ACI/InfoCatólica - 11.12.2018

 

Foto: Rawpixel 

 

En una reciente encuesta a mujeres que habían abortado destacaron que la falta de recursos, apoyo e información fue determinante en su decisión.

 

En respuesta a una encuesta realizada por el sitio web FemCatholic, las mujeres consultadas dijeron que hay una falta de información práctica sobre el apoyo disponible para madres jóvenes. Además expresaron su temor al rechazo por parte de familiares y seres queridos.

 

Una encuestada dijo que lo que necesitaba urgentemente cuando se encontró con un embarazo inesperado, pero que no pudo encontrar, eran «recursos prácticos, consejos e información».

 

«¿Cómo puedo terminar mi carrera y ser madre? ¿Dónde viviré? ¿Podré quedarme en la residencia de estudiantes? ¿Hay otras madres con carreras prósperas que comenzaron con un embarazo no deseado y solteras?», escribió la entrevistada.

 

En muchos casos, la razón por la que las mujeres optaron por un aborto fue porque nadie les dijo que podían continuar con sus vidas y al mismo tiempo ser madre a una edad joven, indicaron.

 

La misma encuestada escribió que después del aborto, descubrió que había una vivienda especial y ayuda financiera en su universidad para estudiantes como ella y que podía haber terminado sus estudios.

 

«Me enferma pensar en ello. Si esa información hubiera estado disponible, hoy tendría un hijo de diez años», dijo.

 

FemCatholic se inspira en las «campañas efectivas e inteligentes para la promoción de la mujer» de san Juan Pablo II. El sitio web dice que la encuesta se realizó de forma anónima, con el objetivo de conseguir un apoyo más eficaz a las mujeres vulnerables que puedan estar pensando en abortar.

 

Falta de confianza, apoyo y miedos

 

Varias mujeres detallaron experiencias similares, asegurando que casi no encontraron recursos de apoyo. «Ni una sola persona a mi alrededor me dijo que estaría bien tener al bebé. Nadie mostró confianza en mí. Creía en las mentiras de que abortar era la decisión más responsable que debía tomar una joven en la universidad», escribió una mujer.

 

Otra dijo: «Todo inclinaba a elegir el aborto: la pobreza, estar soltera, estar en la escuela secundaria, no poder darle una buena vida a un niño. Es demasiado difícil, será rechazado, no tendrá ayuda. Vivirás del gobierno para siempre, nadie más te querrá».

 

Mientras que en todos los casos citados por FemCatholic, las mujeres eligieron el aborto, algunas escribieron sobre cómo sus propias experiencias han ayudado a otras mujeres a preferir la vida.

 

Muchas de las mujeres, y más de un hombre, también hablaron sobre el temor de la madre a que su familia la rechazaría cuando se descubriera que estaba embarazada. Varios describen el «terror» del rechazo por parte de los padres y la comunidad en general. 

 

Una colaboradora relató la experiencia de su hermana y dijo que, si bien su madre le dio una enseñanza firme en contra del sexo prematrimonial, esto solo empeoró su sensación de aislamiento y vergüenza cuando descubrió que estaba embarazada.

 

«Creo que necesitamos un cambio cultural en la forma en que hablamos sobre el sexo y el embarazo para que las mujeres en estos casos no se sientan tan excluidas y avergonzadas como para intentar deshacer la situación sin que nadie lo sepa», escribió.

 

Los resultados del aislamiento y el miedo son que las mujeres sienten que no tienen dónde acudir, escribió el colaborador. Otras personas dijeron que les preocupaba el estigma social o la presión para casarse con el padre, incluso si no querían hacerlo.

 

Al final, las respuestas concluyeron que hay muchas razones diferentes por las cuales una mujer podría sentir que debía elegir un aborto, pero que «todas están basadas en el temor extremo».

 

La encuesta también preguntó a las mujeres sobre el impacto duradero que el aborto había dejado en sus vidas. Muchas se refirieron a los problemas de salud física y mental que habían sufrido, incluido el daño a su matriz, los ataques de pánico y el dolor por sus hijos perdidos.

 

«Todavía pienso en mi hijo cada mes de junio, el día que hubiera nacido. Debería obtener ayuda. Solo rezo por ser sanada», escribió una mujer todavía afligida.

 

Si bien el dolor todavía era intenso para muchos, otras hablaron sobre el apoyo que habían recibido de esposos, familiares, sacerdotes y del ejemplo de figuras católicas.

 

«Me siento espiritualmente y físicamente sanada. La confesión y la unión a la Iglesia ayudaron enormemente. Lo que todavía duele es que extraño a mi hijo. ¡Pero ahora tengo más motivación para luchar por el Cielo para poder conocerlo!», escribió una mujer en respuesta a la encuesta.

 

Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.

 

ACI Prensa - 27.11.2018

 

 

Desde el 31 octubre de 2018 ya se han sumado más de 8 mil personas que dedican 10 minutos de su día para “hablar con Jesús por WhatsApp” a través de una nueva iniciativa de evangelización.

 

Se titula “10 minutos con Jesús” y consta de un grupo de Whatsapp en el que miles de personas de todo Latinoamérica reciben diariamente un audio con meditaciones de 10 minutos, en el que un sacerdote simula una conversación en voz alta con Jesús.

 

Muchos usuarios aseguran escuchar las meditaciones mientras se arreglan por las mañanas, preparan el desayuno, conducen o se dirigen a su centro de estudio o trabajo.

 

“El objetivo de estas meditaciones breves es el de llevar al oyente a conocer personalmente a Jesucristo, a conversar con Él, a asimilar su mensaje y ponerlo en práctica en su vida cotidiana. En cada meditación hay un encuentro con Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, que no espera a ser buscado, sino que sale a nuestro encuentro. De ese encuentro se desprende un diálogo amable, cercano. Eso es la oración, hablar con Dios de tú a tú”, indicó a través de un comunicado el P. Santiago Villa Botero, uno de los promotores de la iniciativa.

 

10 minutos con Jesús nació en España y se expandió rápidamente a Ecuador, Colombia, Argentina, Guatemala, México, Chile, Perú y Venezuela. La iniciativa surgió cuando una madre de diez hijos pidió al sacerdote del colegio en el que trabajaba, que grabara algunas meditaciones en audio para enviarlas a sus alumnos e hijos en las vacaciones. Al poco tiempo vio que la iniciativa se hacía viral y se conformó un grupo de sacerdotes amigos que empezó a crear las meditaciones. “Tuvo tanto éxito que en menos de una semana habían alcanzado más de tres mil personas que escuchaban las meditaciones”, indicó el P. Villa.

 

En la actualidad, la iniciativa cuenta con 33 grupos de WhatsApp con más de 8 mil personas. Además, las meditaciones pueden escucharse a través de Spotify, Telegram y Spreaker.

 

El P. Villa aseguró que las meditaciones están muy centradas en el Evangelio y tiene un lenguaje que se puede traducir a la vida diaria. “La vida de Jesús no es una cosa del pasado. En las conversaciones con Él se busca meterse en el evangelio como un personaje más”, indicó.

 

Nicolás, un joven escolar contó que siempre escucha las meditaciones mientras se dirige al colegio. “Es un lenguaje juvenil, veo que cada sacerdote tiene su propio estilo, y que hablan con Jesús de manera espontánea, sin un lenguaje demasiado retórico y clerical. La he compartido con muchos amigos y también les ha gustado”, narró.

 

Para empezar a escuchar las meditaciones ingresa a www.10minconjesus.net y presiona el link de “unirme por WhatsApp”.

 

Si deseas escuchar los audios en Spotify ingresa AQUÍ.

 

P.J.G./ReL - 19.10.2018

 

Foto: Pixabay 

 

Han pasado 10 años desde que el llamado "caso Morín" desató de nuevo el debate del aborto en España. En 2008 era una práctica generalizada, aunque bastante mal vista por la sociedad y más por los médicos. Se trataba de un delito despenalizado en tres supuestos, que servían de coladero para entre 70.000 y 100.000 casos al año. Las cámaras ocultas de la televisión pública danesa y del "Sunday Telegraph" mostraron que en la clínica del doctor Morín no se cumplían esos supuestos. El gobierno socialista de Rodríguez Zapatero cambió la ley para implantar el aborto libre sin causa en las primeras 22 semanas (y con coladero de "riesgo para la salud psíquica", hasta los 9 meses).

 

En un debate de 2008 en Els Matins de TV3 (que está transcrito aquí), Josep Miró, presidente de E-Cristians, denunciaba: "A la mujer no le dan alternativas ni información. Todos los mecanismos de la administración la envían a abortar. Si no quiere abortar, la envían a entidades privadas".

