LaFamilia.info
17.10.2011

 

Otra modalidad de intimidación escolar que se hace presente en las generaciones de niños y adolescentes. Se trata del uso de las nuevas tecnologías para ejercer el acoso sicológico entre iguales. Una problemática que deben afrontar padres, profesores, niños y adolescentes de hoy.

 

Los insultos y agresiones que antes tenían lugar en el salón de clases, ahora se han trasladado a la web, convirtiéndose en escenario del hostigamiento entre pares. Y las investigaciones así lo corroboran. La Universidad de Navarra realizó un estudio con 21.000 chicos de 10 a 18 años en varios países latinoamericanos, en el cual un 12% de los consultados admitió haber sido objeto de alguna práctica de acoso cibernético, y un 14% dijo haber participado como hostigador en situaciones de este tipo.

 

¿De qué se trata?

 

Cuando hablamos de ciberbullying no hacemos alusión a las situaciones donde están involucrados adultos; pues en este caso, tanto acosadores como víctimas hacen parte de la población infantil y adolescente.

 

Se dice que hay una situación de ciberbullying cuando un menor atormenta, amenaza, chantajea, hostiga, humilla, insulta o molesta a otro mediante las redes sociales, chats, SMS, consolas de videojuegos u otras tecnologías que permiten la interacción entre usuarios. Normalmente los episodios de ciberacoso –como también se le puede llamar- suelen estar ligados a situaciones de acoso en la vida real, aunque sus formas de manifestarse son diferentes.

 

La gravedad de este tipo de bullying que se desarrolla en las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), recae en las consecuencias de este hostigamiento; pueden ser iguales o más delicadas que las que acontecen en el acoso escolar, debido a la capacidad de difusión que tienen las nuevas tecnologías.

 

A este respecto, la iniciativa Internetsinacoso.com explica: “Cuando se publica o envía información con la intención de herir a una víctima de acoso en la red, ésta se difunde de forma inmediata de manera que resulta imposible cuantificar el alcance de la agresión y cuántas personas están participando en ella. El problema se acrecienta de forma muy importante y resulta muy difícil eliminar dicha información, lo que hace que perdure incluso una vez desaparecida la voluntad del agresor de acosar”.

 

El anonimato es otro punto de cuidado, puesto que el abusador con ayuda de la tecnología, puede ingeniárselas para encubrir su identidad y dificultar su detección. Por obvias razones, estas características hacen del ciberbullying, una situación compleja en cuanto a su prevención y abordaje.

 

¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?

 

El portal Ciberbullying.com presenta las formas que adopta este hostigamiento, donde además aclara que son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:

- Colgar en internet una imagen comprometedora, (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.

 

- Abrir un grupo en una red social con un propósito específico en contra de la víctima, como por ejemplo: “Razones para odiar a…” o “Vota por la más fea”.

 

- Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales, entre otros.

 

- Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.

 

- Dar de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam o de contacto con desconocidos.

 

- Usurpar la clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.

 

- Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.

 

- Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.

 

- Enviar mensajes amenazantes por email o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.

 

¿Qué pueden hacer los padres?

 

Se ha evidenciado que los menores acosados no informan a los adultos de lo que les ocurre, por eso es fundamental crear un ambiente de confianza en la familia donde los hijos puedan acudir a sus padres ante sucesos como estos. 

 

Los expertos explican además la importancia de que los padres tengan presencia en las redes sociales donde están sus hijos, así podrán estar de cerca y vigilantes de lo que les sucede a los chicos y será más fácil conocer la realidad que ellos viven.

 

Como medidas educativas, la familia debe propender por brindar a los hijos la formación del carácter, incentivar la seguridad en sí mismos y promulgar una sana autoestima, elementos que serán de gran soporte en el momento que se llegase a presentar una dificultad como es el bullying.

 

No está de más, las normas en casa para controlar el uso de los aparatos y darles a los hijos el criterio de hacer un buen uso de esta herramienta.

 
Daniela Jerez - YoInfluyo
25.11.2013

 

Sólo 2 de cada 10 padres en el mundo controlan cómo sus hijos utilizan Internet. Lo anterior debido a la falta de conciencia entre los adultos sobre los riesgos que supone navegar en la red, de acuerdo al estudio realizado por la agencia europea Communication Association.

