Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 
Blogs LaFamilia.info
03.09.2012

 

 

juandiazimage

 

Juan Camilo Díaz Bohorquez
Comunicador Social y Periodista
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Twitter: @jcdiazbohorquez
Ver perfil

 

 

Está hecho. Los estudios en Colombia muestran que en nuestros hogares existe un televisor por cada miembro de la familia, es decir, si en su casa son cuatro hay cuatro televisores; sin son seis hay seis televisores.

 

Ese fenómeno responde en parte a que cada día existen más facilidades para adquirir uno de estos aparatos, cada vez con mejor tecnología, diseño y funcionalidades, que se pueden ubicar en cualquier parte de la casa. Pero también a que la televisión es el medio de comunicación de mayor desarrollo y penetración en la sociedad. Mientras que la TV se gastó solamente 32 años en lograr convertirse en lo que es hoy día, otros medios como la radio o el cine se demoraron 64 y 100 años respectivamente.

 

Y es que la televisión es un mundo que traspasa cualquier lógica. Para los niños la TV es el medio ideal para separarse del mundo adulto, encontrar nuevas cosas, lenguajes, ficciones, aventuras, personajes e historias. Para los padres de familia es el “mueble” perfecto para premiar o castigar a los hijos o como niñera. ¿Cuántas veces no hemos premiado con ver televisión a nuestros hijos por tomarse toda la sopa de apio? ¿O hemos utilizado la TV para que distraiga a los niños mientras estamos ocupado en otras cosas?

 

Nosotros mismos nos hemos encargado de generarle “responsabilidades” a la TV, de convertirla en una más de la casa, con tareas y deberes. Además, la ubicamos en cuanto espacio existe. He visto hogares con televisor en cada alcoba, en el estudio, en la cocina, en el cuarto del servicio doméstico…

 

Ni que decir de los computadores, de los celulares, de las tabletas. Es sorprendente ver como somos consumidos por los aparatos, por la tecnología, por las redes, por los sitios en donde exponemos la vida. Establecer una conversación cara a cara con otra persona se convirtió en un desafío: se está más pendiente de la llamada, del Facebook, del chat, del pin, en fin, un sinnúmero de dinámicas que están llevando casi al colapso a la comunicación interpersonal.

 

Los aparatos nos agobian. Estamos llenos de cables, dispositivos, memorias, unidades de disco, en fin. Creemos estar conectados al mundo, pero cada vez es más evidente la soledad que nos rodea.

 

Por último, todo esto afecta a la familia. Es común ver a padres con sus hijos en un restaurante almorzando, pero cada uno está pendiente de su aparato. No hablan, no se miran, no ríen. No hay familia. Lo que hay es un grupo de tecno adictos que ojalá algún día comprenda que antes del aparato está la persona humana.

 

Más de este autor:
Los noviazgos virtuales
Una fórmula para el manejo de las pantallas

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

fb
twitter
youtue
Instagram

logo pie

Síguenos    
fb pie tw pie youtube pie  
© 2017 Corporación CED. Colombia - all right reserved - desarrollado por Webpyme