 

Pasados 10 años, y con una nueva ley, la situación sigue igual o peor: se presiona y dirige a las mujeres y sus parejas para que aborten, y el caso más claro es el de los niños a los que se les detecta síndrome de Down, una detección cada vez más generalizada. Con respecto a los 5 años finales del siglo XX, se ha multiplicado por tres la tasa de niños con este síndrome que son abortados... es decir, se ha divido por tres la capacidad de la sociedad española del siglo XXI para acogerlos. 

 

Así lo denuncia el catedrático en Farmacología Jesús Flórez Beledo en un artículo en "El Diario Montañés", titulado "Diagnóstico prenatal y síndrome de Down".

 

Jesús Flórez, como médico y padre de una hija con síndrome de Down, lamenta que la sociedad no sea capaz de quitar los miedos de las parejas asustadas y que la clase médica presione para abortar.

 

Presiones sutiles... o descaradas y pertinaces, de los médicos

 

Jesús Flórez, que es también el asesor científico de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria escribe:

 

"Con muy pocas excepciones, el número de testimonios que recibo por parte de parejas que han tenido que aguantar la presión sutil o descarada, y pertinaz, por parte de la clase sanitaria para que «terminen o interrumpan el embarazo» es sencillamente abrumador; destacando de manera única o exagerada los aspectos negativos del síndrome de Down. Si señalo a mis colegas sanitarios (con excepciones) no es porque sean los únicos, aunque ocupen un puesto privilegiado en el proceso. Hablo de conciencia social: porque, como hemos visto, después de los sanitarios están los familiares, los compañeros de trabajo, los amigos; las miradas, los silencios".

 

Siempre hubo presiones para orientar a estas parejas a abortar a su bebé... pero ahora, con las técnicas de diagnóstico prenatal y de cribado genético, estas presiones son una auténtica cinta transportadora hacia el aborto, como documenta un estudio australiano que señala Flórez.

 

"Acaba de ser publicado en el 'Journal of Intellectual Disabilities'  un estudio australiano en el que se pregunta a padres (varones) de hijos con síndrome de Down su opinión sobre el test prenatal no invasivo. «Comentaron sobre su percepción de presión para terminar el embarazo que provenía de cuatro fuentes:

 

- En primer lugar, percibieron la presión a partir de la información insuficiente y predominantemente negativa sobre la crianza de un hijo con síndrome de Down, información aportada por los profesionales sanitarios (obstetras, genetistas, ecografistas, matronas), y la encontrada en Internet.

 

- En segundo lugar, los padres reflejaron la existencia de una presión interna para terminar el embarazo, nacida de sus propias convicciones preconcebidas de que la crianza de un niño con síndrome de Down sería una carga.

 

- En tercer lugar, los padres percibieron, desde el mismo comienzo del proceso de diagnóstico, una esperanza por parte de los profesionales sanitarios de que el embarazo sería interrumpido, y esta esperanza era transmitida a través de una percepción de sentido de urgencia por parte de los profesionales sanitarios para que los padres tomaran una decisión.

 

- En cuarto lugar, percibieron la presión y la falta de apoyos por parte de la familia y los amigos, lo que describían como un factor en su decisión de terminar el embarazo»...

 

Así, esta presión pro-aborto en 4 fases (mucho más allá del simple miedo a un bebé distinto) requiere un auténtico heroísmo para ser superada.

 

Se ocultan datos... ¡sobre la felicidad!

 

Se sigue cumpliendo la falta de información, porque hay un dato que se oculta sistemáticamente: la inmensa mayoría de familias con hijos con síndrome de Down declaran ser felices. Y de esto también hay estudios.

 

"Basta abrir los ojos y leer las encuestas y los estudios", denuncia Jesús Flórez. "Las personas con síndrome de Down se duelen del aborto, afirman que desean vivir y se sienten felices con su vida. Sus familias consideran que han tenido que trabajar más, pero que la calidad de vida familiar no ha disminuido. Numerosas personas –familiares, compañeros de trabajo, empresarios– afirman que su propia vida mejora y cobra nuevo sentido en contacto con las cualidades que brotan de una persona con síndrome de Down. ¿Cómo borrar, entonces, esa conciencia social lacrada con el estigma de la perversidad del síndrome de Down? ¿Ayuda a ello el diagnóstico prenatal? Bienvenido sea si ayuda a facilitar la formación de la pareja y el encuentro con su hijo. ¿Es así?"

