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Aceprensa - 04.10.2018

 

Foto: Freepik 

 

La revolución sexual que estalló en Occidente a finales de 1960 hubiera sido impensable sin la píldora anticonceptiva. El discurso contracultural de aquella época dio por sentado que los cambios sociales que siguieron a la revuelta fueron liberadores para las mujeres. Pero Mary Eberstadt, investigadora del Hoover Institute y miembro del consejo asesor de Policy Review, se muestra muy crítica en su libro ‘Adam and Eve after the Pill: Paradoxes of the Sexual Revolution’.

 

En un artículo publicado en el Wall Street Journal (24-03-2012), Eberstadt se pregunta si la revolución sexual ha sido buena para las mujeres. Y responde, ya desde el titular, con un escueto “no”.

 

El artículo toma pie de la polémica organizada por el gobierno de Obama sobre la obligación de exigir la cobertura de anticonceptivos, la píldora del día después y la esterilización en los seguros médicos. En estas últimas semanas, dice Eberstadt, se ha oído mucho la expresión “guerra contra las mujeres” para referirse a la reivindicación de algunas instituciones religiosas que no quieren colaborar ni directa ni indirectamente en la prestación de esos servicios.

 

A juicio de Eberstadt, la idea de la “guerra contra las mujeres” es un mito. Consistiría en imaginar “una formación de hombres tiránicos alineados contra las oprimidas mujeres, unidas por el coraje”.

 

Pero es posible, añade Eberstadt, que las mujeres no estén de acuerdo… en casi nada. Y, desde luego, no lo están en el debate del aborto ni de la nueva exigencia que impone el gobierno de Obama, incluida la de la píldora del día después. “Más de 20.000 mujeres de todos los estilos de vida, firmaron una carta abierta dirigida al presidente Obama y a la ministra de sanidad Kathleen Sebelius en contra del mandato federal”.

 

El problema no es la Iglesia católica

 

Otro mito es el que dice: “Si no fuera por la Iglesia católica, ya nadie se opondría a la contracepción”. Pero Eberstadt recuerda que, en el 50 aniversario de la invención de la píldora, en 2010, no faltaron destacados pensadores sociales que explicaron los efectos negativos que había tenido este invento para la vida en sociedad.

 

La propia Eberstadt destaca: “Las familias son más pequeñas; las tasas de nacimiento han caído; los divorcios y los nacimientos fuera del matrimonio están por las nubes… La demografía ha empezado a funcionar ahora en contra del moderno Estado de bienestar, que se ha hecho difícil de mantener con menos hijos y padres más ancianos”.

 

“Incluso en el ámbito religioso, esto no es un asunto meramente católico. La enseñanza cristiana contra la anticoncepción viene de los primeros Padres de la Iglesia que hacen frente a la Roma pagana. Los cristianos se mantuvieron unidos en esta enseñanza hasta tiempos relativamente recientes: en concreto, hasta 1930, que es cuando la Comunión Anglicana empieza a hacer excepciones a la regla”.

 

La paradoja de la felicidad femenina

 

A mitad del artículo, Eberstadt entra de lleno al mito que –como ella reconoce– más le interesa: la revolución sexual, ¿ha hecho más felices a las mujeres? Precisamente porque la felicidad es demasiado personal y escurridiza, las feministas deberían contestar algunas preguntas antes de proclamar que la revolución sexual es lo mejor que le ha pasado a las mujeres en los últimos tiempos.

 

“¿Por qué las páginas de nuestras revistas rebosan de entusiasmo con títulos como ‘The Case for Settling’ y ‘The End of Men’? ¿Por qué webs que están dirigidas por mujeres y destinadas a mujeres se centran tanto en hombres que no terminan de madurar, y rezuman tanta desesperación sobre las relaciones entre ambos sexos?

 

¿Por qué hoy tantas mujeres con mucho talento deciden tirar la toalla y tener hijos ellas solas, recurriendo a veces al semen de donantes anónimos, creando así –por primera vez, de manera intencionada– un mundo de hijos sin padres?”.

 

¿O cómo explicar el que, en una época en que el progreso de las mujeres estadounidenses y europeas ha sido enorme, sus niveles de satisfacción vayan en declive? Eberstadt se refiere al estudio “The Paradox of Declining Female Happiness”, publicado por dos economistas de la Wharton School (University of Pennsylvania), Betsey Stevenson y Justin Wolfers (cfr. Aceprensa, 10-06-2009).

 

A partir de datos extraídos de varias encuestas realizadas en EE.UU. y Europa, Stevenson y Wolferse muestran que el grado de satisfacción que declaran las mujeres ha descendido en los últimos 35 años, precisamente en un período en el que han mejorado indudablemente su educación, sus ingresos, su situación profesional y social.

 

Aunque las autoras del estudio se guardaron de sacar conclusiones, Eberstadt se pregunta: a la vista de ese descenso general de la satisfacción de las mujeres, “¿no es razonable pensar que al menos parte de ese descontento viene de la sensación de que puede haber un mundo mejor en otro sitio, sensación causada por la revolución sexual? (…) Si la revolución sexual ha hecho a las mujeres más felices, no quiero imaginarme cómo seríamos si nos hubiera hecho más infelices”.

 

La alusión a la “paradoja” en el estudio de las dos economistas y en el propio libro de Ebestardt (Adam and Eve after the Pill: Paradoxes of the Sexual Revolution) indica el gusto de esta autora por los matices. Parece más atractivo analizar con datos las consecuencias sociales de la revolución sexual –algo que hace en su libro, no en este artículo– que hablar genéricamente de “guerras contra la mujer”.

 

Publicado por: Aceprensa / Fuente: The Wall Stret Journal

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Aceprensa - 28.09.2018

 

 

 

El número de menores que los médicos británicos remiten a especialistas para que se sometan a cambio de sexo ha registrado una fuerte subida en los últimos años. La ministra de Mujer e Igualdad, Penny Mordaunt, ha encargado una investigación.

 

El aumento de casos se ha dado en ambos sexos, pero en el femenino es desproporcionado. Los chicos que comienzan un tratamiento de transexualidad en Gran Bretaña han pasado de 57 en 2009-2010 a 713 en 2017-2018; las niñas, de 40 a 1.806 en el mismo periodo: o sea, se han multiplicado por 45 en 8 años.

 

Algunos menores inician el cambio de sexo a corta edad. El último año fueron unos 800 los preadolescentes, de 10 años o poco más, que recibieron fármacos para evitar el comienzo de la pubertad. Hubo incluso 45 que empezaron el proceso con 6 años o menos, aunque a estos no se les administran hormonas.

 

Entre los políticos, los médicos o los pedagogos hay quienes temen que se facilite el cambio de sexo a los niños con demasiada ligereza, sin entender realmente a qué responden tales deseos ni saber qué consecuencias tendrá. El departamento de Mordaunt ha justificado la investigación sobre el aumento de casos alegando que “se sabe poco de a qué se debe y de los efectos a largo plazo”.

 

El estudio oficial examinará si las redes sociales y la enseñanza sobre la transexualidad en las escuelas pueden estar influyendo en los niños para que se planteen cambiar de sexo. También considerará si es adecuado dar tratamiento hormonal a preadolescentes.

 

Sobre la primera cuestión, la especialista en educación Joanna Williams sostiene que las escuelas están “sembrando confusión” en las mentes infantiles. Con sus programas sobre aceptación de la transexualidad, “están incitando aun a los niños más pequeños a cuestionarse si realmente son chico o chica”. De forma análoga se han expresado otras voces.

 

Sobre la cautela con que conviene afrontar la transexualidad en menores desde el punto de vista médico, se puede ver en Aceprensa “El camino de la ciencia, mejor que la lucha ideológica”.

 

*Publicado por Aceprensa

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Por D. Manuel Guerra / Infovaticana.com - 24.07.2018

 

Foto: Freepik 

 

En la contraportada del libro Masonería, religión y política se lee: “Era de noche. Imprevistamente la luz se apagó. Un grito estalló en la obscuridad. No recuerdo quien lo lanzó, pero todavía me estremece: `¡Están cambiando el agua de la pecera sin que los peces se enteren´!”

 

Sin ser conscientes de ello, al menos la mayoría, el Nuevo Orden Mundial está cambiando el clima, el agua de la pecera global e imponiendo la ideología de género en todos los países, sobre todo en los occidentales (Europa, América) y en los occidentalizados (Australia, Filipinas, Japón), o sea, en los tradicionalmente cristianos, que -en general- ya han dejado de ser cristianos en sus gobernantes y que están dejando de serlo en cuanto a los gobernados (el pueblo).

 

1. Léxico de tecnicismos

 

Aunque se trate de términos, cuyo significado suele ser conocido dentro y fuera del gueto homosexual, considero oportuno precisarlo. El acrónimo más generalizado en la actualidad es LGBTI, palabra compuesta por la letra inicial de los términos: “Lesbianas, Gays, Bisexual, Transexual, Intersexual”. Surgió en la última década del siglo XX para sustituir a “homosexual”. De hecho designa todas las identidades de géneros u orientaciones sexuales distintas de la heterosexual. A veces se usa LGBTI+, donde + (signo de la suma) incluye a todos los no explicitados. Básicamente tomo las definiciones del Diccionario de la lengua española (Real Academia Española, Madrid 200122).

 

* Andrógino, cf. el epígrafe 5.2.1A de este estudio.

 

* Bisexual, persona que se siente atraída afectiva y sexualmente independientemente de su género (masculino, femenino, etc.,). (Cf. 5.1; 5.2.1A).

 

* Célula, cf. el epígrafe 4.1.2.

 

* Cigoto, cf. el epígrafe 4.1. de este estudio.

 

* Cisexual, persona que se identifica con el sexo/género que le asignaron al nacer, o sea, la casi totalidad de los hombres y mujeres.

 

* Cromosoma, cf. el epígrafe 4.1.2 de este estudio.

 

* Diversidad sexual de género, personas con orientaciones, géneros, etc., que se apartan de las normas sexuales vigente en la sociedad, a la que pertenecen o en la que viven.

 

* Gay, hombre/varón que afectiva y sexualmente se siente atraído por personas de su mismo sexo.

 

* Género, cf. los epígrafes 5.1; 5.3.2A de este estudio.

 

* Genes, cf. el epígrafe 4.3.1.

 

*Hermafrodita, cf. el epígrafe 5.2.1A de este estudio.

 

* Homosexualidad/homosexual, cf. 5.2.1C, etc.

 

* Heterosexualidad/heterosexual, cf. 5.2.1C

 

* Ideología, cf. el epígrafe 5.3.1 de este estudio.

 

* Intersexual, persona que nace con una anatomía reproductiva o genital que no encaja del todo en las definiciones típicas de masculino y femenino. Más que con la identidad sexual, se refiere a la morfología o fenotipo (cf. 5.2.1B; 5.4.1).

 

LGBT, cf. el epígrafe 4.1.3.

 

LGBTI, cf. los epígrafes 1 y 4.1.3, etc.

 

* Lesbiana/lésbica, la mujer que afectiva y sexualmente se siente atraída por personas de su mismo sexo. (Cf.5.2.1C).

 

* Naturaleza, cf. el epígrafe 4.1 de este estudio.

 

* Probeta/reproducción asistida. Cuarenta años después que naciera la primera “bebé probeta” (25, julio, 1978), más de ocho millones de niños han nacido gracias a las técnicas de reproducción asistida. Desde 1997 hasta el registro de 2015 ,España sigue siendo el país más activo (119.875 ciclos de nacimientos), seguida de Rusia (110.723), Alemania (96.512), Francia (93.918). En España, aproximadamente el 10% de los tratamientos se realizan en mujeres extranjeras, sobre todo francesas e italianas. El éxito de estos tratamientos se ha estabilizado en torno al 36% de la fecundación in vitro. La ciencia ha conseguido liberar embriones de enfermedades genéticas hereditarias, diseñar “bebés medicamento” engendrados para curar a un hermano, etc. El debate científico debe completarse con el ético, pues no todo lo que el hombre, científico o no, puede hacer materialmente, puede o debe hacerse éticamente.

 

Pederastia, cf. los epígrafes 5.2.1; 5.2.2 de este estudio.

 

* Sexo, cf. el epígrafe 4 de este estudio.

 

* Transexual, persona que se siente del sexo distinto del asignado al nacer y que adquiere los caracteres del sexo distinto u opuesto mediante tratamiento hormonal y operación quirúrgica. * También la persona que adopta las apariencias (atuendo, comportamiento) características del sexo opuesto (cf. 5.1; 5.2.1B).

 

* Travestismo, práctica consistente en vestir ropa del sexo contrario  al suyo propio.

 

 

2. La oportunidad y necesidad de hablar de la “ideología de género” o del “género ideológico”

 

En los primeros días de julio del 2018 Lourdes Méndez, doctora en Derecho y diputada del Congreso (Madrid) entre 2004 y 2015 ha denunciado que el LGTBI, por medio de la legislación, está imponiendo en todos los ámbitos (nacional, autonómico) españoles la ideología de género, bajo el disfraz de política de igualdad y no discriminación.

 

La audacia de unos y la pasividad, por no decir cobardía, de no pocos, nos ha permitido ver los actos de la celebración del Orgullo-Gay, que -este año 2018- ha sido no un “Día”, sino una “Semana” con desfiles alocados e irreverentes, sin respetar los derechos de los demás, ni siquiera de los niños y adolescentes. Reconozco que, no sin rubor y con vergüenza ajena, gracias a una cadena televisiva (Intereconomía), he visto el grupo relativamente numeroso de los que desfilaban desnudos. ¡Si al menos hubieran sido efebos apolíneos!

 

¿Pero qué es la “ideología de género”? Preferiría que se dijera “género ideológico”. Pienso que así se resalta que no es algo objetivo, ni natural o conforme a la naturaleza humana, sino algo pensado, ideologizado, sentido, imaginado, elegido.

 

3. La tramitación parlamentaria en España

 

A impulsos del feminismo radical y de las energías laicistas y relativistas la ideología de género inició su difusión a velas desplegadas a partir de la “Conferencia de la mujer” de Beijing/Pekin (año 1995). En ella los lobbies “consiguieron imponer a los países miembros el compromiso de incorporar la perspectiva de género en todas sus políticas y medidas legislativas[1]”. Desde entonces la ONU está exigiendo su imposición en sus países miembros. Ya es un ingrediente indispensable del masónico Nuevo Orden Mundial, sustitutivo del Orden cristiano. ¿Por qué no penetra con la misma eficacia y rapidez en el mundo islámico, budista, etc..?

 

La UNESCO, la agencia de la ONU encargada de velar por la educación, la ciencia y la cultura, bajo el pretexto de luchar contra la discriminación, promueve nuevas políticas en favor de la ideología de género y de “crear nuevos derechos para los homosexuales”. Propone que se incluyan en todos los programas educativos de modo transversal, o sea, insertados prácticamente en todas las asignaturas, por ejemplo, historia, literatura, lengua, educación sexual (documento Out in the Open, octubre de 2016).

 

3.1. Algunas leyes derivadas de la ideología de género en la legislación española

 

Esta concepción del género ideológico inspira ya la Ley Orgánica 3/2007 (22 de marzo) sobre la igualdad efectiva de hombres y mujeres en el apartado regulador del cambio de sexo en el Registro Civil cuando “no se corresponde con su identidad de género”. Subyace también en la ley (13/2005) por la que se modifica el Código Civil en cuanto al derecho a contraer matrimonio para dar cabida a las uniones homosexuales, así como en la supresión del apartado 3º del artículo 154 del Código Civil, que reconocía la potestad de los padres para corregir razonablemente a sus hijos.

 

A su vez, el matrimonio es considerado ya como un invento social de índole relativista (ley 13/2005), pues se adaptaría a las alteraciones de las circunstancias socioculturales e históricas. Se queda sin apoyatura objetiva al no ser la unión -también sexual- de un hombre y de una mujer, abierta a la vida. También se impone la voluntad individual, por no decir capricho, en el divorcio exprés. El matrimonio queda a la intemperie, dependiente del deseo de cada contrayente, a merced de la satisfacción subjetiva, emocional, psicológica, sexual y a veces hasta meramente genital. Se silencia la función social del matrimonio y de la familia, así como el desierto demográfico que atraviesa la sociedad española en nuestros días.

 

3.2. Proposiciones de Ley en el nivel nacional

 

El 4 de mayo del 2017 el Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos-en Comú Podem-En Marea presentó una Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, trans género e intersexuales. Esta “Proposición de Ley” ha sido tomada en consideración por el Pleno del Congreso el 19 de septiembre de 2017 por 202 votos a favor (PSOE, etc.,), 2 en contra (UPN) y 207 (PP). Está pendiente de informe por parte de la Comisión de Igualdad del Congreso.

 

El 23 de febrero del 2018, el mismo grupo parlamentario presentó en el Congreso de los Diputados una Proposición de Ley sobre la protección jurídica d las personas trans (sic) y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género, publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales-Congreso de los Diputados, nº. 221-1 (2, marzo, 2018). Está pendiente de tramitación parlamentaria.

 

3.3. Padres sin hijos, hijos sin padres

 

El recurso normalizado a los medios anticonceptivos, la práctica de la aborto y la exposición de los niños -sobre todo niñas- recién nacidos[2] motivaron el progresivo envejecimiento y el descenso de los ciudadanos romanos con el consiguiente crecimiento del número los esclavos, provenientes de las migraciones norteñas (los Bárbaros). La inversión de los valores y la búsqueda del placer, del bienestar, someterá a los romanos bajo el dominio de lo esclavizados por ellos y de los temidos y despreciados por ellos hasta en su misma designación: los Bárbaros (cf. el artículo digital: Las migraciones norteñas (los Bárbaros, -siglo V d. C.- y las sureñas de nuestros días, y su evangelización en mi blog: infovaticana.com/blogs/manuel-guerra).

 

Algo similar está acaeciendo en nuestro tiempo. Sea resultado de la restricción voluntaria (no tener hijos porque no se quiere), sea resultado de la progresiva desmoralización y empobrecimiento de la raza latina (no tener hijos a pesar de quererlos), lo cierto es que la esterilidad conyugal fue una realidad sociológica en Roma. Y esto a pesar de las leyes promulgadas en su mayor parte ya por el emperador Octavio Augusto, por las cuales se gratificaba a los matrimonios fecundos, sobre todo a las familias numerosas; se imponían impuestos a los célibes y a los matrimonios sin hijos (lex de ordinibus maritandis, etc.,).

 

En la sociedades occidentales de nuestros días ha aumentado, como en el imperio romano, la infecundidad y el descenso de la población autóctona, de una forma alarmante[3]. Se pretende paliar este efecto mediante las técnicas modernos de reproducción humana asistida, por ejemplo la ley 14/2016, según la cual la maternidad y la paternidad son un “derecho” que la sociedad debe satisfacer. Por ello los niños “concebidos” sin placer procreativo en vientre de alquiler y en probeta son hijos sin padre. A estas técnicas puede recurrir cualquier mujer mayor de edad al margen de su estado civil (casada, soltera, viuda). Si es una mujer casada, la ley atribuye la paternidad a su esposo; si está casada con otra mujer (lesbismo), ambas son consideradas “progenitoras”; si es una mujer sola, el niño es hijo sin padre, pues el donante es catalogado simplemente “el lugar” donde se ha producido el material genético.

 

3.4. Proposición de Ley en las Cortes autonómicas de Castilla y León

 

Llama la atención que, aunque existen las dos proposiciones de ley ya enunciadas, el Partido Podemos y sus coaligados hayan presentado con contenido similar en las Cortes de Castilla y León otra extensa Proposición de Ley de Igualdad Social de la Diversidad Sexual y de Género ,y de Políticas Públicas contra la Discriminación por orientación sexual e identidad de género. Esta iniciativa de Podemos ha contado con el apoyo de los parlamentarios del PSOE y de Ciudadanos de Castilla y León (Boletín Oficial de las Cortes de Castilla y León, nº. 392, 23, marzo, 2018).

 

3.5. Un famoso e inquietante “Protocolo[4]“

 

“Al parecer, en el mes de mayo del 2018, la Dirección General de Innovación y Equidad Educativa de la Consejería de Educación de Castilla y León[5] ha enviado a los centros escolares, públicos y privados, concertados o no, de la región un documento con el escudo oficial de la Administración autonómica, denominado PROTOCOLO de atención educativa y acompañamiento al alumnado en situación de transexualidad y al alumnado con expresión de género no normativa, que se presenta explícitamente en fase experimental, de modo que, como dice textualmente una nota aclaratoria inicial, `estará en fase experimental en los centros educativos de Castilla y León hasta enero de 2019. A partir de ese momento, y una vez realizadas las modificaciones que de su puesta en práctica se consideren oportunas, su implantación será definitiva y de obligado cumplimiento en dichos centros´”[6]. Lo cito por las sigla PCL (= “Protocolo-Castilla-León”).

 

El texto del PCL (pp. 4-16) consta de 10 apartados, a saber, 1. Introducción. 2. Objetivos. 3. Ámbito de aplicación.4. Principios generales de actuación. 5. Responsabilidad legal del centro educativo. 6. Flujograma. 7. Fases del Protocolo. 8. Medidas y actuaciones en el centro educativo. 9.Coordinación entre administración e instituciones e identidades (¿entidades?). 10. Seguimiento y evaluación. El texto va precedido de un Índice y seguido de 5 Anexos: 1. Comunicación del alumnado con identidad y/o expresión de género no normativa (p. 18); 2. Plan de Actuación individualizado en los casos de Diversidad e Identidad y/o Expresión de Género (pp. 19-20); 3. Recursos para el apoyo docente (pp. 21-22); 4. Glosario de términos (p. 24); 5. Relación de entidades sociales que pueden prestar un asesoramiento adecuado y legal a las personas menores LGBTI y a sus familias (pp. 25-26)[7].

 

No hace falta decir que, en cuanto al vocabulario, este documento (el PCL) tiende a usar “género” o “identidad de género” y a rehuir “sexo” e “identidad sexual”.

 

Lo califico de “inquietante” por su tufo totalitario y de imposición forzada desde arriba, desde el poder nacional y autonómico, uno y otro sumiso al Nuevo Orden Mundial.

 

4. El sexo

 

Es la condición orgánica de los seres humanos, también de algunas plantas y animales. Se manifiesta en los órganos genitales específicos y derivados, así como en los cromosomas masculinos o femeninos en las células. El sexo es algo objetivo, natural, normalmente al margen del deseo de cada individuo; cada uno nace con él.

 

4.1. El sexo, una realidad objetiva e inserta en la naturaleza de los seres vivos

 

La palabra “naturaleza” se deriva de la latina natura, emparentada con nascor, natus (“nacer, nacido”). Como el griego phýsis (de donde “físico/a”), relacionado con phýo, se refiere a la acción de emerger del no ser al ser y al proseguir el desarrollo específico de cada cosa o ser. Según los filósofos griegos, especialmente los estoicos (siglo IV a. C., y siguientes), cada cosa tiene su phýsis o “naturaleza, que es lo que cada cosas es y lo que está destinada a ser. La “naturaleza” de una bellota o de un embrión humano es eso (ser bellota o embrión) y, además, llegar a ser encina u hombre adulto, si no quedan frustrados o abortados su virtualidad y desarrollo. Phýsis/natura no es una idea universal, abstracta de índole estática, sino un principio activo, dinámico.

 

La naturaleza del cigoto humano es ser eso, a saber, la primera célula resultante de la unión del espermatozoide masculino y del óvulo femenino y desarrollarse hasta alcanzar la adultez de un hombre o de una mujer según su último par cromosómico, el 23, sea XY (cromosoma masculino) o XX (cromosoma femenino). El sexo es algo objetivo, no meramente “sentido” ni “ideológico”.

 

4.1.1. Lo masculino y lo femenino, igual, aunque complementario en lo diverso

 

Para comprobarlo basta ver el cuerpo masculino y femenino  en su desnudez real o en la artística. Los estudios de Filología Clásica me han obligado a estudiar y a examinarme de la asignatura de Arte greco-romano. De ahí que haya contemplado la belleza en los desnudos masculinos (Apolos) y en los femeninos (Afroditas en griego, Venus en latín). Su visión, aunque sea superficial, muestra que la estructura de los cuerpos humanos es idéntica  en su apariencia somática (dos piernas, dos brazos, dos ojos, dos orejas, una nariz, una boca, etc.,). Idéntico también y paralelo el sistema óseo, nervioso, sanguíneo y linfático. En todo igual. menos en los órganos genitales que son diferentes, pero complementarios para hacer posible la procreación. La mujer, además, está dotada de tetas porque tiene la misión de ser madre y, para ello, tiene que alimentar a los hijos.

 

De ahí la existencia del sexo y de la sexualidad, pero solamente de dos: masculino y femenino. La dualidad diferenciada de los sexos es congénita y complementaria al ser humano.

 

4.1.2. La existencia del cromosoma masculino (XY) y del femenino (XX)

 

A la pregunta: ¿cuántas células hay en el cuerpo humano? se solía responder de un modo impreciso: entre 5.000 millones y 200 billones. Las investigaciones recientes permiten precisar mucho más. Ahora se sabe que las células distintas de un cuerpo humano ascienden a unas 37 billones.

 

En cada célula del cuerpo humano hay 23 pares de cromosomas, o sea 46 cromosomas El cromosoma (khróma/khromatos = “color”, sôma =”cuerpo, elemento”) es cada una de las estructuras muy organizadas, formadas por ADN y proteínas, que contiene la mayor porción de información genética de un individuo. El número de cromosomas de los individuos de una especie es y se mantiene constante.

 

Cada cromosoma contiene numerosos genes. Un gen es una unidad de información ubicada en un “locus” (= “lugar”) o fragmento del ADN (= Ácido DesoxirriboNucleico), que almacena la información genética y permite transmitirla. Genoma es el conjunto del material genético (compuesto sobre todo por los genes) de un organismo. El Proyecto Genoma Humano ha permitido precisar el número total de genes codificantes proteínas: 20.000 más 37 genes codificantes en el genoma de la mitocondria, que es una especie de “central energética” capaz de suministrar la mayor parte de la energía necesaria para la actividad de la célula (respiración celular); una especie de célula dentro de la célula.

 

Los hombres y las mujeres se diferencian por el número y el tipo de cromosomas sexuales (XY para ellos; XX para ellas). Los 22 primeros pares, llamados autosomas, son comunes al hombre y a la mujer. Los del par 23, llamados gonosomas, pueden ser “X” o “Y”; constituyen pares diferentes según pertenezcan a un hombre o a una mujer.

 

La doble cadena del ADN es como un texto de muchas palabras, escritas en un alfabeto de solo cuatro letras, cuatro nucleótidos representados por las letras A(denina), C(itosina), G(uagina) y T(imina). El genoma humano consta de 3.100 millones de letras del código ADN. La posibles “erratas” o “errores” en la colocación de las letras originan mutaciones o cambios. Algunas mutaciones son beneficiosas; otras, dañinas (causa de enfermedades, malformaciones, etc.,). Las mutaciones o erratas son sumamente raras. En las bacterias  hay un solo error en cada cien millones de letras o bases. Con otras palabras, siguiendo la misma metáfora textual, si hay 3.000 letras en cada página, habrá solamente una “errata” o letra equivocada en cada 33.333 páginas, o sea, una sola errata en un total de de 100 libros de más de 300 páginas cada uno. ¡Qué maravilla si esta proporción se diera en nuestras tareas mecanográficas![8]

 

Una sorpresa: todavía no se ha encontrado  ningún cromosoma ni “errata” homosexual aunque no pocos científicos y expertos en esta materia han empleado mucho tiempo y dinero en buscarlos.

 

4.1.3. La homosexualidad no es genética ni hereditaria

 

Soy consciente de que el epígrafe anterior hace pender sobre mi cabeza la espada de Damocles a punto de deprenderse a impulsos de lo establecido en la pág.12 de la Guía “Abrazar la diversidad propuesta para una educación libre de acoso homofóbico y transfóbico[9], pues afirma que debe eliminarse la manifestación de la homofobia: “pensar que la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad son antinaturales” o “creer que es un pecado”. Espero que respeten la búsqueda honrada de la verdad y la libertad de expresión.

 

No obstante, la ciencia moderna solamente ha demostrado la existencia de cromosomas masculinos (XY) y femeninos (XX). Y esto a pesar de los esfuerzos y del tiempo empleado por algunos “científicos” en descubrir algún cromosoma homosexual. Téngase, además, en cuenta lo expuesto en el epígrafe anterior.

 

Los escasos casos de un desarrollo anormal del clítoris (femenino) a modo de pene diminuto ha hecho que algunos vean en ello una sugerencia de homosexualidad e incluso del andrógino platónico y hasta del hermafrodita de la mitología griega. Por ello, se está dando últimamente tanta importancia a lo intersexual hasta el extremo que se ha añadido una “I” (= “Intersexual”): LGBTI al acrónimo tradicional: LGBT. Aunque fuera así, este supuesto quedaría invalidado por el hecho de que solo existan dos tipos de cromosomas sexuales: el masculino y el femenino -ninguno específicamente homosexual, en los billones de células de un organismo humano.

 

5. El género y la idolatría del subjetivismo y del deseo

 

La ideología de género pretende imponer -y lo está logrando- una nueva mentalidad sin el apoyo objetivo en la diferenciación de sexos, sino estructurada conforme al género “sentido” o “elegido” por cada uno o cada una. Todos los individuos son iguales en una sociedad que no valora la distinción de sexos. Se prescinde de las características biológicas, sexuales, detectadas en el momento de su nacimiento en atención a sus órganos genitales. Cada uno elige su propia identidad de género y su orientación sexual, que  puede coincidir con el sexo presente al nacer (masculino-femenino) o no (bisexual, homosexual, etc.,) y exigir la transexualidad o cambio de sexo.

 

5.1. Valores semánticos del término “género”

 

– * Desde un tiempo casi inmemorial, ya en indoeuropeo (segundo milenio antes de Cristo ), había el “género sexual” (Sex gender, inglés), basado en la oposición masculino-femenino”.

 

– ** Pronto en la gramática, al género masculino y femenino, se añadió el “género neutro” para clasificar los nombres de objetos sin sexo o indiferentes desde la perspectiva sexual. Se aplicó no solo a los nombres, sino también a los adjetivos, pronombres, al artículo (el, la, lo).

 

A partir de la segunda mitad del siglo XX el campo semántico de “género” ha sido progresivamente invadido y casi monopolizado por otro concepto que abarca lo masculino, lo femenino y géneros hasta ahora marginales: lo homosexual, bisexual, transexual, transgenérico, etc., géneros que podrían llamarse “virtuales” y considerarse artificiosamente elaborados. Según El Tiempo, el periódico colombiano de más categoría y venta, el número de géneros humanos asciende a veintisiete.

 

5.2. El género ideológico, producto de la imaginación humana

 

El matrimonio es una koinonía o “comunión/ comunidad” sexual, procreativa, de vida y de amor. Así lo definían en la antigüedad griega[10]. En el matrimonio no deben pronunciarse las palabas “mío y no mío (tuyo)” porque “todo: cuerpo, alma y bienes es común, nuestro[11]“.

 

En la ideología de género no se tiene en cuenta a la naturaleza, a lo inherente al hombre por su mismo ser humano. La identidad de género y la sexual seria una dimensión o vertiente subjetiva de cada cual. Cada cual puede y debe hacerse a sí mismo conforme o, si lo prefiere porque así lo siente, al margen o en contra de su sexo.

 

La ideología de género, además, pretende librar a la mujer del sometimiento a la esclavitud del embarazo, otra tiranía de la naturaleza biológica, opresora y exclusiva de la mujer y discriminatoria respecto de los hombres. Aspiran a liberarse de la maternidad, llamada ahora “trabajo reproductivo”. De ahí que el aborto sin restricciones sea concebido y legislado como un derecho de la mujer y liberador de la misma. Es otra aspiración al triunfo e imposición de un subjetivismo trágico, causante de un “crimen horrendo” (concilio Vaticano II. Gaudium et Spes, 51), eliminación del ser humano más inocente e indefenso.

 

5.2.1. En la mitología griega

 

Tal vez pueda decirse que no hay nada que los griegos, en la antigüedad, no hayan hecho o al menos pensado e imaginado.

 

5.2.1A. Un “tercer género”: el andrógino, el hermafroditismo

 

En el Sympósion Platón (siglos V-IV a. C.,) pone un extraño mito en boca del famoso y ocurrente comediógrafo Aristófanes (siglos V-IV a. C.,). Al comienzo de la humanidad habría habido tres “géneros” (griego: géne), a saber, masculino, femenino y el tercero que reunía simultáneamente los dos anteriores. Por eso se llamaba “andrógino”, etimológicamente: “varón” (anér, andrós) y “mujer” (gyné). Los individuo de este tercer género poseían forma esférica con una sola cabeza de doble cara, cuatro piernas, cuatro brazos, dos órganos genitales. Andaban erguidos como nosotros, pero no necesitaban volverse para cambiar de dirección. Vigorosos de cuerpo y esforzados de espíritu, osaron combatir contra los Olímpicos como los Gigantes. Zeus los castigó, “partiéndolos en dos por la mitad como hacen los hombres con la fruta que quieren conservar en almíbar”. El dios Apolo curó las heridas y recogió la piel en el ombligo. Platón concluye que la sexualidad y el amor serían la anámnesis o “reminiscencia” de su estado originario: “las dos mitades se buscan siempre. Se llama amor al deseo del reencuentro y la unión”.

 

En un discurso, posterior al de Aristófanes, Sócrates repite esta definición del amor: “búsqueda de la mitad de sí mismo”, o sea, lo que vulgarmente se dice “la media naranja”. Pero ya pone la bondad por encima de la atracción sexual. Por eso, si “esa mitad y el todo no son buenos”, hay que prescindir de la mitad de uno mismo como dejamos que “nos amputen un brazo o la pierna a pesar de pertenecernos, si están atacados de un mal incurable” (Platón, Symp 205e-206a).

 

En la mitología griega y en los autores griegos figuran algunos casos mitificados de coexistencia simultánea del doble sexo (masculino, femenino) en el mismo individuo, o sea, la bisexualidad en el sentido más estricto. Pero no se trata de casos reales, sino imaginados por los poetas y representados por los artistas. Su prototipo es Hermafrodito (de donde “hermafrodita, hermafroditismo”)[12]. No hacía falta que lo dijera Ovidio (Met 4, 291) para deducir de su nombre que se trata de un efebo, hijo de los dioses Hermes y Afrodita (Mercurio-Venus en latín). Su representación artística aparece tardíamente, en la época helenística. a finales del siglo III antes de Cristo.

 

5.2.1B. Un caso de transexualidad

 

Hay un caso de transexualidad o de cambio de sexo. El más famoso de los adivinos griegos, Tiresias[i], perdió la masculinidad y adquirió la feminidad genital y temperamental al golpear con su bastón a dos serpientes. Téngase en cuenta la función de la serpiente en la fertilidad vegetal, en la fecundidad humana y como soporte del alma humana en la religiosidad telúrico-mistérica[ii]. Pasados siete años, Tiresias se tropezó de nuevo con las mismas serpientes y recobró la virilidad por el mismo procedimiento.

 

Esta transformación permitió a Tiresias experimentar el placer sexual tanto masculino como femenino. Cuando Zeus, el dios supremo en el politeísmo griego, discutía con su esposa Hera sobre cuál de los dos sexos experimentaba más placer sexual, eligieron como árbitro a Tiresias, quien sentenció: la mujer. Por otra parte, Tiresias habría visto lo prohibido a los hombres, a saber, a la diosa de la Sabiduría, Palas Atenea, en el baño. Estas dos acciones habrían suscitado la venganza de la diosa Hera, púdica esposa de Zeus, y la de Palas Atenea. Serían, por una parte, la explicación mitológica de la ceguera de Tiresias; se quedó invidente de la luz del sol, y, por otra, habría recibido la capacidad de ver lo invisible para los ojos humanos: el conocimiento del porvenir. Desde entonces Tiresias es el vidente o adivino por antonomasia en la literatura griega. Para comprobarlo, basta leer el libro 11 de la Odisea (siglos VIII-VII a. C.) y la tragedia Edipo Rey de Sófocles (siglo V a. C.).

 

Obsérvese que, como en el caso de la bisexualidad, se trata de un relato mitológico, no real, sino producto de la fantasía y del deseo.

 

5.2.1C. La homosexualidad

 

Es una de las formas de koinonía, pero no matrimonial en la antigüedad griega y propiamente nunca, aunque en nuestros días se la denomine “matrimonio”. El término “homosexualidad”, por su etimología, nada tiene que ver con el latín homo, hominem (de donde “hombre”), aunque así se entiende a veces. De griego (transliterado) homós (= “común, igual”), se opone a héteros (= “otro, distinto, opuesto”). Por consiguiente, designan las relaciones sexuales entre personas del mismo (homosexualidad) y de distinto (heterosexualidad) sexo. No obstante, de hecho “homosexualidad” se aplica de ordinario a la unión entre hombres mientras que la femenina es llamada “lesbismo”, a veces también por el galicismo “lesbianismo”, de la isla de Lesbos, patria de la poetisa Safo (siglos VII-VI a. C.,). Los comediógrafos atenienses desfiguran su personalidad, aunque no lo hagan arrojando sobre su grácil silueta adherencias obscenas en el trato de la poetisa con sus amigas. Todavía hoy, según el filólogo Manuel Fernández Galiano, la Sapphofrage (“cuestión sáfica”) sigue esperando la respuesta de “unas pocas palabras verdaderas”(A. Machado).

 

En la antigüedad griega, la homosexualidad es ya una realidad histórica y hasta un fenómeno sociocultural, si bien no estuvo tan extendida ni en el tiempo n¡ en el espacio como suele decirse y hasta escribirse. Prescindo de la peculiar praxis espartana. En Atenas y, en general, en el mudo helénico la homosexualidad entre adultos fue condenada por todos. También todos condenan el amor pederástico de signo y culminación sexual. Platón (siglo V-IV a. C.,) da la razón en su última obra, Las leyes. El placer sexual, por su misma naturaleza, está vinculado a la procreación, o sea, abierto a la transmisión de la vida. De ahí que la unión sexual de un hombre y de una mujer reciban legítimamente el placer inherente a ese acto por la misma naturaleza humana. En cambio, la unión de dos hombres entre sí o de dos mujeres provoca un placer que está “al margen de” o “contra la naturaleza” misma, es decir, “antinatural” (parà phýsin) (Leges, 8, 636 b-c). Esto es así  entre un hombre y un efebo. Según Platón, es mucho más grave  entre dos hombres mayores de veinte años, edad en la que el efebo debe dejar de ser amado para pasar al papel activo, para amar. Pues uno de ellos pierde su dignidad masculina. Esta degradación no se da en los efebos porque de hecho son hombres, pero femeninos por la suavidad de su piel sin barba ni vello y por sus encantos corporales, siempre que no se llegue a los peldaños más bajos, los de la pederastia carnal. La efebía natural se extendía desde los 12/14 años hasta los 18/20. No se confunda con la efebía legal, especie de servicio gimnástico-militar, que, en Atenas, empezaba a los 18 años y duraba dos años cumplidos.

 

No solo los escritores, también la legislación ateniense del siglo IV a. C. condena rigurosamente la homosexualidad en su vertiente pederástica carnal. Despoja de todos los derechos políticos o de ciudadanía a cuantos la ejercían[13]. Más aún, son condenados a muerte los alcahuetes de ambos sexos, que, mediante una retribución, procuran un efebo o una mujer libre -no si son esclavos- a quienes se lo encargan (Ibidem, 14 y 184). El amor pederástico es condenado por todos, si bien era practicado por no pocos, incluso entre los mismos que lo condenan. La vigencia de la pederastia (ausente en los poemas homéricos), en su vertiente pedagógica y hasta cierto punto “espiritual” por contraste con la carnal, en Atenas va desde el siglo VII al IV antes de Cristo.

 

5.2.2. Galileo y Sócrates

 

Tal vez más de un lector se estará preguntando: “¿Pero, qué tienen que ver Sócrates (siglo V a. C.) y Galileo (siglo XVI-XVII d. C.,)? Tiene razón. No obstante coinciden en que los dos han visto recubierta su figura por la hojarasca de la “leyenda negra”, aunque de signo e intencionalidad diferente.

 

Todavía hay quien, sin ruborizarse, afirma que Galileo murió quemado en la hoguera del Santo Oficio o, al menos, en sus lóbregas mazmorras. No obstante, Galileo fue condenado a rezar unos cuantos psalmos penitenciales y a vivir obligatoriamente en la villa de Ancetri, donde pudo mantener y mantuvo una intensa actividad científica.

 

Sócrates, a quien no sin razón san Justino (siglo II) llama “cristiano antes de Cristo” (Apol  1, 46,2-3;10,2-8), ha sido propuesto como prototipo de la pederastia pedagógica e incluso de la carnal. No obstante, Sócrates es prototipo y modelo del verdadero “amor platónico”, que muy poco tiene que ver con lo que ahora se entiende por tal. La paideia o “educación” debe ascender como una escala compuesta por diversos peldaños desde lo sensible a lo inteligible: la belleza “física” (cosas, seres, “cuerpos bellos”, etc., ), psíquico-espiritual (“almas bellas”, etc.,), ética (“ocupaciones, comportamientos, bellos”, etc.,), filosófica o sapiencial (las “Ideas”), o sea, “la Belleza” idealizada, absolutizada y deificada[14].

 

Platón y Jenofonte ponen siempre en boca de su admirado maestro, Sócrates, todos sus discursos e ideas relacionadas con la pederastia espiritual más sublime. Así lo muestra también el intento calculado y a la vez apasionado de Alcibíades para hacer descender a Sócrates al amor pederástico carnal, sexual. Alcibíades, sobrino de Pericles, era joven, elegante, esbelto, rico y de cualidades excepcionales, pero sin principios, que llegó a “profanar” los misterios de Eleusis y su arcano, sacrilegio y delito castigados con la pena de muerte. Para evitarla, traicionó a su patria, pasándose a los enemigos tradicionales de Grecia, a los persas. Antes de este desenlace, trató de seducir a Sócrates. Pero este, con reacción casi de estatua marmórea, rechazó serenamente su provocación: flor y fascinación de su cuerpo, que Alcibíades le brinda[15].

 

5.3. En la ideología de género de nuestros días

 

5.3.1. ¿Qué es “ideología”?

 

Una ideología es una visión o concepto del mundo, perspectiva y sistema aceptados por una elección aparentemente voluntaria, generalmente mediante manipulación e imposición desde arriba, que proporciona un remedio, por no decir receta cuasi-mágica, de los males presentes del mundo, y promete sustituirlos por un nuevo orden mejor, utópico. Suele incluir una serie de normas ético-morales reguladoras de la conducta humana  social e individual.

 

De ordinario “lo ideológico” se estructura al margen de “lo específicamente religioso”, pero tiende a transferir lo sagrado  a la ideología y a sus elementos de suerte que se convierta en una especie de ídolo, en un valor absoluto y en criterio de la bondad-malicia oficial de los actos. A veces se le puede aplicar la designación de “religión”, al menos en su acepción metafórica. Con frecuencia la ideología idolatrada exige verdaderas hecatombes de víctimas humanas, por ejemplo la ideología nazi y la comunista. Respecto a la ideología de género habrá que esperar el dictamen del paso de su imperio (en torno a dos siglos) y a su eficacia sustitutiva del Orden tradicional cristiano en los países occidentales por el masónico Nuevo Orden Mundial.

 

5.3.2. Directrices normativas de la ideología de género, trazadas e impuestas en España y en sus Autonomías

 

El PCL y, en general, los actuales políticos nacionales y autonómicos, propugnadores de la ideología de género corren el riesgo de sustituir a los padres y tutores en sus tareas formativas de los hijos y tutelados menores de edad. Más aún, imponen a los profesores, sobre todo de los centros públicos, una ideología, la del género, precipitándose -los políticos, gobernantes- y precipitando al profesorado en un totalitarismo y adoctrinamiento. “El ámbito de aplicación del PCL (Introducción, nº 3)  abarca “todos los centros educativos de la Comunidad de Castilla y León  y en todos sus niveles, etapas, grados y modalidades de enseñanza”.

 

Nótese que hablo de centros docentes públicos y privados por el uso generalizado de estos adjetivo, aunque son totalmente inadecuados. Pues “públicos” son todos en la medida en que todos, también los privados, sirven al bien común. Algunos de ellos son estatales y otros, no estatales. Es una injusticia y discriminación manifiesta que los padres de los centros llamados privados sostengan con su dinero los centros donde estudian su hijos y, además, por medio de los impuestos, también los estatales o públicos.

 

La ideología de género da por supuesto que las diferencias entre el hombre y la mujer son derivaciones de estructuras culturales, independientes del sexo. Los ideólogos del género piensan que el sexo biológico con sus diferencias genéticas, cromosómicas, hormonales, físicas y psíquicas no influye, al menos de modo determinante en el comportamiento ni en la vida de las personas.

 

Las “medidas preventivas” del PCL (apartado 6º) convierten los centros docentes en promotores de la ideología de género de modo que los educandos, también los menores de edad, deben aceptarlo al margen de las convicciones éticas y religiosas de sus padres o de los responsables legales.

 

El PCL (apartado 6º, nº 2) señala también una serie de las llamadas “medidas formativas” de los componentes de los diversos sectores de un centro educativo, a saber, del profesorado, del personal no docente, de las familias, del alumnado, de los equipos directivos y de  la administración. Para su mayor eficacia y mejor rendimiento, en todos estos sectores, la formación será impartida por profesionales de la Educación Sexual.

 

5.3.2A. El género “sentido”

 

El Protocolo de Castilla y León (PCL) parece exigir la igualdad de todas las opciones de género: masculino, femenino, homosexual (hombre-hombre, mujer-mujer), bisexual, transexual, intersexual, etc., naturales y artificiales o provocadas. Ninguna de ellas sería mejor o peor, más adecuada o menos adecuada.

 

Distingue varias veces (introducción, nº 2; apartado 7; Anexo 4 en las palabras respectivas del Glosario) entre el “género asignado”, a saber, “el que se asigna a un bebé en el momento del nacimiento en base a su anatomía genital” (tradicionalmente sexo masculino o femenino) y “el sentido”, o sea, “el percibido, en el  que una persona se vive y con el que se siente identificado”. Obsérvese que no llama “natural, congénito” al sexo o género deducido de los órganos genitales masculinos o femeninos, sino “asignado”.

 

Pero, asignado ¿por quién? Si se prescinde de Dios, la respuesta lógica sería “por la naturaleza”, o sea, por la presencia de los órganos genitales y por los cromosomas sexuales. Llama “sentidos” a los restantes géneros, efecto de la transexualidad como podría haberlos llamado “deseados, pensados, ideológicos”. Se mueve en el plano de la posverdad, o sea, de lo emocional y del deseo, que tendría la misma o más importancia que la verdad, que la realidad, que lo inherente a la naturaleza.

 

Una de las notas vertebradoras de la milenaria cosmovisión occidental es la de la verdad y de su búsqueda. La verdad en cuanto adecuación de la mente con la realidad está ahí como connatural al hombre, ser racional, ya desde las primeras frases de la Metafísica de Aristóteles. Desde la perspectiva cristiana, la verdad y el amor  se enraízan en la naturaleza humana, que es y existe como constitutivamente imperfecta, pero que no es anulada ni deteriorada, sino perfeccionada por la gracia  sobrenatural, alcanzando la cima insuperada e insuperable en Jesucristo. hombre perfecto y Dios verdadero.

 

Esta perspectiva tradicional es rechazada de plano en la página 9 de la Guía (también, Anexo 3, nº 2 del PCL): “Frente a los argumentos que sostienen que lo natural es la heterosexualidad, los hechos muestran que lo natural es la diversidad” (negrita en el original). Y los hechos son los datos estadísticos, dóciles siempre a la oportuna manipulación.

 

5.3.2B. ¡Atención a las estadísticas (anexo 3)!

 

La afirmación anterior se apoya en estadísticas, aunque reconoce que el número de personas no heterosexuales es difícil de cuantificar aunque diversos estudios lo han situado entre el 3% y el 10% de la población. Tan dificultoso o más resulta garantizar la objetividad y fiabilidad de semejantes datos estadísticos. Piénsese en la abultada exageración del número de divorcios y de abortos, presentado como real en los diversos países, también en España, antes de su legalización y cómo se desinflaron  cuando se probó su irrealidad tras su legalización.

 

“Desde los años noventa han ido aumentando las muertes de mujeres a manos de sus parejas y exparejas pero también las muertes de hombres a manos de sus parejas y exparejas, los suicidios de unos y otros, la muerte de niños, la violencia de los adolescentes contra sus padres y las agresiones a las personas de mayor edad dentro del ámbito doméstico. Por no mencionar la violencia en parejas de lesbianas, que es mucho más elevada que la que se produce en parejas heterosexuales. Pero todos estos datos no se difunden a través de los medios de comunicación y, si no se difunden, no existen” (prof. María Lacalle).

 

5.3.2C. ¿Protección mayor de las minorías que de las mayorías?

 

El número de uniones no heterosexuales estables, no simplemente deseo o capricho más o menos pasional y fugaz, es una minoría sumamente minoritaria. Esta época nuestra se caracteriza por el “pluralismo” en casi todos los sectores sociales. Para que haya pluralismo, propiamente tal se requiere la existencia de grupos de signo diferenciado, por su religión, idioma, lengua y, en lo referente al tema actual por su sexualidad o, si se prefiere, por su género.

 

Además, es preciso que los grupos, también los minoritarios, tengan y se les reconozcan los mismos derechos básicos, al menos en teoría y, en fin, que traten de vivir en paz.

 

Es de sentido común que no se debe discriminar a las mayorías para beneficiar a las minorías correspondientes o paralelas. Y, sin embargo, es lo que está acaeciendo en no pocos casos. El Protocolo de Castilla y León (= PCL) no es una excepción.

 

5.3.2D. Autonomía (respecto de los padres y tutores legales) de los menores de edad

 

A primera vista, suena a reafirmación del yo, del individuo, no dependiente de nadie, tampoco de sus padres. Pero, si bien se observa, se concluye que se busca la autonomía desde la más tierna infancia y el desamparo del menor porque hace posible y facilita su manipulación. Se atropella su psicología infantil y adolescente, metiéndolos de bruces en la sexualidad de los adultos a pesar de no estar preparados y de no tener por qué estarlo. Como dijo alguien, la hierba no crece más deprisa porque se tire de su tallo con fuerza hacia arriba. Si se obra así, se corre el riesgo evidente de arrancarlo o al menos de cortarlo o partirlo. Es una metáfora de de lo que suele ocurrir cuando se impone la ideología de género[16].

 

– * En la elección del “género sentido”

 

Es el propio individuo el que puede y debe elegir su género sin interferencias ajenas (padres, familiares, personas religiosas, etc.,). Esta elección “puede ser estable desde la primera infancia” (PCL, introducción). “Todo el alumnado tiene derecho a que no haya injerencias en su vida privada, incluyendo el derecho a optar por revelar o no la propia identidad o expresión del género” (PCL, Principios, letra 2). El centro educativo interviene cuando se manifiestan los síntomas de transexualidad, o sea, de incompatibilidad entre el sexo y el género sentido. Si los familiares se resisten al cambio de género, el centro debe apoyar siempre los deseos del alumno(cf. apartado 5º del PCL).

 

Es llamativa la autonomía concedida a los menores de edad desde la niñez en esto respecto de sus padres o tutores. Su autoridad, responsabilidad, derechos y deberes están siendo traspasados al papá-Estado, o mejor a los políticos y gobernantes. El PCL (apartado 5) alude a la Ley Orgánica 1/1996 de protección del Menor, modificada por la Ley Orgánica 8/2015, para afirmar: “Uno de los criterios de aplicación del interés superior del menor es el de la preservación de su identidad”. Para ello se ponderará “la no discriminación por su orientación o identidad sexuales haciendo primar el interés superior del menor sobre cualquier otro interés legítimo que pudiera concurrir”. Pero silencia todo lo dispuesto por esa Ley Orgánica (art. 6), así como en la Convención de los Derechos del Niño (art. 14) y en el Código civil (arts.154-155) sobre la función de los padres en orden a la valoración de la edad y maduración del menor. Tampoco recoge en su sentido la Resolución 17/19 de 2011 del Consejo de Derechos Humanos sobre “Derechos humanos, orientación sexual e identidad de género”, aprobada por ese organismo de la ONU (17, junio, 2011). En contra de la interpretación dada en el PCL, nada permite suponer que, según la ONU, la identidad de género sea algo que cada uno decide por sí y para sí, aunque sea un menor y que, además, no pueda ser cuestionado ni matizado por criterios y razones científicas, morales y religiosas, ni siquiera en atención a la edad y desarrollo del individuo concreto.

 

El apartado 8,1 del PCL supone un verdadero adoctrinamiento que no respeta el art. 27,3 de la Constitución española, que garantiza “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

 

-* En cuanto a disposiciones prácticas

 

En cuanto a las disposiciones prácticas (vestimenta, cuartos de aseo mixtos, etc., cf. 4.4) el PCL insiste en “tener siempre en cuenta”, en primer lugar, la opinión o el deseo de cada alumno y alumna, garantizando su seguridad e intimidad; en segundo lugar, la competencia de la persona designada en los Consejos Escolares para fomentar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres (PCL 8,2A). Pero nada se dice sobre la necesidad o no del consentimiento de los padres y tutores, aunque los alumnos, en su totalidad o al menos en su mayoría, son menores de edad.

 

5.4. Algunas “medidas organizativas o concreciones y disposiciones prácticas

 

Son las que el PCL (apartado 7, 1) llama “medidas organizativas” de obligado cumplimiento. No podía ser de otro modo, pues el PCL no es una hipótesis ni una mera teoría, sino disposiciones gubernativas sobre la educación del alumnado, o sea, de los niños y jóvenes de una nación o región. He aquí las principales.

 

5.4.1. Acogida del transexual y adecuación de la documentación administrativa

 

Los distintos miembros de la comunidad educativa deben “dirigirse al alumno o alumna por el nombre elegido conforme a su identidad de género independientemente de los datos administrativos. Se deberá comunicar la condición del alumno o alumna a su propia clase, preparar la acogida con su actual identidad y transmitir recomendaciones que faciliten su integración. Adecuar la documentación administrativa del centro educativo (listas de clase, boletín informativo de calificaciones, carnet de estudiante, etc.,) con el género con el que se siente identificado” (PCL, 8,2A).

 

5.4.2. La vestimenta

 

Se garantizará la libertad en el uso del vestimenta correspondiente al género sentido o elegido. En los centros, en los que es obligatorio vestir un uniforme diferenciado, cada alumno o alumna vestirá ropas o uniforme de acuerdo con su género elegido. “Se evitará realizar actividades diferenciadas por sexo” (PCL, 8,2A).

 

5.4.3. Baños mixtos

 

Se procurará de manera preferente que los baños (cuartos de aseos, duchas retretes) sean mixtos. Si no lo fueran, se garantizará a cada alumno y alumna el acceso a los aseos y vestuarios específicos de su género o sexo sentido, elegido (PCL, 8,2A).

 

5.4.4. Sección específica LGBTI en la biblioteca

 

Para facilitar la formación en género y las programaciones didácticas, se establece en el PCL (apartado 7º, nº 2 y anexo 3) la conveniencia y necesidad de dotar de recursos bibliográficos sobre LGBTI. ¿Se establece, en algún documento para los mismos centros, la existencia de secciones bibliográficas (libros, videos, etc.,) sobre la heterosexualidad, la historia de España, la literatura, etc., común a todas las autonomías?

 

5.4.5. Celebración del Día antihomofobia y antitransfóbico

 

En el nº 2 del apartado 7º y en el anexo 3 del PCL se aconseja y ordena la celebración de festejos educativos y conmemorativos, por ejemplo el Día de las familias, así como el Día contra la homofobia y contra la transfobia o, si se prefiere, a favor de la homosexualidad y la transexualidad. Puestos a celebrar y divulgar, ¿por qué no el Día de la heterosexualidad, del celibato, de la castidad, de la virginidad, etc.,? Tanto manosear la sexualidad, estamos viendo y lamentando la progresiva degradación ético-moral. No son pocos los que dan la razón a Vázquez de Mella:”Levantan tronos a las causas y guillotinas a las consecuencias” (violencias de género, violaciones en grupo o manada, etc.,). ¿Cuándo nos convenceremos de que la solución realmente eficaz no es multiplicar los agentes policiales en las discotecas y un policía al lado de cada individuo, ni agravar los castigos, aunque esto también sea necesario hasta cierto punto?

 

5.4.6. Recursos audiovisuales

 

No podían faltar (nº. 1 de anexo 3). Se ofrecen once referencias a diferentes videos y publicaciones, pero todas aceptan y propagan la ideología de género y están elaboradas por organizaciones promotoras de la misma. Es una de tantas manifestaciones del “pensamiento único y totalitario”, que no puede ser compatible con una sociedad pluralista y democrática como la actual.

 

5.4.7. La inspección educativa

 

Su tarea consiste no solo en asesora y evaluar la aplicación de lo estatuido en el PCL y de sus diversas “medidas”, sino también y sobre todo en hacer cumplir sin paliativos lo dispuesto (apartados 8º y 9º del PCL).

 

5.4.8. Expresión del género en todos los documentos del centro

 

La diversidad de identidad de género deberá constar en todos los documentos del centro educativo (PEC, RRI, Plan de Orientación del Centro, Plan de Convivencia, Plan de Igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. Se consignarán las medidas adoptadas en las diversas actuaciones, especialmente en casos de acoso.

 

El “tercer género” declarado legal y oficial

 

Casi todos los países occidentales han legalizado la realidad y práctica homosexual. Algunos países han dado un paso adelante en la misma dirección. Austria, como antes Alemania y Holanda, acaba (julio, 2018) de introducir la posibilidad de que un “tercer sexo” figure en sus documentos y certificados oficiales. Ha sido así por medio de la sentencia del Tribunal Constitucional austriaco, que se ha apoyado en el artículo 8º de la Convención Europea de Derechos Humanos, el cual reconoce “el derecho a la identidad individual de género”. Consecuentemente la ley admitirá un “tercer género” o “sexo”, el alternativo al género masculino y al femenino.

 

Todavía no tiene un nombre oficial y generalizado. Los documentos hablan de “género tercero, intermedio, diverso, otro, alternativo a la dualidad masculina-femenina, homosexual, etc.,”. El citado artículo 8º deja la puerta abierta para que los demás países de la Unión Europea imiten a Austria. Considero que no es aventurado pensar que la imitarán todas las naciones de la Europa Occidental mientras discreparán la orientales (Rusia, Polonia, Hungría, Eslovaquia, Croacia, Lituania, etc.,), o sea, las mismas que han legislado en favor de la vida y de la familia natural, tradicional. Son las que, bajo la opresión del comunismo soviético, experimentaron durante 70 años los efectos nefastos de las normas y principios  que ahora quieren primar en imponer en Occidente.

 

Según la prensa austriaca, la decisión de oficialidad ha sido el desenlace de una campaña activista y prolongada en favor del tercer género, dirigida por Alex Jürgen, que prosigue la corriente iniciada por el jurista alemán Karl Heinrich Ulrichs (1825-1895). A su nombre y memoria la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA) instituyó el “Karl Heinrich Ulrichs Award (= premio)” de concesión anual. Sus publicaciones entre 1864-1879 trataban de abolir la legislación y costumbres de su tiempo que catalogaban la unión homosexual como “acto  contra naturam”, afirmando que la homosexualidad era una inclinación natural e innata.

 

7. ¿Eso es suficiente, señor obispo?

 

Aproximadamente hace un mes hablaba con un señor obispo, al que estimo y quiero. Cuando surgió la cuestión de la ideología de género, el obispo me recordó que, hacía unos tres meses, había publicado una pastoral o artículo. ¿Hay algún obispo español que no haya escrito algún artículo  similar e igualmente publicado en la Hoja diocesana y en algún periódico local?

 

7.1. ¿Eso es suficiente?

 

El obispo me dice que, de momento, basta y que ya no es “oportuno” insistir más como respuesta a lo dictaminado por el consejero de Educación en la Junta de Castilla y León, al PCL

 

.Aunque no conozco toda la realidad y su contexto, replico que, a mi juicio, sinceramente no. Le invito a que, en sus visitas pastorales o en las privadas, pregunte a los sacerdotes qué entienden por ideología de género y si, en esta materia, han formado adecuadamente a sus feligreses (homilías, catequesis, formación de adultos, etc.,).

 

7.2. ¿Los gobernantes y no gobernantes leen las cartas pastorales de los obispos y los documentos de la Conferencia Episcopal Española (= CEE)?

 

Pienso no equivocarme si digo que -ordinariamente- los políticos gobernantes y no gobernantes o no leen los documentos de los obispos ni los de la CEE o que, si los leen, no suelen hacerles caso. Claro que sería aconsejable que tales documentos se adelantarán para informar la opinión pública e influir indirectamente en las decisiones oficiales. Al menos urge no ir al rebufo, por no decir  “al rabo”, de lo ya aprobado o ya propuesto para su aprobación inmediata por los organismos civiles estatales. En cambio, los políticos tienden a “obedecer” lo que imponen desde el masónico Nuevo Orden Mundial.

 

Recordemos lo de san Pablo: “insistir opportune et inopportune” sin miedo a desagradar a los poderosos, que cuentan con la pasividad inercial y el silencio de los cristianos medio paganizados.

 

No actualicemos los canes muti de san Gregorio Magno (papa en torno al año 600),”los perros mudos” que no ahuyentan con sus ladridos al lobo, a veces disfrazado de oveja y hasta de cordero, y que no se atreven a dar la sana doctrina, aunque disuene de la “políticamente correcta”. Imitemos a Jesucristo, que no “perdió” el tiempo “dialogando” con Herodes, ni con Poncio PiIato, ni con Anás y Caifás, ni con los fariseos, aunque dialogó sin prisa con los enfermos y con los que se reconocían pecadores, también con las autoridades bien dispuestas a pesar de su “prudencia”, por no decir cobardía (Nicodemo).

 

7.3. ¿Dejamos la educación de la infancia y juventud en manos del masónico Nuevo Orden Mundial, o sea, del Estado y del LBGTI?

 

Evidentemente, no. Por eso, me atrevo a sugerirle que usted o, si no usted personalmente, las delegaciones diocesanas de la Familia y de la Juventud orienten con directrices y normas concretas a los padres, a los colegios, a los párrocos, a los movimientos apostólicos, etc., en la ideología de género, así como en la respuesta práctica a lo dispuesto por la Junta de Castilla y León y en las restantes Autonomías españolas en relación con la ideología de género y de tantas otras cuestiones y realidades.

 

7.4. “Adueñarse antes de la opinión pública” (Voltaire)

 

Para la difusión tanto del bien como del mal, así como para la sustitución de una cultura y mentalidad por otra, “es necesario adueñarse antes de la opinión pública“. Lo dice Voltaire, masón durante pocos años al final de su vida, si bien murió católico, abjurando de sus errores y recibiendo los santos sacramentos.

 

¿Cómo adueñarse de la opinión pública? Voltaire y la masonería proyectaron hacerlo mediante la siembra de ideas por medio de la “Enciclopedia” y del control de la educación de la juventud. “La Enciclopedia será el medio más eficaz para “minar secretamente y sin ruido el edificio (del “altar”: la Iglesia católica y del “trono”: la monarquía) y hacer que se derrumbe por sí mismo”, escribía el 13.8.1775 Federico II de Prusia, masón desde su juventud, a Voltaire, colaborador con varios artículos en L´ Encyclopédie. El mismo Voltaire, en una de sus cartas a Damilaville, reconoce: “Me interesa mucho una buena pieza de teatro, pero prefiero más un buen libro de filosofía, que aplaste (ecrâsat) para siempre a ¡l´Infâme!. Tengo puestas mis esperanzas en l´ Encylopédie”[17].

 

Al planificar la transformación del actual clima sociocultural, los católicos, además de los medios humanos, debemos valorar sobre todo y aplicar los recursos sobrenaturales: oración y vida interior, nueva evangelización, santificación y santidad personal, vibración apostólica y dinamismo misionero.

 

8. Las ausencias léxicas en el PCL: “Luz, amor, caridad, castidad, pureza, continencia, virginidad”

 

8.1. El léxico, reflejo y conformador de la cotidianidad personal, familiar y social

 

El vocabulario y el lenguaje reflejan la realidad de la  cotidianidad familiar y sociocultural al mismo tiempo que la conforman. No he hecho un estudio estadístico del vocabulario de PCL. No obstante, puede afirmarse que las palabas “luz, amor, caridad, castidad, casto/a, pureza, puro/a, continencia, continente, virginidad, virgen” no figuran ni un vez o, si figuran, aparecen en muy contadas ocasiones. Evidentemente el PCL no dedica un apartado, ni siquiera unas pocas líneas a la vertiente luminosa de la sexualidad y del género. Hay como una obsesión patológica concentrada en “género, transgénero, homosexualidad, lesbismo, lesbianas, bisexualidad, bisexual, transexualidad, transexual, intersexualidad, intersexual”, pocas veces:” heterosexualidad, heterosexual“. La mayoría de estos términos son de invención y uso reciente al mismo tiempo que se refieren a realidades muy minoritarias de tal suerte que no pasan de excepciones que confirman la norma general.

 

8.2. El medio (placer sexual) convertido en fin

 

Tiene razón santo Tomás de Aquino cuando advierte que el instinto más profundo en el ser humano es el que se refiere a la propia conservación. Luego, en segundo lugar, viene la inclinación que procede de las potencias sexuales” y tiende a la conservación de la especie humana[18].

 

Dios ha querido facilitar y, en cierta manera, hacer posible la realización de estas dos tendencias, connaturales y esenciales para la conservación de los individuos y de la humanidad mediante el placer correspondiente. Pocas tareas tan ingratas como la de comer sin apetito. Imaginemos que habría sido de la transmisión de la vida humana si no fuera acompañada del placer sexual. No obstante, con palabras del hispano Séneca (siglo I d. C.,), a veces, sobre todo en algunas épocas, “no se come para vivir, sino que se vive para comer”, erigiendo el medio -el placer culinario- en fin. A su vez, en algunos periodos de la historia, épocas generalmente también de decadencia, los hombres trastruecan  el orden natural y buscan el placer sexual, excluyendo la procreación de los hijos por medio de métodos anticonceptivos y abortivos. Son épocas en las que la primacía del placer conlleva el recurso fácil al divorcio, a la justificación de la homosexualidad, etc. De nuevo una sentencia de Séneca: “se casan para divorciarse y se divorcian para casarse” (De benef 3,16,2). Tiene razón el hispano Marcial: Quae nubit totiens, non nubit: adultera lege est, “la que se casa tantas veces, no se casa: es legalmente adúltera” (Epigr 6,7, siglos I-II d. C.,).

 

8.3. La materialidad y la intención en la sexualidad y en la castidad: Jesucristo[19]

 

Tiene razón Tertuliano (Virg. uel. 14,1) cuando afirma que. la “gloria” de la virginidad esse in causa, o sea, el título de honor, de bondad de la virginidad “esta” no en su materialidad, sino “en su causa”, en la motivación, en la intención. La castidad, pura en si misma, se mancha si se introduce una motivación que no sea Dios mismo y su gloria. La intención desempeña una función básica en la moralidad de las acciones[20]. “Los que son verdaderamente vírgenes” lo son “por (amor de) Dios”[21].

 

Jesucristo es el “modelo” a imitar y el “molde” en el cual debemos diluirnos para “conformarnos” a su ser casto, célibe. Jesucristo es el Arkhiparthénos, “el Prototipo de los/las vírgenes”, Principio fontal de la virginidad y de la castidad[22]. La fe en Jesucristo provocó una verdadera floración primaveral de continentes y de vírgenes ya desde finales del siglo I. Este ideal floreció a veces en ciénagas pantanosas y cuajó tanto que llegó a entenebrecer no solo el ideal de la viuda, sino incluso el de la madre, ya desde finales del siglo IV.

 

Los laicos y laicas, célibes en medio del mundo por vocación cristiana contribuyeron, ya desde los tiempos apostólicos, decisivamente a la cristianización del mundo pagano de su tiempo. En nuestros días, el laicado célibe en medio del mundo en las tareas cotidianas y en las actividades profesionales están contribuyendo asimismo a la recristianización de nuestro mundo paganizado. De la debilitación de la fe e imitación de Jesucristo con su clima religiosamente frio fluye, como por necesidad, que la floración ofrezca síntomas de su quedarse mustia, machita, especialmente en algunos sectores.

 

La ideología de género y su imposición desde el poder político puede llegar a trastornar las creencias y prácticas de la generaciones venideras, ya que proyecta transformarlas en sus raíces, a saber, los párvulos en los jardines de infancia, los adolescentes y jóvenes en los colegios o centros educativos.

 

9. Actitud ante la ideología de género y respecto a los del LGBTI

 

9.1. Una realidad socio-cultural

 

En no pocas familias los padres han sido católicos practicantes, los hijos más o menos también, pero en la tercera generación, la de los nietos, hay de todo: practicantes y no practicantes, parejas unidas solo civilmente e incluso por su simple cohabitación, también homosexuales en todas la direcciones, transexuales, bisexuales, defensores de la vida y de la “cultura de la muerte” (aborto, eutanasia), etc. Ciertamente el comportamiento de las personas y de las familias queridas por los lazos de sangre y del afecto puede originar sufrimiento.

 

9.2. ¿Quién merece más crédito: la “Guía” del Ministerio de Sanidad y el PCL o san Pablo y el “Catecismo de la Iglesia católica”?

 

El PCT margina u oculta cualquier doctrina y pensamiento, que sean críticos con lo relacionado con el LGBTI y con la ideología de género, promocionada por el PCL. La “Guía” (p. 12), colgada en la web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, rechaza abiertamente “pensar que la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad son antinaturales”, o sea, no conformes con la naturaleza humana, o “creer que es un pecado”. Parece como si replicaran de un modo explícito la doctrina del Catecismo de la Iglesia católica y la enseñanza del apóstol san Pablo.

 

San Pablo presenta a los romanos de su tiempo como “entregados por Dios con la pasiones de su corazón (interioridad) a la inmoralidad”. A continuación, traza las sombrías sombras del homosexualismo y del lesbismo, así como las restantes perversiones morales. Termina con una pincelada de artista: “No solo las hacen, sino que, además, aplauden a quienes las hacen”, y esto a pesar de conocer la sentencia divina: “Los que se portan así son reos de muerte eterna” (Rom 1, 24-32).

 

Seguramente más de un lector estará arguyendo con el principio jurídico: Distingue tempora et concordabis iura. Así es, en efecto. Es necesario tener en cuenta el cambio de “los tiempos”, o sea, las cambiantes circunstancias históricas, socioculturales y políticas. Pero, nuestro tiempo respecto del de san Pablo o no ha cambiado o, si ha cambiado, ha sido sin duda a peor en cuanto a la materia de este trabajo. A quien no lo crea, le invito a leer los estudios ya publicados, varios de ellos por mí mismo[23] y también los escritores romanos de los siglos I-V d. C., (Ovidio, Petronio, Juvenal, Séneca, Luciano, Marcial, las novelas (Pastorales de Dafnis y Cloe de Longo, etc.,).

 

Por su parte, según el Catecismo de la Iglesia católica (nº. 2357), “la Tradición ha declarado siempre que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados (CDF, decl. “Persona humana”). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”.

 

9.3. La actitud de los católicos respecto a los y a las homosexuales

 

Un homosexual me dijo:”Prefiero ser envidiado a ser compadecido”. Es natural y comprensible. Tal vez por eso los Días del Orgullo-Gay son un alarde de exultación ruidosa y vistosa. Imagino que no les agradará el consejo del Catecismo de la Iglesia católica” (nº. 2358) a los “hombres y mujeres que presentan tendencias homosexuales instintivas”: “Deben ser acogidos con compasión”, si bien añade “con respeto y delicadeza. Se evitará respecto a ellos todo signo de discriminación injusta”. Reconoce que “la condición homosexual constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba”. Los psiquiatras, aparte de la atracción hacia personas del mismo sexo, suelen coincidir en descubrir en ellas signos y problemas psicológicos. “Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida y, si son cristianas, a unir al sacrificio del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”. Y en el nº.235: “Están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”.

 

Por tanto, abre el camino de la perfección cristiana también a los homosexuales, pero partiendo de la lucha ascética, también de la específica o requerida por su tendencia homosexual e intersexual, acudiendo a los sacramentos cristianos, sin olvidar el del perdón de las culpas, y procurando vivir en gracia con la gracias de Dios y la ayuda de la Madre del Señor y de todos los redimidos, la Virgen Inmaculada.

 

¿Cómo querer de veras a la misma persona que -especialmente si es un familiar o un amigo- te hace sufrir o que, al menos, no comparte tus ideales e incluso se opone abierta y descaradamente a tus creencias más íntimas? La fe, la esperanza y la caridad hallan la respuesta adecuada para todas las situaciones. La “cruz” y las “cruces” con y en el Crucificado y Resucitado por nosotros ayuda a entender el “misterio” (no enigma ni problema, aunque lo sea) del dolor, incluso de los inocentes, y de su oblación por los otros.

 

Además, la experiencia enseña la necesidad de distinguir entre lo que una persona tiene, lo que hace y lo que es. Lo que se tiene es importante, pero generalmente son “cosas” o “propiedades” exteriores a uno mismo y que consiguientemente se pueden perder e incluso uno puede desprenderse de ellas voluntariamente. En orden al gozo, a la felicidad y a la concordia, influye mucho más saber distinguir entre lo que se es y lo que se hace, entre la persona en sí misma y sus acciones. La persona debe ser respetada y querida siempre, mucho más si hay lazos de familia o de amistad, básicamente o al menos porque es creatura e hija de Dios. Y esto, aunque no podamos aprobar sus acciones, su comportamiento, que nos hace sufrir.

 

¿Cuándo y cómo nació la ideología de género y su aceptación generalizada?

 

Nació con un caso que fue un fracaso muy doloroso. ¿Por qué suele ser silenciado? El 22 de agosto de 1965 nacieron dos gemelos: Bruce y Brian Reimer en el hospital St. Boniface de Wennipeg (Canadá). Los circuncidaron para solucionar sus problemas de fimosis. Pero, por una quemadura inadecuada, Bruce perdió su pene a trozos. Sus padres, Ron y Janet de 20 y 21 años de edad, acudieron al Dr. John Money, encargado de la cirugía transexual en el John Hopkins Hospital de Baltimore, quien lo consideró la oportunidad soñada para transformar a un niño sin pene en una niña.

 

En 1967 castran a Bruce. Le implantan una vagina. Los padres le visten y cortan el pelo como si fuera una niña, llamada Brenda. En 1972 el Dr. Money publica un libro[1], describiendo el proceso y “lo feliz” que se siente Brenda. Lo propone como prueba de que “no se nace varones o hembras, sino que uno se hace varón o mujer”. Pero la niña no juega con las muñecas que le regalan, se pelea con los niños de su edad, construye “fuertes” o castillos en la playa y fuera de ella, no se peina delante del espejo, se obstina en orinar de pie. En el colegio la apodan “gorila”. A los doce años de edad fue tratada con estrógenos para el crecimiento del pecho.

 

Periódicamente los dos hermanos se someten a sesiones con psicólogos. Sus padres andan desnudos en casa, van con sus hijos a campamentos nudistas. Los psicólogos y ellos les obligan a presenciar y a realizar escenas sexuales. Ron empieza a darse a la bebida; Janet cae en estados depresivos. En marzo de 1980 el padre revela su proceso a Bruce, que le pregunta: “¿Cuál es mi nombre?”. Ella decide llamarse David en recuerdo del rey que derrotó a Goliat. Se sintió aliviada, pues antes creía que era “una loca” o, en el mejor de los casos, que se estaba volviendo loca. Decidió retornar a su sexo y género biológico, presente en los billones de células de su cuerpo. En verano de 1988 David hizo “algo que no había hecho antes: acabé rezando: Tú sabes que he tenido una vida terrible. No tengo intención de quejarme contigo. Tú debes saber porque me estás haciendo pasar por todo esto…”.

 

El Dr. Money quedó de desprestigiado. Su sucesor en la dirección del Johns Hopkins investigó los cincuenta transexuales tratados -desde su fundación en 1966- en aquella clínica para la identidad de género. El balance fue negativo y no beneficioso para los afectados. Prescindamos de la torturada vida posterior de David como torturada fue la de su hermano Brian. David se casó. El cuatro de mayo de 2004 (38 años de edad), discutió con su esposa y se suicidó de un disparo en la cabeza.

 

[1] Se titula: Man and Woman, Boy and Girl (“Hombre y mujer, Niño y niña”). Cf. “ReligiónenLibertad” 03/02/2017.

 

POR MANUEL GUERRA GÓMEZ / Infovaticana

 

***

 

[1] La ideología de género ha conseguido imponerse en España durante los últimos años en tres sectores legislativos  básicos, a saber, la identidad personal, la familia y la educación, cf. la excelente conferencia de María Lacalle, profesora de Derecho Civil en la Universidad Francisco de Vitoria, durante la “Jornada sobre Ideología de Género”, organizada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales” (Madrid,16, febrero, 2018) (“Almudí”, 04/07/2018).

 

[2]  La práctica del infanticidio legal estuvo vigente en Roma hasta el año 394 d. C., cuando fue anulada por el influjo cristiano y la determinación del emperador cristiano Teodosio de origen hispano.

 

[3]  Cf. Alejandro Macarrón, El suicidio demográfico, HomoLegens, Madrid 2011.

 

[4] Puede verse en http://www.protocolodeatencioneducativayacompañamiento +(Educacyl. Portal de Educación de Castilla y León).

 

[5]  Fernando Rey es su Consejero.

 

[6] Este párrafo entrecomillado está tomado del texto de “la opinión jurídica” o “Dictamen”, elaborado por el Letrado Doctor Jose Luis López Muñiz a petición del “Foro de la Familia”, Valladolid, siete de junio de 2018. Especialmente oportunas e interesantes son sus Consideraciones” donde responde a las cuestiones planteadas por el texto del PCL (pp. 27-64 del Dictamen).

 

[7] Enuncia y describe cuatro “entidades” ubicadas en Valladolid (ATC  Ranbow, Dialogasex, Fundación Triángulo y Movimiento contra la Intolerancia),una en Burgos (Chrysallis) y otra en Ávila (Lesgávila). Son asociaciones por padres y madres de transexuales, por profesionales especializados en sexología  y en igualdad de género, que trabajan en defensa de los derechos e interese de los homosexuales, transexuales e intersexuales, contra la discriminación por orientación sexual, prevención del SIDA, etc.

 

[8] Cf. M. Guerra, La evolución del universo, de la vida y del hombre, HomoLegens, Madrid 2009, pp. 219-233.

 

[9] Web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: http://www.inmujer.gob.es/atualidad/NovedadesNuevas/docs/2015/abrazar la diversidad.pdf

 

[10] Cf, M. Guerra, Antropología sexual en la antigüedad griega. La sexualidad y el amor como “koinonía en AA. VV. Masculinidad y feminidad en el mundo de la Biblia, Eunsa, Pamplona 1989, 287-421.

 

[11] Hipócrates, Generat 6, 1, 2.

 

[12] Cf. Ovidio, Metamorfosis 4, 282-415, etc.

 

[13] Cf. el texto de la ley en el gran orador Esquines, Adv. Timarc 19-20.

 

[14] Cf. M. Guerra, La “conversión” según Sócrates y Platón. La “conversión”, “huida” del mundo y “vuelta-retorno” a la “contemplación de las Ideas” o un proceso de asemejación a divinidad”, “Revista Agustiniana” 82-83 (1986) 63-115.

 

[15]  Cf. Platón, Sympósion (“tertulia”, traducción  mejor que la tradicional “banquete”) 215 d- 218 b; Plutarco, Alcibíades 4, 2-4).

 

[16]  “Las guías sobre sexualidad, basadas en la Guia de la UNESCO, recomiendan que el niño sea iniciado en la masturbación desde los cinco años de edad, pero que se les enseñe a no practicarla en público no sea que lo vean sus horrorizados padres. A partir de los nueve años, recomiendan que sean informados de los afrodisiacos y, a partir de los doce, de los pros y los contras del aborto” (cf. Coordinadora Nacional Pro-Familia (CONAPFAM), La ideología de género se cuela en el jardín de infancia, p. 2; 04/07/1018).

 

[17] Cf. Jean de Lannoy, La Révolution preparée par la Franc-Maçonnerie, “Omnia Veritas” 21-29.

 

[18]  Santo Tomas d Aquino, Summa Theologiae  I,1,2 ad 94,2.

 

[19] Cf.M. Guerra, Un misterio de amor. Solteros, ¿porqué? Eunsa, Pamplona  2002, 287-337.

 

[20] Orígenes, In Mt 11,12;15,4; Cels 7,48 (siglos II-III)

 

[21] PsClemente, Virgin 3,6,192.

 

[22] Orígenes, In Mt 10,17 (siglos II-III);  Metodio, Sympósion 1,,23; 1,5,25; 8,13, 208; 10,3,266;10,5,272 (siglos III-IV).En san Ambrosio, De virgin 18:”Cristo es la castidad. Cristo es la virginidad”. Cf. M. Guerra, Las etapas de la humanidad en su evolución de la ética sexual según Metodio de Olimpo en AA.VV., L´ etica cristiana nei secoli III-IV: ereditá e confronti (XXIV Incontro di studosi dell´ antichitá cristiana, Institutum Patristicum Augustinianum, Roma 1996, 207-226.

 

[23] Cf. por ejemplo, M. Guerra, La sexualidad en las religiones no cristianas en Jacinto Choza (dir.), Analítica de la sexualidad,. Eunsa, Pamplona 1978, pp. 97-144; * La antropología sexual en la Antigüedad griega…, 287-421.

 

[i]  Sobre Tiresias, cf. Homero, Odisea, 10, 490-495 (siglo VIII-VII a. C.,);  Calímaco,5, 57 y siguientes. (lo toma de Ferécides), etc.

 

[ii] Cf. M. Guerra, La serpiente, epifanía y encarnación de la suprema divinidad telúrico-mistérica, “Burgense”  7 (1965) pp. 9-71.

 

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Por Aura Lucía Mera / ElEspectador - 20.09.2018

 

Foto: Pixabay

 

En medio de la controversia que ha suscitado desde hace unas semanas la noticia de que el gobierno de Colombia expedirá un decreto para incautar la dosis mínima, la columnista Aura Lucía Mera cuenta su historia y explica por qué la legalización de la "dosis mínima" bajo el argumento del “libre desarrollo de la personalidad” es engañoso, confunde y induce al consumo

 

***

 

¿Cuál es la “dosis mínima” para un adicto? En mi caso, como adicta que soy, la mínima no existiría, porque siempre necesitaba más. Viví en carne propia lo que fue el “libre desarrollo de mi personalidad” cuando consumía. Como cada día me iba sumiendo en el caos, la depresión, los ataques incontrolables de ira, la vida ingobernable, la ausencia absoluta del deseo de vivir, la angustia de ver amanecer, la rabia al escuchar el canto de los pájaros, la ausencia de mis hijos porque no podía acercarme a ellos emocionalmente aun amándolos con desespero…

 

Mi personalidad quedó atrapada, encarcelada, estrangulada por las sustancias que se fueron convirtiendo en mi único dios. Perdí todas las batallas y ellas se ganaron todos los trofeos. Descubrí el infierno. Lo viví, lo sentí y jamás pensé que podría apartarme de ellas, porque se convirtieron en mi razón de existir.

 

Las conocí ya adulta y parida. No era una adolescente. Era una mujer ya “hecha y derecha” con un carácter estructurado dentro de unos parámetros y valores morales firmes y una educación privilegiada. En mi familia nuclear jamás vi consumir alcohol ni mucho menos otras sustancias. Tenía los cuatro ases en la mano. Y el inicio, primero social y luego frecuente, llegó a ser diario y el único motor de mi vida. Quedé en bancarrota espiritual, física y emocional. Sobredosis, lagunas, intento de suicidio… y otras yerbas.

 

Fue un proceso duro, doloroso, el de la recuperación. Recaí después de siete años y creí que jamás podría parar. Tuve que iniciar mi vida de cero otra vez y casi no lo logro. De eso hace ya 20 años. Me sirve el “Solo por hoy” y asistir a los grupos de apoyo.

 

Cuando veo en parques, clubes o salidas de colegios a jóvenes que están apenas iniciando su vida consumiendo su “dosis personal” y ejerciendo su derecho al “libre desarrollo de su personalidad” me llora el alma… Muchos serán afortunados y no pasarán de un consumo esporádico. Otros caerán en las garras diabólicas de la adicción. Pero todos están destruyendo sus neuronas, alterando sus emociones y atacando lo más sagrado que tenemos, que es, precisamente, la libertad de desarrollar la verdadera y auténtica personalidad. ¡No hay mejor droga que un cerebro limpio de drogas!

 

Una cosa muy diferente es la legalización de las plantaciones de coca y marihuana para acabar con el narcotráfico, que cada día aumenta, y otra muy diferente aceptar la “dosis personal” en jóvenes que no saben qué es “libre desarrollo de la personalidad” y se están jodiendo la vida al menudeo.

 

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ReL / 13.07.2018

 

Foto: Pixabay 

 

La Universidad Austral de Argentina ha presentado cinco propuestas que quieren ayudar a combatir el problema del embarazo no deseado y de la mortalidad materna, dos problemas que en Argentina van especialmente ligados a las amplias capas de población en situación de pobreza, sobre todo en ambientes rurales con poco acceso sanitario.

 

Los lobbies abortistas hablan continuamente de estos problemas, con cifras falsas y exageradas (como éstas de aquí) y presentando el aborto como una "solución". Pero un análisis mínimamente serio muestra que el aborto no es una solución en absoluto y que las verdaderas soluciones para ayudar a madres y bebés vulnerables pasan por otras medidas.

 

La Universidad Austral propone estas 5 medidas para evitar el aborto “desde una perspectiva conceptual y apuntando directamente a las causas”.

 

1. Educación integral

 

Alfabetizar niñas y ampliar su formación escolar es tremendamente eficaz para protegerlas y evitar los embarazos precoces. Estudios científicos afirman que el aumento en el nivel de educación tiene un impacto favorable en la reducción de la mortalidad materna. También la Organización Mundial de la Salud afirma que la educación aumenta el estatus de la mujer, favorece su salud sexual y la protege de la violencia doméstica.

 

“La educación es un arma poderosa para romper el ciclo de la pobreza, la enfermedad, la miseria y la persistencia intergeneracional del bajo nivel socioeconómico de la mujer”, describe el documento. En ese sentido, “la educación integral debe contemplar a todas las dimensiones de la persona”.

 

2. Apoyo a la mujer víctima de violación

 

Las mujeres violadas están en una situación especial y merecen un cuidado especial. El documento plantea la creación de un “programa de atención a la víctima de abuso y violación” que incluya un equipo interdisciplinario que trabaje en el acompañamiento y seguimiento personalizado de cada mujer, en el ámbito de la salud física, psicológica, psiquiátrica y legal.

 

Asimismo, la universidad sugiere un sistema de apoyo para la “víctima abandonada, sola, sin familia” hasta que pueda “volver a tener, o a validar, su propio proyecto vital”. Por último, ofrecer “la entrega en adopción del menor, salvando a otra inocente víctima” en los casos de violación.

 

3. Protección del embarazo y del parto seguro

 

La Universidad Austral sugiere la elaboración de un “Programa Nacional para un Embarazo y Parto Seguro” que contemple controles prenatales y postnatales, la entrega gratuita de medicamentos y suplementos alimenticios, la formación de equipos interdisciplinarios de atención médica, equipamiento y procesos adecuados y oportunos, entre otros.

 

4. Apoyo a la mujer embarazada en un contexto vulnerable

 

El centro también propone un “plan de desarrollo y formación personal” que contemple la educación formal, inserción social y laboral, monitoreo para el desarrollo del proyecto de vida personal; un servicio de cuidado del menor mientras la madre estudia o trabaja; y el asesoramiento para fortalecer el vínculo materno-filial y las redes de apoyo.

 

Junto a ese plan la Universidad Austral propone un Centro de Orientación Familiar por cada barrio o municipio para abordar de manera multidimensional la problemática de la vulnerabilidad en relación a la persona y sus vínculos. De hecho, se señala, ya existen iniciativas eficaces de este tipo pero “no reciben subsidios oficiales”.

 

5. Mejorar el sistema de adopción

 

El documento propone revisar la legislación vigente en Argentina para optimizar el proceso de adopción y mejorar las medidas de protección del menor, evitando así la entrega directa o la trata. Incluye crear campañas de difusión y sensibilización a favor de la adopción y un acompañamiento pre y post adoptivo para los adoptantes y la madre biológica.

 

Todas estas medidas, perfectamente aplicables por el Estado y la sociedad argentinas y también por otros muchos países, demuestran que la práctica del aborto es innecesaria e injustificable.

 

Plan de la Universidad Austral detallado con infografías en un PDF de 13 páginas aquí

 

 

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