europa nazi. «He escuchado que está de moda o, por lo menos es normal, que cuando durante los primeros meses de embarazo se hacen análisis para ver si el niño no está bien o viene con algo, lo primero que se ofrece es: “nos deshacemos de él”. El homicidio de los niños… para resolver la vida tranquila se mata a un inocente», afirmó Bergoglio. «Cuando era un muchacho, la maestra de historia nos hablaba de los peñascos, para arrojarlos, para salvaguardar la pureza de los niños. Una atrocidad, pero nosotros hacemos lo mismo». 

 

Y sin ir demasiado lejos en el tiempo: «En el siglo pasado todo el mundo se escandalizó por lo que hacían los nazis. Hoy hacemos lo mismo, pero con guante blanco», denunció el Pontífice. «¿Por qué –preguntó alzando la voz– no se ven enanos por las calles? Porque el protocolo de muchos médicos dice: “Viene mal, deshagámonos de él”». 

 

Es doloroso constatarlo, pero hoy funciona así. También «doloroso», según el Papa es que «hoy se habla de familias diversificadas, de diferentes tipos de familia. Sí, es verdad que “familia” es una palabra análoga, también se dice “la familia de las estrellas”, la “familia de los árboles”, “la familia de los animales”… Pero la familia a imagen de Dios es una sola, entre hombre y mujer… El matrimonio es un sacramento grande». 

 

La familia es una sola 

 

El Papa abordó el tema de la familia: «La familia es una aventura bella y hoy, lo digo con dolor, vemos que muchas veces se piensa en comenzar una familia, hacer un matrimonio, como si fuera una lotería. “Vamos, si va, va, si no va, borramos la cosa y empezamos otra”», anotó. 

 

Desgraciadamente, muchas veces hay demasiada «superficialidad» en relación con el «don más grande que Dios ha dado a la humanidad: la familia, ícono de Dios», subrayó el Pontífice. Es un don, aunque la pareja en cuestión sea atea: «Puede darse que un hombre y una mujer no sean creyentes, pero si se aman y se unen en matrimonio son imagen y semejanza de Dios, aunque no crean… Es un misterio», dijo el Papa. 

 

De cualquier manera, añadió, sirve «un catecumentato para el matrimonio»; «se necesitan hombres y mujeres que ayuden a madurar». Empezando por las cosas pequeñas, como, por ejemplo, la preparación de la fiesta de las nupcias. Y afirmó: «lo importante es amarse y recibir el sacramento, y después hagan las fiestas que quieran», pero no funciona cuando «lo secundario sustituye a lo importante». 

 

Una válida preparación de las parejas jóvenes, además, es importante «también para la sucesiva educación de los hijos». Otro buen desafío: «No es fácil educarlos, son más listos que nosotros en el mundo virtual, saben más que nosotros… ¡Educar al sacrifico de la vida familiar no es fácil!». Sobre todo es difícil hacerlo en este tiempo de crisis, económica y social, que parece impedirle a muchos padres que «pierdan tiempo» con los hijos. «Para ganar hoy hay que tener dos trabajos. La familia no es tomada en consideración», observó Francisco, animando, una vez más, a no vivir bajo esta «cruz» y «esclavitud» del trabajo y de sus horarios excesivos, sino a privilegiar el tiempo que hay que pasar con los niños. «Jueguen con los hijos, no les digan que no molesten», exhortó el Pontífice. 

 

«Los hijos son el don más grande», insistió. Siempre, incluso cuando «están enfermos»: «los hijos que se reciben como vengan, como Dios los mande». Pero también hay parejas que no los quieren: «Una vez me encontré con unos que se habían casado diez años antes, sin hijos. Es muy delicado, porque los hijos se quieren, pero a veces no llegan. En cambio supe que ellos no querían hijos. Pero esta gente tenía en la casa tres perros y dos gatos», contó Francisco. 

 

En su reflexión dedicó también un poco de tiempo a la traición: «Una cosa que en la vida matrimonial ayuda mucho es la paciencia, saber esperar», porque «hay en la vida situaciones de crisis fuertes, feas, en las que también llegan tiempos de infidelidad». Además de la paciencia sirve mucho «el perdón»: «muchas mujeres (pero también a veces lo hace el hombre), en el silencio han esperado, viendo hacia otro lado, esperando que el marido volviera a la fidelidad». Esta es «la santidad que perdona todo porque ama», subrayó Francisco. 

