Ricardo Tobón Restrepo - ElColombiano
29.07.2013
 
 
 

Según el relato bíblico, sobre los egipcios cayeron diez calamidades para vencer la obstinación del Faraón y obligarlo a que diera libertad al pueblo de Israel (cf Ex 7-12). Desde entonces, el uso popular ha consagrado la expresión "las diez plagas de Egipto" para denominar el conjunto de males que padece una persona o una sociedad. En medio de tantos valores, de innegables realizaciones, de importantes avances en nuestro desarrollo y, sobre todo, de tanta gente recta y buena, podemos constatar también la presencia y la acción de "plagas" nefastas que nos están haciendo mucho daño.

 

Estas lacras que afectan a algunos grupos de personas o a ciertas capas sociales nos están amenazando a todos. No es fácil establecer una jerarquía de estas "plagas" en razón de su gravedad, de su extensión o de su influencia, pero es fácil percibir que realmente existen y que son perversas. Las "plagas" a las que me voy a referir provienen de nuestro comportamiento ético, por tanto está en nuestras manos seguir siendo azotados por ellas o superarlas. Los invito, entonces, a analizarlas y a afrontarlas como verdaderos desafíos al propósito que tenemos de ser felices y de vivir en paz.

 

1. La inequidad. Es la desigualdad injusta entre las personas. Existe en el campo económico, social, cultural y espiritual. Se debe a las estructuras inicuas, a la falta de formación humana, al egoísmo de unos y a la irresponsabilidad de todos. Es el ambiente en el que prosperan muchos otros problemas.

 

2. La violencia. Un mal ya endémico entre nosotros, que multiplica cada día los daños físicos, sicológicos, sociales y morales. Se ha creado la mentalidad de que todo lo resolvemos peleando, aún en el hogar. Muy preocupante la frecuente vinculación entre economía y violencia, entre ideologías y violencia, entre poder y violencia.

 

3. El individualismo. Es vivir encerrado en sí mismo sin que me importen el bien común y la suerte de los demás. Sólo interesan mis criterios, mis gustos, mis objetivos y mi comodidad. Si algo no me afecta a mí no ha sucedido. Produce personas divididas, evadidas, sin sentido y sociedades en permanente proceso de degradación. 

 

4. La soberbia. Es un sentimiento de sobrevaloración de uno mismo por encima de los demás. Nos vuelve, a la vez, vanos y prepotentes. No pocas veces se alimenta, a nivel personal o colectivo, la imagen de que somos los mejores para ocultar o disimular nuestra impotencia o vileza. La soberbia no es grandeza sino hinchazón.

 

5. La maledicencia. Nos lleva a hablar mal de los demás, en la mayoría de los casos, sin verdad, sin necesidad y sin utilidad. Casi siempre es un desahogo de resentimientos, celos o frustraciones personales. Se está volviendo muy perjudicial para nuestra sociedad adobar toda conversación con la salsa de la difamación, el chisme o la calumnia.

 

6. Hipocresía. Es la mentira en acción. Es la actitud de fingir sentimientos, cualidades o realidades que no se tienen. Ante la incapacidad de ser y de actuar con el propio criterio se aparenta para estar de acuerdo con la opinión, la moda, la sociedad de consumo y las cosas que hacen carrera en la sociedad. Es falsificarse a sí mismo.

 

7. La corrupción. Se puede constatar en diversos aspectos de la vida, en lo privado y en lo público. Siempre significa deshonestidad, irresponsabilidad, engaño y abuso frente a los bienes de los demás. Es más maliciosa y siniestra cuando la practican quienes se aprovechan de su posición o de su cargo.

 

8. La drogadicción. Antes lamentábamos el tráfico de drogas. Ahora debemos lamentar también la creciente dependencia de numerosas personas de nuestra sociedad, especialmente jóvenes, de sustancias que afectan el sistema nervioso central. Las consecuencias no pueden ser más desastrosas y no se ve que haya remedios masivos.

 

9. La superficialidad. Se está configurando una sociedad relativista, hedonista, sin valores, sin ideales. La frivolidad está a la orden del día en muchas actuaciones personales y comunitarias. Basta pan y circo; no se siente la necesidad de trascender. Los resultados serán siempre el tedio y la frustración.

 

10. El olvido de Dios. Sin Dios es difícil encontrar sentido; me constituyo centro y criterio de todas las cosas; todo me resulta permitido; me puedo volver dueño y amo de los demás. Cuando se eclipsa a Dios cae sobre la persona y la sociedad una noche espantosa. Es la causa de todos los males.

 

*Ricardo Tobón Restrepo, Arzobispo de Medellín (Colombia).

Rafael Serrano - Aceprensa
19.03.2012

Un informe sobre “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, obra del académico de la Lengua Ignacio del Bosque y suscrito por 26 colegas, critica algunas guías de “lenguaje inclusivo” aparecidas en los últimos años. El texto se publicó en El País el 4 de marzo, en vísperas del Día Internacional de la Mujer, y el mismo diario ha atizado una polémica en sus páginas pidiendo comentarios a unos y otros. Unas nociones de gramática comparada pueden ayudar a comprender que el género no es el sexo, y una expresión será o no sexista según lo que signifique, no por la extensión que se dé al masculino.

Los filipinos son un pueblo falto de iniciativa. Efectivamente, en su idioma, la voz verbal no marcada es pasiva. Por defecto, el tagalo –como otras lenguas austronesias– pone el foco en el objeto en vez del agente. Para entendernos: si el español fuera una lengua del mismo tipo, en “un búho cazó un ratón”, el ratón sería el depredador y el búho, la presa. Esta forma de expresar acciones en esos idiomas es muestra de la pasividad de sus hablantes.

Salta a la vista que lo anterior es una estupidez. La pasividad gramatical no tiene que ver con la del carácter. Hay millones de filipinos emprendedores, y en cambio se puede hablar una lengua en que la voz activa sea la directa y la pasiva derivada, y ser un holgazán redomado.

Pues bien, no menos absurdo es tachar de sexista el uso del masculino para mentar hombres y mujeres. Ocurre simplemente que en muchos idiomas, como el español, el masculino es el género no marcado, de suerte que tiene mayor extensión, a costa de ser menos preciso. Al revés, el femenino tiene mayor precisión y es excluyente. Por eso, “los alumnos” puede significar todo el estudiantado o solo los hombres, mientras que “las alumnas” no son más que las mujeres.

Interpretar eso como sexismo es buscar tres pies al gato. Con la misma base, podríamos ver un indeseable prejuicio antimasculino en el ruso porque los equivalentes de “hombre” (muzhchina) y “tío” (diadia) terminan en -a y se declinan según el modelo femenino; o, si se prefiere, cabe denunciar machismo porque a esas mismas palabras, pese a su morfología femenina, se las obliga a concordar con adjetivos en versión masculina. Y ¡qué sexismo el de los alemanes –y las alemanas–!, que hacen neutras Fräulein (señorita) y Mädchen (chica), haciendo invisible la feminidad. En cambio, los hablantes de inglés, turco o euskera, lenguas sin géneros gramaticales, han de ser los paladines de la igualdad sexual. El caso de los holandeses es dudoso, pues por una parte casi han desterrado de su idioma el femenino, pero por otra, lo han hecho fundiéndolo con el masculino en un género común que se contrapone al neutro.

Los 16 géneros del swahili

Quédense tranquilos esos a quienes se les antojan los dedos huéspedes cuando no oyen “los alumnos y las alumnas”. El género de las palabras no guarda relación necesaria con el sexo de los seres significados. Como su denominación indica, el género es una clase o tipo. En virtud de esta categoría gramatical, los nombres y pronombres se dividen en clases que se distinguen, en algunos casos, por la morfología, y sobre todo, por concordar con unas u otras formas de artículos, adjetivos o incluso verbos. La correspondencia entre los géneros gramaticales y los sexos de algunos seres vivos es a lo sumo parcial, y no existe en todas las lenguas. El swahili tiene 16 géneros o clases nominales, y ninguno tiene que ver con el sexo: en dos (uno para singulares, otro para plurales) entran los nombres aplicados a personas, sin distinción de mujeres y hombres; otros dos son para árboles y fuerzas naturales; hay dos más para animales...

La clasificación de nombres, o sea la distinción de géneros, tiene la ventaja de evitar ambigüedades con economía de palabras. Por ejemplo, el género del pronombre disipa toda duda en una frase con dos posibles objetos directos: “Hay allí un jardín con una fuente, pero no lo encontré”, o bien: “... no la encontré”.

Ni jardines ni fuentes tienen sexo, pero en muchos idiomas los nombres tienen género, y se aplican a las realidades significadas con independencia que estas sean de un sexo, del otro o de ninguno. Decimos, pues, “él es una persona muy simpática” y “ella es el miembro más activo del grupo”. Hay también en español sustantivos comunes en cuanto al género, que concuerdan con artículos y adjetivos femeninos o masculinos, indistintamente (artista, detective, juez...); y adjetivos de una sola forma que concuerdan con nombres de cualquier género (sagaz, fuerte, fácil...). Pero si un nombre tiene variante de género y ha de designar a hombres y mujeres conjuntamente, lo más económico es usar una de las formas. La lengua cayuga, de la familia iroquesa, para referirse a varias personas de uno y otro sexo emplea la forma femenina del pronombre personal, godi (ellas), mientras que la masculina, hodi (ellos), no sirve más que para un grupo de hombres solos. ¿Hemos de acusar a los iroqueses de sexismo contra los varones?

Bordeando el ridículo

La corrección política en esta materia bordea el ridículo en su empeño de implantar el lenguaje no sexista. Es curioso que la paranoia comenzara con un idioma sin géneros, el inglés, a propósito de los pocos casos en que no se emplea una misma palabra para hombres y mujeres (he/she, man/woman...). Hay feministas que quieren suprimir women porque incluye el plural de man. No se han puesto de acuerdo en el término sustituto (womyn, wimmin, womban...), y los otros 375 millones de angloparlantes nativos siguen aferrados al de siempre.

En el caso del español, el filósofo Jesús Mosterín propone el término humán (pl. humanes) para designar a mujeres y hombres sin referencia al sexo. Bien poco se adelanta con ese neologismo, pues en cuanto se le adjunta el artículo, reaparece el género. Mosterín, concretamente, dice “los humanes”, no sin lógica, pues “las humanes” serían solo mujeres. Los demás seguimos diciendo “los hombres”, “los seres humanos” o “las personas”.

Por supuesto, como las palabras no son signos naturales, la norma última del lenguaje es el uso común. Es posible que la generalidad de los hablantes se acostumbre a decir “voy al cine con las amigas y los amigos” o “esto es bueno para nosotros y nosotras”. Aunque, si ha de cambiar el uso, yo preferiría que adoptáramos el femenino como género no marcado, y así bastara decir “nosotras” para referirse a nuestro grupo de amigas (incluidos, pues, los amigos). Pero si eminencias como las antedichas apenas han logrado seguidores, menos cabe esperar que se imponga mi opinión.

En todo caso, el lenguaje sexista no lo es por la gramática, sino por el significado injurioso o despectivo contra las personas de un sexo. Y peor aún que el de las palabras es el sexismo de los hechos: presionar a una empleada para que no tenga hijos, la pornografía que reduce a la mujer a un objeto erótico, que un hombre deje a su pareja en la alternativa de abortar o ser abandonada. Cuando abundan conductas como esas, la batalla contra el género masculino es una pérdida de tiempo.

Carlota Sedeño Martínez – ForumLibretas.com
08.08.2011

No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. La New Age es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.

Hablar de la New Age (Nueva Era) es volver la vista atrás. Aunque este término se haya popularizado hace pocos años, hay que remitirse a los años setenta. Entonces se identificaba con la “contracultura” y, ahora, todo este movimiento ha sido asimilado por las tendencias dominantes. La Nueva Era se presenta como una falsa utopía para responder a la sed de felicidad del corazón humano, insatisfecho profundamente de la cultura y modo de vida actuales.

No es una secta religiosa ni, propiamente, un movimiento. Se trata de una visión, de un deseo de cambio que agrupa a distintas teorías. A la New Age se han enganchado muchas ideas que no tienen una conexión explícita con el llamado “cambio de era” preconizado por los astrólogos. Es un sincretismo de elementos esotéricos y seculares que se presentan como alternativa al cristianismo.

Como ya se ha comprobado, la matriz esencial del pensamiento New Age hay que buscarla en la tradición esotérico-teosófica que se puso de moda en círculos intelectuales europeos en los siglos XVIII y XIX. Estuvo especialmente presente en la masonería y el ocultismo. A esta visión se une, actualmente, una corriente de lo que alguien ha llamado “sacralización de la psicología”, inspirada en Jung, que ha dado lugar a confundir psicología con espiritualidad.

¿Por qué se da todo esto ahora? Por la insatisfacción que produce vivir una vida tan materialista en la cultura occidental, por el rechazo de una visión racionalista, por el deseo de un cambio personal y social, por la existencia de un individualismo desenfrenado y porque el ser humano experimenta que su dimensión espiritual está arrinconada, está como aplastada.

Lo que sucede es que esta corriente, la Nueva Era, no ofrece una respuesta auténtica sino un sucedáneo, se busca la felicidad donde no se la puede encontrar. Es algo difuso e informal que atraviesa las culturas y lo encontramos en el cine, en la música, en terapias, en talleres, en libros de autoayuda, en tiendas y librerías algo pintorescas, etcétera. Es una estructura sincretista que incorpora muchos elementos diversos y que permite compartir intereses o vínculos en grados distintos y con niveles de compromiso muy variados.

Lo que queda muy claro es que la ciencia y la tecnología han sido incapaces de cumplir lo que se esperaba de ellas y el ser humano se ha vuelto hacia el ámbito espiritual buscando significado y liberación. En el campo religioso, la New Age se presenta como una alternativa a la herencia judeo-cristiana. Se habla de Dios como de un “principio vital”, no personal ni trascendente, como una “energía impersonal”, inmanente al mundo con el cual formaría una “unidad cósmica”. Naturalmente, esta unidad es claro panteísmo.

La Nueva Era importa, de forma fragmentaria, prácticas religiosas orientales y las reinterpreta para adaptarlas a los occidentales. Por ejemplo, habla de “reencarnación” pero no es exactamente la reencarnación hindú, es una adaptación algo curiosa. Hay una actitud ecológica, se promueve un gran respeto a la naturaleza pero habría que preguntar si se mantiene la misma solidaridad hacia la vida humana, en sus comienzos, en el mismo grado en que se defiende a las ballenas. El ser humano y no una genérica naturaleza es el que está en el centro de la Creación.

La mayoría de los seguidores no tienen muy claros los principios sobre los que se basa la New Age, son más bien consumidores ocasionales de productos que llevan esta etiqueta. Es un fenómeno global que se mantiene unido y que se alimenta a través de los medios de comunicación de masas. Es un vago conjunto de creencias, terapias y prácticas elegidas y combinadas según el propio gusto. Con independencia de las incompatibilidades o incongruencias que implique.

Parece evidente que tanta confusión no conduce a ninguna parte, ni soluciona realmente las necesidades profundas del ser humano. Una sana colaboración entre la fe y la razón mejora la vida humana al mismo tiempo que promueve el respeto de toda la Creación. Se hace cada vez más necesario un conocimiento real del mensaje cristiano. Se comprobará, además, cómo la auténtica Nueva Era comenzó hace más de dos mil años con la Encarnación de Jesucristo.

ABC - InfoCatólica
01.07.2013

Gustavo Entrala es publicista, comunicador y director ejecutivo de la Agencia 101, además es un apasionado de las redes sociales. Este granadino logró enseñar al mismísimo Papa Benedicto XVI a usar twitter, historia por la que está ya algo cansado que le pregunten porque el tema ya ha sido tratado desde todos sus puntos de vista en los medios de comunicación. Nos confiesa cómo salió de su adicción para servir de modelo para padres e hijos en su misma situación.

Centrados en una larga conversación sobre si los jóvenes hacen un buen uso o no de las redes sociales, dispara lo que es una verdadera confesión: "yo he estado enganchado a las redes sociales". Eso sí, no nos deja solo con el titular. Nos añade el subtítulo: "he logrado salir de esta adicción".

La pregunta no se hace esperar: ¿Cómo? "Igual que muchas personas esperan a que toquen las doce campanadas y comience el año nuevo para ponerse a régimen o dejar de fumar, yo esperé al 1 de enero de 2013 para concienciarme y emprender mi propia dieta, la de las redes sociales. Me comprometí a que a partir de ese día encendería el móvil solo cuatro veces al día, y estaría conectado durante media hora, y que a las nueve de la noche lo apagaría".

Los primeros días fueron muy difíciles porque había adquirido un gran hábito, como un tic, de estar dando constantemente con el dedo al teléfono para que se encendiera la pantalla y ver cuántos mensajes tenía de sus seguidores. "Al principio, la mano se te va casi sola, sin pensarlo, al bolsillo del pantalón o la chaqueta para coger el móvil, y tienes que hacer un gran esfuerzo por no caer en la tentación. Se hace cuesta arriba, pero es posible superarlo".

Recuperar la paz mental

Los fumadores, cuando llevan poco tiempo sin fumar, recuperan el olfato. "Yo recuperé en muy poco tiempo una sensación de paz mental increíble". Reconoce que hasta entonces su vida estaba dominada por las redes sociales. Todo circulaba entorno a ellas.

"En mi trabajo no me podía concentrar. Tenía interrupciones cada dos por tres por estar atento a los mensajes de whatsapp, facebook... y me entretenía respondiendo, buscando mensajes o imágenes originales para enviar a mis 6.000 seguidores. Hacer todo eso, alimentar las redes sociales, lleva mucho tiempo. Es como un trabajo con plena dedicación. Lo único que no pagan por ello –dice en una amplia carcajada–. Antes, cuando terminaba la jornada de trabajo tenía la sensación de no haber parado un minuto y, sin embargo, me había cundido poco. Sentía un desgaste de cerebro y gran caos en la cabeza. Ahora logro concentrarme mucho mejor".

Alejarse de las redes sociales también le ha permitido relacionarse mejor con las personas de su alrededor, cara a cara, sin una pantalla entre medias. "Con mi propia familia he cenado tranquilo, con el móvil apagado, hemos hablado más que antes y nos hemos mirado más a los ojos. A las reuniones de trabajo ya no me llevo el teléfono y el resto de trabajadores lo deja en modo avión, con lo que hemos evitado muchas distracciones. Hay personas, y muchos jóvenes, que dicen que son «multitarea». Eso no es cierto. Es imposible hacer muchas cosas al mismo tiempo porque se ha demostrado en muchos estudios que nuestro cerebro no está preparado para estar cambiando constantemente de tarea y ser productivo. Quizá lo esté en futuras generaciones con el trote que le estamos dando actualmente al cerebro, pero ahora no".

«El que mire el móvil paga la cena»

Gustavo Entrala comenta que cuando va a cenar le resulta habitual ver a sus amigos pendientes del móvil y si le suena a alguno sienten la urgencia de atenderlo y dejar con la conversación en la boca a quien precisamente tiene enfrente. Por este motivo, ahora cuando queda con ellos han llegado a un acuerdo: el primero que mire el móvil paga la cena. "Es la mejor manera de disfrutar de las personas con las que se queda", dice sonriente.

Análisis personal

Recomienda que cada persona analice el uso que hace de las redes sociales y el tiempo que pasa alimentándolas. Tanto los padres como hijos deben pensar que son adictos si:

  • Siente angustia si se olvida el teléfono en casa.
  • Mira contantemente el móvil esperando ver mensajes de sus seguidores.
  • Deja de estudiar o trabajar para dedicarse a responder mensajes.
  • Sufre malestar si está en un lugar sin cobertura.
  • Padece gran inquietud si le queda poca batería, y más aún si no tiene a mano un cargador.
  • Si dice algo como: «no sé quién me dijo que...», sin recordar el nombre ni en que situación. Esto es resultado de una saturación de mensajes y conversaciones con seguidores y de un volumen de información es excesiva.
  • Si siente que está invirtiendo más tiempo en una vida que es irreal, más que en la verdadera vida real de las relaciones con las personas que están a nuestro lado.

Más de este tema:
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ForumLibretas.com
24.10.2011

Las ideas cristianas no tienen una buena acogida entre algunos de los gigantes de la informática e internet. Así lo indica un informe de National Religious Broadcasters (NRB), de Virginia, Estados Unidos, que ha revelado ciertas irregularidades en la forma en que las nuevas plataformas de medios de comunicación tratan la religión y el hecho religioso.

En ese sentido, Apple, Google, Facebook y otras redes sociales hacen valer una censura de corte anticristiano ante determinados contenidos e ideas religiosas cristianas.

“Nuestra conclusión es que las ideas y otros contenidos religiosos cristianos se enfrentan a un peligro claro y cierto de censura en las plataformas de comunicación basadas en la red”, señala el informe de NRB.

El informe, que responde al título‘True Liberty in a New Media Age: An Examination of the Threat of Anti-Christian Censorship and Other Viewpoint Discrimination on New Media Platforms’ (‘Libertad Verdadera en una Nueva Era Mediática: Análisis de la Amenaza de la Censura Anticristiana y de la Discriminación de otras Opiniones en las Nuevas Plataformas de Medios’), analiza muchas de las nuevas empresas líderes como Google, Apple, Facebook o Twitter, entre otras, y desvela las distintas formas en que afectan a la religión las políticas de los nuevos gigantes mediáticos.

Aunque es cierto que los nuevos medios de comunicación de internet han abierto muchas posibilidades para el intercambio de ideas y opiniones, el informe de NRB, una asociación internacional de comunicadores cristianos ajena a la política, expresa al mismo tiempo, su preocupación por el hecho de que un pequeño número de grandes empresas tengan el control de esta industria, según información del padre John Flynn publicada en Zenit.

Apple, una política “extraordinariamente inadecuada”

El informe desvela que algunas empresas ya han prohibido el contenido cristiano, mientras que otras han establecido directrices que es muy probable que en el futuro lleven a la censura.

Apple, en concreto, ha bloqueado en dos ocasiones aplicaciones cristianas en la tienda iTunes debido a su contenido religioso. De hecho, según el informe, las únicas aplicaciones que Apple ha bloqueado debido a las opiniones expresadas en ellas son las que reflejan el punto de vista cristiano.

En noviembre de 2010, Apple revocaba el visto bueno dado a la aplicación ‘Declaración de Manhattan’. Se trata de una declaración de las creencias cristianas sobre el matrimonio, la santidad de la vida y la libertad religiosa. La razón dada fue que uno de los puntos de la declaración era que la conducta homosexual es inmoral y esto, según el punto de vista de Apple, era ofensivo.

Posteriormente, en marzo de 2011, Apple censuraba también la aplicación de Exodus International, una institución cristiana que ayuda a la gente a dejar el estilo de vida homosexual. Una vez más Apple declaró que esta era ofensiva y violaba sus directrices.

Tres meses después, en julio de 2011, Apple sacó iTunes de la Christian Values Network, un portal que financia organizaciones caritativas. El informe decía que lo que había conducido a esta medida habían sido las quejas de que algunas organizaciones asistenciales tenían posturas críticas con las iniciativas a favor de los derechos de los homosexuales.

El informe concluía que, en general, la política de Apple respecto a sus aplicaciones es vaga y confusa, recurriendo en algunos casos a la censura en el tema de la religión. Cuando se trata de sátiras, humor o comentarios políticos, las normas son muy diferentes, dejando un amplio margen al contenido.

Por ejemplo, sus directrices sobre la religión definen que debería prohibirse su contenido si es "ofensivo, mal intencionado" o si contiene material que sea "abusivo", o sea "inapropiado" o "inaceptable". El informe indicaba que, al usar términos tan difusos, Apple tiene las más amplias facultades para determinar qué ideas religiosas prefieren y qué censurarán.

No hay duda, concluía el informe, de que la política de Apple respecto al contenido religioso sería "extraordinariamente inadecuada" si se la confrontara con los criterios de libertad de expresión establecidos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos bajo la Primera Enmienda.

Google: bloquear anuncios contra el aborto

Al mismo tiempo, el informe denuncia que Google se negó a colocar en su motor de búsqueda un anuncio pro vida cristiano del Christian Institute. El anuncio se rechazó basándose en la "política de Google de no permitir publicidad en sus páginas webs que contenga contenido relacionado con el aborto y la religión".

El Christian Institute llevó a Google a los tribunales y, como resultado, se permitió el anuncio y Google cambió su política de no permitir anuncios sobre el aborto de grupos religiosos, siempre y cuando se encuadren en un marco objetivo.

No obstante, la política de Google sigue siendo bloquear cualquier anuncio sobre el aborto que contenga la frase "el aborto es asesinato", afirmación considerada algo "horripilante".

También las directrices de Google para sus herramientas web, a disposición de las organizaciones no lucrativas, son otro problema subrayado en el informe. El uso gratuito o con descuentos de estas herramientas no se permite a iglesias, grupos religiosos, u organizaciones que tengan en cuenta la religión o la orientación sexual al contratar a sus empleados. Según el informe, las iglesias cristianas que han solicitado a Google el estatus de no lucrativas han sido rechazadas.

Un caso que implicó a Google fue el relacionado con una página web noruega que contenía críticas a la Cienciología. Los abogados que representan a la Cienciología protestaron a Google de que, al citarles, el sitio tenía contenido con copyright. En consecuencia las páginas del sitio noruego fueron retiradas del índice de Google.

El informe de NRB señalaba que esta medida es preocupante, ya que hay algunos grupos cristianos que hacen exposiciones sobre la falta de fidelidad a la Biblia de algunos movimientos religiosos. Para hacerlo necesitan citar las fuentes originales.

La ley de copyright permite el uso equilibrado de material para informar y criticar, por lo que la postura de Google podría bloquear injustamente a grupos cristianos por hacer críticas a lo que consideran enseñanzas falsas.

El informe concluía su sección sobre Google citando el testimonio de Scott Cleland, antiguo subsecretario adjunto norteamericano para Políticas de Información y Comunicación, quien declaraba que “Google rechaza los valores tradicionales judeocristianos”.

Censurar a los gays, en la censura de Facebook,

El informe de NRB hace mención también a un determinado tipo de censura que pone en práctica Facebook con su política de borrar de su sitio los comentarios antihomosexuales, además de tener alianzas con algunas organizaciones que promueven la agenda homosexual.

Otro ejemplo recogido en el informe es cómo Facebook retiró un post de una foto con dos hombres besándose. Facebook cambió de decisión rápidamente y se disculpó. En cambio, en otros casos de fotos con imágenes sexuales no relacionadas con la homosexualidad el material ha sido eliminado de modo definitivo.

El discurso del odio

Por otra parte, con la excepción de Twitter, la política de las principales plataformas web tiene definiciones muy difusas de lo que consideran el discurso del odio, que el informe critica por considerarlo un peligro para la libertad de expresión. Facebook, por ejemplo, prohíbe “contenido religioso incitante; agendas político religiosas”.

Citando las directrices de Google, el informe señala lo que él define como discurso del odio: “Por esto, nos referimos al contenido que promueva el odio... hacia grupos basándose en... la religión... o la orientación sexual / identidad de género”.

El informe continua identificando problemas similares en otras empresas de nuevos medios, como MySpace, que también tiene una política muy difusa y poco definida cuando se trata del discurso del odio y la homosexualidad.

Según el informe, los proveedores de servicios de internet Comcast, AT&T, y Verizon violan también la libertad de expresión y sus normas permitirían censurar cualquier contenido cristiano.

El informe concluye con una petición a estas empresas para que cambien de política, de manera que se garantice la libertad de expresión, y para que renuncien a la censura de los legítimos puntos de vista cristianos.

Padre John Flynn, L. C.- Zenit
20.06.2011

Tras la publicación de los últimos datos del censo, China se ve presionada a cambiar su política de planificación familiar de un único hijo.

La población aumentó hasta los 1.340 millones en el 2010, cuando en el 2000 era de 1.270 millones, informaba el 29 de abril el Wall Street Journal. El crecimiento medio anual de la última década ha sido del 0,57%, significativamente por debajo del 1,07% de la década anterior.

Los datos del censo han confirmado también la tendencia hacia un rápido envejecimiento de la población. Los mayores de 60 años constituyen el 13,3% de la población de China, frente al 10,3% del año 2000. En cambio los niños menores de 14 años constituyen actualmente el 16,6% de la población, un notable descenso en comparación con el 23% de hace una década.

En otro artículo dedicado a los resultados del censo, el Wall Street Journal analizaba el desequilibrio de sexos provocado por la preferencia por los hijos varones. La población masculina es actualmente el 51,3% del total, un ligero descenso respecto al nivel del 51,6% del año 2000.

A pesar de la mejora, el artículo observaba que hay todavía 34 millones de hombres "de más", un número no pequeño. Este es el resultado de los abortos selectivos según el sexo, facilitados por la utilización de la ecografía. Además, las niñas no deseadas suelen ser abandonadas o dadas en adopción.

Un factor que podría ayudar a cambiar la actitud hacia las niñas es el aumento del precio de los inmuebles. Los padres de un niño suelen comprarle uno cuando se casa.

Un artículo del China Daily del 11 de noviembre comentaba que en ciudades como Pekín la diferencia de sexos ya se ha reducido, con 104 varones por cada 100 mujeres. Dato a comparar con la cifra nacional de 119,45 varones por cada 100 mujeres.

No es suficiente

Al hablar de la población de China se suele poner el énfasis en su gran tamaño, pero el último censo ha revelado que, de hecho, el problema puede que sea el contrario, es decir que el crecimiento demográfico es demasiado lento.

Esta es la opinión que se recogía en un reportaje del 7 de mayo de The Economist. Los datos del censo implican que el número total de hijos que una mujer tendrá a lo largo de su vida puede estar actualmente en el 1,4, muy por debajo del nivel del 2,1 necesario para asegurar una población estable.

Dado el número bastante bajo de niños que nacen, la población en edad laboral tendrá que soportar una mayor presión en el futuro para mantener a los ancianos.

The Economist también analizaba las consecuencias a largo plazo de la falta de niñas. En 20 ó 25 años una quinta parte de los bebés varones de hoy no podrá encontrar novia.

China podría envejecer antes lograr ser rica, advertía el titular del reportaje sobre el censo publicado en el periódico The Guardian el 28 de abril. A medida que disminuye el número de trabajadores, China puede quedarse sin tiempo para cambiar sus fábricas a métodos de trabajo menos intensivos y más generadores de valor añadido.

The Guardian también advertía otro problema planteado por las políticas del Gobierno. Se trata del gran tamaño de la población flotante del país, que ha aumentado un 81% en la última década hasta superar los 261 millones.

La emigración en busca de trabajo en las fábricas en las que la economía está en auge no trae consigo el derecho de residencia. Sigue en vigor la política tradicional de registro de hogares, que se diseñó para mantener atados a los campesinos a su tierra.

Esto significa que, aunque las fábricas acojan a los trabajadores emigrantes, no tienen que preocuparse por su salud, su vivienda o sus gastos sociales. Los trabajadores pueden ser despedidos a su antojo y no tienen acceso a los servicios de salud o colegios para sus hijos.

Abusos de la planificación familiar

Las políticas de población de China tienen también una larga historia de abusos. Uno de los casos más recientes es el de un reportaje sobre funcionarios de planificación familiar que secuestran niños y los venden al extranjero para ganar dinero.

Según un reportaje del 11 de mayo de ABC Australia, las autoridades están investigando las acusaciones según las cuales unos veinte bebés nacidos en la provincia de Hunan violando el límite de un único hijo fueron vendidos a personas de Estados Unidos y Holanda.

Se acusa a funcionarios del departamento de Longhui de recibir 142 dólares por cada niño entregado a las agencias de adopción, que, a su vez, recibieron 2.760 dólares por cada niño adoptado en el extranjero.

ABC señalaba también que un informe que la organización de Hong Kong Human Rights Defenders (CHRD) hizo público el pasado diciembre daba testimonio de abusos generalizados en la planificación familiar, que van desde abortos forzados y esterilizaciones a pruebas de embarazo impuestas por la fuerza.

Además, aquellos hombres y mujeres que violan la restricción del número de hijos son golpeados, detenidos o multados. Según CHRD, algunos incluso han perdido sus empleos o se les ha negado el permiso para registrar a sus hijos en su hogar.

El Financial Times analizaba también el problema de los secuestros en un artículo del 14 de febrero. Citaba informes del Gobierno que estiman que cada año se trafica con más de 20.000 niños.

El destino de estos niños es diverso. Algunos son utilizados por bandas criminales como mendigos callejeros, otros son destinados al trabajo infantil, y muchos se venden en adopción.

El artículo citaba una información reciente de los medios de comunicación estatales sobre dos personas condenadas a muerte en la ciudad de Quanzhou que habían vendido a 46 bebés varones por más de 6.097 dólares cada uno.

Según el Financial Times, el Gobierno ha intentado parar los secuestros y, hace dos años, lanzó una campaña que logró la liberación de 9.300 niños secuestrados, y el arresto de más de 17.000 personas.

Un artículo de Associated Press publicado el 21 de octubre hablaba de un caso de aborto forzado.

Un trabajador de la construcción, Yanquan Luo, declaró que su mujer había sido sacada a la fuerza de su casa el 10 de octubre y detenida en una clínica por funcionarios de planificación familiar. Se la llevó a un hospital y allí se le inyectó un medicamento que mató a su bebé.

El hecho tuvo lugar justo un mes antes de su nacimiento. Los funcionarios dijeron a la pareja que no les estaba permitido tener aquel hijo porque ya tenían una hija de 9 años de edad.

Madres

Un libro publicado el año pasado ponía de relieve los grandes sufrimientos humanos causados por la política de planificación familiar de China. La autora, que utiliza el seudónimo de Xinran, publicaba una serie de testimonios de madres chinas titulado Message from an Unknown Chinese Mother: Stories of Loss and Despair (Mensaje de una madre china desconocida: historias de pérdida y desesperación, n.d.t).

Junto a los relatos de las mujeres obligadas a abandonar o renunciar a sus hijas para que fueran adoptadas, también describía algunas de sus propias experiencias personales. La autora contaba cómo durante una visita a una aldea rural en 1989, cenó en una de las casas de la aldea mientras la nuera del dueño de la casa daba a luz en la habitación contigua.

Al nacer la niña oyó una voz que decía "una inutilidad". La comadrona salió y se le pagó y, poco después, Xinran vio a la recién nacida en el orinal, abandonada para que muriera.

A finales del 2010, más de 120.000 menores chinos habían sido adoptados en todo el mundo, casi todos niñas. ¿Qué sienten las madres al darlas a luz?, se preguntaba. Un gran vacío que nada puede llenar, se respondía.

La tradicional preferencia cultural por los hijos varones y el viejo sistema de distribución de tierras, que favorece a los hombres, da como resultado que a las niñas no se las valore. La combinación de estos factores que ya existían con las duras leyes de planificación familiar ha tenido consecuencias trágicas.

LaFamilia.info
03.05.2013

Muchas veces nos cuestionamos qué ocurre en las zonas donde hay más violencia, y qué genera dicho comportamiento. Pues un profesor de la Universidad de Stanford realizó un experimento de psicología social, el cual concluye que las señales de deterioro y abandono de los lugares, pueden desatar un proceso delictivo.

El experimento de Phillip Zimbardo

En 1969, en la Universidad de Stanford -Estados Unidos-, el Profesor Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.

Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente seguro desata un proceso delictivo?

Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

La Teoría de las ventanas rotas

La mecha encendida por el profesor Zimbardo en el 69 sirvió de inspiración para uno de los desarrollos posteriores más interesantes, se trata de la “Teoría de las ventanas rotas” resultado del trabajo de los profesores James Q. Wilson y George Kelling, la cual fue aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York.

El metro de esta ciudad se había convertido en el punto más candente de la inseguridad, el miedo y el peligro. Fiel a sus ideas, Kelling recomendó una estrategia de seguridad que comenzaba por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el lugar, suciedad de las dependencias, ebriedad entre el público, evasiones del pago del tiquete, pequeños robos y desórdenes… Comenzando por lo pequeño, pronto el metro fue un lugar seguro.

Sus conceptos y sus estudios sobre la criminalidad concluyen que:

  1. El delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
  2. Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, entonces pronto estarán rotos todos los demás.
  3. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí crecerá el delito.
  4. Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
  5. Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.
  6. Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.
Maria del Rosario G. Prieto
15.03.2009

El sabio consejo de nuestros antepasados -“hay que guardar el corazón con siete cerrojos”- está pasado de moda. Hoy se usa ventilar los asuntos más íntimos y personales ante cualquiera que quiera escuchar... o pagar. Algo pasa. Porque lo propio del ser humano es defenderse de las miradas y oídos intrusos. Y aunque simplemente podría tratarse de un singular negocio -pagar y lucrar con la intimidad propia o ajena- hay más: es tanta la soledad y la vanidad del hombre de las ciudades modernas.

Al encender el televisor nos encontramos con una tendencia cada vez más pronunciada a revelar lo más íntimo del ser humano. Ahora, ya no bastan las telenovelas, los programas que manejan alguna situación de la vida real, ni siquiera los talk shows; ya nada de esto es suficiente para que la televisora, sea cual sea, se enriquezca a mayor grado. Para darse una idea de las cifras que se manejan: la emisión de un final de este tipo de programas alcanzan en nivel de audiencia a la final del Super Bowl y la entrega de los Oscar; además, como ejemplo, la CBS cobró a los anunciantes hasta 600.000 dólares por cada propaganda de 30 segundos transmitida durante el último programa… sin duda un gran negocio.

La intimidad está ahora invadida por los medios técnicos de comunicación. En busca de lo más diferente y atrayente, los mass-media juegan una batalla de en la que lo que se encuentra en juego es la persona humana y el blanco su intimidad. De un lado por la perfección de estos medios para penetrar en lo que parecía impenetrable; y de otro porque hay gentes que están especulando con su intimidad, especulando e incluso cotizándola materialmente.

¿Qué son los reality shows?

Son programas de televisión que muestran a individuos comunes en distintas situaciones de la vida real, espiados por cámaras, con o sin su consentimiento. Estos programas pueden seguirse a través de televisión de paga las 24 horas del día o bien en horarios determinados destinados por las televisoras, así como consultarse vía internet en la mayoría de los casos.

Varios han sido los países en los que se han desarrollado programas de este tipo, entre los que destacan Holanda, Suecia, Austria, Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, España, México, Portugal, Brasil, Chile, Venezuela, Colombia y Rusia.

El origen y la mecánica de estos programas

En septiembre de 1999 la televisión holandesa tuvo la idea de homenajear la novela de George Orwell, "1984", creando un programa de televisión cuyo nombre hacía alusión a uno de los personajes del libro. En dicha novela el autor imaginaba cómo sería el mundo en el año del título (la escribió en 1948) y en esa predicción veía a los hombres viviendo bajo la vigilancia de alguien que todo lo veía y controlaba, llamado el "Gran Hermano".

Desde que la televisión holandesa puso al aire "Big Brother", varias han sido las variantes de programas de este tipo, que se emiten por cadenas como la CBS, ABC, NBC, Terra España, Telecinco, Fox, Televisa, TV Azteca, SKY, canal Court TV, etc. Y son programas que tienen ciertas reglas, en general son personas desconocidas que tienen que convivir en una casa llena de cámaras de televisión que registran todos sus movimientos, hasta en los últimos rincones, noche y día. La teleaudiencia vota por teléfono o por Internet a quién se debe eliminar cada semana hasta llegar al ganador; o bien se eliminan mediante un “Consejo” formado por los mismos integrantes que votan de modo secreto a quien eliminar.

Casas, Islas, hospitales, ómnibuses y más…

Los escenarios son de lo más variados, es impresionante, todo se ha hecho de tal forma que la gente “no se aburra” y las temáticas van desde la convivencia diaria, la vida en un gimnasio, en un camión, en una isla, en un hospital… tal parece que los medios no importan, lo que importa es la suma de dinero que gana cada concursante o participante y obviamente la televisora.

“Big Brother”, "Survivor", "Supervivientes: Expedición Robinson": Versión española de "Survivor", "Expedición Robinson": Versión argentina de "Survivor”, "El Bus": donde se filma a los pasajeros de un ómnibus, "Cops": se trata de videos tomados durante el arresto de individuos en estado francamente lamentable, “La Academia” y “Operación Triunfo”: programas en los que “se busca talento artístico- musical”, "Big diet": Un grupo de personas con sobrepeso conviven en un gimnasio en el que son continuamente tentados con comida, "Destination Mir": Registrarán la vida de voluntarios aislados en un centro de adiestramiento para misiones aeroespaciales. "Cadenas de amor": Los participantes deben pasarse cinco días unidos con grilletes en las muñecas y en los tobillos, con el objetivo de que encuentren el amor. "Hopkins 24/7": Programa que muestra la realidad misma que se vive en un hospital. Se ve a pacientes que sufren verdaderos ataques cardíacos, operaciones de tumores malignos, etc. Estos autorizan a que se los grabe. "Dulce revancha": Una persona disgustada con un miembro de su familia o compañero de trabajo podrá hacerlo quedar en ridículo, usando una cámara oculta. "Confesiones": Auténticas confesiones de asesinos, grabadas en video por fiscales de distrito.

Es verdaderamente una pena que lo más ínfimo del ser humano se exponga de tal manera: el sufrimiento, la tristeza, el llanto, el dolor, el enojo, las locuras, los resentimientos y más, se ha caído en lo más bajo y es una hecho deplorable por donde se vea desde las personas que se prestan a ello y desnudan su ser, las televisoras que hacen de la intimidad, de la vida y del horror humano un negocio y de aquellos que miran estos programas, pues en el fondo no hay nada que pueda enriquecerles, al contrario.

Perfil de los integrantes para asegurar el éxito del programa

Los participantes son cuidadosamente seleccionados, ya que esta selección es la que determina el éxito del programa. Investigando de manera superficial el perfil de ciertos participantes de los programas de televisión llamados “reality shows” con sus respectivas variantes, se encontró que son personas que han crecido bajo un ambiente no muy propicio para el desarrollo de los valores fundamentales ya que provienen de familias desintegradas, de ambientes extremos o actividades extravagantes.

Lo importante es que tengan “algo” que llame la atención, no importa lo que sea y que estén dispuestos a todo, a “desnudar su vida”; al fin, los encargados de los medios de comunicación saben que es mucha la necesidad de intimidad que tiene el ser humano y que cuando ésta es pobre en su propia vida, la busca en las vidas ajenas; así que, confiados están en que los espectadores no dudaran en ver tantas y tantas historias e intimidades plasmadas en una pantalla chica o grande.

La intimidad y los medios de comunicación

“Se debe guardar la justa reserva respecto a la vida privada de la gente. Los responsables de comunicación deben mantener un justo equilibrio entre las exigencias del bien común y los derechos particulares. La ingerencia de la información es condenable en la medida en que atenta contra la intimidad y la libertad de la persona” Catecismo de la Iglesia Católica, no. 2492.

Así, Lecaros, J. afirma que “La tendencia actual es mostrar las emociones y sentimientos a quien pasa por nuestro lado. La prensa, la radio, la televisión y los, tan de moda, grupos de "búsqueda interior" sólo reflejan un comportamiento de la gente actualmente: en una reunión de amigas, durante el café en la oficina y hasta en la comida más formal, cualquiera se entera del comportamiento sexual del vecino, de los íntimos deseos de otro, del "pecadillo" del de más allá. Todo puede decirse, todo puede mostrarse.

Los medios de comunicación reflejan un estilo de vida, así lo que la sociedad más valora, lo guarda para sí y lo que menos, lo muestra sin problemas. Por ejemplo, un conocido futbolista no tuvo reparos en hablar de sus relaciones prematrimoniales en una entrevista, pero no quiso decir cuánto ganaba".

Participar en un programa de estos o verlo, lejos de ser una “gracia” o un “privilegio”, no es siquiera ético pues se trata de la invasión a lo único de lo que es poseedor total el hombre, su intimidad, su ser, aquello a lo que nadie tiene acceso más que uno mismo; y es increíble que uno renuncie a sí mismo por cierta cantidad de dinero así sea mucho jamás podrá compararse en lo más mínimo, hay una distancia total. La intimidad una vez perdida ¿Cómo recuperarla?

Ahora se ha desnudado el alma del ser humano y se ha invadido la intimidad personal, los reality shows evidencian que la intimidad es un derecho en crisis, algo que puede ser objeto de comercio y discusión pública.

“El comportamiento del sistema en relación al derecho a la intimidad recuerda a los mercados financieros: la mejor forma de apropiarse a bajo precio de valores bursátiles es convertirlos en bonos basura. Al devaluar la intimidad, es más fácil comprarla. Convertirla en basura es un paso previo a su destrucción total” Sánchez, C.

Intimidad y pudor

La auténtica vida íntima es eso que es "muy mío", lo personal, el núcleo interno “es aquello que existe para ser donado a un ser particular y no a una masa de desconocidos: sólo así se establece una relación. Mientras más intimidad posee una persona, más rica es su vida privada y su vida pública, pues mayores son sus posibilidades de diferenciarlas” Soria, C.

"El mundo íntimo no es algo que deba exhibirse. Sólo puede ser revelado en las circunstancias adecuadas y a la persona adecuada según las circunstancias: un amigo verdadero, el cónyuge, el confesor, algún familiar..." Isaacs, D. Solo "en aquellos casos en que ello pueda favorecer la mejora personal o el bien del prójimo" como los testimonios y las biografías constituyen la excepción.

La palabra "pudor" es asociada, negativamente, con tabú y represión. Sin embargo, "el pudor –en parte innato y en parte fruto de una educación deliberada- es el que enseña a seleccionar lo que de verdad es incomunicable y de qué modo y en qué circunstancias pueden comunicarse algunas cosas sin que la persona sufra detrimento alguno.

El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa el rechazo a mostrar lo que debe permanecer velado. Ordena las miradas y los gestos en conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre ellas. CEC, no. 2521

“Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda la confidencia íntima” CEC no. 2523.

Cuanto más rica es un personaje, más amplitud y valor tiene lo íntimo y, por ello, el sentido del pudor es más fuerte. Las personas carentes de auténtica vida interior, son más fácilmente proclives a descubrir su intimidad, precisamente por ser muy pobre, muy poco valiosa a sus ojos. No se aprecian en lo que valen y así no temen perderse ante las miradas igualmente frívolas de los que se interesan por esas intimidades tan vacías e inconscientes afirma Antonio Orozco en su libro "Una crisis de intimidad".

Ahora bien, “La pureza cristiana exige una purificación del clima social a una información cuidadosa del respeto y de la discreción. La pureza de corazón libera del erotismo difuso y aparta de los espectáculos que favorecen el exhibicionismo y los sueños indecorosos” CEC, no. 2525.

Ante cualquier duda frente algún programa televisivo, alguna película o espectáculo recordemos que “No debemos consentir más devaluaciones de nuestro derecho a la privacidad. Si la intimidad es un valor intrínseco a la dignidad humana –y quizás el último baluarte de la dignidad– debemos luchar para situarla al mismo nivel que nuestro derecho a la vida y a la libertad. Porque es precisamente eso lo que nos estamos jugando” Sánchez, C.

La intimidad no sólo hay que tenerla como algo propio e intangible, sino que también hay que protegerla, que salvaguardarla. En otras palabras, la intimidad, para que sea respetada, hay que hacerla respetable. Se trata de un problema moral y, si es verdad que la moral no puede ser impuesta por la Ley, también lo es que la vida del hombre público su moral privada forma parte de su personalidad, de su imagen, de su responsabilidad.

El ejercicio de algunas virtudes puede relacionarse con el crecimiento y preservación de la intimidad, como lo son: la castidad, la pureza, el pudor, la paciencia, la modestia, la templanza, la fortaleza, la caridad, la discreción, la mortificación.

Concluyendo...

Los Reality Shows continuarán su expansión en un mundo hastiado que busca cada vez nuevas (y no siempre mejores) formas de entretenimiento. La televisión es un industria, y depende de nuestro consumo el éxito o fracaso de estas formas de exposición de la intimidad. A simple vista es solo "entretenimiento", pero en un análisis más profundo es un puente hacia formas de "entretenimiento" cada vez más denigrantes. Debemos cuestionarnos seriamente si este es el tipo de televisión que queremos.

LaFamilia.info
21.02.2011

Durante el año 2010, el diario El País de España indagó la opinión de sus lectores, frente a temas controversiales que latían en su momento. Resultaron así las siguientes encuestas de temas relacionados con la vida, la religión y la familia.

Vale la pena pues darles un vistazo a estos resultados, aunque no tienen gran validez científica, el volumen de respuestas es muy diciente.

1. ¿Estás de acuerdo con la utilización de símbolos religiosos en la escuela?
Resultados:
Sí 90% - No 10%

2. ¿Qué te parece la ley de muerte digna para pacientes terminales que ha anunciado el Gobierno?
Resultados:
Bien 44% - Mal 54% - NsNc 2%

3. ¿Pondrías límites a la creación de vida artificial?
Resultados:
Sí 69% - No 31%

4. ¿Estás a favor de que haya capillas en las universidades públicas?
Resultados:
Sí 88% - No 12% - NsNc 1%

5. ¿Deberían poder objetarse los estudios para practicar abortos?
Resultados:
Sí 78% - No 21% - NsNc 1%

Fuente: Infocatolica.com