 

Para la muestra, la agencia destacó que sólo el 15 por ciento de los padres controlan el uso que hacen sus hijos en Internet, lo que incrementa los riesgos pues es habitual que envíen y reciban imágenes sexualmente provocativas, que revelen datos confidenciales que pongan en riesgo su identidad o que se encuentren con mensajes relacionados a problemas como la anorexia, suicidio o consumo de drogas.

 

Para demostrar lo anterior, se presentaron datos como que en Gran Bretaña, 60 por ciento de los menores había visto pornografía una vez por semana y que tres de cada 10 descargaron contenidos violentos. En Holanda, por ejemplo, casi el 80 por ciento de los menores recibieron preguntas sexuales mientras navegaban y de ese porcentaje, a la mitad se le pidió que se desnudara frente a la cámara. ¿El resultado? Uno de cada tres chicos lo hicieron así como el 10 por ciento de las mujeres.

 

Tips para proteger a los hijos en la web

 

De acuerdo a la psicóloga Karen García Madrigal, los padres suelen limitarse a la cantidad de horas que los chicos destinan a la web o a la prohibición de ciertas páginas pero dejan de lado, por desconocimiento a la tecnología, los peligros derivados de la web: “tales como la violación a la intimidad, el contacto con contenidos violentos o pornográficos que no se quedan en el ámbito virtual, sino que son tan reales que pueden ocasionar daños psicológicos en los menores”.

 

Por lo anterior, es importante que los padres de familia estén al tanto de las actividades que sus hijos realizan en el computador o dispositivos móviles sin caer en los excesos de violar su intimidad por lo que la mejor manera de lograrlo es “fomentando el diálogo con los menores para saber qué paginas visitan, cuáles son populares entre sus amigos, de qué tratan, con quienes chatean y si es que han recibido algún mensaje que no los ha hecho sentir cómodos”, como sugiere la experta.

 

Otras recomendaciones que podrían ser útiles es la de fijar reglas en cuanto al uso de Internet, pues es importante que los hijos entiendan que por su seguridad nunca deben compartir datos personales, fijar citas con personas que conocieron en la web y advertirlos de los peligros que conlleva visitar páginas inapropiadas.

Una gran aliado para los padres, son los software de monitoreo pasivo de Internet que guardan un registro de las páginas visitadas, además de que restringen ciertas páginas que pueden ser peligrosas para los menores de edad. Ejemplo de estos filtros gratuitos son K9 Web Protection y Qustodio que boquean sitios en más de 70 categorías como pornografía, drogas, racismo y violencia.

 

Asimismo, existen servicios con costo como Net Nanny, Safe Eyes y Safety Web. Este tipo de filtros te permiten monitorear la actividad de quien usa la computadora, recibir alertas y configurar controles de contenido y tiempo.

 

También es importante restringir las descargas que los hijos hacen, pues muchas veces la descarga de juegos o música pueden exponer al equipo a otro tipo de programas peligrosos o no deseados, por eso hay que pedirles a los chicos que avisen a un adulto cuando quieran realizar una, así también se evitará que se filtren virus en el equipo.

 

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LaFamilia.info
01.04.2013

 

kinLocate pone a disposición de las familias, la tecnología y un equipo humano con experiencia en seguridad familiar, para permitir a los padres localizar y proteger a sus hijos con su celular. ¡Aplicación única para mantener segura y unida a toda la familia!

 

kinLocate nace para dar tranquilidad e incrementar la seguridad familiar. En su primera versión, lanzada hace sólo un mes la aplicación recibió 10.000 descargas y en pocos meses quiere convertirse en la aplicación líder y referente de localización de celulares para la seguridad familiar en Latino América.

 

¿Por qué es una aplicación única?

 

kinLocate ofrece una solución a la creciente inseguridad y preocupación de los padres y madres por la seguridad de sus hijos. ¿Cuántas veces intentamos localizar a nuestros hijos que tienen el celular sin sonido y no descuelgan la llamada? kinLocate permite a los padres localizar a sus hijos en todo momento y en tiempo real con un simple toque en la pantalla de su celular.

