Aceprensa
01.03.2013

 

 

A menudo los esfuerzos se centran en mejorar las notas. Pero cada vez parece más claro que hay que mejorar también la educación del carácter. Así lo pone de manifiesto Paul Tough, en su libro "How Children Succeed: Grit, Curiosity and the Hidden Power of Character", reseñado en The Economist.

 

El autor hace hincapié en que muchas veces se piensa que el éxito académico es un producto de las habilidades cognitivas, el tipo de inteligencia que se mide en las pruebas de coeficiente intelectual. Pero las nuevas investigaciones han encontrado que las habilidades de un estudiante universitario están más relacionadas con la capacidad de mantener la concentración, la perseverancia en el estudio y el control de los impulsos. Esto explica por qué alumnos que en la secundaria obtuvieran buenos resultados, al llegar a la universidad fracasan. Habilidades no cognitivas, como la perseverancia y la curiosidad, permiten predecir en buena medida el futuro éxito escolar.

 

La educación temprana por parte de los padres y maestros puede ayudar a mejorar los hábitos de conducta. El carácter puede ser enseñado, afirma Tough. Pone como ejemplo el trabajo de un instructor de ajedrez en una escuela de Brooklyn que convirtió a estudiantes pobres y desmotivados en campeones de ajedrez, enseñándoles nuevos modos de resolver problemas y de superar sus fracasos.

 

También Hoff Sommers destaca el caso de la Aviation High School en New York City. Además del plan de estudios estándar para escuela secundaria, los estudiantes pasan la mitad del día en clases prácticas de fuselajes, sistemas hidráulicos y sistemas eléctricos para aviones en miniatura. La escuela de 2.200 alumnos, en su mayoría estudiantes de color y de familias de bajos ingresos, tiene una tasa de asistencia del 95% y una tasa de graduación del 90%. El 80% de los alumnos van a la universidad.

 
LaFamilia.info
 

 

 

 

La Conferencia Interamericana de Educación (celebrada en Panamá en 1947), recomendó celebrar el Día Panamericano del Maestro el 11 de septiembre con motivo del fallecimiento del educador y presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento; sin embargo, cada país ha instituido la fecha de acuerdo a su cultura o hechos propios ocurridos en la nación.

País

Fecha

Motivo

Argentina

11 de septiembre

Fallecimiento del educador y presidente Domingo Faustino Sarmiento

Bolivia

6 de junio

Fundación de la primera Escuela de Maestros en Sucre y nacimiento de Modesto Omiste Tinajeros

Brasil

15 de octubre

El Emperador del Brasil Pedro I firma la ley que crea escuelas de primeras letras en todas las ciudades, villas y lugares populares

Colombia

15 de mayo

El Papa Pío XII proclamó a San Juan Bautista de La Salle como Patrono Celestial de Todos los Educadores

Costa Rica

22 de noviembre

Onomástico de Mauro Fernández Acuña

Cuba

22 de diciembre

Declaración de Cuba Territorio libre de analfabetismo

Chile

16 de octubre

Fundación del Colegio de Profesores

Ecuador

13 de abril

Nacimiento de Juan Montalvo Fiallos

El Salvador

22 de junio

 

Estados Unidos

 

Martes de la primera semana de mayo

Guatemala

25 de junio

Asesinato de la maestra María Chinchilla en 1944

Honduras

17 de diciembre

Homenaje a José Trinidad Reyes

México

15 de mayo

Toma de Querétaro

Nicaragua

29 de junio

Homenaje a Emanuel Mongalo y Rubio

Panamá

1 de diciembre

Nacimiento de Manuel José Hurtado

Perú

6 de julio

Fundación de la primera Escuela Normal de Varones

Puerto Rico

Viernes de la primera semana de mayo

 

República Dominicana

30 de junio

 

Uruguay

22 de septiembre

 

Venezuela

15 de enero

Fundación de la Sociedad de Maestros de Instrucción Primaria en 1932

 

***

Reflexión sobre la educación

No se educa cuando se imponen convicciones, sino cuando se suscitan convicciones personales.

No se educa cuando se imponen conductas, sino cuando se proponen valores que motivan.

No se educa cuando se imponen caminos, sino cuando se enseña a caminar.

No se educa cuando se impone el sometimiento, sino cuando se despierta el coraje de ser libres.

No se educa cuando se imponen ideas, sino cuando se fomenta la capacidad de pensar por cuenta propia

No se educa cuando se impone el terror que aisla, Sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.

No se educa cuando se impone la verdad, sino cuando se enseña a buscarla honestamente.

No se educa cuando se impone un castigo, sino cuando se ayuda a aceptar una sanción.

No se educa cuando se imponen disciplinas, sino cuando se forman personas responsables.

No se educa cuando se impone el miedo que paraliza, sino cuando se logra la admiración que estimula.

No se educa cuando se impone información a la memoria, sino cuando se muestra el sentido de la vida.

No se educa cuando se impone a Dios, sino cuando se lo hace presente con la vida misma.

Autor desconocido

María Calvo Charro - ConoZe
15.03.2009

Es cierto e innegable que la coeducación fue un triunfo y una necesidad en un determinado momento histórico en nuestro país, en el que la mujer estaba relegada a un segundo plano y cuya educación iba destinada a convertirla en un ser dependiente y débil (tal como proponía Rousseau en su libro Emilio o De la educación, 1762).

En España la educación mixta comienza a ser propuesta a finales del siglo XIX, cuando la mujer tenía una posición sumamente debilitada en la sociedad y resultaba preciso ensalzarla e igualarla de algún modo con el hombre. Destaca en este sentido, Emilia Pardo Bazán, que como Consejera de Instrucción Pública, propuso en el Congreso Pedagógico de 1892 la coeducación a todos los niveles, con el objeto de superar la división de funciones asignada a hombre y mujer. Esta propuesta no fue finalmente admitida.

Por fin, la enseñanza mixta se impuso en 1984 en todos los centros públicos, desde el gobierno, sin debate y sin una fundamentación pedagógica, y así sigue hasta la actualidad, convertida en un dogma intocable. Los colegios mixtos públicos son el modelo único y obligatorio, encumbrados sin, al parecer, demasiadas reflexiones o estudios que lo justifiquen.

Sin embargo, ante el abrumador fracaso escolar que estamos padeciendo, en los países desarrollados de nuestro entorno este dogma comienza a ser seriamente cuestionado (especialmente por el neofeminismo y sectores de la izquierda). La razón de esta nueva tendencia se encuentra en décadas de investigación en la neurociencia, en endocrinología genética, en psicología del desarrollo que demuestran que las diferencias entre los sexos, en sus aptitudes, formas de sentir, de trabajar, de reaccionar, no son sólo el resultado de unos roles tradicionalmente atribuidos a hombres y mujeres, o de unos condicionamientos histórico-culturales, sino que son innatas. En palabras de Cristina Hoff Sommers (Doctora en Filosofía de la Universidad de Brandeis) conocida defensora de los derechos de la mujer y del movimiento feminista americano: «se puede decir que es como el hardware, no es un software impuesto por la sociedad». Por ejemplo, en Francia la coeducación comenzó a cuestionarse seriamente a partir de la publicación del controvertido libro del sociólogo (especialista en temas de adolescencia, juventud y familia) y miembro del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRC), Michel Fize: «Las trampas de la educación mixta» (2003). En el se expone cómo la educación mixta en el país galo no ha conseguido asegurar la igualdad de oportunidades ni de sexos.

Definitivo resulta asimismo el informe presentado en Suecia, en julio de 2004, por encargo del Gobierno, por la parlamentaria Chris Heister, presidenta de la Comisión para el Estudio de la Educación, titulado: «Todos somos diferentes». En él se afirma que el fracaso de la educación actual radica en el empeño por despreciar las diferencias entre los sexos. El informe acaba recomendando que se organicen clases solamente con niños o niñas, porque no es lícito imponer conductas o modelos educativos idénticos a ambos sexos.«Le Monde de l´Education» señaló, en un dossier dedicado al estudio de esta nueva problemática (2003), la preocupación de los sectores educativos por la inadaptación de los chicos. A igual edad y condiciones, el rendimiento escolar es muy superior entre las niñas (especialmente entre los 12 y 16 años). El fracaso escolar entre los chicos les hace padecer un complejo de inferioridad que a su vez provoca una difícil relación y aumenta la tensión con el sexo opuesto. Los varones tienen otros tiempos de desarrollo diferentes a los de las chicas. Pretender igualar organismos desiguales es injusto y trae nefastas consecuencias.

En Francia; Canadá; Suecia; Reino Unido; Alemania; Australia; Japón; Estados Unidos, se propugna como moderno y progresista la instauración de los colegios públicos diferenciados, como alternativa a los colegios mixtos. Sin embargo, en España continuamos con el lamentable reduccionismo ideológico que considera intrínsecamente malo y machista la existencia de colegios para la educación de un único sexo. Estos son calificados sin fundamento como sexistas, discriminadores y antisocializantes. Se confunde igualdad con igualitarismo.

Es necesario reconocer la realidad de las distorsiones que presenta el sistema y que se agravan seriamente en centros escolares ubicados en zonas socialmente desfavorecidas.

Para ello hay que prescindir de criterios ideológicos y morales y aceptar el curso de los acontecimientos. Como señala Michel Fize, la enseñanza mixta no es un principio intangible del derecho escolar, es un instrumento para dos combates de fondo de nuestra sociedad: la igualdad de oportunidades y la transmisión de valores fundamentados en el respeto y la tolerancia. Lo importante es ver si está sirviendo para ello.

En definitiva, la educación diferenciada, aunque no es ni mucho menos la única solución a los problemas del fracaso escolar en España, sí puede ser un paso más hacia una enseñanza de calidad. Sin embargo, a pesar de ser la opción por la que están apostando los países más desarrollados de nuestro entorno, aquí en nombre de una neutralidad laica el sistema educativo no deja espacio para las diferencias. En España, lo moderno es lo obsoleto.

Alfonso Aguiló - Fluvium
15.05.2012

 

Como asegura Bloom, el profesor, lo quiera o no, se halla guiado por el conocimiento, o al menos la intuición, de que existe algo que podría llamarse naturaleza humana, y que su tarea como educador consiste precisamente en ayudar a su realización en sus alumnos.

 

El profesor sabe que su propia visión de lo que es la naturaleza humana puede hallarse quizá un poco velada, y que su capacidad como educador puede ser más o menos limitada, pero comprende que su misión está encaminada hacia algo que le trasciende, que se encuentra por encima de él y que le suministra una pauta para juzgar el nivel de logro en su trabajo.

 

El profesor, como cualquier madre o padre de familia, corre el peligro de caer en diversos reduccionismos en su tarea de educador:

 

El peligro de adoctrinar, en vez de enseñar;
El de solo instruir, en vez de educar;
El de troquelar, en vez de desarrollar la personalidad.

 

Educar no es meter a los hijos, o a los alumnos, en un molde a presión. La verdadera labor del educador es mucho más creativa. Es como descubrir una fina escultura dentro de un bloque de mármol, quitando lo que sobra, limando asperezas y mejorando detalles.

 

Se trata de ir ayudando a quitar defectos para desvelar así la riqueza de una personalidad irrepetible, una forma muy personal de ser y de entender las cosas. Educar en la libertad significa, entre otras cosas:

  • - Ayudar a preguntarse a uno mismo qué significa ser libre, y a adquirir conciencia de que la respuesta no es ni evidente ni inalcanzable.

  • - Entender que no hay una vida sensata si uno no tiene mínimamente presente esa pregunta y reflexiona sobre las alternativas que se le presentan; y saber que muchas de esas alternativas serán contrarias a las propias inclinaciones o apetencias, o a las de la época en que uno vive.

  • - La persona educada en la libertad es aquella capaz de rechazar las respuestas fáciles y acomodaticias, y no porque sea persona obstinada, o por el simple deseo de ser original, sino porque busca otras respuestas de más digna consideración.

  • - Por eso, el buen educador: observa y escucha a sus educandos –los alumnos, los hijos, etcétera– con sumo interés; procura conocer cuáles son sus intereses, sus pasiones, sus curiosidades, sus anhelos, su experiencia en la vida; se esfuerza en conocer y comprender a una generación que no es la suya; y al final de su tarea, si es buen educador, sentirá un sincero agradecimiento hacia quienes ha tenido el privilegio de educar, porque habrá aprendido mucho de ellos.

 

Para educar bien hay que tener una sana pasión por encontrar verdades sobre la vida. Y para hacerlo es preciso muchas veces bucear en otros lugares y otros tiempos, reservar un tiempo para leer, escuchar, pensar y hablar sobre estos temas.

Encuentra.com - 10.05.2010

Una de las actividades humanas con mayor trascendencia e impacto en la sociedad es, sin lugar a dudas, la labor docente. Por esto, es importante considerar que toda persona con las funciones de un profesor, tiene una responsabilidad que va más allá de transmitir únicamente conocimientos.

Christina Hoff Somers
15.03.2009

Hay décadas de investigación en la neuro-ciencia, en endocrinología genética, psicología del desarrollo, que sugieren que las diferencias entre los sexos, tanto entre sus aptitudes y sus preferencias, no son únicamente el resultado de la socialización, son innatas, se puede decir que no son como un software que ha puesto la sociedad, sino más bien como el hardware. Cierto que la sociedad juega un papel, pero también juega su papel la madre naturaleza.

Algunas diferencias biológicas relevantes entre los chicos y las chicas

Y ¿cuáles son algunas diferencias biológicas entre los chicos y las chicas, que afecten a su educación? Con alguna excepción éstas son las reglas: los chicos, los varones, en general, tienen mayores habilidades de razonamiento espacial, las chicas tienen mayores conocimientos verbales; a los chicos les gusta asumir riesgos; las chicas son más cariñosas; a los chicos les gusta la acción, les gusta jugar un poco a lo bruto y con objetos inanimados. Los chicos tienen unas fantasías más agresivas.

En 1997, en la Universidad de Bermont, se estudiaron los informes de los padres sobre el comportamiento de sus hijos, pertenecientes a doce países y en cada uno de los casos, sin excepción, los chicos eran más propensos a pelear, robar, tener rabietas y amenazar a los demás. Esas diferencias se encontraban en los chicos jóvenes tan pronto como empezaban su interacción social.

Las niñas juegan así también, pero en menor medida. Normalmente las niñas intercambian secretos con otras niñas. Su mejor amiga es muy importante y también les gustan los juegos más imaginativos, el teatro, etc… Pero, les recuerdo que estos son estereotipos, porque hay niñas que juegan igual que los niños y viceversa, pero no es tan frecuente; son las excepciones, porque lo típico para los niños es jugar a lo bruto y lo típico para las niñas es que les guste jugar a las casitas.

Creo que esto tiene una base biológica. Lo estamos viendo en todo el mundo, no únicamente en Estados Unidos, no sólo en España: las chicas son mejores alumnas, son las primeras de la clase. O sea, si consideramos un colegio tipo ¿quiénes son los primeros de la clase? Las chicas. Y ¿quiénes son los peores?, casi siempre los chicos.

A principios de los años 90 unos periódicos en el Reino Unido empezaron a escribir artículos enfatizando el déficit de los niños británicos. “El Times” de Londres, un periódico muy conocido, advirtió que existía la posibilidad de que se creara una clase de segunda, de hombres sin habilidades y sin empleo. “Economist” se refirió a los chicos como el segundo sexo del día de mañana, en este mundo.

Los niños en los exámenes oficiales de matemáticas sacan mejores notas, pero en casi todas las demás áreas, las chicas son mejores estudiantes. Según un informe del año 2000, la ventaja de las chicas es real y persistente en el sistema de educación de EE UU.

Y he aquí unos hallazgos clave: en lectura y en lengua las chicas son siempre mejores. Un niño de 17 años tiene en lengua y lectura las habilidades de una niña de catorce años; las niñas sacan mejores notas en todos los niveles educativos; los niños son los protagonistas en los deportes, pero las niñas en todo los demás, organizaciones estudiantiles, periodismo, etc.. ; las niñas son mejor organizadas, se preocupan más, les gusta más el colegio. Los niños sienten mucho menos entusiasmo por el colegio.

Bueno, ¡y la letra! La letra de los niños es muchísimo peor que la letra de las niñas y esto cruza todas las fronteras culturales, como ustedes saben. Yo tengo dos hijos y son incapaces de leer su propia letra, me traen los deberes, él miraba sus deberes, yo también, ninguno de los dos podíamos leer su letra. Ellos saben, igual que las niñas, que si tienen que hacer un trabajo y lo escriben en una letra ordenada le va a gustar más al profesor, pero hay un problema serio: los sistemas motrices de un niño se lo ponen mucho más difícil. Su primera experiencia al escribir y aprender las letras, normalmente es una experiencia negativa, de modo que con la lectura y escritura las chicas llevan ventaja desde el principio, y les voy a dar un hecho, finalmente.

Las chicas, en la mayoría de los países del mundo industrializado, van a ir a la universidad más que los chicos, con mayor posibilidad: en Australia, en Gran Bretaña, en Canadá, en Finlandia, en Alemania, en Francia, en España y en los Estados Unidos. Las proyecciones nos sugieren, que si no hay un cambio muy importante en la forma en que educamos a los chicos, a nuestros hijos, sobre todo a nuestros niños, esta laguna universitaria va a crecer hasta convertirse en un abismo.

Esto es desdichado porque en la economía de la información, en una economía basada en el conocimiento, una educación universitaria cada vez es más necesaria para que un joven llegue a la clase media, y ¿qué podemos hacer entonces?, ¿cómo podemos ayudar a los chicos a que mejoren, mientras que al mismo tiempo estamos cumpliendo de forma satisfactoria las necesidades de las chicas?.

En los Estados Unidos hay dos escuelas de pensamiento: hay un grupo que se llama “activistas de la equidad entre géneros” –no sé si traduce muy bien- “activistas en la igualdad de los géneros, de los sexos”, dicen, piensan que se puede cambiar a los chicos. Gloria Stinem, la famosa feminista, dijo “tenemos que aprender a educar a nuestros chicos más como si fueran nuestras hijas, de modo que esto les va a calmar y va a hacer que sean más tranquilos, etc..” Esto es una posibilidad. Pero, la segunda posibilidad es aceptar las diferencias y encontrar formas de hacer que el aula sea más amistosa, más adecuada para los chicos. Yo estoy a favor de la segunda alternativa, el segundo planteamiento.

Estoy de acuerdo con el Ministro de Educación actual de los Estados Unidos, diciendo, que todas las clases de chicos y de chicas pueden ser parte de la solución, todas las escuelas separadas, quiero decir en primer lugar vamos a hablar de algunos esfuerzos en los Estados Unidos para que los chicos sean más como las chicas. Tenemos muchos de estos facilitadores de equidad, como los llaman, “activistas del género”;  lo que quieren es liberar a los chicos de su masculinidad, y eso piensan que les asusta a los chicos, que les oprime, a ellos y a todos los que les rodean.

La idea, por tanto, es.., bueno..., tenemos escuelas, colegios muy prestigiosos, universidades muy prestigiosas, Harvard, Muesli, etc.., todos estos centros de educación tienen conferencias, yo he escrito sobre estas conferencias, he ido a muchas de ellas, por cierto, y la idea es que no les gusta la forma en que juegan los chicos, estos juegos a lo bruto, piensan que esto lleva a la agresión y hace que los chicos sean unos salvajes. Entonces, ¿qué hacen?, intentan calmarles haciéndoles que jueguen con muñecas.

Hay profesoras en los colegios americanos que muy seriamente dan conferencias muy completas, yo fui a una en la Universidad de Muesli y dijeron que, bueno, a los chicos les debería gustar el juego con burbujas de jabón, con muñecas y cosas así. Un profesor replicó que cuando les dan burbujas las convierten en torpedo; no parecía que ningún profesor conseguía que los niños colaborasen en ese tipo de juegos. En colegios americanos ahora pretenden que los niños hagan punto, tejan, incluso hagan colchas con password; piensan que los chicos son demasiado competitivos, quieren que jueguen en juegos en los que nadie puntúe, que nadie sepa quién está ganando. Por ejemplo, se puede jugar a “tú la llevas”, pero nadie la lleva, nadie se sale del juego, nadie está fuera.

Bueno, ¿cómo funciona esto, por Dios? Posiblemente no les sorprenda descubrir que los chicos no quieren que se les libere de su masculinidad, se resisten. Y ¿qué hacen cuando tienen que hacer punto? Pues convierten las agujas en espadas, empiezan a hacer esgrima con ellas. Cuando se les pide que hagan esas colchas de password, les he visto, hacen este password, pintan animales peligrosos y armas en los parches de password, y así secretamente puntúan en sus juegos, siempre saben quién va a perdiendo.

En lo que se refiere a los muñecos o muñecas, he leído sobre un experimento en un colegio de Baltimore, una profesora muy bien intencionada intentó introducir a los niños a la idea de que estaría bien que los chicos jugasen con muñecas, con bebes, y los chicos casi hicieron huelga, se revolvieron, la profesora casi tuvo que salir corriendo de la clase. La madre naturaleza es muy tozuda, los chicos no van a cambiar, no de manera fundamental, en cualquier caso.

Educar respetando la naturaleza

Bueno, hay alguna buena noticia: la buena noticia es que hay formas de educar a los niños y a civilizarles, que aceptan y respetan sus naturalezas, hay formas de educarles respetando su naturaleza. En segundo lugar, tenemos que encontrar formas de hacer que nuestras aulas sean mejores, más adecuadas para los niños, sitios más amistosos para los chicos, lo cual significa más experimentos con colegios masculinos, colegios de chicos.

En el año 97 un grupo de directores de colegios británicos, hace casi una década, preocupados con lo que estaba ocurriendo a los chicos celebraron varias conferencias sobre cómo podrían salvar a estos niños que estaban en una caída libre educativa. Escribieron un libro con buenas ideas, las más prácticas para las aulas con chicos. Me estoy centrando en los chicos esta tarde, sobre todo porque tienen más problemas que las niñas, pero también voy a hablar un poco de las niñas, no quiero dejarlas de lado porque les va muy bien, y quiero que continúen haciéndolo muy bien, y estoy segura de que podría aprender de los profesores de Fomento, estoy segura de que podríamos escribir mucho sobre la forma en que enseñan a los niños y a las niñas.

Los educadores en América y estos directores de colegios en Gran Bretaña, sugieren ciertas prácticas que son buenas para los chicos y.., por cierto, los padres, como padres involucrados en la educación de vuestros hijos, a lo mejor queréis probarlo también.

¿Qué funciona para los chicos?. En primer lugar la clase debería de ser un lugar muy estructurado, con énfasis abrumador en la organización, organización, eso es el número uno para los chicos. Las chicas necesitan también que se les organice pero es mucho más fácil para ellas, los chicos les cuesta mucho más trabajo, además no sabemos exactamente por qué les cuesta tanto trabajo. Lo segundo, se sugiere que un aula con chicos...., si esto fuera un aula con chicos, para las chicas, por cierto, en América hoy en día está de moda el tener lo que llamamos “grupos de aprendizaje cooperativo”, se sientan en círculos, posiblemente en sillas cómodas y se comparte.

Los directores de colegios ingleses dicen que ni hablar, que los profesores tienen que estar mirándoles fijamente a cada uno de ellos para entenderlos en su campo de su visión, las clases deben de tener suspense, el chico nunca tiene que saber cuándo se le va a llamar, tendría que estar ahí diciendo, ¡Dios mío, que seré el próximo, que seré próximo!, el profesor tiene que estar mirándole a los ojos, el profesor tiene que ser como un atleta y mirando a todos los chicos, y el chico nunca sabe cuándo le va a tocar a él, porque si no pues.... Deberían de aplicarse castigos continuamente si no hacen su trabajo, tiene que hacerse esto de forma coherente, menos ficción y más libros sobre cosas: rocas, volcanes, trenes… A los chicos les gustan las historias de aventuras con héroes masculinos. Los directores británicos dijeron que tenían que ser muy políticamente incorrectos porque la realidad es que los chicos no son correctos a nivel político, en absoluto, por lo tanto están volviendo a poesías bélicas, etc...

Finalmente, otra cosa que hacen los británicos en algunos colegios, con éxito, de chicos, en Estados Unidos, es que dividen la clase en equipos, han descubierto que los chicos van a hacer cualquier cosa para ganar puntos o para estar en un equipo. Las chicas ven al profesor como amigo o amiga, posiblemente como una madre, como una aliada, el chico no ve típicamente a su profesor como un aliado, en absoluto, pero entre los miembros de su equipo, pues por ellos va a hacer prácticamente todo, se va a aprender de memoria enormes trozos de poesía, si va a recibir puntos para su equipo. Y finalmente necesitamos mucho juego exterior y muy activo, hay que hacer además mucho hincapié en el buen espíritu deportivo.

Algunos de vosotros podréis pensar, bueno, pues todo esto muy bien, pero ¿no sería bueno para las chicas también?. La respuesta es que no. Una vez más no estoy hablando sobre todos los niños y las niñas, hay excepciones, pero para la niña media, la nueva investigación sobre el género y la educación, nos sugiere que ellas prosperan en otra clase de aula; las niñas no necesitan una supervisión estricta, que les esté mirando todo el mundo, que se les acerquen y les miren a los ojos continuamente. La mayoría de las niñas trabajan muy bien en un entorno relativamente poco supervisado, las niñas florecen con deberes creativos desde edades más tempranas. Otra cosa que es buena en los colegios de niñas en América es que más niñas hacen deportes en colegios diferenciados de niñas, es muy bueno. En los colegios de niñas hacen más deportes y desarrollan también el trabajo en equipo, si hacen deporte, piensan que eso es bueno con los chicos, pero es mucho más posible que las chicas hagan deporte si están en un colegio diferenciado.

Tercer punto, las niñas necesitan mucha atención y que les den muchos ánimos en matemáticas y en las ciencias pues les interesan menos. Se sabe, en los Estados Unidos, que para que una niña se interese en las matemáticas y las ciencias hay que convertirlo en una historia y también tiene que ver cómo está conectado con el mundo a su alrededor, cómo ayuda a la gente, es un estereotipo, ya lo sé, pero muchas gentes sí quieren ayudar a la gente. Y si se les explica la conexión entre la biología, por ejemplo, y curar las enfermedades, o la física y edificios que pueden soportar terremotos, pues se interesan más, y hay que hacer un esfuerzo adicional con ellas en este sentido. Y finalmente, las chicas tienden a subestimar sus capacidades, incluso cuando lo están haciendo muy bien necesitan que se les anime constantemente. Los chicos, por otro lado, sobreestiman sus capacidades cuando les va mal, lo que necesitan es que se les enseñe cuál es la realidad. Éstas son algunas de las ideas que han surgido en los Estados Unidos.

Bien. Diríamos, ¿un profesor podría hacer todo esto, con los chicos y con las chicas, en una sola aula? Creo que sí, que un profesor estupendo podría intentarlo, pero desde luego sería muchísimo más fácil hacerlo en una clase diferenciada. Por eso es esta clase de investigación la que ha llevado al Presidente Bush y a la Senadora Hilary Clinton, y a tantos educadores, a querer ver más experimentos con educación diferenciada o separada.

En un colegio diferenciado una niña seguramente va a aprender matemática, ciencia y deportes, un chico en un colegio diferenciado seguramente hará más arte o literatura o idiomas extranjeros. Estos colegios tienden a crear un entorno de aprendizaje más serio, hacer que los niños sean seres humanos más completos. He visitado un colegio de chicos en Washington, que me recuerda de un colegio de Fomento, es un colegio privado, católico e independiente. El día que estuve allí vi a chicos de unos ocho o diez años en sus clases, y sus aulas estaban llenas de colecciones de insectos, de plantas y de flores, y los chicos estaban tocando instrumentos musicales. Las competiciones son parte de su vida escolar, pero se ven presididos por la ética.

Lo que algunos investigadores han descubierto en los colegios diferenciados, es que ya no hay tantos estereotipos sobre el sexo; estos colegios les convierten en seres humanos más completos porque las chicas no se ríen de los chicos o no contestan todas las preguntas en la clase, y en los colegios de chicas no van a tener los chicos que dominar en todos los deportes.

Antes de concluir querría decir una palabra sobre la ética en la educación de carácter de chicos y chicas, sé que es algo muy importante en los colegios de Fomento. Hay una teórica social según la cual «todos los años la civilización se ve invadida por millones de diminutos bárbaros, se llaman niños».

Todas las sociedades tienen la tarea de civilizar a sus niños, sobre todo a sus niños jóvenes; si un varón no se socializa, tiene formas muy poco agradables de hacerse notar. La historia nos enseña que la masculinidad con la moralidad es algo poderoso, es una de las fuerzas más creativas de la cultura humana, pero la masculinidad sin la moralidad es peligrosa, pero tenemos prácticas sociales, sin embargo.

El enfoque tradicional para civilizar un hombre joven es educarle el carácter, desarrollar su sentido del honor, ayudarle a convertirse en una persona considerada y con buena conciencia, en pocas palabras, convertirle en un caballero. Esto es importante, respeta su masculinidad, su naturaleza masculina, no necesita que el niño juegue con muñecas o que aprenda a hacer punto o que está sentado en un círculo hablando sobre sus sentimientos, no hay que hacer nada de esto para civilizar a un chico.

Sin embargo, y una vez más, en cuanto a las niñas, las niñas necesitan que se les eduque su carácter tanto como a los chicos, las chicas pueden ser muy crueles, pueden ser abusonas. Hace unos años hubo una profesora estupenda que escribió un libro, un best seller sobre las aulas, escribió sobre los chicos jugando el juego imaginativo de los niños, con muchos conflictos, muchas peleas, y dijo, “parece que las niñas sean muy tranquilas y muy monas, en lo que está ocurriendo en su rincón de las muñecas”. Pero las miró más cuidadosamente y se encontró que realmente no era tan mono ni tan gracioso, era más tranquilo, efectivamente, pero había muchos celos y mucha agresión emocional entre las niñas.

Así que con los chicos tenemos lo físico pero con las chicas tenemos lo psicológico, en cuanto al abuso, que puede ser incluso peor. Así que esta profesora llegó a la conclusión, esto es sentido común, esta profesora dijo, “tanto los niños como las niñas necesitan que se les guíe cuidadosamente para convertirse a personas con conciencia y bondadosas”. Comprendió que eran diferentes, pero iguales; iguales, pero diferentes. 

Enrique Marcos Pascual - Sontushijos.org
09.05.2011

 

 

 

Cada día aborda el profesor su labor en el aula con renovada ilusión, a pesar de que en muchas ocasiones sufre situaciones difíciles y problemáticas en su ámbito de trabajo por la conflictividad existente en las aulas por las enormes dificultades que minan su capacidad para impartir con normalidad la tarea docente. Pero los profesores que ejercen su profesión vocacionalmente intentan con creatividad, imaginación, ilusionar a los alumnos con recursos e iniciativas atendiendo a los dos significados etimológicos de la palabra “Educación” - educare (llevar, nutrir, alimentar) y educere (sacar, hacer, salir) términos claves en el papel de los docentes en la escuela.

 

El profesor en el aula intenta contagiar de su actitud al alumno, con el buen ánimo para preparar una clase, estando siempre ahí para atender a las familias de los alumnos.

 

Los profesores son personas a quienes todos debemos algo, por ello la sociedad deben estarles agradecidos y a los poderes públicos recordar que la educación es uno de los principales activos de la educación y que desde la educación debemos afrontar y superar todos los retos que se nos presenten. El profesor pone todo su interés en el aula, busca una complicidad amable con padres y alumnos.

 

Por ello los profesores se merecen un reconocimiento diario a su labor, un “gracias por haber enseñado a modelar con mis manos el mundo que luego gobernaré”, el profesor por su parte aportará su valor en sí mismo como persona, aprovechando el potencial de los alumnos, siendo capaces de entresacar, de hacer sacar los mejor de cada alumno, recuperando el auténtico sentido de la educación.

 

Para reflexionar…

 

“Un profesor trabaja para la eternidad:
nadie puede predecir dónde acabará su influencia”

H.B. Adams

 

“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”

Pitágoras

 

“La educación consiste en enseñar a los hombres,
no lo que deben pensar, sino a pensar”

Calvin Goolidge

 

 

Borja Martínez de Bedoya - El Correo
25.07.2009

Con motivo del regreso al colegio vale hacer una reflexión sobre la labor educativa. Las instituciones, los profesores y los padres somos conscientes de la responsabilidad que tenemos al participar, de una manera u otra, en la formación de las próximas generaciones. Actualmente, por el pragmatismo que nos inunda, parece que lo prioritario, y casi lo único importante, es conseguir que los hijos tengan buenas calificaciones en los exámenes, sepan idiomas y, a ser posible, practiquen un deporte o toquen un instrumento musical. Todo esto está muy bien, pero es incompleto; falta lo más importante: su educación como personas.

Es bueno el afán por ser cada vez más eficaces en la transmisión de conocimientos, pero no basta. Si miramos el diccionario veremos que educar abarca algo más: es «desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios y ejemplos, etcétera». Es decir, la labor educativa es más amplia que la puramente intelectual y en esta tarea debemos estar todos comprometidos, tanto los padres, como los profesores y los alumnos.

Los padres son los primeros responsables de educar a sus hijos y, sin embargo, a veces parece que lo olvidamos. Hoy en muchas familias el padre y la madre trabajan fuera de casa, los niños están desde una edad muy temprana en el colegio y sin querer se acaba por delegar en los profesores muchas funciones no estrictamente académicas; por ejemplo, enseñarles a comer, a comportarse, a ser ordenados, etcétera.

Es cierto que también en esto el colegio es una gran ayuda, pero sin perder de vista que es una tarea que corresponde primeramente a los padres. Ellos han de ser los más interesados en educar en valores como la solidaridad, el respeto, la justicia, la igualdad, etcétera. ¿Quién no quiere que su hijo sea una persona leal, honrada, generosa, sincera, trabajadora… en definitiva, que sea feliz? Ahora bien, esto requiere un esfuerzo, ya que los hábitos sólo se adquieren si sabemos animar, exigir y corregir una y otra vez, sin cansarse, hasta lograrlo.

Profesor, figura clave

Hablando ahora de la labor del profesor, estaremos de acuerdo en que es una figura clave en la educación. Se pone bajo su cuidado algo enormemente valioso y se le pide entrega y dedicación. Es una cuestión vital recuperar el prestigio y la autoridad que han tenido siempre los buenos maestros. Una persona tiene autoridad cuando se reconoce socialmente su saber y su valor. Ante los alumnos la autoridad hay que saber ganársela con el hacer diario en el aula, en los pasillos y en la relación con los padres en las tutorías y reuniones. Los profesores lo sabemos y procuramos actuar en consecuencia, pero necesitamos también y agradecemos el respaldo de quienes nos han confiado esa labor: los padres, las autoridades educativas y, en definitiva, toda la sociedad.

Hoy se habla de la importancia de tener buenos modelos. Cualquier profesor o profesora, lo quiera o no, imparta una materia u otra, pasa muchas horas delante de sus alumnos y su ejemplo puede ser muy valioso. Hace unos años la directora de un 'berritzegune' hacía una reflexión en esta línea a los directores de los colegios de su zona. De cara al nuevo curso proponía trabajar en cómo transmitir, qué medios utilizar y qué experiencias se podían compartir para educar correctamente en las virtudes y los valores, pero en esa misma reunión hacía ver que eso conllevaba un compromiso personal, ya que no se puede enseñar estas cosas sin ir por delante.

Los profesores debemos dar ejemplo de las virtudes que queremos transmitir a los alumnos. Evidentemente esta necesidad de ser modelos vale también para los padres. Familia y colegio deben trabajar unidos.

Sacar de cada alumno lo mejor

Por último hemos de hablar también de los alumnos. Todo el empeño que se ponga desde los distintos ámbitos será baldío si ellos no colaboran y esto exige dos cosas: que estén motivados y que sepan exigirse. Para motivar hay que conocer bien al alumno y saber cuáles son sus puntos fuertes, porque todos los tienen.

Howard Gardner, el padre de la teoría de las inteligencias múltiples, sostiene que la inteligencia no se mide sólo por unos parámetros restringidos sino que tiene muchas facetas: cognoscitiva, emocional, plástica y visual, etcétera. Una de las consecuencias de la aplicación de esta teoría al mundo escolar es el esfuerzo por sacar de cada alumno lo mejor de sí mismo y para eso tenemos que descubrir cuál es su inteligencia dominante para, a través de ella, conseguir una mayor motivación y la autoestima necesaria.

Lo puede faltar tampoco, como hemos dicho, el esfuerzo del estudiante. El que quiere conseguir unas metas altas se exige y se priva de muchas cosas. Un buen deportista no sólo se entrena, cuida también su alimentación y su descanso, y muchas veces no hace lo que le apetece, aunque le cueste. También el estudiante que aspira a los mejores resultados intelectuales y humanos ha de conseguir esa unidad. Unidad que por desgracia les falta a algunos jóvenes brillantes. Dedican cinco días al trabajo y al estudio y pasan el fin de semana sin otro objetivo que 'el botellón'. Así no se puede llegar muy lejos, se puede ir tirando, pero nada más.

No hemos de tener miedo a plantear a los jóvenes metas exigentes. Los alumnos llegarán tan alto como nosotros se lo propongamos, ya que son capaces de sacrificarse por lo que vale la pena. Todo dependerá del objetivo que les señalemos, que estará en relación con la confianza que tengamos en ellos. Benedicto XVI ha reunido a una multitud de jóvenes que acudieron a Colonia, y ellos sabían que no les iba a poner las cosas fáciles. Tal vez sea un buen ejemplo ahora que comienza el nuevo curso académico.

Ma. del Rosario G. Prietol
15.03.2009

¿Estás estresado? Toma unos instantes saberlo… acaso: ¿sientes angustia? ¿te duele la cabeza? ¿te sientes cansado? ¿tienes insomnio o duermes de más? ¿comes en demasía o te sientes inapetente? ¿te da flojera todo o más bien eres un activista que no sabe quedarse quieto? ¿gritas con facilidad? ¿te exaspera hasta el más mínimo error? ¿te sientes irritable? ¿estás deprimido? ¿te duele todo el cuerpo o alguna parte en específico? ¿sufres colitis? ¿migraña? ¿te enfermas con facilidad?… éstas y más preguntas podríamos hacernos para detectar si estamos inmersos en un estado de estrés.

Pero… ¿Qué es el estrés?

El estrés es un fenómeno que se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa y tensa y en ocasiones se percibe mayor rapidez en los latidos del corazón.

Es inevitable experimentar cierto grado de estrés en la vida y en las ocasiones apropiadas resulta benéfico. No obstante, demasiado estrés es peligroso para la salud en general, ya que se alteran en forma prolongada y perjudicial las funciones de muchos sistemas del organismo.

El estrés causa la ansiedad, que en pequeñas cantidades es positivo y saludable porque nos mueve a hacer las cosas bien, pero si cada cosa pequeña nos pone ansiosos y nerviosos este estrés pasa a ser negativo y nocivo.

El estrés es una defensa natural del organismo que se encuentra dentro de nosotros mismos y que sirve para hacer frente a demandas excepcionales de experiencias difíciles en nuestra vida diaria, es también un importante aumento en el nivel de activación fisiológica y cognitiva con recursos también excepcionales. El estrés es la respuesta general del organismo ante un estimulo agobiador o situaciones de amenaza física.

¿Por qué se produce el estrés?

Como hemos dicho, en principio, se trata de una respuesta normal del organismo ante las situaciones de peligro. En respuesta a las situaciones de emboscada, el organismo se prepara para combatir o huir, mediante la secreción de sustancias como la adrenalina, que se disemina por toda la sangre y es percibida por receptores especiales en distintos lugares del organismo, que responden para prepararse para la acción: Es entonces cuando el corazón late más fuerte y rápido, las pequeñas arterias que irrigan la piel y los órganos menos críticos (riñones, intestinos), se contraen para disminuir la pérdida de sangre en caso de heridas y para dar prioridad al cerebro y los órganos más críticos para la acción (corazón, pulmones, músculos). Los sentidos se agudizan y la mente aumenta el estado de alerta.

El estrés, en condiciones apropiadas es bueno para nosotros, como por ejemplo: si estamos en medio de un incendio, nos ataca una fiera, o un vehículo está a punto de atropellarnos, porque los cambios provocados por el estrés resultan muy convenientes, ya que nos preparan de manera instantánea para responder oportunamente y poner nuestra vida a salvo. Muchas personas en medio de situaciones de peligro desarrollan fuerza insospechada, saltan grandes obstáculos o realizan maniobras prodigiosas.

Efectos del estrés en nuestra vida

El estrés que, en situaciones apropiadas puede salvarnos la vida, se convierte en un enemigo mortal cuando se extiende en el tiempo. Para muchos, las condiciones de hacinamiento, las presiones económicas, la sobrecarga de trabajo, el ambiente competitivo, etc., son circunstancias que se perciben inconscientemente como amenazas.

Esto les lleva a reaccionar a la defensiva, tornándose irritables y sufriendo consecuencias nocivas sobre todo el organismo pues eleva la presión sanguínea (hipertensión arterial), nos hace susceptibles a los resfriados, trastornos respiratorios, aumenta el riesgo de los problemas de los trastornos cardiacos, diabetes, asma, colitis y cáncer. gastritis y úlceras en el estómago y el intestino, disminución de la función renal, problemas del sueño, alteraciones del apetito, agotamiento, entre otros.

Veamos por ejemplo, el efecto del estrés en el trabajo “Dicen los estudios norteamericanos que un 13% de los directivos padece trastornos emocionales graves debidos al trabajo; y mientras en Estados Unidos se pierden diez millones de horas de trabajo por huelgas, se pierden cuarenta millones por estrés y otras alteraciones similares. ¿Cómo es posible?” Carlos Moreda de Lecea

Por otra parte, el efecto del estrés en el matrimonio y en la familia “Cada vez es más frecuente que las familias ya ni se vean, ni se hablen, ni convivan, pues nadie tiene ni tiempo, ni ganas de hacerlo. Todos y cada uno están en sus ocupaciones y si no, tratando de descansar unos momentos antes de enrolarse nuevamente en alguna otra actividad.

¿Qué hacer frente al estrés?

Es más fácil es detectarlo, el problema es que se deteriora toda nuestra vida poco a poco, podríamos decir que es una muerte lenta, casi imperceptible no por sus efectos sino por sus causas.

Ahora bien, no existe una fórmula sencilla e infalible que pueda "curar" el estrés. Se requieren acciones diversas que permitan reducir las situaciones de sobrecarga.

Algunos huyen lejos de una situación estresante, otros pelean por cualquier cosa pequeña, cuando estos signos ocurren necesitas descansar, retirarte, relajarte. Pregúntate a ti mismo ¿cuál es la causa del estrés? ¿vale la pena realmente excitarme tanto?...la mayoría de las veces no lo vale, no debes tener miedo en tomar decisiones, hay que actuar y enfrentar el estrés.

El ejercicio habitual es especialmente útil, pues proporciona una forma de escape para la agresividad y la tensión, mejora el funcionamiento cardiovascular y genera un estado placentero de relajación después de cada práctica.

La relajación es conveniente para aliviar el estado de tensión muscular que ocurre inconscientemente durante el estrés. Los músculos, especialmente cervicales(de la nuca) y lumbares (de la cintura), se contraen en forma prolongada y generan dolor. Este dolor produce incomodidad y dificulta el desempeño de las tareas, generando más estrés.

También se aconsejan terapias de aprendizaje para el autocontrol de conductas especificas que permitan modificar el medio ambiente o para que facilite la aparición de conductas deseadas por ejemplo dejar de fumar; practicar deportes no agresivos; abstinencia de alcohol, tabaco, drogas; control mental cambiando los pensamientos negativos por positivos; entre otros.

12 consejos prácticos para hacer frente al estrés

  1. Sé realista en lo que puedes y no puedes hacer, las metas ambiciosas son causas frecuentes de estrés.
  2. Consigue reposo adecuado, establezca una hora regular para dormir.
  3. Evita apurarte y preocuparte.
  4. Controla tus emociones, decide si las circunstancias valen la pena para angustiarse.
  5. No recurras al alcohol, a drogas o la automedicación.
  6. No mantengas los sentimientos dentro de ti mismo, identifica los errores y conversa con algún amigo.
  7. Toma decisiones no aplaces lo que tienes que hacer o decir.
  8. Trata de seguir rutinas, evita la desorganización
  9. Desarrolla un sentido del humor cuando las cosas no vayan bien
  10. Cuando te sientas apurado, emplea una técnica de relajación como respirar profundo, detenerte un momento y mirar al cielo, etc.
  11. Come comidas bien balanceadas y busca dormir tus 8 horas diarias.
  12. Tómate un tiempo para ti y haz algo hermoso que te guste como salir a caminar, hablarle por teléfono a una persona querida, de vez en cuando ir al cine o a cenar con amigos, etc.