Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

Colaboración Aleteia.org - 22.06.2018

 

Foto: Freepik 

 

Se acercan las vacaciones, y con ellas llega un quiebre necesario en la rutina de las familias. Hay mucho más tiempo para descansar, para realizar planes en familia y para aburrirse. Sin embargo, si no se planifica y se establecen ciertas reglas, las vacaciones se convierten en un período en el que tanto los hijos como los padres podemos enloquecer.

 

A continuación compartimos unos tips para poder tener una temporada de vacaciones productiva en la que se logre el descanso y también el crecimiento personal y familiar:

 

1. El descanso es un cambio de actividad

 

Muchas veces confundimos el descanso con no hacer nada, y sobre todo nuestros hijos adolescentes pueden tratar de pasar todas las vacaciones durmiendo hasta el mediodía, o pasar todo el día pegados a las tablets o teléfonos celulares. Es importante recordarles que el descanso no significa no hacer nada, sino buscar otras actividades más relajadas que las que regularmente hacemos y cambiar de aire.

 

2. Las vacaciones son un tiempo ideal para disfrutar el uno a uno 

 

El día a día de la rutina familiar a veces no nos permite pasar el tiempo necesario individualmente con cada uno de los miembros de la familia. Es importante que en este periodo podamos agendar tiempo a solas con cada uno de nuestros hijos: así sea jugando una partida de ajedrez con uno, o viendo los videos favoritos de otro. Recordemos que muchos expertos afirman que, con tan solo 10 minutos diarios de dedicación exclusiva con cada uno de nuestros hijos, se llena el tanque emocional y aumenta su sentido de seguridad y pertenencia.

 

3. Las vacaciones pueden ser también un tiempo de entrenamiento

 

No hablo de entrenamiento físico o militar, sino del más importante: entrenamiento para la vida. Podríamos organizar en casa unas clases de cocina básica, o enseñar a nuestro hijo pequeño cómo se carga bien el lavavajillas. También podríamos ponernos más creativos y aprender nosotros cómo cortar el cabello a máquina, o cómo cambiar una llanta. Las vacaciones son un tiempo ideal para adquirir nuevas habilidades y aptitudes y que mejor lugar para hacerlo que en el hogar.

 

4. La lectura es una buena manera de mantenerse al día en lo académico

 

Sabemos que es un merecido tiempo de descanso de los deberes y de la escuela, pero fomentar hábitos de lectura durante las vacaciones puede mantener el cerebro despierto y puede ayudar a nuestros hijos a aumentar su vocabulario, a mejorar la comprensión y a ampliar sus conversaciones. Podemos leer en familia, o establecer un tiempo de lectura para todos en la casa. Definitivamente es una buena manera de despegarnos de las pantallas y de que cada uno pueda ahondar más en temas de su interés.

 

5. No importan los planes, lo que importa es la actitud

 

Muchas veces nuestros hijos, por compararse con los amigos o compañeros, centran las vacaciones de verano en algún viaje o paseo, y la verdad es que puede pasar que por motivos económicos o laborales no tengamos la posibilidad de realizar algún viaje o paseo largo. Debemos recordarles entonces que no hace falta viajar para pasarla bien en familia, y podemos usar nuestra creatividad para realizar planes en familia que les permitan conocer y explorar cosas nuevas. Podemos organizar un festival de cine en casa, visitar museos o sitios turísticos de nuestra propia ciudad o hasta realizar picnics al aire libre. Al final todo depende de los gustos de los intereses de nuestra familia, y que podamos inyectar alegría y entusiasmo en cualquiera de nuestras actividades.

 

*Por María Verónica Degwitz, publicado bajo la alianza Aleteia.org y LaFamilia.info

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

Por LaFamilia.info 

 

20161107descansoFoto: Freepik 

 

Cuando viajas con niños, debes ultimar hasta el más mínimo detalle. Por eso, para que ese anhelado viaje familiar resulte tan maravilloso como lo has soñado y sin ninguna clase de contratiempos, te recomendamos seguir estos consejos:

 

1. Reglamentación para menores de edad

 

Cada país tiene una reglamentación para salir del territorio nacional con menores de edad y más cuando uno de los padres no viaja con los pequeños, por eso, para evitar sobresaltos de último momento, es importante investigar los requisitos necesarios para salir del país con niños.

 

2. Comunícate con la compañía aérea

 

Al momento de hacer la compra de los boletos aéreos es necesario informar a la aerolínea que vas con un bebé, pues la compañía aérea lo debe registrar como un pasajero así no ocupe un asiento (como es el caso de los menores de dos años), y esto debe hacerse con anticipación.

 

3. Para aliviar la presión de los oídos

 

Para evitar que al bebé le duelan los oídos por el cambio de presión atmosférica que ocurre durante el despegue y aterrizaje del avión, lo más recomendado es darle biberón o permitirle el chupo o chupete, de este modo la succión ayuda a evitar esta molestia. A los más grandecitos se les puede dar algo de comer o beber.

 

4. El equipaje de mano

 

No olvides tener a la mano algunas cosas necesarias de los niños, por ejemplo: medicinas, algo de comer, toallitas o pañuelos húmedos, una cobija o frazada pequeña y un cambio de ropa por si ocurre algún problema con el equipaje o si los niños se llegan a ensuciar. Pero trata de llevar lo menos posible en el equipaje de mano, pues así estarás con más libertad para estar al tanto de los niños.

 

5. Las comidas

 

Recuerda que los controles de seguridad del aeropuerto pueden retener cierto tipo de alimentos, debido a que algunos países prohíben el transporte de productos alimenticios no industrializados; como es el caso de Estados Unidos, el cual no permite la entrada de la mayoría de las verduras, frutas, semillas y productos de origen animal. “Antes de viajar, verifica si tu país de destino permite el transporte de los productos alimenticios que planeas llevar. Esa información puede ser encontrada en el sitio web oficial del gobierno del país de destino”, informan desde el sitio de viajes eDestinos.com.

 

Sin embargo, en la mayoría de los casos, los biberones, leche materna o jugos en biberones, comida envasada para bebés o niños pequeños, sí están permitidos.​

 

6. Para evitar mareos y vómitos

 

No todos los niños se marean, pero es algo común entre los más pequeños. Puedes consultar con tu pediatra para darle un medicamento y así evitar el malestar que puede causar el viaje en avión o en auto.

 

7. Coche o carriola de bebé

 

Los coches o carriolas de bebé están exentos de cargos de equipaje, siempre y cuando vueles con el infante, sin embargo, es aconsejable verificar las medidas y el peso permitido por la aerolínea antes de viajar. Los más prácticos son los coche tipo ‘paraguas’ o los que son totalmente plegables. En cualquiera de los dos casos, debes llevarlo hasta la puerta de embarque, donde debes registrarlo.

 

8. Por último, ¡no te estreses!

 

Los viajes familiares son simplemente inolvidables, son experiencias que unen la familia, la oxigenan al salirse de la rutina, les brindan descanso y les permiten tomar nuevos aires para retomar la vida diaria. Por eso, no permitas que nada arruine este momento, trata de relajarte un poco, así los niños se ensucien, no coman como siempre lo hacen, se duerman un poco más tarde, etc. Si bien hay que seguir educando, se puede bajar un poco la guardia en las vacaciones para disfrutar en grande! 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
LaFamilia.info
21.06.2008
 

Entrevista a Mercedes Álvarez (autora del libro "Cómo sacar partido a la Televisión") publicada en Sontushijos.org.

Muchos padres se quejan de la televisión, no se fían de los contenidos de los programas, pero permiten que sus hijos vean demasiadas horas y, con frecuencia, dan la batalla por perdida.

¿Qué hacer cuando nuestros hijos nos echan en cara que los padres de sus amigos les dejan ver programas de todo tipo? ¿Es posible educar en un uso responsable de la televisión? ¿Cómo la usamos los adultos y qué ejemplo damos a los hijos? Éstas y otras preguntas parecidas tienen respuesta en el libro "Cómo sacar partido a la Televisión".

 

Arranca su último libro, Cómo sacar partido a la televisión (Ed. Rialp), con una afirmación que, en su pluma, parece toda una provocación: la televisión es un invento maravilloso. Entonces, ¿qué es lo que pasa, qué falla con la televisión?

Lo que falla es que no la tratamos como a un electrodoméstico más de la casa, de forma que a menudo nuestro ocio ­sobre todo en el mundo infantil­ gira en torno a la televisión. Con este libro pretendo ayudar a sacarle partido y aprovechar sus ventajas, al tiempo que educamos y formamos a nuestros hijos en cómo verla bien y sin abusar.

 

Para eso, lo primero será empezar por dar ejemplo...

El ejemplo de los padres es importantísimo para educar; si tus hijos ven que usas la tele con mesura, ellos también lo harán. Se acostumbrarán desde pequeños a seleccionar sólo lo que quieren ver.

A menudo se demoniza la televisión y sus contenidos cuando, en realidad, parece que debemos ser los adultos los que ejerzamos el control...

Yo repartiría la responsabilidad al 50%; por un lado, indudablemente somos los padres los que tenemos el poder de apagar o encender la tele, de dar o no al interruptor, de permitir que nuestros hijos vean según qué programas o no. Pero el otro 50% es de las cadenas, que tienen que responder ante los contenidos que emiten y sobre todo a qué hora los emiten. Porque a veces ponen barbaridades en el horario infantil y los niños se empapan de ellas...

 

Pero ¿por qué los padres no tienen ni idea de lo que ven sus hijos a esas horas?

Claro, debemos estar atentos para saber qué es lo que hay en el horario infantil. Pero al mismo tiempo, reclamar a las cadenas para que cumplan verdaderamente la ley y dejen de programar contenidos inadecuados en esa franja.

 

¿No caemos en el error de criticar demasiado los contenidos y menos el consumo abusivo?

No, claro, aunque la televisión fuera maravillosa y no hubiera nada de criticable en ella, ciertamente muchas veces el abuso es el problema: hay chavales que ven seis horas diarias la tele, y en ese tiempo no se relacionan, no juegan, no piensan.

 

Se habla mucho de niños y menos de los adultos y de cómo la tele puede provocar incomunicación en la pareja...

A veces nos encontramos que incluso en una pareja sin hijos la televisión forma parte inseparable de sus vidas, no pueden prescindir de ella. En el libro cuento el caso real de una teleadicta compulsiva que organizaba su vida en torno a la televisión. Estaba a merced de los culebrones y las series. Ni salía con los amigos ni nada. Es un caso límite, pero, ¿quién no se ha enganchado a una serie? Yo creo que todos. Ojo con estas cosas porque terminan con la vida social y con la vida de comunicación de la pareja, en la que cada cual tiene su tele y come con su bandejita delante de la pantalla. Parece que son casos aislados o exagerados pero son bastante normales.

 

¿Cuál es la tendencia de esta adicción a la tele?

Los jóvenes siguen viendo demasiada, pero no aumenta su adicción: para ellos lo primero es la música y salir con los amigos. El problema lo vemos sobre todo en los niños y en las personas mayores. En las residencias de ancianos, hospitales, la televisión está puesta permanentemente.

 

Pero es que para muchos ancianos la televisión es su ventana al mundo...

Sí, pero aunque sea una ventana al exterior atonta, no te permite reflexión ninguna, tus neuronas están quietas...

Usted propone que se vea la televisión, pero eligiendo de antemano qué es lo que se quiere ver y no que uno se trague lo que echen en ese momento.

Para ser un buen telespectador hay dos reglas de oro: ver poca televisión y bien seleccionada. Se trata de encender la televisión porque nos interesa algo en concreto, una película, una serie, un partido... Y después, siempre que sea posible, intentar verla en familia.

 

Consejos para impedir que la tele devore a nuestros hijos

 

  • No dejar solos a los niños ante la tele y acordar con ellos el tiempo que le van a dedicar.
  • Impedir que enciendan el aparato cuando ellos quieran.
  • Evitar que esté encendida durante las comidas o mientras hacen los deberes.
  • No utilizarla como premio o como castigo.

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 1 / 5

estrella activaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

 

Por LaFamilia.info 

 

 

Si hay algo que añoramos de la infancia es el tiempo de vacaciones. Eran momentos únicos que vivíamos en familia y disfrutábamos de las pequeñas cosas; no necesitábamos de juegos sofisticados ni de un hotel cinco estrellas para pasarla bien.