 

Y contó una anécdota personal: «A mí me gusta saludar en las audiencias a las parejas que celebran su aniversario de matrimonio. Una vez había una pareja que cumplía 60 años. Hace tiempo se casaban jóvenes. Me encuentro a esta pareja y le pregunto si tiene el mismo amor. Y se miraron y tenían los ojos llenos de lágrimas. No se me olvida nunca. A veces una familia que crece no es un amor de novela, sino un verdadero amor. Estar enamorados toda la vida, con tantos problemas que hay». 

 

«Otra cosa que pregunto en los aniversarios: ¿quién de ustedes ha tenido más paciencia? La respuesta es: los dos. A los jóvenes esposos, la pregunta es siempre: ¿se han peleado? Es importante no acabar el día sin hacer la paz. La guerra fría del día siguiente es muy peligrosa. La vida de familia es un sacrificio –concluyó el Papa–, un buen sacrificio».

 

 

LaVanguardia.com - 14.06.2018

 

Foto: Freepik 

 

La Asamblea Nacional francesa prohibió el pasado 7 de junio el uso de teléfonos móviles en colegios e institutos a partir del próximo curso, una medida defendida en la campaña electoral por el presidente, Emmanuel Macron, pero que sus detractores consideran inútil.

 

El voto en primera lectura en la Asamblea Nacional tiene que ser validado por el Senado en una fecha todavía por definir, y por una comisión mixta en caso de no llegar a un acuerdo, precisaron a Efe fuentes de la Cámara baja.

 

La propuesta de ley establece que, a excepción de aquellos lugares en los que el reglamento interior lo autorice expresamente, los alumnos no podrán utilizar un móvil en las escuelas primarias, las secundarias y los institutos.

 

No han quedado fijadas ni las posibles multas ni la forma en que se aplicará el veto, pero teniendo en cuenta que no está permitido registrar las mochilas de los estudiantes ni requisar objetos no peligrosos, a los alumnos les bastaría con tenerlos apagados y fuera de la vista de profesores y vigilantes, apuntan los medios galos.

 

El texto defendido por el partido de Macron, La República en Marcha (LREM), considera que su uso “provoca numerosas disfunciones incompatibles con la mejora del clima escolar” y que su prohibición permitirá garantizar un entorno que favorezca la concentración. Incluso en el recreo, apunta, “puede ser nefasto al reducir la actividad física y limitar las interacciones sociales”.

 

El 93 % de los adolescentes de entre 12 y 17 años, según una encuesta de la Autoridad de Regulación de Comunicaciones Electrónicas (ARCEP), tenían un teléfono móvil en 2016, frente al 72 % de 2005. Su uso, según los diputados, es susceptible de fomentar prácticas de riesgo como el ciberacoso o el cibersexismo, así como de exponer a los alumnos a “contenidos violentos o chocantes”, como la pornografía.

 

Con esta prohibición se quiere dotar de un marco jurídico adaptado a una práctica ya extendida en algunos de los 51.000 colegios y 7.100 institutos del país, que según las conclusiones de la cámara ha sido “satisfactoria”.

 

La propuesta detalla que la medida no afecta al “uso pedagógico” de esos dispositivos, dentro de un “proyecto educativo preciso y controlado por el personal educativo”. El partido conservador Los Republicanos la rechazó alegando que se trata de una mera “operación de comunicación”, mientras que los socialistas y los integrantes de la formación radical de izquierdas La Francia Insumisa optaron por abstenerse.

 

 

Colaboración FamilyandMedia.eu – 28.05.2018

 

Foto: Freepik 

 

Últimamente se habla mucho de los problemas de Facebook a partir del escándalo de Cambridge Analytica, sociedad que ha vendido datos personales de perfiles de 87 millones de usuarios de la red social (87 millones que sepamos a fecha de 5 de abril) a terceros, es decir, a clientes suyos para fines comerciales y políticos.

 

Zuckerberger está en estos meses luchando por drenar la erosión de la reputación del gigante de Internet, frenar las ingentes pérdidas en bolsa de su empresa, contener la hemorragia de usuarios, y afrontar las peticiones de los cuerpos legislativos en Estados Unidos y en Europa para explicarse. En resumen, una política de contención de daños de uno de los cinco grandes de Silicon Valley, y que puede revelarse un gigante de papel maché… virtual.

 

Pero el problema no es nuevo. Es solo que la opinión pública o, mejor, los medios de comunicación miraban a otro lado. Quizá la “obsesión” de ciertos medios sobre las presiones rusas en las campañas electorales americanas, del Brexit, del referéndum en Italia, etc. ha llevado a despertar a un perro que dormía.

 

Bien venga este despertar, que algunos observadores más atentos habían denunciado ya, como revela este estudio “Facebook usa datos sensibles para la publicidad en Europa”, realizado por tres investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid y publicado en febrero de este año. Pero ¿qué había descubierto esta investigación? Un dato preocupante avalado por un estudio riguroso a partir de las propias herramientas que la red social ofrece a los anunciantes: Facebook tiene en mano los datos personales sensibles (opiniones políticas, religión, pertenencia sindical, datos sanitarios, vida y orientación sexual) de cerca el 40% del total de los ciudadanos europeos. Esto significa que los datos personales de cerca de 205 millones de europeos no son completamente anónimos y su identidad podría ser identificable en base a los datos archivados en Facebook poniendo en serio peligro la privacidad de los usuarios. Pero la cosa todavía más increíble es que Facebook maneja estos datos sin el consentimiento de los inscritos. Veamos cómo.

 

“Facebook usa datos sensibles para la publicidad en Europa”: El estudio

 

Facebook asigna a cada usuario un conjunto de “preferencias de anuncio”, o sea un conjunto de intereses derivados de los datos proporcionados por el usuario con su actividad en la red social y en las páginas web externas, en app y servicios online donde Facebook está presente. Estas “preferencias de anuncio” son de hecho los intereses ofrecidos a los anunciantes en Facebook Ads Manager para configurar sus spots publicitarios. Por lo tanto, si a un usuario se le asigna “Relojes” dentro de la lista preferencias de anuncio, este será un potencial objetivo de cualquier campaña publicitaria configurada para alcanzar a los usuarios interesados en “relojes”.

 

En la mayor parte de los casos, las “preferencias de anuncio” son deducidas a partir de la activación de un perfil usuario de Facebook. La cosa increíble es que el usuario no puede revocar el consenso explícito a Facebook para elaborar los datos personales con fines publicitarios. Además, aceptando los “Términos de servicio”, los usuarios conceden el permiso de elaborar y archivar los datos personales, pero no hay ninguna referencia a los datos sensibles, que son sin embargo regularmente manejados por Facebook.

 

En conclusión, los investigadores –José González Cabañas, Ángel Cuevas y Rubén Cuevas– afirman que Facebook está “explotando comercialmente datos personales sensibles para fines publicitarios”, una práctica prohibida por el nuevo GDPR –Reglamento Europeo en materia de Protección de los Datos Personales– que entra en vigor el 25 de mayo en todo el territorio europeo y cuyo incumplimiento puede ser sancionado con multas equivalentes al 4% de la facturación global anual de la sociedad.

 

Llega el nuevo reglamento Europeo para la tutela de los datos. Pero, ¿se cierran los ojos para los gigantes de la Web?

 

Lo que sorprende realmente es que la cantidad de datos, conservada y tratada por Facebook, ha sido tomada y archivada durante años, sin que los legisladores tomaran medidas. En 2017 fue aprobado el GDPR, es decir el Reglamento Europeo en materia de Protección de los Datos Personales, que entrará plenamente en vigor el 25 de mayo en todos los países miembros de la Unión Europea.

 

Gracias a este nuevo Reglamento todos los datos suministrados en la web podrán tomados y tratados solo en presencia de un consenso explícito. Pero, no obstante el artículo 9 del GDPR prevé la obligación de “ tratar datos personales que revelen el origen racial o étnico, las opiniones políticas, las convicciones religiosas o filosóficas, o la pertenencia sindical, y tratar datos genéticos, datos biométricos dirigidos a identificar de forma unívoca a una persona ” , está prevista una excepción para Facebook y todos los otros grandes gigantes de la web que podrán tratar estos datos sensibles solo si “el interesado ha prestado el propio consentimiento explícito”. Por tanto, en el caso de Facebook, en el momento de la apertura de la cuenta se aceptan automáticamente los términos de servicio.

 

El derecho al olvido con el GDPR

 

El derecho al olvido, sin embargo, permite pedir que los propios datos sean eliminados en el caso en el sean obsoletos o no subsistan los motivos para su uso. Desde el momento de entrada en vigor en mayo 2014 de la precedente normativa sobre la privacidad, conocida como Cookie policy, los links eliminados por Google para cumplir el derecho al olvido pedido por los interesados eran ya más de 220.000. Pero, en lo que se refiere a los perfiles de redes sociales, ¿se ve realmente reconocido el derecho al olvido de las informaciones?

 

Ya, porque no todos saben que en el momento en el que una persona pide eliminar su cuenta, Facebook, por ejemplo, no elimina los datos sino que los mantiene en la propia base de datos. Esto explica que cuando alguien, tras haber eliminado una cuenta, quiere inscribirse nuevamente después de un periodo de tiempo, se encuentra frente a la vieja cuenta con la posibilidad de reactivarla.

 

Hay que decir que, para poder eliminar definitivamente un contenido, compartido más veces, significa tener que rastrear cada contenido individualmente por lo que la sustancia del derecho a la privacidad está muy comprometida. El debate sobre este punto es todavía muy intenso.

 

Atención a las App que pueden usar nuestros datos

 

Sucede a menudo que en Facebook se rellenan test de personalidad o se da acceso a otras app para juegos. Lo que no sabemos es que, cada vez que autorizamos un app acceder a nuestro perfil, estamos dando acceso a nuestros datos. Para controlar por tanto si hay app que usan nuestros datos, es necesario ir a la configuración de las aplicaciones y controlar una por una, cancelando las que usan datos que no se quieren divulgar a terceros.

 

Siempre en la misma sección, en el último recuadro, o sea, “App usadas por los otros”, se dan informaciones que nuestros amigos pueden “compartir” con otras app cuando las usan: en este caso, el consejo es deseleccionar todo.

 

Atención también a la geolocalización. Quizá es el momento de desactivarla de las configuraciones App del móvil, deseleccionando “Tu posición” para Facebook de las posibilidades.

 

*Por Ilaria Di Paolo, colaboración de www.FamilyandMedia.eu para LaFamilia.info 

 

LaVanguardia.com - 06.06.2018

 

 

 

El Papa ha defendido la belleza del matrimonio pero ha precisado que "a veces se da la desgracia de que" el matrimonio "no funciona" y "es mejor separarse para evitar una guerra mundial". En todo caso, ha recalcado que esta opción es "una desgracia" ya que la vida según el diseño de Dios "está siempre en el 'se puede'".

 

"No debemos detenernos, como estos doctores, en un 'se puede', o 'no se puede' separar un matrimonio. Esto es, a veces se da la desgracia de que no funciona y es mejor separarse para evitar una guerra mundial, pero esto es una desgracia", ha recalcado el Pontífice.

 

Francisco ha hecho estas consideraciones durante la misa que ha celebrado en Casa Santa Marta el pasado 25 de mayo, en la que participaron, entre otras, siete parejas que celebraban sus bodas de plata y de oro.

 

El Papa ha reconocido que "hay dificultades en la vida de pareja y en la familia" pero ha centrado su homilía en "la belleza del matrimonio".

 

"Es verdad que hay momentos de dificultad, hay problemas con los hijos o en la misma pareja, discusiones, peleas pero lo importante es que la carne siga siendo una y se superan, se superan, se superan. Y esto no es solo un sacramento para ellos, sino también para la Iglesia, como si fuese un sacramento que llama la atención: "¡Miren, el amor es posible!". Y el amor es capaz de hacernos vivir enamorados toda la vida: en la alegría y en el dolor con el problema de los hijos y el problema de ellos pero ir siempre adelante. En la salud y en la enfermedad, pero siempre adelante. Esta es la belleza", ha manifestado.

 

El Pontífice ha comentado el pasaje del Evangelio según San Marcos que se refiere a la intención de los fariseos de poner a prueba a Jesús, haciéndole una pregunta sobre el matrimonio sobre si es lícito o no para un marido repudiar a su esposa. Para Francisco, este tipo de preguntas de la fe son "casuísticas".

 

"No el gran 'sí' o el gran 'no' de los cuales hemos oído hablar, que es Dios. No: se puede o no se puede. Y la vida cristiana, la vida según Dios, según esta gente, está siempre en el 'se puede' o 'no se puede'", ha señalado.

 

"Jesús va más allá, va arriba y llega hasta la Creación, y habla del matrimonio que es quizás la cosa más bella que el Señor creo en esos siete días", ha explicado el Papa.

 

Así ha comentado que "es fuerte lo que dice el Señor" al hablar de "una carne" que no se puede dividir. "No debemos detenernos, como estos doctores, en un 'se puede', o 'no se puede' separar un matrimonio. Esto es, a veces se da la desgracia de que no funciona y es mejor separarse para evitar una guerra mundial, pero esto es una desgracia. Vamos a ver lo positivo".

 

Por otro lado, ha comentado que en el pasado se encontró con una pareja que festejaba sus 60 años de matrimonio y les preguntó si eran felices. "Los dos se miraron y sus ojos se llenaron de lágrimas de emoción y respondieron: ¡Estamos enamorados!", ha dicho el Papa.

