M. J. Pérez Barco, ABC.es – 23.02.2015

 

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Una de las mayores preocupaciones de los padres de hoy son los riesgos que sus hijos corren en las redes sociales, una herramienta que precisamente tiene un tremendo éxito entre los adolescentes. De hecho, el 72% de los chicos de 11 a 14 años que tiene un smartphone accede a redes sociales desde él, según un estudio que ha realizado Protégeles. Y una de las redes que más triunfa a esas edades es Instagram, donde ya no sólo se intercambian imágenes y videos, sino mensajes de todo tipo: desde un comentario inocente, hasta un examen o los deberes del instituto. Es inevitable que los adolescentes deseen participar en estas redes, por eso es importante conocerlas y darles criterios para su buen uso.

 

Conscientes de que resulta vital hacer un uso responsable de las redes sociales, Instagram ha publicado Instagram Help Center. Se trata de una guía para que los padres sepan manejarse en esta red social y prevenir los posibles riesgos que corre su hijo. En ella han colaborado entidades de protección de la infancia como Connectsafely y Protégeles. Hay consejos técnicos por ejemplo para saber hacer la cuenta privada; o explica cómo compartir el contenido que tienes en Instagram a través de otras redes sociales (Twitter, Facebook....); o cómo bloquear a alguien que te molesta; o cómo borrar fotos o vídeos que se han publicado...

 

Estos son algunas de las recomendaciones que contiene este decálogo:

 

1. Instagram establece los 14 años como la edad mínima para usar el servicio. Antes de esa edad, el menor debe tener permiso de los padres para crear una cuenta. Pero realmente no existe ningún control, porque Instagram no pregunta a los usuarios qué edad tienen. No obstante, si constata que es menor de 14 elimina la cuenta.

 

2. Si vas a publicar una foto en la que aparece otra persona, asegúrate de que no le importa que lo hagas o que la etiquetes.

 

3. Cuando publiques algo piensa cómo afecta a otras personas.Incluso un amigo que no aparece en una imagen se puede disgustar por sentirse excluido.

 

4. Piensa si quieres que se conozca dónde se obtuvo la foto o el vídeo que deseas compartir en Instagram. Para ello existe la función «Añadir al mapa de foto» que permite conocer dónde ha hecho una imagen. Hay que tener muy claro si la queremos tener activada o desactivada.

 

5. Reflexiona sobre lo que publicas ya que te representa. Y lo que se publica en internet es prácticamente imposible de borrar. Por eso, es importante pensar que dirá de ti en el futuro lo que publiques ahora.

 

6. Usa una contraseña segura y no la compartas con nadie.

 

7. Piensa bien con quién compartes lo que publicas. No sólo se comparte una foto con todos los seguidores, sino que también se puede especificar quién podrá verla.

 

8. Ignora los mensajes que aparecen en ola en la carpeta de solicitudes.

 

La guía se puede descargar gratuitamente aquí

 
Por LaFamilia.info
 

Foto: Freepik

 

El sedentarismo que predomina en los niños y jóvenes de esta época, es hoy un tema de preocupación. Los expertos advierten de los peligros de un estilo de vida en el que la actividad física ha sido desplazada por los videojuegos y demás “gadgets” tecnológicos.

 

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud señala que casi un tercio de los niños del mundo son sedentarios. Esto se debe en gran parte, a que cada vez los niños y adolescentes dedican más horas a las pantallas (tabletas, computadoras, móviles, televisión, consolas…) y menos a las actividades donde está de por medio el ejercicio físico. Por desgracia, este fenómeno está contribuyendo al aumento de la obesidad y a la aparición de enfermedades como diabetes y estrés a tempranas edades.

 

Beneficios del deporte

 

El ejercicio es fundamental en los niños y más aún en los adolescentes. En la infancia la actividad física permite fortalecer los músculos y huesos, beneficia el crecimiento, controla el peso, disminuye el riesgo de padecer diabetes, libera energía lo que ayuda a mejorar la concentración en los estudios y también favorece la calidad del sueño.

 

El Dr. Milton Mazza, médico especialista en actividad física, explica en un artículo publicado por la revista Diabetes al Día que “los estudiantes sanos y físicamente activos son más propensos a estar más motivados académicamente, ser atentos y exitosos. Igualmente, la competencia física desarrolla la autoestima a cualquier edad.”

 

En la adolescencia, el deporte juega un papel prioritario, puesto que en este periodo de ajuste hormonal, el ejercicio resulta ser un liberador de la ansiedad y energía. Además el deporte promueve un estilo de vida sano y por eso mismo previene que los jóvenes caigan en adicciones.

 

Más allá de los tantos beneficios para la salud física y mental, el deporte también brinda lecciones para la vida como por ejemplo aprender a ganar, a perder y a trabajar en equipo; refuerza valores como la solidaridad, la disciplina, el esfuerzo, la persistencia para lograr las metas, entre otros.

 

La personalidad y el ejercicio

 

Según explica el Dr. Mazza es importante que los padres entiendan las preferencias deportivas de sus hijos de acuerdo a su personalidad; “las características de la personalidad, la genética y la habilidad atlética se combinan e influyen en la actitud de un niño con respecto a su participación en deportes y en otras actividades físicas, particularmente a medida que se hacen mayores”. El especialista describe tres tipos de personalidad y su relación con el deporte:

 

  • El que no es deportista. Este tipo de niño puede que no tenga habilidad atlética o el interés necesario, o ambos.

 

  • El deportista promedio. Este tipo de niño está interesado en el deporte pero no es una estrella en el deporte y corre el riesgo de sentirse inferior en un ambiente atlético competitivo.

 

  • El atleta. Este tipo de niño tiene la habilidad atlética, está comprometido con un deporte o una actividad y probablemente invierta tiempo en practicar y en ser competitivo.

 

Si el padre comprende el concepto de los tipos de temperamento y forma física, será más fácil ayudarle al hijo a que encuentre las actividades adecuadas y además se sienta a gusto con ellas. “Un niño atleta, por ejemplo, querrá ser parte del equipo de fútbol mientras que el deportista promedio querrá solamente jugar con la pelota en el jardín o en el garaje de su casa. El niño que no es atleta probablemente necesite la ayuda y la motivación de los padres para hacer ejercicio o deporte. Esa es la razón por la que es importante motivar y dar el ejemplo a los niños a que permanezcan activos aunque no sean los mejores en un deporte determinado.” Puntualiza el Dr. Mazza.

 

Independiente de la personalidad del hijo, hay que aclarar que todos los niños deben ser físicamente activos. De la actitud de los padres depende en gran parte que los niños y jóvenes desarrollen el gusto por el deporte.

 

¿Qué tanto los motivas?

 

Si en la familia no se promueven hábitos de vida sana, será muy difícil que los hijos lo aprendan por fuera de este entorno. De ahí la necesidad de animarles desde pequeños a realizar actividad física, proveerles los medios para que dediquen tiempo diario al ejercicio, mostrar una actitud positiva, darles ejemplo y presentar el ejercicio como una opción divertida para tener una mente sana en cuerpo sano. Igualmente habrá que controlar el tiempo que los hijos dedican a los pasatiempos electrónicos.

 

Por LaFamilia.info
31.03.2014

Algunos padres subestiman los peligros que hay en la web, permitiendo que sus hijos tengan acceso desde tempranas edades y sin normas de uso. No obstante, numerosos estudios demuestran que los niños y adolescentes presentan comportamientos inadecuados en la web a escondidas de los adultos.

 

Ya sea por desconocimiento, porque no han tomado conciencia aún de los alcances nocivos que puede tener Internet, o porque creen que a los hijos de los otros les puede pasar algo -pero a los propios ¡jamás!-, los padres, en muchos casos, están fallando por omisión a esta importante asignatura.

 

Víctor Solano, consultor en comunicaciones y catedrático de la Universidad Javeriana cree que la gran mayoría de los padres no saben lo que hacen sus hijos en Internet. “Muchos se desconectan de lo que es la experiencia de los menores en Internet y toman posiciones de distanciamiento, donde son radicales. Algunos creen que sólo cuando ellos están es que sus hijos se conectan; otros desconocen los intereses de ellos a la hora de conectarse y los subvaloran.” Declara en un artículo de ElPaís.com.co

 

Es por tanto una preocupación que no nace de simples percepciones, comentarios o creencias populares, sino de los numerosos estudios que evidencian la situación. Las cifras hablan por sí solas:

 

  • - Casi el 80% de niños y adolescentes navega en solitario [1].
  • - El 25% de los adolescentes encuestados, confesó haberse reunido con gente que conoció por internet. Y sus padres jamás lo supieron [2].
  • - El 55% de papás no se da cuenta de qué hacen sus hijos en internet y mucho menos con quiénes interactúan en ese mundo virtual [2].
  • - 8 de cada 10 menores reportaron haber sido testigos virtuales de burlas, ofensas, acosos y aislamientos sociales hacia otras personas en las redes sociales [2].
  • - Casi el 80% de los menores recibieron preguntas sexuales mientras navegaban y de ese porcentaje, a la mitad se le pidió que se desnudara frente a la cámara.
  • - ¿El resultado? Uno de cada tres chicos lo hicieron, así como el 10% de las mujeres [3].
  • - En cuanto a la pornografía: El 12% de todas las páginas web del mundo está dedicado a esta actividad. La edad media de la primera exposición de un niño a la pornografía es a los 11 años. El 25% de los adolescentes ha sido expuesto a la pornografía sin buscarla. El 90% de niños y el 70% de niñas entre los 13 y los 14 años han tenido acceso a la pornografía por lo menos una vez en el último año y el 35% de niños dice haber tenido acceso a la pornografía tantas veces que no pueden contarlas [4].

 

Control paterno: una necesidad 

 

Ni prohibir ni darles vía libre, la mejor opción es educar a los hijos para que hagan un uso adecuado de las nuevas tecnologías y por supuesto ejercer control paterno, el cual consta de las siguientes acciones:

 

Monitorear la actividad virtual. Revisar el historial de navegación, los perfiles de los hijos en las redes sociales, las interacciones o conversaciones, las personas con las que interactúan, las fotos que publican, etc.

 

Limitar los tiempos de uso. Un menor no debe permanecer todo el tiempo conectado, máximo dos horas al día recomiendan expertos. (Niños no deben pasar más de dos horas en internet, asegura la psicóloga infantil, Sandra Herrera).

 

Informarlos y capacitarlos. Los hijos deben conocer información de primera mano (los padres) sobre los peligros a los que están expuestos y cómo deben actuar en caso que algo ocurra.

 

Filtros de seguridad. Son buenas ayudas aunque no se debe confiar sólo de ellos, pues no son suficientes.

 

Comunicación permanente. Establecer un diálogo cercano y amoroso. Crear un vínculo de confianza con los hijos, hará más efectiva la educación y prevención de situaciones de riesgo.

 

Adicional a las anteriores, seguir las recomendaciones que brindamos en el artículo: Hijos y tecnología: 7 principios que les debes enseñar

 

El Internet representa una gran cantidad de beneficios y oportunidades, pero al mismo tiempo, supone unos riesgos a los que niños y adolescentes son vulnerables. Por eso se requiere el acompañamiento y educación por parte de los padres, buena parte del trabajo está en sus manos.

 

Fuentes consultadas

[1] Estudio ´La Generación Interactiva en Iberoamérica 2010. Niños y adolescentes ante las pantallas´, publicado por el Foro Generaciones Interactivas y Fundación Telefónica (Ver).

[2] Estudio ‘El uso de internet y el bienestar social en los adolescentes’, de la facultad de Psicología de la Universidad de La Sabana – Año 2014 (Ver).

[3] Estudio realizado por la agencia europea Communication Association (Ver).

[4] Protege tu Corazón, ´La pornografía está buscando a tus hijos´ (Ver).

 

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Alianza Lafamilia.info y el Instituto de La Familia U.Sabana
24.11.2014

 

La tecnología puede contribuir a la unión entre padres e hijos, si aprendemos a usarla. La palabra clave es responsabilidad.

 

Dicen los padres: “Los hijos ya vienen con un chip especial, un chip tecnológico”. ¿Será verdad que las nuevas generaciones tienen en su ADN un ‘chip tecnológico’? Y de ser así, ¿Qué podemos hacer como padres de familia para acompañarlos y guiarlos dentro de este mundo tecnológico?

 

¿Nativos o inmigrantes digitales?

 

Es un hecho, todos interactuamos con variedad de dispositivos tecnológicos pero muchos desconocemos los principios básicos de su funcionamiento; nuestra relación con ellos se reduce a la simple manipulación del celular, los videojuegos, la tableta, el horno, el televisor…

 

Para los expertos, la manera como los adultos y los niños perciben la tecnología, la exploran, la entienden y dominan, es diferente. Las nuevas generaciones, en su concepto, tienen mejor disposición y capacidad para acercarse a ella, indagar su funcionamiento y aprender a utilizarla con naturalidad y eficiencia.

 

Esa diferencia en la disposición y capacidad es la que los especialistas califican como ‘nativos digitales’ e ‘inmigrantes digitales’. Así pues, los jóvenes de hoy no pueden aprender como los jóvenes de ayer, porque son diferentes sus cerebros y su cultura. Lo que es un indicador para que actores y sectores, como la escuela tradicional, deban incorporar nuevas formas de socialización, entretenimiento y educación.

 

Los nativos, también conocidos como N-GEN (Generación en red, ‘net en inglés’) o D-GEN (Generación digital), han nacido y se han formado utilizando la particular ‘lengua digital’ de juegos por ordenador, video e internet. Por el contrario, los inmigrantes, somos aquellos que por edad no hemos vivido tan intensamente ese aluvión, pero –obligados por la necesidad de estar al día– hemos tenido que formarnos con toda celeridad en ello. (Prensky, 2010).

 

Por ello, los inmigrantes creemos que la tecnología nos ha tomado ventaja; que no tenemos nada que hacer y estamos lejos de orientar a los nativos en su uso y manejo. Y bajo ese parámetro, creyendo que no hay posibilidades, hemos dado espacio a una brecha digital en la cual se crían los ‘huérfanos digitales’.

 

Y si como inmigrantes creemos que no tenemos posibilidades y que el mundo bit es solo para los jóvenes, entonces ¿cómo ofrecer espacios, momentos, vivencias adecuadas a lo que los nativos esperan y quieren?

 

No lo hacemos, porque creemos que el solo hecho de que estén ‘conectados’ todo el día, ya los hace competentes… pues resulta que no. Una cosa es manipular y otra muy distinta es comprender. Así planteado, este universo está llevando a que los jóvenes se dividan en ‘competentes’ y ‘dependientes. Los primeros, saben lo que hacen, por qué lo hacen y para qué; los segundos, simplemente comunican, chatean, envían, descargan, pero como un acto mecánico e inconsciente.

 

Solos, sin control, sin reglas, con aparatos desde que nacen (algunos obsequiados por sus propios padres), estas generaciones están clasificando como ‘huérfanos digitales’ que viven y respiran TIC y son observados desde lejos por sus padres, quienes impávidos se sienten impotentes. Pero podemos hacer mucho.

 

Autor: Juan Camilo Díaz Bohórquez, profesor e investigador, Instituto de La Familia, U. de La Sabana

 

Artículo editado para LaFamilia.info. Tomado de la revista "Apuntes de Familia", edición 25-09/14, Instituto de La Familia, Universidad de La Sabana.

Si desea informarse más para comprender y acompañar a su hijo, este libro es de gran ayuda:“Televisión, familia e infancia, estrategias y planes de acción”, autor: Juan Camilo Díaz Bohórquez

LaFamilia.info
17.10.2011

 

Otra modalidad de intimidación escolar que se hace presente en las generaciones de niños y adolescentes. Se trata del uso de las nuevas tecnologías para ejercer el acoso sicológico entre iguales. Una problemática que deben afrontar padres, profesores, niños y adolescentes de hoy.

 

Los insultos y agresiones que antes tenían lugar en el salón de clases, ahora se han trasladado a la web, convirtiéndose en escenario del hostigamiento entre pares. Y las investigaciones así lo corroboran. La Universidad de Navarra realizó un estudio con 21.000 chicos de 10 a 18 años en varios países latinoamericanos, en el cual un 12% de los consultados admitió haber sido objeto de alguna práctica de acoso cibernético, y un 14% dijo haber participado como hostigador en situaciones de este tipo.

 

¿De qué se trata?

 

Cuando hablamos de ciberbullying no hacemos alusión a las situaciones donde están involucrados adultos; pues en este caso, tanto acosadores como víctimas hacen parte de la población infantil y adolescente.

 

Se dice que hay una situación de ciberbullying cuando un menor atormenta, amenaza, chantajea, hostiga, humilla, insulta o molesta a otro mediante las redes sociales, chats, SMS, consolas de videojuegos u otras tecnologías que permiten la interacción entre usuarios. Normalmente los episodios de ciberacoso –como también se le puede llamar- suelen estar ligados a situaciones de acoso en la vida real, aunque sus formas de manifestarse son diferentes.

 

La gravedad de este tipo de bullying que se desarrolla en las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), recae en las consecuencias de este hostigamiento; pueden ser iguales o más delicadas que las que acontecen en el acoso escolar, debido a la capacidad de difusión que tienen las nuevas tecnologías.

 

A este respecto, la iniciativa Internetsinacoso.com explica: “Cuando se publica o envía información con la intención de herir a una víctima de acoso en la red, ésta se difunde de forma inmediata de manera que resulta imposible cuantificar el alcance de la agresión y cuántas personas están participando en ella. El problema se acrecienta de forma muy importante y resulta muy difícil eliminar dicha información, lo que hace que perdure incluso una vez desaparecida la voluntad del agresor de acosar”.

 

El anonimato es otro punto de cuidado, puesto que el abusador con ayuda de la tecnología, puede ingeniárselas para encubrir su identidad y dificultar su detección. Por obvias razones, estas características hacen del ciberbullying, una situación compleja en cuanto a su prevención y abordaje.

 

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?

 

El portal Ciberbullying.com presenta las formas que adopta este hostigamiento, donde además aclara que son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:

- Colgar en internet una imagen comprometedora, (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.

 

- Abrir un grupo en una red social con un propósito específico en contra de la víctima, como por ejemplo: “Razones para odiar a…” o “Vota por la más fea”.

 

- Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales, entre otros.

 

- Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.

 

- Dar de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam o de contacto con desconocidos.

 

- Usurpar la clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.

 

- Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.

 

- Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.

 

- Enviar mensajes amenazantes por email o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

 

¿Qué pueden hacer los padres?

 

Se ha evidenciado que los menores acosados no informan a los adultos de lo que les ocurre, por eso es fundamental crear un ambiente de confianza en la familia donde los hijos puedan acudir a sus padres ante sucesos como estos. 

 

Los expertos explican además la importancia de que los padres tengan presencia en las redes sociales donde están sus hijos, así podrán estar de cerca y vigilantes de lo que les sucede a los chicos y será más fácil conocer la realidad que ellos viven.

 

Como medidas educativas, la familia debe propender por brindar a los hijos la formación del carácter, incentivar la seguridad en sí mismos y promulgar una sana autoestima, elementos que serán de gran soporte en el momento que se llegase a presentar una dificultad como es el bullying.

 

No está de más, las normas en casa para controlar el uso de los aparatos y darles a los hijos el criterio de hacer un buen uso de esta herramienta.

 
Daniela Jerez - YoInfluyo
25.11.2013

 

Sólo 2 de cada 10 padres en el mundo controlan cómo sus hijos utilizan Internet. Lo anterior debido a la falta de conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone navegar en la red, de acuerdo al estudio realizado por la agencia europea Communication Association.

 

Para la muestra, la agencia destacó que sólo el 15 por ciento de los padres controlan el uso que hacen sus hijos en Internet, lo que incrementa los riesgos pues es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos confidenciales que pongan en riesgo su identidad o que se encuentren con mensajes relacionados a problemas como la anorexia, suicidio o consumo de drogas.

 

Para demostrar lo anterior, se presentaron datos como que en Gran Bretaña, 60 por ciento de los menores había visto pornografía una vez por semana y que tres de cada 10 descargaron contenidos violentos. En Holanda, por ejemplo, casi el 80 por ciento de los menores recibieron preguntas sexuales mientras navegaban y de ese porcentaje, a la mitad se le pidió que se desnudara frente a la cámara. ¿El resultado? Uno de cada tres chicos lo hicieron así como el 10 por ciento de las mujeres.

 

Tips para proteger a los hijos en la web

 

De acuerdo a la psicóloga Karen García Madrigal, los padres suelen limitarse a la cantidad de horas que los chicos destinan a la web o a la prohibición de ciertas páginas pero dejan de lado, por desconocimiento a la tecnología, los peligros derivados de la web: “tales como la violación a la intimidad, el contacto con contenidos violentos o pornográficos que no se quedan en el ámbito virtual, sino que son tan reales que pueden ocasionar daños psicológicos en los menores”.

 

Por lo anterior, es importante que los padres de familia estén al tanto de las actividades que sus hijos realizan en el computador o dispositivos móviles sin caer en los excesos de violar su intimidad por lo que la mejor manera de lograrlo es “fomentando el diálogo con los menores para saber qué paginas visitan, cuáles son populares entre sus amigos, de qué tratan, con quienes chatean y si es que han recibido algún mensaje que no los ha hecho sentir cómodos”, como sugiere la experta.

 

Otras recomendaciones que podrían ser útiles es la de fijar reglas en cuanto al uso de Internet, pues es importante que los hijos entiendan que por su seguridad nunca deben compartir datos personales, fijar citas con personas que conocieron en la web y advertirlos de los peligros que conlleva visitar páginas inapropiadas.

Una gran aliado para los padres, son los software de monitoreo pasivo de Internet que guardan un registro de las páginas visitadas, además de que restringen ciertas páginas que pueden ser peligrosas para los menores de edad. Ejemplo de estos filtros gratuitos son K9 Web Protection y Qustodio que boquean sitios en más de 70 categorías como pornografía, drogas, racismo y violencia.

 

Asimismo, existen servicios con costo como Net Nanny, Safe Eyes y Safety Web. Este tipo de filtros te permiten monitorear la actividad de quien usa la computadora, recibir alertas y configurar controles de contenido y tiempo.

 

También es importante restringir las descargas que los hijos hacen, pues muchas veces la descarga de juegos o música pueden exponer al equipo a otro tipo de programas peligrosos o no deseados, por eso hay que pedirles a los chicos que avisen a un adulto cuando quieran realizar una, así también se evitará que se filtren virus en el equipo.

 

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Por LaFamilia.info - 18.11.2014 

 

ask

 

Ask.fm es una red social que diariamente crece en popularidad entre los adolescentes; el problema es que se ha convertido en un medio para hacer «bullying», de hecho ha ocasionado varios suicidios de menores.

 

Facebook, Twitter e Instagram, son plataformas con las que ya nos hemos familiarizado, sin embargo, hay otras que los niños y jóvenes usan hoy en día y que sus padres ni siquiera saben de su existencia. Una de ellas es Ask.fm, una red social que representa peligros inminentes.

 

A finales del año 2013, se presentó en Gran Bretaña el suicido de Hannah Smith [1], una joven de 14 años quien se quitó la vida tras sufrir constantes presiones e insultos a través de Ask. Este primer suceso prendió las alarmas de las autoridades, pero a los pocos días, surgió el caso de la niña norteamericana Rebecca Sedwick de 12 años [2]. Y la cosa no para ahí, ya son varias las víctimas fatales a causa de Ask [3] y aún no se toman medidas para su control; incluso crece su popularidad, no sólo en Europa y Estados Unidos, sino que también ha llegado a los adolescentes de América Latina, lamentablemente con gran aceptación.

 

Cómo funciona Ask.fm

 

Su dinámica consiste en hacer y contestar preguntas. Los usuarios pueden preguntarle a otro lo que quieran, sin embargo, el mayor peligro se concentra en el hecho que pueden interactuar de forma anónima: “Esta posibilidad ha sido aprovechada por muchos para hablar de temas de los que no hablarían de frente, y para escribir comentarios amenazantes, groseros y abusivos que se convierten en ciberacoso.” explican desde el portal de EnTicConfio.

 

Ask.fm también lo utilizan para generar rumores o simplemente para agredir a otros. Sin embargo, hay comentarios de mayor hondura como: “¿Por qué no estás muerto?"; "Deberías morir"; "Espera un minuto, ¿por qué sigues vivo?"; "Ve a quitarte la vida".

 

“Es imposible comprender cómo otro ser humano, mucho menos un niño, puede enviar tales mensajes de odio a otra persona, pero según el alguacil del condado de Polk, Grady Judd, en Florida, Estados Unidos, estos mensajes son bastante reales.” Escribe Kelly Wallace, corresponsal digital de CNN [4].

 

Los adolescentes quieren sentirse aprobados

 

Sabemos que la adolescencia es una etapa que reclama a gritos atención y aprobación de sus pares. Y las redes sociales pueden ofrecerles eso; a través de éstas logran esa atención que tanto desean para alimentar una seguridad interior que es débil y vulnerable.

 

El Dr. Javier Miglino fundador de Bullying Sin Fronteras explica que estos sitios tienen éxito porque los chicos sienten algo así:

 

- «Esto es genial. Alguien me hizo una pregunta. Alguien se tomó el tiempo de visitar mi perfil... Le puso 'me gusta' a mi foto y me dejó un comentario». “Pero ese mismo golpe de adrenalina puede volverse un torbellino de insultos, amenazas e inducciones al suicidio” advierte el Dr. Miglino.

 

Cómo evitar el ciberacoso en Ask.fm

 

Cada vez hay más niños y jóvenes que son agredidos en esta red social. Es urgente tomar medidas, al menos en lo que en casa respecta. Las siguientes son recomendaciones que brinda la iniciativa “EnTicConfío” para compartirlas con los hijos y prevenir una situación desafortunada:

 

  • - No compartas información privada. Números telefónicos, dirección de tu casa, nombre de tu colegio, entre otros.
  • - En la sección de “Privacidad”, habilita la opción de “No mostrar mis respuestas en la sección En Directo”, de esta manera tu perfil será más reservado y tendrá menos atención.
  • - Utiliza las opciones de privacidad para deshabilitar las preguntas anónimas y controlar con ello el contenido que recibes.
  • - Si te hacen preguntas que consideras inapropiadas o abusivas, no reacciones, no des respuesta. Toma 5 minutos, y aléjate del móvil o computador mientras vuelves a un estado de calma.
  • - Si te sientes mal por algún contenido que estás recibiendo, conversa con un adulto cercano y entre los dos encuentren la mejor forma de solucionar la situación.
  • - Usando la “x” que encontrarás en la esquina derecha de cada mensaje que recibas, podrás bloquear a los usuarios que dan un uso irresponsable e irrespetuoso de Ask.fm. Las personas que bloquees automáticamente harán parte de la “lista negra”, puedes acceder a ella en la pestaña de configuración, y luego en privacidad.
  • - Si bloqueas a un usuario, responde los motivos que Ask.fm pregunta: ya no quiero recibir más preguntas de este usuario, este usuario es spam, utiliza lenguaje odioso, tiene una conducta violenta o dañina, o publica contenido sexual explícito. Respondiendo a estas opciones ayudarás a fortalecer el control del sitio.
  • - Si eres testigo de comentarios de ciberacoso, recuerda: no participes, no lo fomentes, y no lo respondas.

Además de las anteriores, sugerimos que los menores de 17 años no deberían acceder a esta red social, además la supervisión de un adulto es necesaria en esta y otras redes, puesto que la mayoría de las veces los menores no pueden afrontar estas situaciones de la mejor manera, necesitan que sus padres los acompañen, les hablen de los peligros y estén al tanto de su actividad en el mundo virtual. “El mantenerte al margen puede ser la diferencia entre el bienestar y el malestar de tu hijo/a o algo inmensamente peor.” Sugiere el Dr. Miglino.

 

Referencias bibliográficas:

[1] Piden el boicot a Ask.fm tras la muerte de una menor que era acosada en esta red social
[2] Rebecca Ann Sedwick, 12 años, se suicida por acoso en Internet
[3] Piden el cierre de Ask.fm por ola de suicidios
[3] Chica italiana de 14 años se suicida tras sufrir cyberbullying
[4] Padres: ¡cuidado con el 'bullying' en estos sitios web y aplicaciones!

 

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ABC.es
18.08.2014

 

Facebook ha remitido a ABC una serie de consejos a padres que deseen orientar a sus hijos adolescentes a configurar una cuenta segura, o para aquellos jóvenes que desean mejorar la seguridad.

 

 

Paso a paso

 

Ser selectivos: Facebook apunta que aunque parezca obvio se puede ser selectivo con la información que se muestra en el perfil. En esa configuración entran las fotografías. Facebook explica paso a paso cómo restringir un perfil, que muchas veces está de modo público sin que el usuario sea consciente de ellos.

 

«En Facebook existe la opción 'Actualizar información' en la barra azul del menú, para editar tu nombre e información básica, como información de contacto, trabajo, formación e intereses. Asegúrate de que la privacidad está siempre configurada para 'Amigos', y no para 'Público'». Hay más opciones, cómo «Amigos excepto conocidos» o «Sólo yo». Recomiendan también que en las publicaciones nunca se de una información personal como el correo, dirección o número de teléfono.

 

«En este mismo sentido, puedes ayudar a ajustar la Configuración de Privacidad haciendo clic en el ícono con el candado que aparece en junto al botón 'Inicio', y a continuación en el menú desplegable, haciendo clic en Configuración de Privacidad. Aquí podrás ayudarle a cambiar las opciones de privacidad establecidas por defecto para la publicación de fotografías o actualizaciones, y controlar si se muestra la cuenta cuando se hacen búsquedas públicas. Nota: NO olvides informarle de las opciones de Biografía y Etiquetado. Asegúrate de que las etiquetas están restringidas a 'Amigos' para que solo sus amigos puedan ver las fotografías publicadas por el adolescente», explican desde Facebook.

 

Notificación de inicio de sesión

 

Hay una opción de seguridad que Facebook recuerda a los padres de adolescente y a los jóvenes, la de Aprobación de Inicio de Sesión y Notificación de Inicio de Sesión. Ambas se activas desde la Configuración de Seguridad.

 

¿Qué son? «Mediante las notificaciones de inicio de sesión, Facebook envía un mensaje si se accede a la cuenta desde una nueva ubicación. Las aprobaciones de inicio de sesión son similares a las notificaciones de inicio de sesión, pero van un paso más allá. Si se activan las aprobaciones, deberá introducir un código de inicio de sesión cada vez que acceda a la cuenta de Facebook desde un nuevo ordenador o teléfono móvil. Una vez se haya accedido, existe la opción de poner un nombre al dispositivo y guardarlo en la cuenta», explican.

 

Una vez que el dispositivo está registrado como reconocido, ya no será necesario introducir un código. «También se envía un mensaje de correo electrónico con confirmación de que se ha iniciado sesión desde un dispositivo no reconocido, para conocer -en caso de que esto ocurra- cuándo y dónde se ha iniciado la sesión».

 

Facebook apunta a los padres que la mejor forma de garantizar la seguridad de los hijos en las redes sociales es hablando de ello. Señala que se debe hacer de la misma forma en que se le indican consejos de seguridad vial o del comportamiento en el colegio.

 

«Una forma de empezar esta conversación es preguntarle al mismo adolescente las razones por las que redes sociales son importantes para él/ella. También puedes pedirle que te enseñe a configurar tu Biografía en Facebook para entender cómo funciona. Es importante mantener una conversación sobre la información adecuada (y no adecuada) para compartir en la Red. Pregúntale sobre la configuración de privacidad y proponle repasarla juntos a menudo», explican.

 

Cómo usar los Contactos de Confianza

 

Facebook tiene estudios que apuntan que los adolescentes suelen compartir sus contraseñas. Lo hacen por si olvidan la clave o para que les ayuden en caso de no poder acceder. A los padres no les agrada esta opción, ya que a esa edad las amistades no son tan sólidas y se pueden producir equivocaciones. Hay una opción de Facebook que permite a los usuarios compartir un código para poder recuperar la cuenta con ayuda de sus amigos. Se llama Contactos de confianza. En este caso no hay necesidad de compartir contraseñas.

 

Funcionamiento: «Si añades un contacto de confianza, este puede recibir un código de seguridad con instrucciones para ayudarte si pierdes la contraseña. Cuando tengas tres códigos de seguridad de tus contactos de confianza, puedes introducirlos en Facebook para recuperar la contraseña. Esta opción elimina la necesidad de recordar las respuestas a preguntas de seguridad o de rellenar largos y molestos formularios en la web»

 

Cómo configurar los Contactos de confianza: «Consejo: elige y gestiona los contactos de confianza en cualquier momento a través de la Configuración de Seguridad, no sólo cuando tengas problemas para acceder a tu cuenta. Así puedes elegir personalmente a los amigos que realmente piensas que te pueden ayudar y se les facilitará más información en el proceso para que les sea más fácil ayudarte. Una vez configures tus contactos de confianza, Facebook les enviará una notificación para que estén preparados y ayudarte en caso necesario. Para hacerlo ve a la Configuración de Seguridad y selecciona entre tres y cinco amigos para ser tus contactos de confianza».

 

La red social señala que hay que ser muy cuidadosos a la hora de seleccionar. Recomiendan pensar en el proceso como si fuera a otorgarles las llaves de la casa a alguien. Lo más adecuado es que sea un amigo que pueda localizar en persona o por teléfono. No recurra a «amigos de Facebook».

 

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Por LaFamilia.info
09.09.2013

 

Los adultos de hoy no tuvieron que recibir charlas de sus padres acerca de los peligros que podían encontrar en la web, o de los virus que allí circulan, o del comportamiento que hay que asumir frente a las redes sociales, o del peligro de entablar conversaciones virtuales con extraños. Pero los papás de hoy se ven cada día más obligados a prepararse mejor, a actualizarse y a estar informados sobre las múltiples realidades que se viven en el entorno de sus hijos para brindarles las lecciones adecuadas.

 

Las nuevas generaciones han nacido junto a la tecnología, acceden muy pronto a la web, a las redes sociales, a los chats, a los juegos on-line. También avanzan al ritmo vertiginoso con que lo hace el mundo tecnológico; indudablemente aprenden con mayor facilidad. Estamos hablando entonces de niños que están expuestos a un universo sin fronteras a tempranas edades, que tienen el mundo a sus pies con sólo un clic; lo cual representa una gran cantidad de beneficios, pero al mismo tiempo, algunos riesgos que hacen perentoria la orientación de los padres.

 

Para ello hemos recopilado en estos siete puntos, los principios a los que deben recurrir los padres para facultar a sus hijos en el buen uso y manejo de las diferentes posibilidades que ofrece la web.

 

1. Tomar parte activa

 

Dejar solos a los hijos en este camino, es un gran error. Urge que los padres se empapen de todo el universo virtual, que conozcan en cabeza propia qué es un chat, una red social, un correo sospechoso, un juego on-line que parece confiable pero que lleva a insinuaciones nocivas, una página web pornográfica que aparece en medio de una sana búsqueda de una tarea escolar. Recordemos que hay tantos peligros en las calles, como en las computadoras. Por eso no está de más actualizarse en el uso de filtros y bloqueos que garanticen que los hijos no tengan acceso a determinadas páginas.

 

2. Llegar a tiempo

 

Los padres saben que hay temas “obligados” en la formación de los hijos (educación sexual, drogas, alcohol, amigos, proyecto de vida, etc.). Pero el uso de las nuevas tecnologías también ha tomado un lugar en este grupo de conversaciones que requieren abordarse a tiempo.

 

No es la intención demonizar ni tachar de maléficas las herramientas tecnológicas, pues queramos o no, éstas hacen parte de su vida y en la actualidad, también de la nuestra, con todos los beneficios que esto representa. Lo que se debe hacer, es presentar a los hijos el repertorio de situaciones con las que pueden toparse en la web y ponerlos en situación de “pensar” qué podrían hacer o como deberían actuar, para juntos establecer pautas. Este ejercicio no sólo los entrena gradualmente en la toma de decisiones y de postura crítica frente al ambiente, sino que les hace saber que no están solos, que los padres están ahí para acompañarlos, antes de que ellos se vean envueltos en situaciones que no tienen la madurez para resolver.

 

3. Mejor educar que prohibir

 

Lo prohibido se convierte en tentación; es una realidad irrefutable. Además sería ilógico y contraproducente prohibir el uso de la computadora a un niño en pleno siglo XXI, cuando son tan estupendas las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías.

 

Lo anterior saca de nuevo a relucir la importancia de “educar” en el uso de estos medios, de brindarles a los hijos el acompañamiento y los instrumentos necesarios para hacer de la tecnología una aliada de la formación y del sano esparcimiento.

 

4. Lo bueno y lo malo en el mundo real, también lo es en el mundo virtual

 

Al ser una invención humana, Internet tiene todo lo bueno y lo malo que ha producido la humanidad. En este punto los padres pueden apoyarse en una de las herramientas educativas más poderosas: la conciencia; esa voz interior que nos dice que algo está bien o mal.

 

Al igual que en el mundo real, las apariencias en la red pueden ser engañosas, aunque más difíciles de desenmascarar. Hay que explicar a los hijos que muchas veces creemos que el mundo virtual ofrece libertades personales que no se pueden tener en el mundo real, como es mentir acerca de la identidad, pero en últimas, al igual que en la vida real… ¿Quién engaña a quien? ¿Son esas las relaciones personales que gratifican y que te hacen mejor persona?

 

5. Enseñar el concepto de privacidad y el cuidado de sí mismo

 

Además de tomar medidas en casa para controlar el uso del computador, tabletas y móviles, se debe educar en valores y virtudes que harán de los hijos personas maduras y autónomas, pues está claro que los padres no pueden estar controlando qué hacen sus hijos en todo momento. Un claro concepto de la privacidad, del pudor y del cuidado de sí mismo, son claves para que los hijos aprendan a desarrollar su criterio propio.

 

La meta es lograr que los hijos puedan identificar cuándo hay una situación de riesgo y el momento de abandonar esa conversación o esa acción perjudicial.

 

6. Promover la autoestima

 

Estimular en los niños la autoestima les ayuda a tomar decisiones asertivas, a desenvolverse con seguridad, a expresar adecuadamente sus sentimientos, a tener el valor suficiente para enfrentar dificultades; todo esto hace que disminuyan las probabilidades de caer en circunstancias adversas.

 

La seguridad en sí mismo y la propia valoración se logran entre otras, gracias al ambiente familiar positivo y sólido en el que se desarrollen los seres humanos.

 

7. Generar confianza y vías de comunicación

 

Para finalizar, uno de los principios cardinales en la educación: el diálogo. Nada más fructuoso que una relación de confianza entre padres e hijos, que goce de líneas abiertas de comunicación, de forma que cuando algo ocurra, los hijos tengan pleno acceso a sus padres.

 

Cuando los niños callan, puede deberse a la falta de confianza que hay en la relación con sus padres o al temor de recibir reproches, en lugar de amor y comprensión.

 

 

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