 

En los tiempos actuales, kinLocate es una herramienta que ofrece la seguridad que los padres buscan, ya que estos reciben una notificación cada vez que sus hijos llegan a la escuela o salen de ella.

 

La aplicación ofrece seguridad familiar gracias a la tecnología de su celular y le permite recibir notificaciones si su hijo no llega a casa a la hora que acordaron. Es muy sencillo de usar y altamente preciso.

 

Además, si sus hijos están en peligro, kinLocate les permite contactar fácil y rápido con sus padres: con solo un toque a la pantalla se le envía a los padres una notificación de “necesito ayuda” junto con la localización de dónde se encuentra.

 

¿Experiencia en Seguridad Familiar?

 

kinLocate pertenece a Counterpoint-Labs, empresa española que hace ya dos años lanzó DondeEsta, un servicio de localización familiar a través de SMS que ha tenido 4 millones de descargas, la mayoría de ellas en Latino América. Esto ha permitido a la empresa evolucionar y crear kinLocate, una aplicación más acorde con la situación tecnológica actual.

 

El respeto a la intimidad es clave en esta aplicación. Ningún miembro puede ser localizado hasta que no se acepte la invitación de formar parte de la familia. kinLocate está disponible para Android, la plataforma móvil líder del mercado. Tiene una versión gratuita y una versión de pago con funcionalidades Premium (solo un miembro debe hacer el pago). También se puede descargar en Google Play. Más información aquí

ABC.es
18.08.2014

 

Facebook ha remitido a ABC una serie de consejos a padres que deseen orientar a sus hijos adolescentes a configurar una cuenta segura, o para aquellos jóvenes que desean mejorar la seguridad.

 

 

Paso a paso

 

Ser selectivos: Facebook apunta que aunque parezca obvio se puede ser selectivo con la información que se muestra en el perfil. En esa configuración entran las fotografías. Facebook explica paso a paso cómo restringir un perfil, que muchas veces está de modo público sin que el usuario sea consciente de ellos.

 

«En Facebook existe la opción 'Actualizar información' en la barra azul del menú, para editar tu nombre e información básica, como información de contacto, trabajo, formación e intereses. Asegúrate de que la privacidad está siempre configurada para 'Amigos', y no para 'Público'». Hay más opciones, cómo «Amigos excepto conocidos» o «Sólo yo». Recomiendan también que en las publicaciones nunca se de una información personal como el correo, dirección o número de teléfono.

 

«En este mismo sentido, puedes ayudar a ajustar la Configuración de Privacidad haciendo clic en el ícono con el candado que aparece en junto al botón 'Inicio', y a continuación en el menú desplegable, haciendo clic en Configuración de Privacidad. Aquí podrás ayudarle a cambiar las opciones de privacidad establecidas por defecto para la publicación de fotografías o actualizaciones, y controlar si se muestra la cuenta cuando se hacen búsquedas públicas. Nota: NO olvides informarle de las opciones de Biografía y Etiquetado. Asegúrate de que las etiquetas están restringidas a 'Amigos' para que solo sus amigos puedan ver las fotografías publicadas por el adolescente», explican desde Facebook.

 

Notificación de inicio de sesión

 

Hay una opción de seguridad que Facebook recuerda a los padres de adolescente y a los jóvenes, la de Aprobación de Inicio de Sesión y Notificación de Inicio de Sesión. Ambas se activas desde la Configuración de Seguridad.

 

¿Qué son? «Mediante las notificaciones de inicio de sesión, Facebook envía un mensaje si se accede a la cuenta desde una nueva ubicación. Las aprobaciones de inicio de sesión son similares a las notificaciones de inicio de sesión, pero van un paso más allá. Si se activan las aprobaciones, deberá introducir un código de inicio de sesión cada vez que acceda a la cuenta de Facebook desde un nuevo ordenador o teléfono móvil. Una vez se haya accedido, existe la opción de poner un nombre al dispositivo y guardarlo en la cuenta», explican.

 

Una vez que el dispositivo está registrado como reconocido, ya no será necesario introducir un código. «También se envía un mensaje de correo electrónico con confirmación de que se ha iniciado sesión desde un dispositivo no reconocido, para conocer -en caso de que esto ocurra- cuándo y dónde se ha iniciado la sesión».

