SÍGUENOS

Add to Google

16 de Julio: Fiesta de la Virgen del Carmen PDF Imprimir E-mail
(1 voto, media 1.00 de 5)
LaFamilia.info
12.07.2010

El 16 de julio celebramos el día de Nuestra Señora del Carmen, llamada también la “Estrella del mar” y la “Flor del Carmelo”, una de las advocaciones de la Virgen con mayor devoción en distintos países en todo el mundo.

Historia de la devoción

Los orígenes del nombre de Carmen hay que buscarlos en la región de Galilea, en un monte de la población marítima de Haifa y que recibe el nombre de Carmelo, que en hebreo significa “jardín”.

Cuenta el Libro de los Reyes, que en este monte vivían numerosos ermitaños, profetas que oraban y rendían culto a Dios, y entre los que se hallaba el profeta Elías.

Corría el año 300 a.C, cuando una gran sequía azotó Galilea, entonces el profeta Elías subió al monte Carmelo para implorar lluvia. Desde la cumbre de aquel monte, divisó una nube blanca, que emergía de las aguas del mar y subía al cielo, manando abundante agua. Comprendió, entonces Elías, siempre según la interpretación veterotestamentaria, que la visión era un símbolo de la llegada del Salvador, que nacería de una doncella inmaculada para traer una lluvia de bendiciones.

Desde entonces, aquella comunidad se dedicó a rezar por la que sería la madre del Redentor, iniciando así lo que constituyó el germen de la Orden del Carmelo o Carmelitas, cuya devoción hacia la Virgen permitió que naciese una nueva advocación: Nuestra Señora del Carmen.

¿Por qué el 16 de julio?

San Simón Stoock fue un carmelita inglés que vivió durante el siglo XIII y que fundó diferentes monasterios carmelitas por Europa. Cuenta la historia que San Simón era muy devoto de la Virgen, a la que siempre rogaba un privilegio para su orden.

El 16 de julio de 1251, cuenta su hagiografía que se le apareció la Virgen llevando en sus manos un escapulario y pronunciando estas palabras: “Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”.

Es a partir de entonces cuando nace la imagen de la advocación de Nuestra Señora del Carmen: el Niño y la madre sujetando el escapulario, la figura típica de dicha devoción mariana.

Por este motivo, la fecha elegida para celebrar la festividad de la Virgen del Carmen fue el 16 de julio, correspondiendo a la fecha en que la Virgen se le apareció a San Simón Stoock.

Patrona de marineros

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con la Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

En el siglo XVIII, cuando ya era muy popular la fiesta de la Virgen del Carmen en España, el almirante mallorquín Antonio Barceló Pont de la Terra (1716-1797), impulsó su celebración entre la marinería que él dirigía. Fue a partir de entonces cuando la marina española fue sustituyendo el patrocinio de San Telmo, por el de la Virgen del Carmen.

También una antigua leyenda cuenta que un barco inglés se hallaba en medio de un feroz huracán. Las olas lo azotaban sin piedad y el fin parecía cercano. Un ministro protestante llamado Fisher en compañía de su esposa e hijos y otros pasajeros fueron a la cubierta para suplicar misericordia y perdón.

Entre la tripulación se encontraba el irlandés John McAuliffe. Al mirar la gravedad de la situación, el joven abrió su camisa, se quitó el Escapulario y, haciendo con él la Señal de la Cruz sobre las furiosas olas, lo lanzó al océano. En ese preciso momento el viento se calmó. Solamente una ola más llegó a la cubierta, trayendo con ella el Escapulario que quedó depositado a los pies del muchacho.

Durante lo acontecido el ministro había estado observando cuidadosamente las acciones de McAuliffe y fue testigo del milagro. Al interrogar al joven se informaron acerca de la Santísima Virgen y su Escapulario. El Sr. Fisher y su familia resolvieron ingresar en la Iglesia Católica lo más pronto posible y así disfrutar la gran protección del Escapulario de Nuestra Señora.

La Virgen del Carmen en el mundo

España es uno de los países donde más arraigada se encuentra esta advocación, allí es patrona del mar, de la Marina y de varias regiones. También lo es del Ejército de los Andes, que liderado por el general José de San Martín, gestó la independencia de Argentina, Chile y Perú. Es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de Carabineros; es patrona de los transportadores en Colombia; en Perú es “Patrona del Criollismo”; en Bolivia es la patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas; y en Venezuela es la patrona del Ejército. Igualmente hay santuarios en varios países como Puerto Rico, Panamá, Guatemala, Argentina entre muchos otros.

Fuentes: ACI, catholic.net, nauticajonkepa.wordpress.com, corazones.org

***

La Virgen del Carmen y el escapulario 

P. Hernando Uribe

  • La Virgen del Carmen es la Reino y Hermosura del Carmelo. Es la Madre de los Carmelitas, entre los cuales figuran los grandes místicos S. Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz. El amor lo es todo para ellos, porque Dios es amor.
  • El escapulario es el distintivo de la Virgen del Carmen. El escapulario es un vestido hecho para llevar sobre pecho y espalda en honor a la Virgen del Carmen, símbolo de su protección, que ayuda en la vida y protege en la muerte, y lleva al cielo.
  • El vestido es un símbolo maravilloso que cubre y llena de elegancia.
  • Vestido es ropaje. El vestido es símbolo de lo que lleva por dentro el que se lo pone. Puede ser un ropaje que indica bueno o malos sentimientos.
  • La Virgen del Carmen nos dejó el escapulario como invitación a vivir de buenos sentimientos y a evitar los malos.
  • Son malos los sentimientos que nos hacen daño, como la tristeza, la amargura, la desconfianza, la desilusión, la ira, la envidia, la venganza, la rabia, el odio, la pereza. Este ropaje nunca lo debemos utilizar porque nos afea, nos enferma y hasta nos mata.
  • Debemos usar el ropaje de los buenos sentimientos. La alegría, la confianza, la fortaleza, la paciencia, la acogida, la comprensión, la generosidad, el perdón, y por encima de todos, el amor. Es el ropaje que siempre debemos utilizar. Así demostramos que somos hijos de la Virgen del Carmen.
  • El uso del escapulario tiene como finalidad recordarnos siempre que somos tiernamente amados de María y de su Hijo Jesús. Un amor que siempre nos llenará de salud y felicidad.
  • Por el escapulario, un vestido amoroso, la Virgen del Carmen nos muestra su amor y su protección maternal.
  • El que quiera ser feliz que o use aceptando los compromisos que tiene, que nos hacen felices si los cumplimos con fidelidad.

 

 
 

SUSCRIBIRSE AL BOLETÍN

Reciba gratis en su e-mail las novedades de LaFamilia.info de cada semana.
SUSCRIBIRSE AQUÍ