Nombre: Anónima
Ciudad/País: Ninguno
 

Cuando me casé me fui a vivir a la casa de mi esposo, es decir la casa es de él, el es muy posesivo, lo malo es que cuando se enoja se encierra en la pieza matrimonial y yo no tengo donde dormir, y me tengo que ir a dormir con mi hijo de 4 años en la misma cama que es de 1 1/2 plaza, lo malo es que a nuestro hijo se le hace costumbre, y me va a buscar todas las noches a nuestra cama matrimonial, y yo me desvelo, lo acuesto, y me devuelvo a nuestra pieza, pero no sé como corregir el mal genio a veces de mi esposo, y aunque le golpee la puerta no abre por el enojo, no sé como resolverlo.

 

RESPUESTA:

 

Me alegra poderla orientar, porque está a muy buen tiempo para corregir esas pequeñas equivocaciones que si toman fuerza se convierten en un problema grave de convivencia.

 

Vamos por pasos; es urgente poner las cartas sobre la mesa con su esposo, él debe controlar su mal genio. Aparte de que es un mal ejemplo para el hijo, muy seguramente cuando sea mayor y si hereda su mal genio no hará ningún esfuerzo para controlarse sino que obrará igual que su padre, no tiene por qué someterla a una mala noche. Si no accede a mejorar que no es lo ideal, tenga copia de la cerradura de la habitación y así tendrá acceso a ella cuando así lo requiera.

 

Es prudente cuando los hijos están pequeños acompañarlos un rato antes de dormir con la lectura de un cuento, el rezo de las oraciones de la noche, etc. pero dormir con ellos no es lo mejor, genera dependencia e inseguridad.

 

Nota del editor: Las consultas enviadas por los lectores no son editadas ortográficamente ni gramaticalmente.

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