 

Facebook apunta a los padres que la mejor forma de garantizar la seguridad de los hijos en las redes sociales es hablando de ello. Señala que se debe hacer de la misma forma en que se le indican consejos de seguridad vial o del comportamiento en el colegio.

 

«Una forma de empezar esta conversación es preguntarle al mismo adolescente las razones por las que redes sociales son importantes para él/ella. También puedes pedirle que te enseñe a configurar tu Biografía en Facebook para entender cómo funciona. Es importante mantener una conversación sobre la información adecuada (y no adecuada) para compartir en la Red. Pregúntale sobre la configuración de privacidad y proponle repasarla juntos a menudo», explican.

 

Cómo usar los Contactos de Confianza

 

Facebook tiene estudios que apuntan que los adolescentes suelen compartir sus contraseñas. Lo hacen por si olvidan la clave o para que les ayuden en caso de no poder acceder. A los padres no les agrada esta opción, ya que a esa edad las amistades no son tan sólidas y se pueden producir equivocaciones. Hay una opción de Facebook que permite a los usuarios compartir un código para poder recuperar la cuenta con ayuda de sus amigos. Se llama Contactos de confianza. En este caso no hay necesidad de compartir contraseñas.

 

Funcionamiento: «Si añades un contacto de confianza, este puede recibir un código de seguridad con instrucciones para ayudarte si pierdes la contraseña. Cuando tengas tres códigos de seguridad de tus contactos de confianza, puedes introducirlos en Facebook para recuperar la contraseña. Esta opción elimina la necesidad de recordar las respuestas a preguntas de seguridad o de rellenar largos y molestos formularios en la web»

 

Cómo configurar los Contactos de confianza: «Consejo: elige y gestiona los contactos de confianza en cualquier momento a través de la Configuración de Seguridad, no sólo cuando tengas problemas para acceder a tu cuenta. Así puedes elegir personalmente a los amigos que realmente piensas que te pueden ayudar y se les facilitará más información en el proceso para que les sea más fácil ayudarte. Una vez configures tus contactos de confianza, Facebook les enviará una notificación para que estén preparados y ayudarte en caso necesario. Para hacerlo ve a la Configuración de Seguridad y selecciona entre tres y cinco amigos para ser tus contactos de confianza».

 

La red social señala que hay que ser muy cuidadosos a la hora de seleccionar. Recomiendan pensar en el proceso como si fuera a otorgarles las llaves de la casa a alguien. Lo más adecuado es que sea un amigo que pueda localizar en persona o por teléfono. No recurra a «amigos de Facebook».

 

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Por LaFamilia.info
09.09.2013

 

Los adultos de hoy no tuvieron que recibir charlas de sus padres acerca de los peligros que podían encontrar en la web, o de los virus que allí circulan, o del comportamiento que hay que asumir frente a las redes sociales, o del peligro de entablar conversaciones virtuales con extraños. Pero los papás de hoy se ven cada día más obligados a prepararse mejor, a actualizarse y a estar informados sobre las múltiples realidades que se viven en el entorno de sus hijos para brindarles las lecciones adecuadas.

 

Las nuevas generaciones han nacido junto a la tecnología, acceden muy pronto a la web, a las redes sociales, a los chats, a los juegos on-line. También avanzan al ritmo vertiginoso con que lo hace el mundo tecnológico; indudablemente aprenden con mayor facilidad. Estamos hablando entonces de niños que están expuestos a un universo sin fronteras a tempranas edades, que tienen el mundo a sus pies con sólo un clic; lo cual representa una gran cantidad de beneficios, pero al mismo tiempo, algunos riesgos que hacen perentoria la orientación de los padres.

 

Para ello hemos recopilado en estos siete puntos, los principios a los que deben recurrir los padres para facultar a sus hijos en el buen uso y manejo de las diferentes posibilidades que ofrece la web.

 

1. Tomar parte activa

 

Dejar solos a los hijos en este camino, es un gran error. Urge que los padres se empapen de todo el universo virtual, que conozcan en cabeza propia qué es un chat, una red social, un correo sospechoso, un juego on-line que parece confiable pero que lleva a insinuaciones nocivas, una página web pornográfica que aparece en medio de una sana búsqueda de una tarea escolar. Recordemos que hay tantos peligros en las calles, como en las computadoras. Por eso no está de más actualizarse en el uso de filtros y bloqueos que garanticen que los hijos no tengan acceso a determinadas páginas.