Sería maravilloso que nuestros hijos cuando crezcan, tengan el mismo sentimiento de añoro de las vacaciones, por eso es importante que les enseñemos a disfrutar de las “pequeñas” grandes cosas que componen la vida y por un momento olvidemos la tecnología y demás avances del “mundo moderno” para disfrutar lo bello y lo simple. ¡Así que manos a la obra!, demuéstrale a tus hijos que la vida está más allá de un “like”, un nuevo “amigo” en facebook, y de un videojuego. Estas son algunas actividades que debes vivir con tus hijos en estas vacaciones:


1. Emprende una expedición botánica


Los niños son observadores por excelencia pero hay que fomentarles esa capacidad de asombro, por eso emprende una expedición botánica a través de algo tan simple como una caminata en el campo o en el jardín botánico de la ciudad, ¡jamás lo olvidarán!

 

vacaciones12015

 

 

2. Rescata los juegos de mesa


Lo mejor de los juegos de mesa es que hay algunos para todas las edades y son la mejor opción cuando el clima no permite salir de casa. Seguramente tienes varios de estos juegos guardados, así que atrévete a rescatarlos y pasa un maravilloso rato en familia.

 

vacaciones22015

 

 

3. Una tienda de campaña bajo las estrellas


Los niños adoran hacer tiendas, carpas o pequeños campamentos, si tienes la posibilidad de hacerlo en el campo o al aire libre mucho mejor, pero tampoco limites la imaginación, en casa también lo puedes hacer y los niños lo amarán.

 

vacaciones32015

 

 

4. Déjalos crear


Usando elementos que tenemos en casa podemos crear cosas asombrosas; hay miles de ideas, aquí te damos algunas: Manualidades para las vacaciones

 

vacaciones82015

 


5. Juega en la arena


Si vas a la playa disfruta con tus pequeños en la arena, coleccionen caracoles de todos los tamaños y hagan un grandioso castillo e inventen historias de príncipes y princesas.

 

vacaciones52015 

 

 

6. Prepara una rica receta familiar


Las abuelas tienen recetas que han pasado de generación en generación, aprovecha una de ellas para enseñarla a tus hijos y divertirse en grande.

 

vacaciones72015

 

 

7. ¡Y que no falte un picnic!


Disfrutar de la naturaleza no tiene precio, así que prepara junto a los pequeños unos deliciosos sándwich y vete al parque con ellos. Pueden llevar la bici, los patines o lo que cada quien quiera para pasar una tarde al aire libre. Este siempre será un plan muy divertido.

 

vacaciones62015

 

 

Estos son los momentos que alimentan el alma y las relaciones, además son una forma de educar jugando. Hay muchas más ideas, estas son sólo algunas que te propone LaFamilia.info para que vivas unas vacaciones diferentes y queden para siempre en la memoria de tus hijos!

 

 

Más de este tema >

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 4.75 (2 Votes)

Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
Ma. Ángeles Pérez Montero y Francisco Javier Rodríguez Laguía
21.06.2008
 

La violencia tiene un gran impacto en TV. Las investigaciones afirman que el 85% de los programas de ficción contiene violencia. Para hacernos una idea, un adolescente, antes de acabar este período evolutivo, habrá contemplado más de 13.000 muertes.

 

La contemplación de la violencia provoca violencia o al menos eso es lo que se supone, pero es difícil de demostrarlo empíricamente. Las variables que estarían implicadas en el impacto negativo de la violencia televisiva pueden ser las siguientes:

 

El contexto donde ocurre esa violencia: Si los contextos violentos que se nos ofrecen son similares a nuestro medio vital habitual, se podría dar un aumento de las actuaciones violentas por identificación con las mismas. La mayor parte de la violencia en TV ocurre en contextos interpersonales muy similares a nuestras propias vivencias.

 

La justificación de la violencia: La violencia gratuita tiende a aumentar el comportamiento violento, en la mayoría de las situaciones violentas que aparecen en la pequeña pantalla no se presenta como el último recurso sino más bien como el único. Los menores pueden acaba pensando que el ser violento es el único modo de ser.

 

El contenido de la justificación: Qué se nos puede decir con esa violencia. Los héroes violentos suelen erigirse en portadores de la verdad y la justicia, y dictaminan la bondad de los hechos por encima de los criterios éticamente aceptados por la sociedad.

 

La persona que percibe la violencia: Evidentemente la receptividad de la persona que está expuesta a las acciones violentas en la televisión depende de muchas variables, las principales podrían ser las siguientes:

  • Grado de frustración con el que se encuentre el televidente (situación puntual que acentúa la contemplación de la violencia).
  • Agresividad del perceptor (los más agresivos tienden a actuar de forma más violenta cuando ven violencia).
  • En el caso de los niños hay que añadir la fragilidad de sus criterios éticos, que les hace aceptar las expresiones violentas sin discernir su idoneidad.

La asunción de la violencia por parte de los más pequeños se puede explicar a través de distintos mecanismos psicológicos. Los más destacados podrían ser los siguientes:

 

IDENTIFICACIÓN: con los personajes de los programas televisivos. Mecanismo de raíces psicodinámicas que nos habla de la adopción como propia de las características del héroe por parte del niño.

 

IMITACIÓN: Condicionamiento Vicario. La imitación de un modelo socialmente aceptable, el héroe, por parte del menor.

 

AGUDIZACIÓN: La violencia incrementaría el comportamiento violento de sujetos propensos a la misma. Actuaría como estímulo desencadenante en aquellos niños especialmente inquietos.

 

ANSIEDAD: El temor ante el entorno que se nos presenta como violento, conduce a respuestas defensivas que pueden producir respuestas de imitación, que en este caso serán respuestas violentas.

 

ASOCIACIÓN: Tiene que ver con el Condicionamiento Clásico. Se trata de asociar que ante situaciones de conflicto la única respuesta posible es la respuesta violenta. La repetición de este mecanismo va a generar otro proceso:

 

ACTIVACIÓN DEL INDIVIDUO: La repetición de respuestas violentas va a disminuir el umbral de sensibilidad del niño ante la misma y le va a facilitar emitir respuestas similares.

 

DESENSIBILIZACIÓN: Ley de la Habituación ante la repulsa de la violencia. La sucesiva exposición ante situaciones violentas produce que el niño cada vez sienta menos malestar ante las mismas. Esto podría explicar el silencio en los

procesos de victimización entre iguales. Para un niño que está acostumbrado a aceptar las respuestas violentas no le va a suponer nada ver como maltratan a otro niño.

Pero el proceso de aceptación de la violencia televisiva y su traspolación a la vida real no sólo depende de variables individuales del niño. También la actitud familiar ante esta violencia influencia y facilita esa posible traspolación de la que hablamos. Entre las variables familiares implicadas en la repercusión de la violencia televisiva en los más pequeños estarían:

Comportamiento violento de los padres: un patrón de comportamiento violento por parte de algún progenitor o de ambos sumado a la contemplación de violencia en televisión puede aumentar las respuestas violentas en los niños, además de su justificación.

 

La contemplación de programas violentos por los padres: sobre todo cuando esta contemplación no es criticada, puede inducir a los menores a entender que si sus padres no condenan dicha violencia es que la misma es aceptable y, por tanto, ellos la pueden imitar con tranquilidad

 

Parece que hasta ahora estamos hablando sólo de series de ficción con personajes humanos, pero de la violencia tampoco se escapan los dibujos animados y las series de animación. En los dibujos animados las secuencias violentas son muy frecuentes. Los datos empíricos nos revelan datos sorprendentes:

  • El 40 % de las conductas violentas son ejecutadas por los protagonistas.
  • El 66% de las mismas son de carácter proactivo, no se producen como defensa ante nada.
  • El 75 % de las consecuencias de la violencia no aparecen o son mucho menores que en las de las de ficción reales.

 

La mayoría de las veces las conductas violentas están justificadas por un fin (amistad, justicia...)

 

No perdamos de vista que la abundancia de programas violentos a los que sometemos a los menores y la falta de respeto por parte de las cadenas televisivas en su compromiso de crear y cuidar franjas de contenido infantil no dejan de ser un maltrato institucional y social a la infancia. Sin embargo, que la violencia contemplada se plasme en la conducta personal dependerá, en buena parte, de la respuesta que den todos aquellos que tienen responsabilidades educativas sobre los niños: la familia, la escuela y los medios de comunicación.

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

fb
twitter
youtue
Instagram

logo pie

Síguenos    
fb pie tw pie youtube pie  
© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme