Blogs LaFamilia.info - 10.08.2016

 

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Todo comienzo, ya sea un año escolar, un semestre en la universidad u otra actividad laboral o familiar, está enmarcado en propósitos y metas que se quieren alcanzar. Para esto nos proponemos objetivos. Hay que tener muy en cuenta que los objetivos deben ser concretos, alcanzables y medibles de otra manera se tiende a fracasar.

 

Como persona y como papás tendemos a generalizar cuando nos proponemos algo a nivel personal, familiar o con los hijos. “Voy a adelgazar”, “Seré más atento con mi familia”, “Este año serás más ordenado”, “Pórtate bien”… Este tipo de objetivos no son concretos ni medibles y por lo tanto se diluyen.

 

A raíz de este tema la revista Aceprensa nos trae un artículo que para el caso es muy oportuno. Nos recuerda que para que “un objetivo sea factible debe ser bien formulado y seguir, por ejemplo, el clásico método SMART, (traduce método INTELIGENTE) cuyas siglas son las iniciales de estos puntos a tener en cuenta:

 

- Specific (Específico). Un objetivo debe ser lo más específico y concreto posible. No vale “Pórtate bien”, mejor especificarlo de esta manera: “Da un beso al llegar”, “siéntate correctamente en el sofá”, “espera a la hora de comer”, “pide por favor”, “habla sin gritar”…


- Mesurable (Medible). Hemos de poder comprobar su cumplimento de alguna manera o establecer un seguimiento. En vez de “No estés tanto con el móvil”, mejor proponer un horario y una forma de controlar el tiempo de uso.


- Achievable (Alcanzable). Una meta demasiado elevada puede generar desmotivación, los objetivos deben ser alcanzables. “Tienes que sacar todo sobresalientes” puede ser un propósito ideal y, por lo mismo, inalcanzable para según qué persona. Hay que ajustar las expectativas a las posibilidades reales.


- Relevant (Relevante). Un objetivo que no sea relevante, es decir, que no esté relacionado de alguna manera con los intereses de la persona a la que se lo proponemos, no tendrá fuerza suficiente porque no lo hará suyo. Decirle a nuestro hijo: “No seas desordenado” no es suficiente, porque él no lo percibe como “interesante”. Habría que hacerle ver que si es ordenado encontrará mejor los juguetes, no se estropearán, los papás estarán más contentos… Porque no se ha de olvidar que todo objetivo implica siempre a otras personas.


- Time-Bound (Acotado en el tiempo). Hemos de delimitar un tiempo para que se cumplan los objetivos o para revisarlos: semanal, quincenal, mensual, trimestral… en función de las características de los propósitos y de la persona implicada. El “Ya quedaremos”, por ejemplo, no tiene fecha de caducidad, por eso lo utilizamos siempre y nunca se cumple.


Los objetivos indefinidos suelen fracasar porque no son inteligentes o, dicho en inglés, no son “Smart”.”

 

Propongámonos tener en cuenta estas pautas tan útiles, para ayudar a los hijos que logren sus metas, planteándoles objetivos que reúnan las características adecuadas. Y nosotros también aprovecharlas, a nivel personal y familiar, para alcanzar las nuestras.

 

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princeblogPrince Martínez
Tulia Martínez de Barrios, más conocida como “La Prince” es Orientadora Familiar de la Universidad de la Sabana y Universidad de Navarra (España). Fundadora de los colegios de la Asociación para la Enseñanza, Aspaen en Cartagena, Colombia. Asesora y consultora en temas de dirección, administración y gestión de la educación. Más artículos de este autor >

 

 

 

 

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