LaFamilia.info
22.02.2005

 

 

Cuando las circunstancias obligan a los padres a delegar el cuidado del bebé, hay que saber elegir a quién confiarle esta gran responsabilidad. La pregunta es: ¿Se busca una institución o se deja al niño bajo el cuidado de un familiar o una empleada? Aunque la casa es el lugar que más le conviene a un bebé y los padre son sus mejores niñeros, este “lujo” parece estar reservado a muy pocos bebés hoy en día. Aquellas madres que trabajan, por lo general no pasan más de los tres primeros meses con lo niños. Esta situación crea una gran tensión en los padres y los deja en una encrucijada: ¿Cómo elegir a la persona que pasará la mayor parte del tiempo con el bebé?

 

He aquí las alternativas más comunes, sus ventajas y desventajas:

 

Familia, amigo o vecino: Es una opción económica y en principio confiable, especialmente si el niño permanece en su propia casa. Sin embargo debido a la familiaridad con estas personas, usted debe dejar muy en claro (ojalá por escrito) todos los cuidados que debe recibir el bebé y un horario con su rutina. Desde el trabajo verifique con frecuencia cómo van las cosas.

 

Empleada del servicio doméstico: Si además de limpiar, cocinar y desempeñar otros oficios, debe cuidar al bebé, esta no es una buena idea. Un niño antes de los 2 años requiere atención y afecto permanentemente. Pero si usted no tiene más alternativa, conviene que le dé una capacitación profesional a su empleada para que aprenda ejercicios de estimulación sobre las etapas de crecimiento y aprendizaje del niño etc. Además déle instrucciones para que se ocupe más del niño y menos de los asuntos domésticos. Recuerde que éstos últimos son postergables, pero el crecimiento del bebé no puede detenerse.

 

Enfermera especializada en bebés: Aunque se contrata para que esté con el bebé todo el tiempo, sus estudios y conocimientos no garantizan que ella le dé al niño todo el amor y afecto que éste necesita. Así que tómese todo el tiempo necesario para conocer su calidad humana y afectiva antes de contratarla.

 

Guarderías con sala cuna: Si sabe elegirla, la guardería le proporciona a usted la seguridad de que el bebé tendrá una buena atención. Algunas empresas, concientes de la importancia de que la madre esté cerca al bebé, ofrecen este servicio en sus propias instalaciones, permitiendo que la madre pase algunas horas con el bebé en sus descansos laborales.

 

Como es de esperarse, las guarderías se deben elegir solo si existe una necesidad real de sacar al bebé de su hogar, pues como dijimos anteriormente, este es el mejor lugar para él. La guardería no puede ser un lugar donde los padres delegan sus funciones y responsabilidades por comodidad pues esto puede ir en contra del niño en vez de proporcionarle bienestar.

 

Pautas para elegir una niñera:

 

  • - Cuando entreviste a la futura niñera de su bebé, trate de estar con su bebé y observe la actitud de la candidata con él/ella. Sus gestos hacia el bebé le darán una idea de si es una persona cálida o por el contrario fría y apática.
  • - Pídale que le hable de experiencias pasadas en el cuidado de otros niños y que le narre momentos difíciles o problemas a los que se vio enfrentada y cómo los sorteó.
  • - Hágale preguntas hipotéticas en situaciones comunes de su bebé. Por ejemplo, “¿qué haría usted si el bebé no parara de llorar por media hora?” o, “¿qué hace usted cuando un bebé no le recibe comida?”. Compare sus respuestas con la forma en que usted educa a su bebé.
  • - Pida referencias de por lo menos los dos últimos trabajos. Es muy importante que usted hable con los ex-empleadores de la posible niñera y averigüe la mayor cantidad de detalles que le den tranquilidad sobre su pasado laboral.
  • - En la entrevista, observe la presentación personal de la candidata, así como sus gestos y su forma de hablar. Ello le dará una idea del grado de educación y cultural de la persona. Recuerde que es importante que sepa principios básicos de primeros auxilios para bebés.

- Recuerde que ante todo, un bebé necesita el tiempo de los padres tanto en calidad como en cantidad. Así que si por razones de fuerza mayor necesita delegar el cuidado del bebé a otra persona, tanto papá como mamá deben recuperar el tiempo perdido en los ratos que están en casa. La función de padres es intransferible y la crianza del niño es especialmente de papá y mamá.

 

Es importante que a cada hijo se le dedique un tiempo exclusivo, especialmente durante los primeros 24 meses de vida.

LaFamilia.info
18.10.2010

 

 

Sucede a menudo, que el debate del aborto provocado sólo incumbe la problemática que encierra a la mujer, dejando los varones relegados a un segundo plano. Parece pues, que la paternidad cada vez está más desprotegida por las leyes, la medicina y la sicología.

 

El rol del padre se ha caracterizado por la protección que le provee a su familia, por la responsabilidad de sus funciones dentro de la misma, por ser el integrante firme, el principal soporte de su esposa e hijos; en fin, por su insustituible papel dentro del núcleo familiar. Pese a ello, la propaganda proabortista, ha querido desligar al hombre de todo lo concerniente al embarazo y le han creado a la mujer una falsa autonomía, la cual promulga el aborto como una decisión que sólo le atañe a ella.

 

Así lo afirma un análisis realizado por la organización Vida Humana Internacional: “en la decisión del aborto, con demasiada frecuencia el cometido del varón es marginal y pasivo. Puede que sea pasado por alto por su mujer, ignorado en la clínica abortista y desamparado en el acto y las secuelas del propio aborto. (…) La experiencia clínica demuestra que los hombres se vuelven hostiles cuando han sido excluidos de la toma de decisiones y cuando descubren que han sido engañados y manipulados.”

 

Además añade: “en nuestra sociedad se espera que los hombres sean agresivos, dominantes, que tengan éxito y que sean responsables. La experiencia del aborto crea mucha confusión en estos roles tradicionales. El hombre, a raíz del aborto, no puede desenvolverse como se esperaba de él, causándole ansiedad, tensión y problemas emocionales. En una sociedad en la cual no sólo se acepta el papel activo del padre, sino que se exige más cada día de él, es una ironía que al hombre se le deje sin poder alguno para decidir el destino de su hijo por nacer.”

 

Los hombres también sienten

 

Es apenas lógico y de sentido común, que el hecho de acabar con la vida del propio hijo, afecte intensamente al esposo (o compañero) tanto como a la madre; al fin y al cabo, la criatura por nacer corresponde a ambos, lo que supone que deberían tener los mismos derechos sobre esa vida que apenas germina.

 

De igual manera, diversos estudios revelan que los hombres sufren y sienten un dolor inmenso cuando sus parejas se someten a este procedimiento. Entre los efectos emocionales del aborto en los masculinos, se hallan sentimientos de culpabilidad, remordimiento, ira, depresión y tristeza. En el caso de aquellos que no fueron consultados por sus parejas, predomina la impotencia junto con una inmensa culpa por no haber salvado a su propio hijo. Tanto en los hombres como en las mujeres, estas perturbaciones se pueden convertir en traumas para el resto de sus vidas.

 

Esta situación lleva a una serie de desajustes que no tardarán en hacer estragos en la relación amorosa; se dice que hasta un 70% de las parejas, se separan en el término de un año después de haber ocurrido el aborto.

 

La paternidad desprovista de protección legal

 

Retomando el tema que pretende aislar al padre de toda situación relacionada con el aborto, la legislación de ciertos países se ha volcado también hacia la corriente anti vida. De hecho en Estados Unidos, hace algún tiempo se instauró una ley que permite a la mujer recurrir al aborto sin el consentimiento de su esposo, quien no tiene ninguna posibilidad de interceder para impedir la matanza del hijo que su esposa lleva dentro.

 

Ante este tipo de regulaciones, el padre queda totalmente clausurado, sin ningún derecho, como si no se tratara de un ser humano que lleva su misma sangre.

 

Los hombres a favor de la vida

 

Se presenta con regularidad, que lamentablemente son ellas quienes optan por interrumpir el embarazo, incluso cuando sus esposos están dispuestos a afrontar la paternidad. Contrario a lo que cualquiera pensaría, existe una gran cantidad de hombres que rechazan el aborto y tienen fehacientes deseos de conformar una familia, con todo lo que ella supone dentro de su campo de acción como varón.

 

Urge por tanto, crear conciencia de que el aborto nunca es la solución, asimismo los hombres son también víctimas de este flagelo como lo son las mujeres y los no nacidos, y se les debe dar igual importancia a su atención emocional y legal.

 

Fuente: “Consecuencias del aborto para el matrimonio y la familia” por Vida Humana Internacional.


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Por Natalia Posada/LaFamilia.info


foto: drobotdean

Después de la noticia del embarazo, quienes serán papás por primera vez, comienzan a vivir una mezcla de emociones y sentimientos los cuales con el tiempo se irán aclarando.