 

2. Llegar a tiempo

 

Los padres saben que hay temas “obligados” en la formación de los hijos (educación sexual, drogas, alcohol, amigos, proyecto de vida, etc.). Pero el uso de las nuevas tecnologías también ha tomado un lugar en este grupo de conversaciones que requieren abordarse a tiempo.

 

No es la intención demonizar ni tachar de maléficas las herramientas tecnológicas, pues queramos o no, éstas hacen parte de su vida y en la actualidad, también de la nuestra, con todos los beneficios que esto representa. Lo que se debe hacer, es presentar a los hijos el repertorio de situaciones con las que pueden toparse en la web y ponerlos en situación de “pensar” qué podrían hacer o como deberían actuar, para juntos establecer pautas. Este ejercicio no sólo los entrena gradualmente en la toma de decisiones y de postura crítica frente al ambiente, sino que les hace saber que no están solos, que los padres están ahí para acompañarlos, antes de que ellos se vean envueltos en situaciones que no tienen la madurez para resolver.

 

3. Mejor educar que prohibir

 

Lo prohibido se convierte en tentación; es una realidad irrefutable. Además sería ilógico y contraproducente prohibir el uso de la computadora a un niño en pleno siglo XXI, cuando son tan estupendas las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías.

 

Lo anterior saca de nuevo a relucir la importancia de “educar” en el uso de estos medios, de brindarles a los hijos el acompañamiento y los instrumentos necesarios para hacer de la tecnología una aliada de la formación y del sano esparcimiento.

 

4. Lo bueno y lo malo en el mundo real, también lo es en el mundo virtual

 

Al ser una invención humana, Internet tiene todo lo bueno y lo malo que ha producido la humanidad. En este punto los padres pueden apoyarse en una de las herramientas educativas más poderosas: la conciencia; esa voz interior que nos dice que algo está bien o mal.

 

Al igual que en el mundo real, las apariencias en la red pueden ser engañosas, aunque más difíciles de desenmascarar. Hay que explicar a los hijos que muchas veces creemos que el mundo virtual ofrece libertades personales que no se pueden tener en el mundo real, como es mentir acerca de la identidad, pero en últimas, al igual que en la vida real… ¿Quién engaña a quien? ¿Son esas las relaciones personales que gratifican y que te hacen mejor persona?

 

5. Enseñar el concepto de privacidad y el cuidado de sí mismo

 

Además de tomar medidas en casa para controlar el uso del computador, tabletas y móviles, se debe educar en valores y virtudes que harán de los hijos personas maduras y autónomas, pues está claro que los padres no pueden estar controlando qué hacen sus hijos en todo momento. Un claro concepto de la privacidad, del pudor y del cuidado de sí mismo, son claves para que los hijos aprendan a desarrollar su criterio propio.

 

La meta es lograr que los hijos puedan identificar cuándo hay una situación de riesgo y el momento de abandonar esa conversación o esa acción perjudicial.

 

6. Promover la autoestima

 

Estimular en los niños la autoestima les ayuda a tomar decisiones asertivas, a desenvolverse con seguridad, a expresar adecuadamente sus sentimientos, a tener el valor suficiente para enfrentar dificultades; todo esto hace que disminuyan las probabilidades de caer en circunstancias adversas.

 

La seguridad en sí mismo y la propia valoración se logran entre otras, gracias al ambiente familiar positivo y sólido en el que se desarrollen los seres humanos.

 

7. Generar confianza y vías de comunicación

 

Para finalizar, uno de los principios cardinales en la educación: el diálogo. Nada más fructuoso que una relación de confianza entre padres e hijos, que goce de líneas abiertas de comunicación, de forma que cuando algo ocurra, los hijos tengan pleno acceso a sus padres.

 

Cuando los niños callan, puede deberse a la falta de confianza que hay en la relación con sus padres o al temor de recibir reproches, en lugar de amor y comprensión.

 

 

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María Luisa Estrada – Protege tu Corazón
06.03.2013

 

“En Twitter tengo 500 seguidores y yo también los sigo a todos porque si no me dejan de seguir” comenta una niña de 10 años durante una sesión de PTC en la cual estamos hablando de cómo aprender a navegar por internet. Mientras la escucho me pregunto si sus papás conocerán este dato, si le habrán planteado los riesgos que presenta aceptar desconocidos en las redes sociales y muchas otras preguntas pasan por mi cabeza recordando noticias de adolescentes amenazados o abusados por adultos que hacen contacto con ellos a través de internet. Además pienso, ¿qué podrá tuitear una niña de 10 años para tener 500 seguidores? Conseguir seguidores en Twitter es una tarea que requiere estrategia, dedicación y tiempo.

 

La realidad es que muchos padres ni siquiera saben cuál es el perfil de sus hijos en las redes sociales, porque estos no les dan acceso o porque ni siquiera les interesa estar ahí. Lo consideran una pérdida de tiempo o al ser “inmigrantes digitales” se sienten incapaces de dominar la tecnología.

 

Mientras los “nativos digitales” dominan el terreno, los adultos asumen posiciones variadas: se desentienden, prohíben, ponen reglas sin fundamento o en el mejor de los casos acompañan y guían a sus hijos en el mundo digital.

 

Definitivamente no se puede ser neutral al respecto aunque tampoco prohibir por prohibir. Conviene analizar lo que más le conviene a los propios hijos y tomar medidas que favorezcan su madurez y les ayuden a armonizar sus 5 dimensiones para poder crecer sanos y felices.

 

Jordi Busquet, sociólogo y principal investigador de un reciente estudio sobre la brecha digital entre adultos y adolescentes ha recomendado que lo óptimo es que los adultos “acompañen” a los jóvenes, aunque les pueda resultar difícil, puesto que el miedo y la prohibición no ayudan a los adolescentes, quienes pueden perder la confianza en los padres y camuflarse casos más graves como el asedio, que también han detectado. (Leer más “Los adolescentes funden su mundo virtual con la realidad”).

 

El psiquiatra francés Serge Tisseron, director de investigaciones de la Universidad de París Ouest Nanterre, ha propuesto la Regla 3-6-9-12 para orientar a los padres respecto al uso adecuado de la tecnología según la edad de los hijos y cuyos criterios han sido divulgados por la Asociación Francesa de Pediatría Ambulatoria (AFPA).

 

Los puntos son los siguientes:

 

1. Evitar las pantallas antes de los 3 años
El niño menor de 3 años no gana nada al exponerlo con frecuencia a las pantallas.

 

2. No utilizar consolas de juegos portátiles antes de los 6 años
Los videojuegos acaparan toda su atención en detrimento de otras actividades como la lectura, los juegos al aire libre e incluso el tiempo que pasa con sus amigos, sus papás y sus hermanos.

 

3. Nada de Internet antes de los 9 años y cuando deba ingresar estar acompañado de un maestro o de los papás quienes deben explicarles las tres reglas básicas del uso de Internet. Todo lo que se publica allí puede caer en el dominio público; todo lo que se sube a Internet quedará allí eternamente, y no todo lo que se encuentra allí es de fiar, por lo que deben consultarse otras fuentes porque no siempre es verdadera la información que se publica en la Red.

 

4. Internet sólo a partir de los 12 años
Los chicos podrán ingresar solos a partir de esa edad, pero su utilización debe ser con prudencia, los padres deben acompañarlo y definir reglas de uso, horarios y utilizar controles parentales.

 

Estos criterios son una excelente guía para aplicar de acuerdo con las edades de los hijos. Pero no son la única solución, muy importante es que los padres busquen alternativas para el uso del tiempo libre, de modo que los hijos estén ocupados en muchas otras cosas y la tecnología no acapare toda su atención. ¿De qué le sirve a un niño estar tres o cuatro horas dedicado sólo a ver fotos o a chatear en Facebook? Podría aprender un idioma o leer un buen libro. En nuestros talleres proponemos el reto de “Desconectar para conectar” y tanto los padres como los adolescentes proponen que podríamos dedicarnos a hacer deportes al aire libre, leer, cocinar, los juegos de mesa, actividades de servicio social, aprender un idioma, etc.

 

Cortesía de Protege tu Corazón para LaFamilia.info (www.protegetucorazon.com)

 

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Por LaFamilia.info
31.03.2014

Algunos padres subestiman los peligros que hay en la web, permitiendo que sus hijos tengan acceso desde tempranas edades y sin normas de uso. No obstante, numerosos estudios demuestran que los niños y adolescentes presentan comportamientos inadecuados en la web a escondidas de los adultos.

 

Ya sea por desconocimiento, porque no han tomado conciencia aún de los alcances nocivos que puede tener Internet, o porque creen que a los hijos de los otros les puede pasar algo -pero a los propios ¡jamás!-, los padres, en muchos casos, están fallando por omisión a esta importante asignatura.

 

Víctor Solano, consultor en comunicaciones y catedrático de la Universidad Javeriana cree que la gran mayoría de los padres no saben lo que hacen sus hijos en Internet. “Muchos se desconectan de lo que es la experiencia de los menores en Internet y toman posiciones de distanciamiento, donde son radicales. Algunos creen que sólo cuando ellos están es que sus hijos se conectan; otros desconocen los intereses de ellos a la hora de conectarse y los subvaloran.” Declara en un artículo de ElPaís.com.co

 

Es por tanto una preocupación que no nace de simples percepciones, comentarios o creencias populares, sino de los numerosos estudios que evidencian la situación. Las cifras hablan por sí solas:

 

  • - Casi el 80% de niños y adolescentes navega en solitario [1].
  • - El 25% de los adolescentes encuestados, confesó haberse reunido con gente que conoció por internet. Y sus padres jamás lo supieron [2].
  • - El 55% de papás no se da cuenta de qué hacen sus hijos en internet y mucho menos con quiénes interactúan en ese mundo virtual [2].
  • - 8 de cada 10 menores reportaron haber sido testigos virtuales de burlas, ofensas, acosos y aislamientos sociales hacia otras personas en las redes sociales [2].
  • - Casi el 80% de los menores recibieron preguntas sexuales mientras navegaban y de ese porcentaje, a la mitad se le pidió que se desnudara frente a la cámara.
  • - ¿El resultado? Uno de cada tres chicos lo hicieron, así como el 10% de las mujeres [3].
  • - En cuanto a la pornografía: El 12% de todas las páginas web del mundo está dedicado a esta actividad. La edad media de la primera exposición de un niño a la pornografía es a los 11 años. El 25% de los adolescentes ha sido expuesto a la pornografía sin buscarla. El 90% de niños y el 70% de niñas entre los 13 y los 14 años han tenido acceso a la pornografía por lo menos una vez en el último año y el 35% de niños dice haber tenido acceso a la pornografía tantas veces que no pueden contarlas [4].

 

Control paterno: una necesidad 

 

Ni prohibir ni darles vía libre, la mejor opción es educar a los hijos para que hagan un uso adecuado de las nuevas tecnologías y por supuesto ejercer control paterno, el cual consta de las siguientes acciones:

 

Monitorear la actividad virtual. Revisar el historial de navegación, los perfiles de los hijos en las redes sociales, las interacciones o conversaciones, las personas con las que interactúan, las fotos que publican, etc.

 

Limitar los tiempos de uso. Un menor no debe permanecer todo el tiempo conectado, máximo dos horas al día recomiendan expertos. (Niños no deben pasar más de dos horas en internet, asegura la psicóloga infantil, Sandra Herrera).

 

Informarlos y capacitarlos. Los hijos deben conocer información de primera mano (los padres) sobre los peligros a los que están expuestos y cómo deben actuar en caso que algo ocurra.

 

Filtros de seguridad. Son buenas ayudas aunque no se debe confiar sólo de ellos, pues no son suficientes.

 

Comunicación permanente. Establecer un diálogo cercano y amoroso. Crear un vínculo de confianza con los hijos, hará más efectiva la educación y prevención de situaciones de riesgo.

 

Adicional a las anteriores, seguir las recomendaciones que brindamos en el artículo: Hijos y tecnología: 7 principios que les debes enseñar

 

El Internet representa una gran cantidad de beneficios y oportunidades, pero al mismo tiempo, supone unos riesgos a los que niños y adolescentes son vulnerables. Por eso se requiere el acompañamiento y educación por parte de los padres, buena parte del trabajo está en sus manos.