 

El reciente estudio australiano lanza unas conclusiones: "Si los padres perciben que hay más gratificación en su paternidad y más enriquecimiento personal al criar a su hijo con síndrome de Down, disminuirá la probabilidad de que elijan terminar el embarazo. La importancia de ofrecer a los padres equilibrada y significativa información para que tomen una decisión realmente bien informada, que acompañe durante el proceso del diagnóstico, es algo que no sólo ha sido expresado por futuros y actuales padres, sino también reconocida por algunos obstetras y consejeros genéticos».

 

La mentalidad eugenésica: la acogida se divide por tres

 

Flórez señala dónde ha llevado esta mentalidad eugenésica: "Las estadísticas nos dicen que en muchos países, España incluida, la tasa de abortos voluntarios tras el diagnóstico de un feto con síndrome de Down alcanza valores superiores al 90%. El nacimiento de niños con síndrome de Down en España descendió de 16,2 por 10.000 habitantes de 1996-2000, a 5,5 de 2011-15; a pesar de que aumentó el número de fetos engendrados debido a que la edad a la que las madres conciben se ha incrementado, y ello eleva la tasa de producción de la anomalía cromosómica".

 

"Claramente, nuestra conciencia social castiga el síndrome de Down hasta el punto de quitar la vida a quienes son engendrados con él. Esa adversa conciencia social se hace expresiva para una pareja desde el primer momento en que entra en contacto con la consulta ginecológica. «Vamos a someterle a un cribado para ver el riesgo de...». Ese término «riesgo» no es neutro. Y no con el objetivo de preparar el ánimo y formación de la pareja ante un posible hijo con síndrome de Down, sino para culminar un camino que termina en la eliminación de una vida".

 

 

ACI Prensa - 21.11.2018

 

Foto: Freepik - onlyyouqj

 

Un reciente estudio reveló que alrededor de la mitad de los países del mundo tienen una tasa de natalidad que está por debajo del nivel de reemplazo, con lo que la población total decrecerá sin inmigración.

 

Publicado en la edición de noviembre de The Lancet, el estudio revela información sobre la fertilidad por edad y sexo en 195 países del mundo entre 1950 y 2017.

 

Financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates, el estudio mostró que las tasas de fertilidad han descendido en más del 49% y la media de hijos ha pasado de 4.7 en 1950 a 2.4 en 2017.

 

Para mantener la población, la media de hijos por mujer debería ser de 2.1.

 

El profesor Christopher Murray, director del Institute for Health Metrics and Evaluation en la Universidad de Washington, comentó el estudio con la BBC.

 

“Con las tendencias actuales habrá muy pocos niños y mucha gente por encima de 65 años, algo que es muy difícil de sostener en una sociedad global”, dijo Murray.

 

“Piense en todas las profundas consecuencias sociales y económicas de una sociedad estructurada de esa forma, con más abuelos que nietos”, continuó. “Pronto haremos la transición a un punto en el que las sociedades se enfrenten a una población en declive”, alertó el experto.

 

Murray destacó también que los países más desarrollados como Estados Unidos, Corea del Sur, Australia y buena parte de Europa tienen tasas de natalidad más bajas. Sin embargo, debido a la alta expectativa de vida y la inmigración, las poblaciones en esos países no han decrecido.

 

El estudio reveló que son tres los factores que han generado este descenso en las tasas de natalidad: más educación y trabajo para las mujeres, un descenso en las muertes de los bebés menores de cinco años; y el aumento de la disponibilidad de la anticoncepción.

 

Mary Rice Hanson, que trabaja en el Ethics and Public Policy Center, comentó que “nuestra cultura ve a nuestros hijos con un lente deformado, donde los niños representan pérdida y una carga: pérdida de la ‘libertad’, de la privacidad, de dinero, de la oportunidad de viajar, de la independencia e incluso del sexo”.

 

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA

 

ReL - 26.09.2018

 

 

Está circulando en las redes sociales este emotivo momento, en el que una abuela brasileña con Alzheimer, a quien está dando de comer su nieta, de repente la reconoce y le dice: "Te amo". La nieta al escuchar lo que le dice su abuela, le contesta “yo también te amo muchísimo”. La mujer comienza a acariciarle el cabello y ambas emocionadas comienzan a llorar. El clip es tan conmovedor que se hizo viral en cuestión de segundos.

 

Este video refleja la historia de cientos de personas que padecen o tienen un familiar con esta enfermedad.

 

 

 

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

            

logo pie

© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme