Valoración del Usuario: 1 / 5

estrella activaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

ReL - 21.09.2018

 

Foto: Freepik 

 

Carmen Cáceres Calle es una periodista española que colabora en diversas publicaciones médicas, así como con el Hospital Viamed de Sevilla y la Sociedad Española de Medicina Psicosomática. La web Jóvenes Católicos ha hablado con ella sobre la importancia de la virtud de la castidad en el noviazgo desde un punto de vista humano: “Nuestros órganos sexuales son objetos que producen placer y lo fácil es descubrirlos y entregarlos, pero solo la persona que no quiere quedar reducida a un mero instrumento de gozo los oculta”, afirma.

 

- ¿Cuál es el verdadero significado de la pureza en el noviazgo?

 

- Que tenemos una intimidad que nos pertenece y no entregamos a cualquiera, ni siquiera a nuestro novio o novia, aunque sea la persona que más podemos querer en esta vida y con la que, posiblemente, nos acabemos casando algún día. Cuando decidimos guardar nuestro cuerpo, en cierto modo estamos reclamando que se fijen en nosotros por dentro.

 

- ¿Por qué guardar hoy la virginidad en el noviazgo?

 

- Ser tomados como un simple objeto de placer sin que se valore a la persona en su totalidad es más fácil de lo que parece, por no decir que está al alcance de cualquiera que piense en una relación sexual sólo corporal, sin una donación completa, íntima y corporal de la persona. Cuando se comparte el cuerpo pero no el alma, lo que tú eres por dentro, ese hombre o mujer se acaban prostituyendo. Nuestros órganos sexuales son objetos que producen placer y lo fácil es descubrirlos y entregarlos, pero solo la persona que no quiere quedar reducida a un mero instrumento de gozo los oculta.

 

- ¿Por qué crees que hoy parece estar muy desfasado?

 

- Por falta de valores en la sociedad y porque nadie les ha explicado a los jóvenes que hay otra forma de vivir un noviazgo. Hay personas que piensan que si quieres a tu novio lo más normal es que te acuestes con él, cuando precisamente porque le quieres no tendrías que acostarte con él.

 

» Parece un contrasentido pero, de hecho, animo a las que se estén planteando acostarse con su novio que le digan que no, a ver cómo reaccionan. Si te dejan por falta de sexo, es porque de verdad no te quieren. Si las propias mujeres piensan de ellas mismas que solo sirven para dar sexo a los hombres y que ningún hombre les va a querer sin sexo, es porque no han conocido a hombres de verdad, no saben la dignidad que poseen y que nadie les puede quitar y no tienen ni idea de lo que es el amor. Se venden baratas y dejan que jueguen con ellas.

 

» También está muy en el ambiente la idea de que no puedo casarme con una persona si no convivo antes con ella (desconfianza pura y dura) y si no sé cómo funciona en la cama (objeto de placer absoluto). Antes de convivir con ella y de acostarte prueba a conocerla a fondo, independientemente de lo corporal: intereses, preocupaciones, planteamiento de vida, convicciones profundas, gustos, aficiones, etc.

 

Otras piensan que van a conseguir al hombre de su vida con grandes escotes, minifaldas, enseñando piernas y marcando curvas, cuando lo que consiguen es que se acuesten con ella a la primera de cambio. Si quieres diferenciarte de las demás y que se fijen en ti, los órganos sexuales no te diferencian, no te hacen única, simplemente permiten dividir a la humanidad en hombres y mujeres.

 

- ¿Qué ventajas tiene la abstinencia en el noviazgo?

 

- Todas las del mundo. Por poner dos ejemplos, en primer lugar, es un reto en la vida de los novios. Al igual que en el trabajo se te plantean nuevos retos a los que hacer frente y hay que saber actuar, en el noviazgo se te plantea el reto de la abstinencia y hay que saber torear.

 

En segundo lugar, que estás aprendiendo a amar de verdad al otro. Entre los novios existe atracción física, pero también inteligencia, voluntad y libertad. Actuar por las ganas que tienes de comerte al otro no te lleva a amarlo como merece ser amado. Si funcionamos por lo que nos pide el cuerpo, claramente, la abstinencia sería imposible de vivir. En este sentido, los novios deben dominar sus cuerpos y no que sus cuerpos les dominen a ellos porque la tendencia natural es a la unión conyugal.

 

- ¿Cómo se lo explicarías a una adolescente que lleva ennoviada dos días y muy enamorada de su chico?

 

- A la adolescente le diría que no enseñe ni entregue su cuerpo al chico con el que lleva dos días, 150 o 1.200 días porque no sabe si va a ser el hombre de su vida o un cara dura que sólo busca usarle como un preservativo para luego tirarle a la basura y abandonarle por otra o en el supuesto de que se quedara embarazada. Muchas veces esas relaciones no cuajan porque no hay verdadero amor, sino que se hace más por descubrir el otro sexo, ya que es la típica edad en la que los cuerpos de los niños y las niñas empiezan a evolucionar a cuerpo de hombre y de mujer. De ahí la importancia de no cometer locuras que luego acaban pasando factura y hacen que el chico o la chica se sientan utilizado como un mero instrumento de placer, fácil de conseguir.

 

- ¿Y a una de veinte?

 

- Lo mismo. Al igual que tus padres te quitan un cuchillo de las manos cuando eres pequeño porque puedes no contarlo al día siguiente, la idea de no acostarse con el novio no es un afán de la Iglesia Católica por fastidiar y hacernos ir a contracorriente, sino que la Iglesia, como madre que es para los creyentes, nos lo dice para nuestro bien, aunque no lo entendamos. Tiempo al tiempo.

 

- ¿Qué otras virtudes es necesario vivir durante esta etapa?

 

- Generosidad, estás continuamente dándote al otro, cediendo, y poniéndote a ti en un segundo plano; humildad, para pedir perdón si hemos hecho algo mal, para no querer que se imponga nuestro yo; fortaleza, para huir de las tentaciones, superar las dificultades, tener paciencia el uno con el otro; respeto mutuo, para quererse de verdad, decirse las cosas siempre desde el cariño y la comprensión; sencillez, naturalidad, veracidad, sinceridad absoluta hasta en lo pequeño.

 

- ¿Qué es lo más bonito del noviazgo?

 

- Compartir esos años que estés como novios con la persona que va a ser el hombre o la mujer de tu vida. Ese amor que ha cuajado y va creciendo y madurando con el tiempo, haciéndose fuerte ante las dificultades de la vida, junto con la confianza plena que tienes puesto el uno en el otro partiendo siempre de la sencillez y la sinceridad en todo momento, y el respeto que brota de ese amor que se tienen y que nunca debe faltar, es lo que hace que nuestra vida merezca la pena ser vivida. Si ya pones a Dios en el centro de ese noviazgo, el éxito está asegurado porque dais a vuestro noviazgo una visión en 3D que muchos no conocen y no saben lo que se pierden.

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 1 / 5

estrella activaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

ReL - 25.05.2018

 

 

 

Todas las preguntas que pueden plantear los niños de corta edad sobre el sexo, y respuestas sencillas, concretas y prácticas, con la verdad por delante, adaptadas en su expresión a la mentalidad del pequeño: eso es lo que ofrece Pedro Pérez Cárdenas en el libro La educación sexual de los hijos.

 

El objetivo es claro: ayudar a los padres para que sean ellos quienes eduquen a sus hijos en este tema, en vez de dejar esa formación en manos menos responsables… y que les aman menos.

 

Pedro Pérez Cárdenas, doctor en Psicopedagogía y Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Valladolid, ha dedicado veinte años a la enseñanza de adolescentes y jóvenes y desde hace quince preside el Comité Independiente Antisida. En entrevista con el portal ReL, el autor responde a las siguientes inquietudes:

 

-¿Por qué estima que es tan importante educar en la sexualidad a los hijos?

 

-Así como es importante la educación vial de los hijos para que sepan conducirse por las calles y carreteras, o el educarles en la conservación del medio ambiente, tanto o más importante se hace educarlos en su afectividad, en sus sentimientos, en su atracción sexual. No queremos que vivan en la selva y con la ley de la selva, dejándose simplemente llevar por unos instintos.

 

-Usted insiste en llamar a las cosas por su nombre: pene, vagina, masturbación… ¿Considera que no hacerlo así favorece la desinformación de los chicos y chicas?

 

-Abordar un tema, una explicación, debe comenzar, se ha dicho siempre, por llamar a las cosas por su nombre. Usar palabras sinónimas también es correcto, para ajustarse a la edad de los hijos, o para no caer en la incomprensión o en la zafiedad.

 

-Las explicaciones han de ser acordes con la edad del receptor…

 

-Si algún contenido educativo debe acoplarse a la edad y desarrollo psicológico del receptor, este es el de la educación sexual. Son muchos componentes los que se deben integrar armónicamente.

 

-En sus reflexiones no desliga los aspectos biológicos de los afectivos y amorosos. ¿Cree necesario que vayan juntos?

 

-Necesario que vayan juntos es poco decir, es algo imperativo. La falta de un aspecto, y en la proporción adecuada, hace que el producto sea imperfecto y, a veces, incluso perjudicial, indigesto.

 

-En este sentido, critica la información sexual que se recibe en la escuela pública porque aborda mayormente la parte biológica.

 

-No debemos generalizar a una escuela u otra, privada o pública: allí donde se vea una carencia, hay que hacerlo notar. Una educación sexual reducida a lo biológico, que por indiferencia, olvido, cobardía u otras razones olvidara, por ejemplo, los sentimientos y afectos de las personas, sería tan peligrosa como enseñar en las escuelas todo tipo de armas de fuego y su empleo.

 

-Muchos padres rehúyen esta obligación de informar y formar a los hijos en la sexualidad. ¿Qué les diría al respecto?

 

-Que si no toman ellos las riendas, otros lo harán por ellos manipulando a sus hijos. Son frecuentes los lamentos de padres que no hablaron a tiempo.

 

-¿Considera que hay una hipersexualización en la sociedad?

 

-Es una realidad evidente, se fije uno en las modas, en canciones, en películas, en propagandas, en diversiones, etc. Todo está bañado de componentes y reclamos sexuales de los que no están exentos los menores.

 

-¿Qué consecuencias ha observado de ello en sus asesorías psicopedagógicas?

 

-Algo parecido a lo que nos sucede a los adultos cuando vamos conduciendo un coche por la noche y otro auto nos deslumbra. Los menores tienen unos reclamos deslumbrantes por todos los lados y ello los desvía y accidenta con mucha frecuencia.

 

- Las redes sociales e internet han abierto otra brecha para los acosos y la pornografía. ¿Cómo pueden los padres no solo minimizar sus riesgos, sino conseguir que sus hijos tengan recursos personales para rechazarlos?

 

-Hay muchos consejos que se podrían dar. Me quedo ahora con uno muy simple, como es que los hijos tengan acceso a internet en lugar público de la casa; eso, unido a que no usen a cualquier edad un móvil de última generación, les haría mucho bien. El que los propios hijos tengan recursos personales para rechazar los peligros queda ya al resultado de una lenta tarea global en la educación de madurez y responsabilidad.

 

-¿Qué destaca o considera novedoso de su libro?

 

-Yo nunca me había encontrado con un libro tan accesible, práctico y fácil de leer sobre la materia. Los grandes tratados que se quedan entre especialistas no llegan, por ejemplo, al padre o madre que se ven en un aprieto ante una preguntita de su hijo o hija.

 

En LaFamilia.info te ofrecemos varios recursos que te pueden servir de gran ayuda en este tema, ver aquí

 

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 1 / 5

estrella activaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

Infovaticana - 10.07.2017

 

Foto: Freepik

 

Las niñas se transforman en “pequeñas mujeres” que necesitan maquillarse y llevar bolsos. La sociedad de consumo las transforma en el perfecto cliente, que exige una serie de productos y necesita saciar unas necesidades aparentes con artículos que hace apenas unos años los más pequeños ni siquiera conocían.

 

Si uno se asoma a cualquier patio de colegio, le bastará solamente unos segundos para darse cuenta de que las cosas ya no son lo que eran. Ni rastro de combas, gomas elásticas, o grupos de niños y niñas jugando al pilla pilla, a pies quietos o a balón prisionero. El suelo del recreo, antes cubierto de tiza blanca empleada para jugar a la “Rayuela”,  se ha llenado de corros de niñas, que a pesar de su corta edad, hablan de su instagram, del nuevo “Kit” de maquillaje de Frozen, de su manicura o de sus nuevos bolsos.

 

Cuando las niñas dejan de ser niñas

 

Es evidente que con el paso de los años las modas han ido cambiando. Sin embargo, dejando a un lado las costumbres y modas propias de cada generación, nos encontramos con un fenómeno que ha ido implantándose en nuestra sociedad con el paso de los años. Se trata de la hipersexualización infantil, una tendencia que hace que las niñas ya no parezcan niñas, sino mujeres.

 

Es un nuevo patrón de exaltación de la sexualidad de las niñas de hoy, convertidas en meros agentes de consumo. La hipersexualización infantil aniquila por completo la niñez, sexualiza la infancia y crea en los menores una serie de necesidades que hace apenas unos años eran inimaginables.

 

Esta situación condiciona el desarrollo y crecimiento de las más pequeñas y puede derivar incluso en trastornos de la conducta alimentaria durante la adolescencia.

 

¿Qué hay detrás de la hipersexualización?

 

En primer lugar, es necesario definir el término de hipersexualización como un proceso de transformación del niño en un agente de consumo. Para ello, se crean en ellos una serie de necesidades que responden a una maduración precoz.

 

Las niñas dejan de ser niñas y se transforman en “pequeñas mujeres” que necesitan maquillarse, llevar bolsos, ponerse tacones o utilizar ropa interior con relleno. La sociedad de consumo transforma a las niñas de hoy en el perfecto cliente, que exige una serie de productos y necesita “saciar” unas necesidades aparentes con artículos que hace apenas unos años los más pequeños ni siquiera conocían.

 

Para responder a estas “necesidades”, se les ofrece unos productos vinculados a la naturaleza sexual: ropa, maquillaje, accesorios, etc. El mercado sexualiza a los más pequeños antes de que estos hayan alcanzado la maduración sexual.

 

La psicóloga Elena Mayorga, explicó en el diario El Mundo que “hoy en día, los niños y, sobre todo, las niñas están siendo utilizadas y sexualizadas como medio para vendernos a los adultos y a ellas mismas, todo tipo de productos, desde sopas y coches, hasta muñecas, videojuegos, ropa, joyas y casas. Se está exponiendo a nuestros hijos y sobre todo a nuestras hijas como mercancía sexual”.

 

La evolución ideológica

 

Además, este fenómeno coincide con una evolución ideológica. La reivindicación de la llamada “emancipación sexual” responde a la intención de ciertos colectivos que pretenden sexualizar la infancia como una operación para legitimar la maduración precoz.

 

Es el caso, por ejemplo, del colectivo LGTBI, que para legitimar el derecho a la transexualidad o a la homosexualidad, enarbolan el argumento “yo soy así desde pequeño”. Es decir, promueven la sexualización de la infancia para justificar su condición.

 

A todo ello hay que sumarle la trivialización de la sexualidad, una sociedad cada vez más materialista y la evolución de la tecnología y las redes sociales.

 

¿Hay solución?

 

La respuesta a este fenómeno que roba a las niñas su niñez e impide que sean lo que son, ha sido siempre la familia, donde los padres, ejerciendo su derecho de educar a sus hijos según sus convicciones, se convierten en los principales escudos frente a esta amenaza.

 

También lo es el sistema educativo, una pieza esencial que, junto a la institución de la familia, está siendo corrompida.

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 1 / 5

estrella activaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

 

Opusdei.es - 04.05.2018 

 

Foto: Freepik 

 

Hoy en día los niños tienen desde muy pronto acceso a todo tipo de contenidos a través de los móviles y de internet. Además de estos medios, sus mismos compañeros y amigos suelen ser quienes les brindan la información sobre afectividad y sexualidad. Con este panorama, es necesario que los padres ayuden a sus hijos para que aprendan a tomar buenas elecciones. Y elegir bien conlleva ayudarles a estar bien informados y a ser capaces de discernir lo que es bueno para sus cuerpos y sus almas de lo que resulta dañino.

 

No existe una receta sobre el mejor modo de hablar con nuestros hijos sobre la sexualidad. Se trata, más bien, de crear un nivel de confianza y naturalidad con ellos, sabiendo ajustarse a su edad y a lo que son capaces de entender, aprovechando la relación personal que tienes con cada hijo. Por eso, este video fue creado para apoyar a los padres en esta tarea.

 

Hablar con los hijos sobre la sexualidad

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva

Lola González / Infovaticana – 14.11.2016

 

20161114edshFoto: Freepik 

 

Varias investigaciones revelan que los niños y adolescentes comienzan a estar expuestos a contenido pornográfico desde una edad temprana. Uno de cada diez adolescentes de entre 12 y 13 años temen, además, ser “adictos” a la pornografía según un estudio de 2015. 

 

A pesar del grave daño que causa a los menores estar expuestos a contenidos pornográficos, en la actualidad, los niños y adolescentes pueden acceder a la pornografía online con demasiada facilidad, ya sea por accidente a través de ventanas emergentes o enlaces engañosos, o porque están buscando este tipo de contenido.

 

Un informe del Comité de Mujer e Igualdad del Parlamento de Reino Unido acopia los resultados de un estudio realizado con jóvenes en 2014. Este estudio muestra que el 24,6% vio por primera vez pornografía online a los 12 años y el 7,3% cuando eran menores de 10 años.

 

Según esta investigación, el 60% de los jóvenes tenía 14 años o menos cuando vio por primera vez pornografía online. De entre estos, el 62% afirmó que vio estos contenidos por casualidad en la red o porque se los mostró otra persona. Sólo el 22% de los encuestados afirmó haber buscado pornografía en la red a propósito.

 

El informe también indica que el programa de educación sexual de Reino Unido “Big Talk Education” ha observado un aumento de niños y adolescentes con adicción a la pornografía.

 

Según una investigación realizada por Bitdefender -proveedor de software de ciberseguridad en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España, Perú y Rumanía- uno de cada diez visitantes de las páginas web con contenido pornográfico tiene menos de 10 años, a pesar de que estos sitios piden a los usuarios confirmar que son mayores de edad.

 

“La investigación muestra que, a menos que sean supervisados cuidadosamente por sus padres, los niños comienzan a visitar páginas web de pornografía desde una edad temprana”, advierte el analista de Bitdefender Bogdan Botezatu.

 

Uno de cada diez adolescentes temen ser ‘adictos’

 

“Siempre estoy viendo porno y una parte de él es bastante agresivo. Al principio no pensé que me estuviera afectando, pero he empezado a ver las chicas de forma un poco diferente y me estoy preocupando. Me gustaría casarme en el futuro, pero tengo miedo de que no pase si sigo pensando en las chicas del modo en que lo hago”.

 

Este es el testimonio anónimo publicado en la web de la organización británica NSPCC (Asociación Nacional para la Prevención de la Crueldad en la Infancia) para ilustrar los peligros que encierra la pornografía online para los menores. Del autor de estas afirmaciones sólo se menciona que es un chico de entre 12 y 15 años.

 

En el año 2015, la NSPCC advirtió que uno de cada diez adolescentes de entre 12 y 13 años teme ser “adicto” a la pornografía. Peter Wanless, director de NSPCC, denunció en declaraciones publicadas por BBC que los niños corren el peligro de ser despojados de su niñez a una edad temprana por tropezarse con pornografía en la red.

 

El 28% de los niños de entre 11 y 12 años han visto imágenes pornográficas

 

Un reciente estudio de la Universidad de Middlesex, en Reino Unido, muestra que la mayoría de los menores están expuestos a la pornografía online desde sus primeros años de adolescencia. Según este estudio, alrededor del 53% de los adolescentes de entre 11 y 16 años de edad han visto material pornográfico explícito en la red.

 

Los investigadores entrevistaron a 1.001 niños de entre 11 y 16 años. Los resultados fueron que el 65% de los jóvenes de entre 15 y 16 años afirmaron haber visto pornografía, así como el 28% de los menores de entre 11 y 12 años.

 

El estudio descubrió que es más frecuente que los jóvenes accedan a material pornográfico de forma accidental -por ejemplo a través de un anuncio emergente- que por una búsqueda específica.

 

De los menores que afirmaron haber visto pornografía online, el 38% lo vio en un ordenador portátil, el 33% a través de un teléfono móvil y el 24% en un equipo. Casi el 60% de los niños y jóvenes encuestados que habían visto pornografía online aseguraron haber visto por primera vez ese tipo de imágenes en su casa.

 

El 53% de los niños encuestados y el 39% de las niñas aseguraron que ven la pornografía como una representación realista del sexo. El 39% de los adolescentes de entre 13 y 14 años y una quinta parte de los niños de entre 11 y 12 años, afirmaron, además, querer emular el comportamiento que habían visto.

 

Entre los problemas que destacan los investigadores que han realizado este estudio se encuentra el hecho de que los menores accedan a la pornografía de forma accidental y sin haberlo buscado. También que los adolescentes y jóvenes puedan creer que la pornografía online ofrece una visión realista de las relaciones sexuales, así como los graves daños morales y psicológicos que este tipo de contenido puede causar a una edad tan temprana.

 

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 0.00 (0 Votes)

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.

Suscribirse aquí

síguenos

            

logo pie

© 2018 Corporación CED - all right reserved - desarrollado por Webpyme