 

Fuentes consultadas

[1] Estudio ´La Generación Interactiva en Iberoamérica 2010. Niños y adolescentes ante las pantallas´, publicado por el Foro Generaciones Interactivas y Fundación Telefónica (Ver).

[2] Estudio ‘El uso de internet y el bienestar social en los adolescentes’, de la facultad de Psicología de la Universidad de La Sabana – Año 2014 (Ver).

[3] Estudio realizado por la agencia europea Communication Association (Ver).

[4] Protege tu Corazón, ´La pornografía está buscando a tus hijos´ (Ver).

 

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Lanacion.ar
22.04.2013

 

La informática ha cambiado la manera en que nos comunicamos, entretenemos y educamos, con formas diversas que no parecen tener fin, cortesía de los cientos de miles de aplicaciones disponibles en todo el mundo para computadoras, tabletas y celulares, que han llegado también a las aulas.

 

Sin embargo, muchos de sus desarrollos no tienen en cuenta los diferentes matices que deben enfrentar los docentes al momento de trabajar en un aula con chicos con necesidades educativas especiales. Para ello, un grupo de desarrolladores argentinos con el apoyo de la Asociación Síndrome de Down de ese país, impulsa el uso de las tabletas para facilitar el proceso de aprendizaje de los chicos.

 

"La tableta, a diferencia de una computadora con un mouse, tiene la particularidad de ser un dispositivo muy intuitivo en cuanto al uso", explica Mariano Stampella, miembro de la comisión de Inclusión de la CESSI. "Si bien existen muchas aplicaciones similares, estos desarrollos se diferencian del resto al ser diseñados y creados para los chicos con necesidades educativas especiales".

 

Los objetivos de las aplicaciones

 

Además de facilitar su uso en las aulas tanto para los chicos como para los docentes, los desarrollos para las tabletas (también disponibles en algunos casos para teléfonos móviles) tienen una serie de pautas en común que se destacan respecto a otras ofertas educativas disponibles en las tiendas de aplicaciones.

 

• No remarcan los errores, y buscan resaltar los aciertos.

• Son simples, y fomentan estimular los sentidos de forma individual, sin agobiar al chico.

• Los escenarios y personajes son fácilmente reconocibles, y reflejan situaciones cotidianas.

• Se utilizan ilustraciones y fotografías realistas, sin ser agresivas.

• Los sonidos y palabras empleadas evitan léxicos locales, y permiten que las aplicaciones puedan ser utilizadas por cualquier usuario de habla hispana, sin importar su ubicación geográfica.

 

Aplicaciones

 

Algunas de las aplicaciones disponibles para su descarga ya se encuentran en las tiendas de Apple, BlackBerry, Google y Microsoft. La intención es que los niños y jóvenes especiales puedan contar con los recursos necesarios para ser nativos digitales y así lograr su inserción tanto en la sociedad como en el ámbito laboral.

 

Grupolandia: es una aplicación que plantea al chico ordenar diversos en canastas identificadas una serie de elementos, tales como frutas, juguetes, vajillas y útiles escolares, con el objetivo de estimular la función cognitiva. También se encuentra disponible en la tienda BlackBerry World.

Opuestolandia: en esta aplicación se busca que el niño identifique y clasifique objetos en conceptos de medidas y dimensiones opuestas: alto, bajo, pesado, liviano, poco, mucho, etc.

Dibugrama: en esta aplicación los chicos aprenden en diferentes niveles a identificar y construir determinados escenarios con sus correspondientes objetos.

Jugamos todos: disponible para el iPad, por medio de éste el niño aprende a seleccionar la palabra o las sílabas adecuadas en función a una ilustración o una fotografía.

Sonidos de la granja: se encuentra disponible para Windows 8. Este juego se puede utilizar tanto en una computadora como en un dispositivo táctil, y busca estimular el área auditiva de los niños.

LaFamilia.info - 21.01.2013

Es importante saber qué videojuegos se destacan por sus contenidos extremadamente violentos de modo que podamos tomar la decisión de evitarlos. Esta lista contiene los videojuegos más violentos de la historia.