Eleuterio Fernández Guzmán - Zenit
13.02.2009

Recientemente se ha abierto el debate sobre lo que se llama «muerte digna». Sin embargo, bien sabemos que se trata de una forma políticamente correcta de matar a una persona bajo el paraguas de la Ley.

Por eso, se pretende digno lo que, en realidad, no es, sino, manifestación de defensa de intereses ideológicos que tienen, de la vida, un sentido hedonista donde el sufrimiento no deja de ser algo de lo que se puede prescindir sin temor moral alguno. Además, se quiere hacer pasar como un avance social lo que sólo se regresión al puro y simple estado selvático.

Para empezar, la dignidad de la persona no se tiene en cuenta porque se prefiere olvidar que cada ser humano la tiene por el mero hecho de ser persona y, por tanto, el tratamiento que se le ha de dar en momentos de sufrimiento ha de ser teniendo en cuenta la misma y que, en realidad, no puede minusvalorarse por el hecho de aplicar un sentido pragmático de la vida a la existencia.

Y es que, en realidad, sufrir no está, digamos, al alcance de todos los espíritus humanos de hoy día.

Es bien sabido que la sociedad actual se conforma, casi siempre, con lo joven, con aquello que es juventud, con aquello que es hermoso, fuerte. Por eso, cuando una persona se encuentra en una situación en la que ni la fortaleza acompaña, ni la belleza de antaño es, entonces, presente y la juventud ya pasó, es cuando entran en funcionamiento el pensamiento moderno: no se admite tal situación.

Por eso, en momentos en los que la enfermedad acarrea el deterioro sin remedio del cuerpo humano y no se ve más salida que soportar el sufrimiento porque en él vemos una fuerza redentora, es el momento de difundir teorías sobre el por qué de tal sufrimiento; si, en realidad, no sería mejor poner fin a la enfermedad y, por tanto, al sufrimiento.

Entonces, la palabra «Eutanasia» se abre paso; entonces, el ahora llamado «suicidio asistido» viene en «ayuda» de quien sufre.

Pero esto no es admisible desde el punto de vista cristiano.

La Declaración sobre la eutanasia, de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 5 de mayo de 1980, viene a decir, en general, lo que, en esta materia, hemos de tener en cuenta.

Así, «La muerte voluntaria o sea el suicidio es, por consiguiente, tan inaceptable como el homicidio; semejante acción constituye en efecto, por parte del hombre, el rechazo de la soberanía de Dios y de su designio de amor» (punto 3 de tal Declaración).

Ni qué decir tiene que, por lo tanto, por muy asistido que sea el suicidio seguirá siendo algo inaceptable para un cristiano porque, por así decirlo, lo prohíbe su fe.

Pero es que, además, «Ante la inminencia de una muerte inevitable, a pesar de los medios empleados, es lícito en conciencia tomar la decisión de renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir sin embargo las curas normales debidas al enfermo en casos similares».

Por lo tanto, tampoco podemos admitir, en justa doctrina cristiana, hacer todo lo posible para que la muerte se adelante lo más posible y, sobre todo, se acabe con el sufrimiento.

Pero, digamos, a nivel español (que, en realidad, no es más que la transposición de la doctrina cristiana a las propias circunstancias de España pero podría ser aplicable en cualquier lugar del mundo).

Así, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, el 19 de febrero de 1998, aprobó el documento titulado «La Eutanasia es inmoral y antisocial».

Por ejemplo, nos ofrece una pista sobre alguna que otra consideración que se tiene sobre las personas que no entendemos posible la Eutanasia: «Quienes se oponen al reconocimiento de ese supuesto derecho son acusados de represores de la libertad y de insensibles al sufrimiento personal y al sentir cada vez más común de la sociedad»

Y esto se hace así porque sufrir no se admite; porque sufrir es, así, algo odioso que se quiere evitar. Por tanto, quien se oponga a poner fin, de forma premeditada, a la vida del que sufre, es mal visto, como si fuera alguien que, en realidad, no está en el mundo.

Y esto (no ser del mundo) es, en cierto modo, verdad, pero no de la forma, mundana, que se insinúa.

Pero aún nos ilustra algo más el documento de la CEE.

«Lo que ahora se presenta como un progreso es, en realidad, un retroceso que hay que poner en la cuenta de ese terrible lado oscuro de nuestro modo de vida de hoy, al que el Papa ha llamado «cultura de la muerte» (punto 4)

Es eso, exactamente, lo que pasa. Avanzar es, en realidad, retroceder porque no consiste ir hacia delante acabar con la vida de una persona sino, al contrario, hundirse en la misma caverna para, desde allí, no ver la luz que hay fuera y que es, por ejemplo, que, en realidad, es muy posible que el sufrir no sea el final de nada sino el principio de algo mejor.

Y por terminar con una vuelta, digamos, a las fuentes de donde hemos de beber, el Catecismo de la Iglesia Católica dice, en su número 2277, lo siguiente: «Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. Es moralmente inaceptable. Por tanto, una acción o una omisión que, de suyo o en la intención, provoca la muerte para suprimir el dolor, constituye un homicidio gravemente contrario a la dignidad de la persona humana y al respeto del Dios vivo, su Creador. El error de juicio en el que se puede haber caído de buena fe no cambia la naturaleza de este acto homicida, que se ha de rechazar y excluir siempre».

Por tanto, es bastante evidente la inmoralidad de la eutanasia, del suicidio asistido y de todo intento de acabar con el sufrimiento de una forma tan cobarde como la que, ahora mismo, se está imponiendo en España y, por desgracia, en muchos más lugares del mundo donde el amor ha dado paso a la necesidad y el ser al tener.

ACI
22.10.2012

 

 

Heath White, un atleta, piloto graduado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y agente del FBI, que creía tenerlo todo, pensó en abortar a su hija por tener síndrome de Down. Ahora corre maratones con ella y cuenta la historia que le dio luz a su vida.

 

Desde 2008, poco antes de que su pequeña cumpliera su primer año, White corre todo tipo de maratones llevándola en su coche, buscando formar conciencia sobre la dignidad de la vida de las personas con Síndrome de Down, y dando testimonio de su amor de padre.

 

En el programa E:60 del canal deportivo ESPN, se reveló la historia de White (Ver video al final de la nota), quien estaba obsesionado por la perfección, y que esperaba que su primera hija fuera, en palabras de su esposa, Jennifer, “perfecto, como lo era él”.

 

Sin embargo, un año después, al revelarse que Jennifer estaba embarazada por segunda vez, las pruebas prenatales revelaron que su segunda hija tendría Síndrome de Down. Jennifer White confesó que temía que su esposo se escapara. “Lo peor es que sabía que él probablemente querría que la aborte, porque sabía que sus convicciones no eran tan fuertes como las mías”, recordó. En efecto, Heath White intentó convencer a su esposa para abortar a su bebé, por temor a “lo que la gente pensaría de mí”.

 

Jennifer White recordó que durante el embarazo, su esposo, a quien confiesa amar “más que a la vida”, no era grosero o desagradable sino que “estaba ausente. Él simplemente no estaba ahí emocionalmente, en lo absoluto”. “Tuve que pensar ‘¿Y si lo hago? ¿Qué pasa si la aborto, si me deshago de ella? Y recuerdo una pequeña voz en mi cabeza diciendo ‘No hay manera, no sucederá. Imposible’. Me refiero a que pensé en eso quizás por una hora. Él lo hizo durante meses”. White sintió que le daban “un bebé roto” y se preguntaba una y otra vez “¿por qué yo?”.

 

En una carta que Heath White escribe a su hija Paisley, y que actúa como hilo conductor del reportaje, le confiesa que “antes de que tú nacieras sólo me preocupaba de cómo tu discapacidad se reflejaba en mí. Ahora no hay mejor espejo en el mundo. Tú eres mi luz en la oscuridad, y es un privilegio ser tu papá. Te ama siempre, papi”.

 

La carta, que Heath White comenzó a escribir cuando Paisley tenía 18 meses, es “solamente mi forma de repetir. Las posibilidades apuntan a que ella nunca hubiera sabido la forma en la que me sentí antes de que ella naciera. Ese hubiera sido mi secreto sucio que guardaría para siempre. Pero no quería que sea un secreto, quería que ella sepa que lo es todo para mí”.

 

Heath recordó que cuando Paisley nació, en marzo de 2007, su madre le dijo que su pequeña se veía como si no tuviera Síndrome de Down. Él, incómodo, dijo “ella está mintiendo. Puedes definitivamente ver que ella tiene Síndrome de Down”.

 

Su esposa contó en el reportaje, entre sollozos y con la voz entrecortada, que sintió como si “hubiera perdido un bebé, a pesar de que tenía una sentada justo frente a mí”. “Creo que fue después de que comencé a alimentarla que dije ‘ella está bien, es perfecta, vamos a estar bien”.

 

Para Heath, sin embargo, aceptar a su hija le tomó muchos meses. Hasta que llegó el día, un “momento crucial”, en que mientras jugaba con Paisley y le hacía cosquillas, ella se reía y lo empujaba. “En ese momento me di cuenta de que ella era como cualquier otra niña, ella es mi niña”.

 

Desde entonces, Heath White sintió la necesidad de mostrarle al mundo a su hija, por lo que decidió correr en maratones una vez más, luego dejarlo por varios meses, pero esta vez llevando delante a Paisley, en su coche. Heath dijo que quería que “todo el mundo viera que estaba orgulloso de ella”.

 

“Nadie sabía cómo me sentía antes de que ella naciera, y si puedo evitar que una familia, una persona viva con la culpa de casi cometer el error que yo casi cometí, va a valer el dolor que Paisley sentirá más adelante en su vida cuando sepa cómo me sentí”.

 

Heath reveló que su temor es que “un día, alguien la llame ‘retrasada’, que alguien use esa palabra en su presencia, o se burle de ella porque es diferente, y tener que explicarle sobre la sociedad, y tener que construirle un respaldo de autoestima para que sepa cuánto la amo”.

 

“Todo lo que he hecho, todo lo que he tratado de lograr, nunca iba a ser perfecto. Pero mi amor por Paisley es perfecto. Siempre voy a estar ahí para asegurarme de que ella llegue a la meta”, aseguró.

 

 
Padre John Flynn, LC - Zenit
31.10.2011

La reducción del número de niños y de parejas casadas producirá un impacto significativo en el crecimiento económico y en la sostenibilidad de las políticas asistenciales y de seguridad social.

Esta es la advertencia contenida en un informe reciente titulado The Sustainable Demographic Dividend: What Do Marriage & Fertility Have To Do With the Economy? (El dividendo demográfico sostenible. ¿Qué tienen que ver el matrimonio y la fertilidad con la economía?, n.d.t.). El documento ha sido publicado por el Social Trends Institute y financiado por una serie de organizaciones de familias y de universidades.

El Social Trends Institute es un organismo de investigación sin ánimo de lucro, con sede en Barcelona (España), y en Nueva York, que se dedica a cuatro temáticas: familia, bioética, cultura y estilos de vida y gobierno corporativo.

La prosperidad de las economías aumentará o se reducirá según lo que suceda con las familias, dice el informe. Existen, de hecho, dos grandes tendencias que preocupan.

La primera: la población anciana y dependiente está sufriendo un aumento brusco, mientras que a la vez, la población productiva en edad laboral está estancada o disminuye en muchos países desarrollados.

La segunda: que el número de niños que crecen en el ámbito de las familias de progenitores casados e íntegros se está reduciendo fuertemente.

El término demographic dividend, del título del informe, fue utilizado por algunos economistas para explicar la aceleración del crecimiento económico en los países asiáticos en los que el aumento demográfico se había reducido bruscamente. El freno demográfico habría liberado recursos para estimular el crecimiento económico.

Este dividendo es, en realidad, un préstamo, que debe ser devuelto. El estancamiento económico que Japón ha vivido en los últimos años se debe en parte a la baja fertilidad registrada a partir de los años '70, según el informe.

La experiencia japonesa constituye una advertencia para China -observan los autores-, que ha visto caer su tasa de natalidad bajo el umbral de sustitución en los '90. En China se verificará muy probablemente una reducción del crecimiento económico en las próximas décadas, debida a la reducción de su fuerza laboral.

Tasa de sustitución

En más de 75 países, la tasa de fertilidad está ahora por debajo del nivel de sustitución -2'1 niños por mujer- que es necesario para mantener estable el nivel demográfico.

La mujer de un país desarrollado tiene sólo 1'66 hijos en toda su vida de media, observa el informe. Ya hoy, en el mundo desarrollado, el número de niños en edades comprendidas entre los 0 y los 14 años es de 60'6 millones menos con respecto al año 1965.

La baja fertilidad es también una realidad en muchos países subdesarrollados, destaca el informe. El número de nacimientos por mujer ha disminuido en una única generación, de 6 o más a 2, en países como Irán, Líbano, Chile, Cuba, Tailandia, China, Taiwan y Corea del Sur.

En conjunto, la población mundial está aumentando todavía y las perspectivas de las Naciones Unidas estiman que la cifra podría alcanzar los 10 billones, con respecto a los actuales 7 billones.

Pero se tratará de un tipo de crecimiento demográfico muy distinto respecto al que hemos tenido en el pasado, aclara el informe. Hasta hace poco, la población crecía gracias al aumento de los jóvenes.

En las próximas décadas, sin embargo, las estimaciones de la ONU calculan que el 53% del crecimiento demográfico se deberá al crecimiento de la población de más de 60 años. Sólo el 7% se deberá al crecimiento de los jóvenes de menos de treinta años.

Entre el 1990 y el 2010, el número de los pertenecientes a la franja de edad comprendida entre los 15 y los 64 años ha crecido 1'3 billones. A causa de la reducción de la fertilidad, entre el 2010 y el 2030, esta población en edad laboral aumentará, según las previsiones, sólo casi 900 millones. Pero en muchos países europeos y de Asia Oriental, la población en edad laboral efectivamente se reducirá.

En Europa occidental, por ejemplo, en las dos próximas décadas habrá una disminución del 4% en la franja de edad de 15-64 años, y esto teniendo en cuenta el aumento previsto de 20 millones de la población inmigrante. En todo caso, la población de más de 65 años está destinada a aumentar un 40%.

Ya hoy, a causa de las dificultades para financiar el bienestar, muchos Gobiernos de Europa occidental se han visto obligados a recortar en programas de la seguridad social y asistenciales y aumentar la edad mínima en la que poder jubilarse. Mientras tanto, en Estados Unidos, a partir de 2010, el sistema sanitario nacional ha comenzado a gastar más de lo que recoge de los trabajadores.

Calidad

Las economías estarán bajo presión no sólo por la reducción de los trabajadores, sino también por una calidad reducida. El matrimonio está en declive en muchos países del mundo. El conjunto de divorcios, convivencias y familias monoparentales comporta que un gran número de niños no crezcan en familias casadas e íntegras.

Esto sucede en muchos países europeos y en América. En estos países, el 40% o más de los niños nacen de padres no casados.

Muchos de estos nacimientos se dan en parejas de hecho, que son mucho más inestables que las casadas. El informe toma el caso de Suecia, donde el 55% de los niños nace fuera del matrimonio. No obstante la amplia aceptación social de la convivencia y el poyo jurídico y económico que reciben estas parejas, estas familias resultan mucho menos estables que las casadas.

Según un reciente estudio, los hijos nacidos de parejas de hecho tienen una probabilidad 75% mayor de que sus padres se separen antes de haber cumplido los 15 años de edad, con respecto a los hijos nacidos de parejas casadas.

Además, estos niños que viven en familias monoparentales tienen probabilidades, al menos el 50%, superiores de desarrollar problemas psicológicos, de drogodependencia, de alcoholismo, de intentos de suicidio o de suicidio, con respecto a los hijos de familias con dos padres.

La investigación demuestra que los hijos que crecen en familias inestables tienen menos probabilidades de tener éxito en sus estudios o trabajos. Está demostrado, además, que los hombres casados y que permanecen casados, trabajan más y ganan más. Esto se da en diferentes culturas y naciones: desde Israel, Italia, a México y Estados Unidos.

Según el informe, “los países que tienen una cultura matrimonial relativamente más fuerte -como China, India y Malasia- probablemente podrán recoger los dividendos a largo plazo”. Por desgracia, muchos países no se encuentran en esta posición afortunada.

Propuestas

El informe no es del todo pesimista. Propone una serie de recomendaciones sobre los modos con los que se puede apoyar a las familias.

- Mayor apoyo a las empresas familiares agrícolas y no, que aseguren una mayor estabilidad económica a las familias.

- Ayudar a los jóvenes a obtener un empleo seguro y duradero, evitando el trabajo ocasional o a contrato. Un trabajo seguro permite, de hecho, comenzar una familia y tener hijos.

- Poner a disposición viviendas a costes razonables. Los elevados precios de los inmuebles, de hecho, se asocian a tasas de fertilidad bajas en todo el mundo.

- Flexibilidad laboral para las mujeres que prefieren conjugar las responsabilidades familiares con las laborales para que puedan hacerlo sin dejar el trabajo o la jornada completa.

- Los Gobiernos deberían apoyar el matrimonio y educar a la gente sobre las ventajas del matrimonio y las desventajas de las familias monoparentales.

- Animar el ahorro en los jóvenes y dar mayor apoyo financiero a las parejas con hijos.

- Es necesario hacer un esfuerzo para “pulir” de nuevo la cultura contemporánea que es contraria a la familia y que promueve la promiscuidad y la corrupción moral.

- Los Gobiernos deberían respetar la contribución positiva que la religión puede dar a la familia.

El Papa Benedicto XVI habló recientemente de la importancia del matrimonio. Dirigiéndose a un grupo de jóvenes prometidos, durante una visita a la ciudad de Ancona, los animó a afrontar los desafíos que la cultura plantea a la fidelidad matrimonial.

“La estabilidad de vuestra unión en el sacramento del matrimonio permitirá a los hijos que Dios os quiera dar, crecer confiados en la bondad de la vida”, afirmó el Papa.

“Fidelidad, indisolubilidad y transmisión de la vida son los pilares de toda familia, verdadero bien común, patrimonio precioso para toda la sociedad”, añadió. Un consejo precioso no sólo desde el punto de vista religioso, sino también desde el económico.

LaFamilia.info
06.06.2009

Hola mamá, ¿cómo estás? yo, muy bien, gracias a Dios hace apenas unos días me concebiste en tu pancita. La verdad no te puedo explicar lo contento que estoy de saber que tú vas a ser mi mamá, otra cosa que también me llena de orgullo es el ver con el amor con el que fui concebido...

¡Todo parece indicar que voy a ser el niño más feliz del mundo!

Mamá, ha pasado ya un mes desde mi concepción, y ya empiezo a ver como mi cuerpecito se empieza a formar, digo, no estoy tan bonito como tú, pero dame una oportunidad. Estoy muy feliz! pero hay algo que me tiene un poco preocupado...

Últimamente me he dado cuenta de que hay algo en tu cabecita que no me deja dormir, pero bueno, ya se te pasará, no te apures.

Mamá, ya pasaron dos meses y medio y la verdad estoy feliz con mis nuevas manitos y de veras que tengo ganas de utilizarlas para jugar.

Mamita dime que te pasa, por qué lloras tanto todas las noches? Por qué cuando papi y tú se ven se gritan tanto? Ya no me quieren, o qué? Voy a hacer lo posible para que me quieran..

Han pasado ya 3 meses, mamá, te noto muy deprimida, no entiendo qué pasa, estoy muy confundido. Hoy en la mañana fuimos con el doctor y te hizo una cita para mañana.

No entiendo, yo me siento muy bien...acaso te sientes mal, mamita?

Mamá, ya es de día, ¿a donde vamos?

Qué pasa, mamá ¿por qué lloras? no llores, si no va a pasar nada...

Oye mamá, no te acuestes, apenas son las 2 de la tarde, es muy temprano para irse a la cama, no tengo nada de sueño, quiero seguir jugando con mis manitas.

¡Ay, ah! ¿qué hace ese tubito en mi casita? ¿A poco es un juguete nuevo? ¡Oigan! ¿Por qué están succionando mi casa?

Mami! ¡esperen! esa es mi manito!

Señor, por qué me la arrancan? ¿Que no ve que me duele? ah! Mamá defiéndeme! Mamá...ayúdame! ¿Que no ves que todavía estoy muy chiquito y no me puedo defender?

Mamá, mi piernita, me la están arrancando! por favor diles que ya no sigan, te lo juro que ya me voy a portar bien ya no te vuelvo a patear. ¿Cómo es posible que un ser humano me pueda hacer esto? Va a ver cuando sea grande y fuerte...ah...te amo. Mami, ya no puedo más, me ay...mama...mamá...ayúdame...

-Mamá, han pasado ya 17 años desde aquel día y yo desde aquí observo como todavía te duele esa decisión que tomaste.

Por favor, ya no llores, acuérdate que te quiero mucho y aquí te espero con muchos abrazos y besos.

Te quiere mucho,
TU BEBÉ.

Aceprensa
09.07.2012

Un estudio recién publicado revela la debilidad metodológica de los 59 estudios en que se apoyó la Asociación Americana de Psicología (APA) para afirmar en 2005 que no hay diferencias entre los niños criados en uniones homosexuales y los criados por madre y padre casados. Otra investigación, realizada en la Universidad de Texas, muestra que esa hipótesis no se sostiene cuando se pregunta directamente a los hijos adultos.

En 2005, la APA publicó un informe que ha servido de bandera reivindicativa al movimiento de gays y lesbianas. En él se concluía, sobre la base de 59 estudios, que “no existían pruebas científicas de que la eficacia de la paternidad estuviera relacionada con la orientación sexual de los padres”.

“Ningún estudio ha detectado que los hijos de madres lesbianas o padres homosexuales estén en desventaja en algún aspecto significativo respecto a los hijos de parejas heterosexuales. En efecto, hasta ahora los datos sugieren que el ambiente que proporcionan los hogares de madres lesbianas y padres homosexuales promueve y permite el desarrollo psicosocial de los hijos de la misma manera que los hogares de padres heterosexuales”.

Pero las conclusiones de la APA acaban de ser puestas en entredicho. Loren Marks, de la Louisiana State University, argumenta en un estudio de la revista Social Science Research que los 59 trabajos en que se apoyó la APA no aprobarían un examen serio (1).

Estudios que no estudian a los hijos

Las principales deficiencias metodológicas son las siguientes:

1. Ninguno de los 59 estudios se fijó en las consecuencias a largo plazo en los hijos respecto a la salud, la mortalidad, el riesgo de suicidio, el abuso de droga y alcohol, la delincuencia, la pobreza, la iniciación sexual precoz, los embarazos adolescentes, la tasa de divorcio...

A este tipo de consecuencias a largo plazo suelen atender los estudios sobre los efectos que tienen en los niños circunstancias de los padres como la cohabitación, el divorcio o la paternidad en solitario. En cambio, los estudios de referencia de la APA solo prestaron atención a las consecuencias a largo plazo en la “preferencia sexual” y la “identidad de género” de los niños.

2. Los casos estudiados no son una muestra representativa. En la mayoría de los estudios que maneja la APA, no llegan al centenar. Además, muchos tienen como protagonistas a lesbianas de clase alta.

De los 59 estudios, solo ocho se centran en parejas de padres homosexuales; de estos ocho estudios, solo cuatro tienen un grupo de control de parejas heterosexuales; y de estos cuatro, solo en un caso se prestó atención a las consecuencias (nunca a largo plazo) en los hijos. Para Marks, esto último es un ejemplo de “la tendencia recurrente en los estudios sobre paternidad homosexual a centrarse en los padres antes que en los hijos”.

3. Muchos estudios compararon la situación de los hijos criados por parejas homosexuales con la de los hijos criados por madres solas, no con familias intactas de madre y padre casados.

De los 59 estudios, solo 33 contemplan como grupo de contraste participantes heterosexuales. De esos 33 estudios, 13 se centran en casos de madres solas. En los 20 restantes, resulta imposible distinguir si se trata de familias intactas, parejas que cohabitan, divorciados vueltos a casar o madres solas.

El estudio que descartó la APA

El expediente de la APA citó de pasada otro estudio sobre padres homosexuales. Es curioso que, pese a ser el más elaborado de todos los que presentó (si bien la muestra sigue siendo pequeña), sus conclusiones fueron descartadas.

En ese estudio de 1996, el investigador australiano Sotirios Sarantakos comparó el bienestar de 58 niños criados en matrimonios, 58 niños criados en uniones de hecho heterosexuales y 58 niños criados en parejas homosexuales. Sarantakos concluyó que “los niños de parejas casadas suelen sacar mejores resultados académicos y sociales que los de las parejas de hecho y las parejas homosexuales”.

Pero la APA consideró que la revista australiana donde se había publicado el estudio de Sarantakos no tenía suficiente relevancia académica, y así lo hizo constar en una nota a pie de página del informe. Además, en la bibliografía anotada del expediente, se despachó el estudio con un “no hay resumen disponible”.

A la vista de estas y otras revisiones, Marks concluye: “Ninguno de los estudios a los que hace referencia el informe de 2005 de la APA compara una muestra grande, aleatoria y representativa de madres lesbianas o padres homosexuales y sus hijos con otra muestra grande, aleatoria y representativa de matrimonios y sus hijos. Los datos disponibles, la mayoría procedentes de pequeñas muestras de preparación rápida, son insuficientes para apoyar una generalización tan firme como la que hace. Tal declaración [que no hay diferencias entre los niños criados en uniones homosexuales y los demás] no estaría respaldada por la ciencia. Para hacer una afirmación tan concluyente, hacen falta muchos más estudios con muestras más representativas y más grandes”.

Las consecuencias de crecer en un hogar homosexual

En el mismo número de la revista Social Science Research, el sociólogo estadounidense Mark Regnerus ha presentado una completa investigación que ofrece nuevas e importantes pruebas de las diferentes consecuencias que tiene en los hijos criarse en un hogar homosexual o en un hogar de madre y padre casados (lo que en el estudio se denomina “familia biológica intacta”).

El New Family Structures Study (NFSS) de la Universidad de Texas es un proyecto de investigación que analiza los datos obtenidos a partir de una encuesta realizada en 2011 a 2.988 jóvenes de 18 a 39 años, que fueron criados en distintos tipos de “estructuras familiares” (según la terminología empleada por los investigadores).

A partir de los datos de este proyecto, Regnerus muestra en su estudio cómo influyen las condiciones de la infancia en la vida adulta (2). Para eso compara a jóvenes de 18 a 39 años que han sido criados con padres o madres que han tenido en algún momento de sus vidas una relación homosexual, con otros jóvenes de la misma edad criados en otros entornos familiares (familias adoptivas, divorciados, monoparentales, “familias biológicas intactas”...).

La publicación del estudio ha provocado cierta polémica en los medios estadounidenses, sobre todo porque contradice una de las tesis más subrayadas por el movimiento homosexual: que los hijos criados por parejas homosexuales no son distintos.

Algunos han intentado restar valor a la investigación aludiendo a la ideología conservadora de Regnerus, o bien a la falta de representatividad de las muestras, ya que el estudio ha tenido en cuenta a personas que en algún momento de sus vidas han tenido una pareja del mismo sexo.

Sin embargo, esto último es lo que, a juicio de Regnerus, valida su investigación. El problema de muchos estudios sobre la homosexualidad es la selección de los participantes, que se lleva a cabo entre homosexuales activistas, sin tener en cuenta que, como han advertido otros estudios, estos no reflejan la situación real de la población gay (cfr. Aceprensa, 12-04-2012).

Regnerus quiso contar con los hijos adultos de padres que “habían tenido alguna experiencia homosexual” con el fin de replicar de una forma más verosímil las prácticas de la población. El 23% de los encuestados señaló que había pasado al menos tres años de su infancia con la pareja de su madre; en el caso de los varones, la cifra se situó en el 1,1%. Esto es congruente con la inestabilidad de las parejas del mismo sexo, señalada por otros estudios.

Otra razón a favor de los resultados es que en esta investigación el protagonismo lo tienen los hijos y no los padres, algo infrecuente en este tipo de estudios. Algunos sociólogos han destacado precisamente que uno de los valores de este estudio reside en que pregunta a los hijos que han vivido en estos ambientes acerca de su pasado.

De todas formas, quienes se han pronunciado ante los medios sobre el estudio de Regnerus han sido cautos al extraer consecuencias. En todo caso, estos datos indican que hay diferencias importantes –que van desde las emocionales y sexuales, a las psíquicas y económicas– entre ser criado en un hogar homosexual y tener padre y madre. Por ejemplo, los hijos de padres homosexuales presentan mayores tasas de enfermedades de transmisión sexual, consumo de drogas o tocamientos deshonestos en la infancia.

Datos científicos y razones jurídicas

En un artículo publicado por la revista Public Discourse (15-06-2012), Matthew J. Franck advertía que el Tribunal Supremo de EE.UU. no podría pasar por alto en el futuro estudios como los de Regnerus. Sobre todo, en un momento en que los partidarios del matrimonio homosexual insisten en que no hay base racional ni científica para apoyar la familia biológica.

Cuenta Franck que, durante los últimos años, el movimiento gay se ha esmerado en presentar ante los tribunales estadounidenses estudios empíricos y estadísticas que respaldaban sus reivindicaciones. Hasta el punto de que las conclusiones favorables de algunos de ellos han pesado mucho en algunas decisiones judiciales.

Sorprende, por ejemplo, que el juez Mark Cady declarara en un fallo de 2009 la constitucionalidad del matrimonio homosexual reconociendo que “según lo establecido por la ciencia”, la orientación sexual de la pareja no es relevante en la formación del niño; de hecho, expresamente advirtió que si bien es cierto que todavía hay personas que de forma sincera creen que contar con un padre y una madre es lo deseable, esta “afirmación carece de validez empírica”.

***

Notas
(1) Loren Marks, “Same-sex parenting and children’s outcomes: A closer examination of the American Psychological Aassociation’s brief on lesbian and gay parenting”, Social Science Research 41 (2012), 4, pp. 735-751.

(2) Mark Regnerus, “How different are the adult children of parents who have same-sex relationships? Findings from the New Family Structures Study”, ibid., pp. 752-770.

José Javier Castiella - ALBA
17.10.2011

Tradicionalmente, los estudios sobre los efectos del divorcio en los hijos se han limitado a los inmediatos, que podemos llamar traumáticos. Últimamente, no obstante, comienzan a aparecer estudios longitudinales, que suponen el seguimiento biográfico de grupos de hijos de divorciados y su comparación con los de hijos de familias intactas. Judith Wallerstein, investigadora social y psicóloga de reconocido prestigio en EEUU, ha publicado su segundo libro sobre el tema.

Para un grupo de hijos de divorciados que rondan los cuarenta años, da cuenta de que solamente el 30% se han casado y, de los que lo han hecho, para esta edad ya el 50% se han divorciado. Es decir, que un 85% no ha seguido la trayectoria podríamos decir tradicional de casarse y permanecer establemente casado. Este dato estadístico se repite en estudios similares, de la misma autora en 1994, y de otros autores (vid. Vangyseghem y Appelboom, 2004; E. Marquardt, 2005, entre otros).

Estos porcentajes son netamente superiores a la media en EEUU y muy superiores a los correspondientes a hijos de familias intactas.

El objetivo de este artículo es apuntar a la causa de este hecho y las consecuencias del mismo.

La característica determinante del desarrollo del menor de edad es la plasticidad, esto es, la capacidad de asimilar aprendizajes, recibiendo de su entorno los elementos que éste le proporciona.

Este aprendizaje no es propiamente racional ni reflexivo, sino más bien osmótico. Me explicaré.

Si el niño/a recibe malos tratos de su entorno, no reflexiona sobre el mal que ello supone, ni concluye que debe rechazar ese comportamiento. Lo que la práctica demuestra es que mayoritariamente los menores maltratados suelen, de mayores, ser con más facilidad maltratadores. Han hecho propia, más por ósmosis mimética, que por reflexión, la lección de la violencia padecida.

Este mismo fenómeno es trasladable al desarrollo afectivo del menor. La plasticidad del menor, en un tema como el de su seguridad afectiva, de tan profunda incidencia en su desarrollo, hace que la vivencia del divorcio de sus padres se convierta, se quiera o no, en una lección de vida, que queda grabada a fuego en los rasgos de su personalidad y en el archivo de sus recuerdos, vivencias y valores.

Se podría pensar que las cosas no tienen por qué producirse de este modo, sino más bien del contrario; al ser una experiencia tan negativa, llevaría a quienes la padecen a aprender la lección y evitarla en su propia vida.

Pero no es este el diseño del aprendizaje humano. Para bien y para mal, el entorno del menor, con especial importancia, en temas afectivos, del entorno familiar, condiciona y moldea la escala de valores de éste, por la vía de la vivencia y de la experiencia de vida, mucho más que por la vía de la reflexión. En este tema, aprendemos por ósmosis de ejemplo de vida, si bien es cierto que siempre mantenemos un reducto de libertad y racionalidad, más profundo que todos los condicionantes ambientales.

De ello se deriva el hecho estadístico aludido de que, entre los hijos de divorciados, sea mucho más frecuente y arraigada la mentalidad divorcista y la actitud de considerar el matrimonio o, en general la unión afectiva como algo cuestionable y sometido si no a término, sí a condición permanentemente.

Así, en cada generación, desde que se introduce el divorcio en un país, al porcentaje de crisis matrimoniales ya existente, se adiciona el derivado de la llegada a la adultez del sector social que componen los hijos de divorciados, en cuyo perfil de personalidad, en lo afectivo, se incluye la impronta derivada del efecto didáctico del divorcio de sus padres.

Esta es la razón básica de que la progresión del divorcio, en las sociedades que lo introducen como institución aceptada socialmente, responda a una inercia de crecimiento indefinido, cuya pauta la marca el sector social creciente afectado, generación tras generación.

Así, el efecto didáctico del divorcio, en la conformación de la personalidad de los hijos de divorciados y la progresiva expansión social generacional del fenómeno, encajan perfectamente, como distintas piezas del mismo puzzle.

Si esto es así, ¿Por qué no se plantea como problema? La respuesta a esta pregunta es compleja, pero una de sus claves quizás radique en que el sector afectado, los menores dañados, no lo hacen precisamente por su condición de menores y, cuando llegan a la mayoría de edad, cambian de grupo, pasando a engrosar el de los adultos didácticamente predispuestos a protagonizar precisamente el perjuicio de los menores, sus propios hijos, por lo que tampoco tomarán presumiblemente ninguna iniciativa en este sentido, máxime cuando, con toda probabilidad, se sienten plenamente justificados en su derecho a "rehacer su vida", tal como ya vieron, en su día, que sus progenitores lo intentaron.

A esta realidad del crecimiento indefinido de los divorcios y sus consecuencias en la sociedad resultante, se refería HILLARY CLINTON, en discurso pronunciado siendo primera dama y senadora cuando dijo "toda sociedad necesita una masa crítica de familias que se adscriban al ideal tradicional, tanto para satisfacer las necesidades de la infancia, como para servir de modelos a otros adultos que están criando a niños en entornos difíciles. En América, corremos hoy el peligro de perder esa masa crítica".

Por lo que se refiere a España, se cumplen ahora 30 años desde la introducción del divorcio, por ley 30/1981 de 7 de julio y son ya más de dos millones los españoles que han padecido su efecto didáctico. Siendo así las cosas, el Gobierno socialista, mediante ley 15/2005 de 8 de julio, llamada del divorcio exprés, incentiva y acelera los procesos de divorcio de tal modo, que desde el año 2006, se ha más que triplicado el número de rupturas matrimoniales, incluidos separación y divorcio.

Las preguntas que surgen son dos: 1.- ¿Tiene sentido, en clave de bien común, de progreso, de felicidad individual y familiar esta iniciativa? 2.- ¿Rectificará el PP, si llega al Gobierno, semejante despropósito?

Rafael Hernández Urigüen
25.08.2005

La llamada "píldora del día siguiente" es un producto abortivo que produce fuertes efectos secundarios. Los expertos comparan el producto con una ruleta rusa.

En los últimos años la mayoría de los medios informativos han hecho llegar al gran público los debates sobre aprobaciones o proyectos de legalización de la llamada "píldora del día siguiente" también denominada "anticoncepción de emergencia". Su diseño data de 1960 y se introdujo como método contraceptivo en 1982. Entre los contraceptivos puede incluirse en el grupo de los abortivos, en atención a sus características de acción anti-implantatoria del óvulo fecundado y de la consiguiente expulsión del mismo. Desde 1982, su uso se ha incrementado y extendido a varios países, mientras crece la variedad de fármacos y se perfilan con mayor método sus pautas de dosificación.

Según ha explicado Ana Otte, del Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares: "Primero tenemos que saber algo sobre el mecanismo de acción de esta píldora, y para esto hemos de recordar la fisiología del aparato reproductor de la mujer. Su fecundidad está regulada por un complejo equilibrio hormonal que consigue que la mujer posea una fecundidad cíclica. El momento culminante ocurre hacia la mitad del ciclo: la ovulación, que es cuando se libera un ovocito de un ovario.

Si ha habido actividad sexual es posible la fecundación de este ovocito con un espermatozoide. Si la actividad sexual ha tenido lugar hacia los días centrales del ciclo, las probabilidades de fecundación son elevadas. Sin embargo, en los primeros o últimos días del ciclo de la mujer sabemos que la probabilidad de embarazo es prácticamente inexistente. Supongamos que ha ocurrido la fecundación de un óvulo, es decir el encuentro de una célula germinal masculina con una célula germinal femenina. En este momento se ha originado la primera célula de un nuevo ser humano. Rápidamente se divide y multiplica esta primera célula y el embrión, así es como se llama, es transportado por los movimientos de la trompa de Falopio hacia el útero, donde se implanta y empieza a crecer".

Mecanismo de la píldora

En esta situación, la administración de la píldora "tiene como objetivo fundamental la eliminación del embrión mediante un efecto anti-implantatorio: los progestágenos que contiene la píldora alteran la motilidad de la trompa en el sentido de obstaculizar el descenso del embrión hacia el útero y producir alteraciones de la mucosa impidiendo la anidación del embrión: lo que se pretende a toda costa es evitar una gestación."

Según la doctora, el producto actúa así: "Dos tomas de una mezcla de estrógenos y gestágenos, con un intervalo de 12 horas, dentro de las 72 horas que siguen a una relación sexual, son suficientes para evitar una gestación, aunque ya han aparecido preparados que contienen únicamente gestágenos, buscando una disminución de los efectos secundarios. No por ello dejan de ser fuertes los que podrán presentarse con la toma de la nueva píldora: dolores abdominales, nauseas, vómito, y dolores en el pecho al aumentar la tensión mamaria. Es interesante subrayar que la FDA (Food and Drug Administration) del gobierno de los Estados Unidos no había aprobado la píldora precisamente por estos efectos secundarios. Además hay que advertir que la eficacia contraceptiva de esta píldora es de un 75%, y en el 25% de los casos en los que el embarazo sigue adelante a pesar de haber tomado la píldora, [...] no se han estudiado todavía posibles malformaciones en los fetos".

Reacciones en el Reino Unido

Cuando, saltó a los medios informativos el anuncio de que el gobierno inglés autorizaba la venta de esta píldora sin receta médica, la portavoz de Interior declaraba a la BBC: "No me parece que ésta sea la forma más ética de resolver el problema de los embarazos no deseados". La portavoz de Sanidad de la oposición Liam Fox añadía su preocupación: "Ante el aspecto moral y los riesgos para la salud de un producto que no debe tomarse a la ligera".

A pesar de los distintos maquillajes que han pretendido camuflar el efecto abortivo del fármaco, muchos desacuerdo ante la venta libre de la píldora, han recordado que esta decisión gubernamental aumentará la tendencia a las relaciones sexuales entre los jóvenes ingleses, y sin duda a la proliferación del SIDA. La ya citada Liam Fox, recogía esta preocupación: "Poner la píldora del día después al alcance de las adolescentes es dar un mensaje equivocado sobre la responsabilidad de la actividad sexual. Aprobar esta medida sólo contribuirá a aumentar el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual". El Reino Unido es el país de la Unión Europea con la tasa más alta anual de adolescentes embarazadas.

Italia: objeción de conciencia

Antes de Inglaterra, la aprobación en Italia en el mes de noviembre del 2000 del Levornogestrel (así se denomina técnicamente esta píldora), suscitó reacciones valientes y clarificadores por parte de la Academia Pontificia de la Vida que después de exponer en un análisis interdisciplinario las características abortivas del producto, animaba a no camuflar este efecto directamente anti-implantatorio y a que los profesionales de la medicina y de la farmacia ejercieran la objeción de conciencia.

A pesar de que para el Ministerio de Salud italiano este producto químico es un "anticonceptivo de emergencia" al que se puede recurrir poco después de una relación sexual considerada como fecundante, en el caso en que se quiera impedir que continúe el embarazo no deseado, los científicos, médicos, bioéticos y teólogos de la Academia Pontificia para la Vida, lo consideran sencillamente "abortivo".

Los miembros de la Academia explicaron desde el primer momento que la "píldora del día después" es un producto basado en hormonas que, si se ingiere antes de las 72 horas (no después) que siguen a una relación sexual, impide la anidación del óvulo fecundado (que ya es un embrión humano) en la pared del útero. El embarazo, por tanto, queda truncado. "El resultado final será, por tanto, la expulsión y la pérdida de este embrión". Esto no es otra cosa que un aborto. El producto, añadieron, "no sería abortivo en el caso en que la píldora precediera en unos días a la ovulación, bloqueándola. Pero esto es exactamente lo que hace la famosa píldora anticonceptiva, y no la del día después". Así, los académicos solicitaron a las autoridades sanitarias, en general, y a las italianas en particular, que fueran rigurosas desde el punto de vista científico y que denominasen a la "píldora del día después" por su nombre: no "anticonceptivo" sino producto "abortivo".

La llamada a la objeción de conciencia fue formulada en estos términos: "Apliquen con firmeza la objeción de conciencia moral" y que testimonien "con valentía y con los hechos el valor inalienable de la vida humana, especialmente frente a nuevas formas subrepticias de agresión a los individuos más débiles e indefensos, como es el caso del embrión humano". Este llamamiento cobró particular fuerza porque, al presentar el Ministerio de Salud italiano esta sustancia química como un producto farmacéutico (terapéutico), las farmacias italianas están obligadas por ley a suministrarlo.

Francia

Antes de Italia fue el gobierno francés quien dio luz verde a la píldora del día después el pasado 5 de octubre aboliendo la ley Neuwith de 1967 que impedía la distribución legal de la píldora del día siguiente a adolescentes en centros escolares y en servicios de enfermería. Como se recordará en junio de 2000 el Consejo de Estado francés había dado la razón a asociaciones familiares y grupos pro vida que habían recurrido a la distribución indiscriminada de la píldora Norlevo. En cualquier centro escolar francés la píldora es distribuida gratuitamente por las enfermeras a las niñas o adolescentes que la soliciten.

España

El anuncio por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo, dirigido por Celia Villalobos, para permitir la venta de Levonorgestrel, con receta médica, en todas las farmacias a partir de febrero de 2001, ha levantado una ola de protestas tanto desde la Conferencia Episcopal como desde abundantes colectivos médicos y de asociaciones pro vida, al recordar que es un producto abortivo, y no se entiende porqué haya de establecerse diferencias en la restricción en su receta respecto a la RU-486. (Como se recordará la RU-486 sólo se puede tomar por prescripción médica, durante las 7 primeras semanas tras la concepción y mirando a los tres supuestos que permiten el aborto: violación, malformaciones en el feto o grave riesgo para la salud de la madre.)

El levonorgestrel podrá ser solicitado por cualquier mujer que no desee la continuación de su embarazo, aunque en el lanzamiento de esta iniciativa se hable de "cualquiera que no desee quedarse embarazada". Desde el primer momento del anuncio, el portavoz del Episcopado español advirtió que este aborto "no se perpetra con armas o instrumentos letales, pero sí con una química letal que produce los mismos efectos. Por lo tanto la valoración moral es la misma que en lo que se refiere al aborto".

A diferencia de Francia, donde cualquier adolescente puede adquirir esta píldora sin receta médica, en España será necesaria la receta médica. Se han interesado por su comercialización en España algunos laboratorios como Alcalá-Farma a través de su sección Dreiman, también se habla de algún laboratorio extranjero. En su afán por favorecer la distribución del producto algunos medios de comunicación han insistido en que sus efectos secundarios son menores a los de la RU-486, aunque todos reconocen trastornos gastrointestinales, dolor en el pecho y tensión mamaria, alteraciones en el ciclo menstrual, y la posibilidad de embarazos ectópicos. Todo lo anterior queda en las apreciaciones periféricas del problema que esta liberalización de la venta supone, por mucho que se haya insistido por parte de los partidarios sobre sus ventajas al no tener "estrógenos" en su fórmula. En el campo político, como era de esperar han aplaudido el nuncio de la comercialización libre del producto abortivo responsables de Izquierda Unida, del PSOE y de las llamadas Asociaciones progresistas de mujeres divorciadas y separadas.

La voz de los expertos

Desde la perspectiva médica se han alzado voces en contra, como la de la Doctora Helvia Temprano, directora del Instituto Universitario de estudios de la Mujer y jefa de Sección del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Teresa Herrera de la Coruña: "La píldora del día después es una ruleta rusa del aborto precoz", ya que la relación sexual puede haber sido fecundante. Añadía la necesidad de informar a las jóvenes, tanto de la posible mortalidad para el embrión, como de los efectos secundarios que puede conllevar la medicación hormonal para la mujer: "se está hablando continuamente de la no violencia a las mujeres, pero se nos va a ofrecer otra manzana envenenada, especialmente a las adolescentes".

Por su parte, el Colegio Asturiano de Médicos a través de su Secretario, Dr. Ángel García Prieto, manifestó su total rechazo a la píldora: al ser abortiva, recetarla "no puede considerarse nunca un acto médico". Con acertada ironía literaria lanzaba la siguiente consideración: "La Celestina y las madames de los burdeles nunca necesitaron a los médicos para practicar abortos No entiendo por qué ahora el Ministerio de Sanidad pretende recurrir a nosotros. Estas cuestiones dependían en tiempo de Franco del sindicato de asuntos diversos y no del Ministerio de Sanidad".

Ana Otte, del IVAF, entre sus consideraciones, señalaba: "Encontramos un artículo en un periódico con el siguiente mensaje: "Las Urgencias de los hospitales de Granada capital administraron en el último año un total de 2.250 dosis equivalentes a la píldora del día después para evitar posibles embarazos en mujeres que habían mantenido relaciones sexuales sin usar métodos contraceptivos". La mayoría de ellas eran jóvenes -a partir de los trece años- y algunas tomaron este fármaco, que provoca artificialmente la menstruación, hasta siete veces en un año. En vista de estos hechos, las organizadoras del IV Congreso de la Sociedad Española de Contracepción reclaman que la educación sexual y afectiva se incorpore a la escuela, ya desde primaria".

Terminaba su comentario con esta reflexión: "En Europa y Estados Unidos algunos expertos piensan actualmente que el hecho de poner a disposición de los jóvenes píldoras y preservativos, e incitar a los profesores a dar cursos de educación sexual sin reflexión previa, podría resultar menos útil que tratar de enseñar a los jóvenes porqué decir que no. Desde luego, es más fácil repartir preservativos y píldoras que aprenderse una nueva lección para poder explicarla en clase con fundamento, con ciencia, y con gracia. Y ello es algo que hemos de empezar a exigir a los educadores de nuestros hijos que para algo les pagamos".

En la misma línea, aunque argumentando desde la perspectiva de la política y gestión pública en general se han alzado en nuestro país otras muchas voces. Por mencionar alguna, valen la pena las palabras del periodista Ramón Pi: "El Ministerio de sanidad se apresta, según parece, a poner en circulación en España la llamada píldora del día siguiente, calificada como "anticonceptivo de última generación". Falsa y sarcástica descripción, porque no es un anticonceptivo, sino un abortivo". Concluía con una reflexión de carácter político: "Lo importante, por lo visto, es no tocar el nuevo dogma de estos tiempos desnortados, el de la separación radical del acto generador y la generación en sí misma: Se sabía que la ministra Villalobos se aferra a este dogma, que ya va siendo uno de sus últimos signos de progre. Ella sabrá. Pero es imposible ignorar que el jefe político de Villalobos es Aznar. Y si Aznar no impide esto, no habrá más remedio que atribuirle la responsabilidad política última de que se perpetre con las bendiciones oficiales este nuevo atentado contra la vida humana" (Gaceta de los Negocios, 21/11/00).

Ya se ve que abundan los argumentos para reflexionar sobre el alcance del nuevo producto anti-implantatorio que pretende poner a la venta el Ministerio de Sanidad. Esperemos que la reacción cívica esté a la altura de las circunstancias para que las razones políticas no pesen más que las éticas.

Episcopado español

Con fecha 12 de diciembre de 2000 la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española emitió una nota que aclara el alcance de la nueva píldora y convoca a los católicos a promover una cultura de la vida y de la educación desde los principios humanos y evangélicos (ver texto íntegro, en la sección DP).

Después de analizar la acción anti-implantatoria del producto, los obispos llegan a la conclusión lógica: "La píldora del día después es, por tanto, una autentica técnica abortiva y no simplemente anticonceptiva, como se ha afirmado repetidamente. En efecto, "desde el momento en que el óvulo es fecundado, se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni la de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo. Jamás llegará a ser humano si no lo ha sido desde entonces. A esta evidencia de siempre… La genética moderna otorga una preciosa confirmación. Muestra que desde el primer instante se encuentra fijado el programa de lo que será ese viviente: una persona, un individuo con sus características bien determinadas. Con la fecundación se inicia la aventura de una vida humana". Una vez más hemos de afirmar que "la vida humana ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables" Y, como ya señalamos a propósito de la RU-486, "el aborto con píldora es también un crimen" pues se trata de la eliminación de un ser humano inocente".

También recuerdan la doctrina de la cooperación al mal, con estas palabras: "La difusión, la prescripción y el uso de la píldora del día siguiente son, por tanto, prácticas moralmente reprobables por tratarse de un aborto provocado. De ello son también responsables todos aquellos que cooperan con tal procedimiento. En consecuencia, si se lleva a efecto su comercialización, exhortamos a todos los profesionales de la medicina y de la farmacia a ejercer su derecho de objeción de conciencia, que testimonie con fuerza el valor inalienable de la vida humana, defendiendo la más débil e indefensa, como es el caso del embrión humano, víctima inocente de una cultura y de una política incapaz de sostener adecuadamente la dignidad de la persona y la vida humana."

Subrayan la urgencia de una auténtica educación afectiva y sexual entre los jóvenes: "Con el fin de evitar estas prácticas, exhortamos a promover una verdadera educación afectivo-sexual que ayude a los adolescentes y jóvenes a vivir la sexualidad de forma responsable. Educación que lleve a la persona a reconocer su propia dignidad y la del otro, y a respetar las leyes morales, para hacer posible una maduración que le capacite para la donación de sí misma en el matrimonio. Es tiempo de que nuestra sociedad, más allá de las propagandas engañosas del sexo libre y del sexo seguro, empiece a hablar y a educar en el sexo responsable, al igual que pedimos a los jóvenes responsabilidad en la bebida, en las drogas y en el tráfico rodado".

Terminan con un llamamiento a todos los estamentos sobre los que recae más directamente esta educación, comenzando por los propios padres cristianos: "A los padres, primeros responsables de la educación de sus hijos, a los colegios religiosos e instituciones eclesiales, y a todos los implicados en tareas educativas, les invitamos a educar en la verdad y el sentido de la sexualidad y del amor humano. Se trata de una tarea especialmente necesaria y urgente en nuestra sociedad permisiva. Está en juego la dignidad del hombre y la misma vida humana".

En la campaña electoral USA

Aunque George Bush eludiera el debate sobre las píldoras abortivas, y no se tratase propiamente del levonorgestrel sino de la RU-486, la polémica ha gravitado sobre la última campaña presidencial USA. La postura de Gore, como la habitual de Clinton, era favorable a las prácticas abortivas.

Dentro de la polémica se insinuaba un pasado nazi en la compañía Rousell-Uclaf, subsidiaria de la Hoechst, empresa sucesora de la IG Farben que fabricaba los gases mortales Zyklon B para los campos de concentración del Tercer Reich. En Auschwitz la Faben hizo trabajar como esclavos a prisioneros del campo de concentración y exterminio.

Junto con este aspecto más o menos anecdótico, el debate más interesante se desarrolló entre la FDA (Dirección de Alimentos y Medicinas) y Danco, la empresa farmacéutica con la patente de la RU-486 (Mifeprsitone) en Estados Unidos. Esta patente había sido solicitada a la Hoechst para el Population Council (organización promotora de la planificación familiar en todo el mundo, con sede en Nueva York, subvencionada por Warren Buffet, George Soros y David Packard, uno de los fundadores de la Hewlett Packard). Se trataba de que la Danco corriera con su manufactura, marketing y distribución. Después de una serie de idas y venidas entre la Danco y la FDA acerca de las advertencias abortivas del etiquetado, efectos secundarios, etc., finalmente, el 28 de septiembre de 2000 la píldora RU-486 fue aprobada en EE.UU. Por recomendación de la FDA se han incluido en la etiqueta del producto sus efectos y limitaciones. La prensa ha comentado que Danco había subcontratado su elaboración a una empresa china; otras fuentes aseguran que la píldora ha comenzado a ser fabricada en un laboratorio secreto de Nueva York (dicen que por temor a las reacciones de los grupos pro vida).

PALABRA, nº 439, enero-01

Congresomundial.es
25.06.2012

El pasado 27 de mayo se llevó a cabo el VI Congreso Mundial de Familias en el cual se reafirmó la verdad de que “la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado” (artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos) y estableció un conjunto de principios para crear un entorno cultural y político que sea compatible con la vida, la libertad y la esperanza para el futuro:

1. "La familia natural es la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio creada con el fin de compartir el amor y la alegría, engendrar niños, proveer su educación moral, construir una economía doméstica, ofrecer seguridad en tiempos de crisis y unir a las generaciones.”

2. "La familia natural es un elemento fijo del orden creado, arraigado en la naturaleza humana, y no puede convertirse en una realidad de nueva creación, ni puede ser re-definida por los entusiastas de la ingeniería social.”

3. "Reconocemos múltiples situaciones de hecho, pero los otros 'tipos de familia' adolecen de alguna carencia o son meras invenciones del Estado.”

4. ”El vínculo sexual auténtico es la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, el único abierto a la natural y responsable creación de una nueva vida.”

5. ”Afirmamos la santidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Cada persona recién concebida tiene derecho a vivir, a crecer, a nacer y a compartir un hogar con sus padres naturales unidos por el matrimonio.”

6. "La familia natural es anterior al Estado y los gobiernos legítimos existen para proteger y apoyar la familia.”

7. ”La familia natural es la principal fuente de prosperidad económica y social y el pilar principal sobre el que asentar la superación de la actual crisis económica mundial.”

8. ”Las mujeres y los hombres son iguales en dignidad y derechos innatos, pero diferentes en muchos aspectos. La vocación de cada niño es llegar a ser esposo y padre; y la vocación de cada niña es llegar a ser esposa y madre. La cultura, el derecho y la política deberían tener en cuenta estas diferencias.”

9. "Hombres y mujeres presentan profundas diferencias biológicas y psicológicas. Sin embargo, cuando se unen en matrimonio, la combinación se convierte en mayor que la suma de las partes.”

10. "Afirmamos el derecho de los padres a educar a sus hijos para su bien, sin interferencias del Estado.”

11. "Afirmamos que todo ser humano tiene derecho a la libertad religiosa y que la comunidad política debe respetar la libertad de profesar la propia fe, de transmitirla y de educar a los hijos en ella.”

12. "Afirmamos el papel necesario de la propiedad privada de la tierra, la vivienda y el capital productivo como fundamento de la independencia familiar y garante de la democracia.”

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El Congreso que batió todos los récords

Aceprensa
08.08.2011

“La presencia paterna es un elemento educativo primordial”, afirma Bradford Wilcox, director del National Marriage Project de la Universidad de Virginia, en una entrevista que publica el suplemento Familia de ABC (15-07-2011).

Wilcox destaca varios aspectos del papel del padre en la familia: normalmente es el que trae más dinero a casa, incluso hoy día en que muchas madres trabajan; tiende a disciplinar más firmemente a los hijos y a obtener más obediencia de los adolescentes varones; a la hora de jugar con los niños aporta juegos más físicos que constituyen lecciones importantes sobre cómo controlar el cuerpo y las emociones; genera autoconfianza en los hijos para afrontar las oportunidades y dificultades de la vida.

Otra función importante es “amar a la madre de sus hijos”. “En un buen ambiente familiar –explica–, los hijos varones son capaces de observar cómo el padre trata con respeto y afecto a la madre, de manera que es más probable que luego ellos mismos traten a las mujeres con el mismo respeto cuando se hacen mayores. Del mismo modo, las chicas que crecen en tales hogares tienen más probabilidad de esperar ese mismo trato respetuoso por parte de sus novios y de sus futuros maridos”.

Entre las diversas casuísticas familiares, la familia intacta sigue siendo la situación ideal para Wilcox. “Todas las investigaciones demuestran que cualquier desviación de lo que llamo el ‘estándar oro’ –la familia intacta, constituida por los padres biológicos, casados– supone altos riesgos en la vida emocional y en los problemas sociales”. Reconoce que hay excepciones, y que hay madres solteras que logran educar bien a sus hijos. Pero, en los grandes números, las estadísticas son claras. “El alejamiento del ‘estándar oro’ aporta riesgos. Esto es cierto para los hijos que son adoptados, para los que han visto el divorcio de sus padres y para quienes solo tienen padre o madre. La cuestión es que fomentar la familia intacta y ayudarla es la mejor manera de asegurar una mejor situación de los hijos”.

La ausencia de la figura del padre en el hogar tiene repercusiones tanto en los hijos varones como en las chicas. “Al no tener un adecuado modelo de masculinidad en casa, algunos [hijos varones] se ven tentados a adoptar actitudes de macho, como para probar su hombría, y esto puede estar asociado a un comportamiento violento y delictivo”.

En cuanto a las chicas, “tanto si viven solo con sus madres o si estas comparten el hogar con su novio o un nuevo marido, las chicas se ven a sí mismas más frecuentemente como un objeto sexual”. En cambio, “tener al padre biológico en casa parece proteger a las niñas, tanto de una temprana pubertad como de una actividad sexual siendo adolescentes. El elemento que más influye en las niñas para retrasar la actividad sexual es la relación padre-hija, más importante en este caso que la relación madre-hija”.

Cuando le preguntan si puede suplirse la figura del padre en el caso de hijos criados por una pareja de lesbianas, contesta: “El daño del divorcio en los hijos tardó 25 años en quedar constatado universalmente y aún es pronto para que los estudios científicos puedan pronunciarse inequívocamente sobre la influencia del matrimonio homosexual.. Hasta ahora no se han apreciado diferencias significativas entre hogares de padres heterosexuales y los constituidos por parejas homosexuales, pero se trata de investigaciones basadas en pequeñas muestras que no son representativas”.