 

Asimismo, ha explicado que el "matrimonio es una predicación silenciosa a todos los demás, una predicación de todos los días" y ha lamentado que no sea noticia la felicidad de los matrimonios. Así ha señalado: "Es doloroso cuando esto no es noticia: los periódicos, los telediarios no lo consideran noticia. Esta pareja, tantos años junta* no es noticia. Sí, noticia es el escándalo, el divorcio, o estos que se separan - a veces tienen que separarse, como dije, para evitar un mal mayor* Pero la imagen de Dios no es noticia. Y esta es la belleza del matrimonio. Son imagen y semejanza de Dios. Y esta es nuestra noticia, la noticia cristiana".

 

 

ReL - 16.05.2018

 

Foto: Freepik 

 

Dos reconocidos doctores han escrito un artículo en la prestigiosa revista médica The Lancet, explicando por qué las campañas publicitarias y programas de educación sexual deben incorporar más datos de la ciencia y menos sofismas o pseudo argumentos serviles a ideologías.

 

Y es que en las últimas semanas ha sido Chile, aunque anteriormente la polémica se ha suscitado en otros países, a quien se le ha afeado el fracaso de sus políticas de lucha contra el SIDA, basados principalmente en el uso del preservativo. La transmisión del VIH-SIDA ha crecido en el país sudamericano un 96% en el período 2010 a 2017, según revela informe presentado por el médico infectólogo Dr. Alejandro Afani del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y refrendado por ONU SIDA.

 

La web Portaluz explica que estas cifras, que no habían sido expuestas por el anterior gobierno de Michelle Bachelet, revelan que los principales afectados por este desastre son los jóvenes entre 15 a 25 años de edad.

 

Es evidente que en Chile, como en tantos otros países en donde todo se ha basado en el uso del preservativo, han fracasado las estrategias de educación y prevención. Al respecto, los doctores Chika Edward Uzoigwe (MRCS) y Luis Carlos Sánchez Franco de Reino Unido aportan soluciones con su publicación “Abstinence in HIV prevention: science and sophistry” , en la reconocida revista médica The Lancet.

 

Advierten cuál es la información veraz que se debe entregar a los ciudadanos en cualquier país para prevenir efectivamente la transmisión del VIH-SIDA. Y sorprende la evidente coincidencia de la verdad científica con las orientaciones pastorales que la Iglesia (considerando su doctrina moral) propone sobre esta materia.

 

En concreto, Uzoigwe y Sánchez cuestionan toda afirmación que desconozca o niegue la efectividad de la abstinencia y fidelidad para detener la transmisión del VIH-SIDA. “Este enfoque -señalan en The Lancet- es potencialmente peligroso y antiético. Es importante no mezclar la eficacia del mensaje con la capacidad de persuasión del mensajero. La evidencia es incuestionable: la abstinencia y la fidelidad reducen la transmisión del VIH”.

 

Como fuente, los científicos de Reino Unido citan, entre otras, las conclusiones del Centro para el Control de Enfermedades del Gobierno de los Estados Unidos (US CDC. HIV/AIDS: prevention).

 

Con absoluta claridad los investigadores reiteran la responsabilidad ética, legal y política en esta materia de las autoridades. Esto, señalan, involucra considerar la verdad objetiva: “Un principio fundamental de la prevención de enfermedades en epidemiología es la prevención de riesgos. El hecho de que este mensaje no parezca ni popular ni agradable no puede justificar que… no elogien la veracidad de este mensaje. De hecho, debería alentar -a todos quienes participan en la promoción de la atención de la salud- a reevaluar la manera en que se transmite el mensaje”.

 

Al momento de salvar vidas, señalan en The Lancet, no se trata de si el mensaje es “popular o impopular”, puntualizan. El desafío ético y moral que se plantea entonces es lograr comunicar con efectividad la verdad: que sólo la Abstinencia y la Fidelidad logran detener la transmisión del VIH-SIDA, otras enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados. Lograr que esta verdad sea acogida, valorada y genere adhesión en la comunidad es el desafío.

 

¿Y el condón?

 

Según indican todos los estudios, el condón no es 100% efectivo. Lo reconoce la propia FDA de Estados Unidos.

 

Comentando las cifras, se ha vuelto famosa la frase de la Dra. Helen Singer-Kaplan “Confiar en los preservativos es coquetear con la muerte” en el libro The Real Truth about Women and AIDS (Universidad de Cornell).

 

La conclusión de los médicos de The Lancet parece clara: es un error trágico-maligno entonces, apostar a reducir la tasa de transmisión del VIH con campañas que privilegian solo el uso del condón.

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

fb
twitter
youtue
Instagram

logo pie

Síguenos    
fb pie tw pie youtube pie  
© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme