Alianza Lafamilia.info y el Instituto de La Familia U.Sabana - 02.02.2015

 

20150202h

 

Además del rol afectivo, espiritual y educativo de la familia, su importancia es clave para el desarrollo humano, social y económico de la humanidad.

 

Está de moda hablar de la educación en valores y de conceptos como la diversidad cultural, las megatendencias, el desarrollo tecnológico, los derechos humanos, democracia y globalización, buscando entender la sociedad en la que vivimos, cómo y por qué se transforma.

 

Tales conversaciones incluyen de suyo a la familia como la institución natural y social de conservación y reproducción de la especie humana, que tiene diversas y primordiales funciones, como la biológica, la educativa y social, la psicológica, la económica y la solidaria.

 

Ahora bien, padres de familia, educadores, académicos y gente del común, coinciden al reconocer a la familia como clave para la educación de las personas, el aprendizaje de valores éticos, de prácticas saludables, la formación de la inteligencia emocional, la construcción de identidades, la expresión del amor y la espiritualidad. Por tanto, clave para la construcción de lo público, pues a este ámbito los seres humanos llevan los aprendizajes obtenidos en la familia; lo cual contribuye de manera positiva o negativa al desarrollo de las naciones.

 

Educar en valores: lo esencial

 

Hablamos de educación en valores como si todos supiéramos de qué se trata, como si entendiéramos verdaderamente en qué consisten y a cuáles nos referimos concretamente, con la idea de asimilarlos y poder actuar en consecuencia… porque creemos que es un asunto que podemos dominar.

 

Pero cuando entramos en materia –en conversaciones cotidianas– vemos que aunque la educación en valores, como lugar común de preocupación e ideas similares en cuanto a significado, aún nos falta trabajar en las maneras de hacerlo para generar en las personas capacidades ciudadanas que nos permitan enfrentar los retos de la vida sin dejar de construir, consolidar y asegurar sociedades más gratificantes, justas y solidarias. Esta es una tarea de todos, de unos más que de otros, pero al fin y al cabo de todos.

 

Entonces, ¿qué es ser ciudadano?

 

La idea de ciudadano, se consolida desde el compromiso individual de una persona hacia su comunidad y por lo tanto hacia sí misma, ya que no prima uno sobre el otro. Ni el individuo ni la comunidad, sino ambos en una condición de mutuo encuentro y donación de particularidades.

 

Este aprendizaje inicia en la familia. En ella se aprende a formar parte de un conjunto, llámese familia, comunidad, sociedad. Allí se aprende, no solo, a saberse como parte de una comunidad sino sentirse parte de ella, dándole importancia al compromiso reciproco que se establece. Se trata de un proceso conjunto en el que a la persona se le reconoce y se auto-reconoce como parte de un proyecto social.

 

Artículo editado para LaFamilia.info. Tomado de Apuntes de Familia, edición 24-06/14, Instituto de La Familia, U. de La Sabana.

 

Autora: María del Carmen Docal Millán, directora Maestría en Asesoría Familiar y gestión de programas para la familia, U. de La Sabana.

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

fb
twitter
youtue
Instagram

logo pie

Síguenos    
fb pie tw pie youtube pie  
© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme