LaFamilia.info
29.02.2008

 

 

Ya sea por estrés, por malas posturas o por enfermedades musculares o de la columna, el dolor de espalda logra producir gran incomodidad y tiene incidencia directa sobre la calidad de vida de quien lo padece.

 

¿Pero cómo saber si el dolor de espalda es motivo de consulta al médico? Si presenta alguna de las siguientes características, no debe esperar en visitar al especialista:

 

  • - El dolor se ha producido como consecuencia de un golpe, una caída o un accidente.
  • - El dolor se ha producido súbitamente levantando un objeto pesado (especialmente en el caso de una persona mayor).
  • - Cuando, además del dolor de espalda, el pié tropieza al andar o no se puede lograr la posición de puntillas.
  • - Cuando, además del dolor de espalda, existe una continua sensación de hormigueo, entumecimiento o debilidad en las piernas o en la parte baja del tronco.
  • - Cuando el dolor de espalda nos despierta por la noche, pero mejora si nos levantamos y andamos.
  • - Cuando se ha perdido el control al orinar o al defecar.

- Sin embargo existen dolores de espalda que aunque no son muy agudos, son constantes y molestan en las zonas lumbares, dorsales, y cervicales. Estos pueden ser provocados por factores como:

  • - Sobrepeso: Cuando la columna debe soportar kilos de más, se producen alteraciones en sus curvaturas naturales, las cuales pueden llevar al dolor.
  • - Artrosis y osteoporosis: La aparición de síntomas relacionados con la artrosis vertebral o la osteoporosis deben ser convenientemente tratados por un profesional de la salud, quien seguramente recomendará una serie de ejercicios físicos para aliviar el dolor.
  • - Postura: Por razones laborales, muchas personas suelen estar sentadas largas horas frente a un PC o deben estar mucho tiempo de pie, lo que lleva a experimentar trastornos y dolores en uno o varios tramos de la columna, principalmente en la cintura y el dorso.
  • - Carga de peso: Una excesiva carga de peso es casi un sinónimo de dolor de espalda. Los bolsos o mochilas deben tener la menor carga posible, ya que de lo contrario se estará obligando a inclinar el cuerpo.
  • - Embarazo: Cuando una mujer entra en el tercer o cuarto mes de embarazo, el peso de su abdomen comienza a “hipercorregir” hacia atrás la cintura, la cual muy posiblemente comenzará a doler y molestar.

Cómo intentar aliviarse por sí mismo

 

Siempre que no se necesite ir al médico, se recomiendan algunos consejos para intentar aliviar el dolor de espalda por sí mismo:

 

Detener la actividad y entrar en reposo. Una buena posición de reposo es boca arriba en la cama, con una almohada bajo las rodillas. Otra posición recomendada es  boca arriba en el suelo, poniendo una almohadilla debajo del cuello y apoyando los pies en el asiento de una silla o sillón. Es importante que las rodillas estén en ángulo recto.

 

Si el dolor es muy intenso, debe permanecer uno o dos días en reposo en la cama, evitando la posición sentada, porque se aumenta la tensión en la espalda. Sin embargo, conviene levantarse cada 2 a 3 horas, ponerse de pie y moverse durante 20 a 30 minutos. En este tiempo se puede andar despacio.

 

Si se siente dolor en la parte izquierda de la espalda, hay que acostarse por el lado izquierdo de la cama, y si duele la parte derecha de la espalda, viceversa. Para acostarse, hay que bajar la cabeza y el tronco hacia la izquierda, como indica la figura, y levantar las piernas. Después, rodar despacio hasta colocarse boca arriba. Para levantarse de la cama, hay que seguir los pasos inversos.

 

Se puede tomar un analgésico y un anti inflamatorio. No hay que tomarlos si se tiene asma o pólipos nasales, o si se es alérgico a estos medicamentos.

Durante las primeras 48 horas, aplicar hielo (en el interior de una bolsa de plástico) durante no más de 20 minutos. El frío reducirá el dolor, la inflamación y las contracturas musculares. Se puede repetir esto tres o cuatro veces por día.

 

Algunas posiciones para evitar el dolor de espalda

 

Al levantar objetos se deben doblar las rodillas (no los codos), doblar la pelvis y contraer los músculos abdominales. Mantener el objeto lo más cerca posible del cuerpo. Levantar el objeto haciendo fuerza con las piernas.

 

Al sentarse en el carro, debe ponerse de espaldas al auto colocando una mano en el respaldo del asiento y la otra en la parte superior de la puerta. Sentarse lentamente. Flexionar las caderas y las rodillas, para levantar los pies y llevarlos hasta la repisa del coche. Ayudándose con ambas manos, girar el cuerpo hasta colocarse en posición de conducir. Para salir del auto, utilizar la secuencia inversa.

 

Nadar, buen remedio para el dolor de espalda

 

 

El traumatólogo Raúl Talmá, del Hospital de la Asociación Chilena de Seguridad, dice que “la natación es el mejor deporte para las personas que padecen dolencias, malformaciones como escoliosis o lesiones de espalda como la hernia discal, desviación de columna, entre otros. Nadar les ayuda a combatir el dolor e incluso a mejorar o a recuperarse de sus dolencias y alcanzar un mejor estándar de vida”.

 

Los beneficios se dan porque al nadar, la flotabilidad del agua soporta el peso del cuerpo y sustenta las articulaciones, protegiéndolas de posibles lesiones. “Es un ejercicio suave, por lo que es la mejor opción si se padece alguna dolencia, se está débil o entumecido. Y al practicarse en ingravidez resulta ideal para personas con sobrepeso, que recuperarán su agilidad dentro del agua”.

LaFamilia.info
22.02.2010

 

 

Al contrario de lo que muchos piensan, la tercera edad es la etapa óptima para continuar siendo productivos y una excelente oportunidad para ello, es el servicio voluntario; pues además de que se cuenta con el tiempo disponible, se tiene a su favor la madurez intelectual y admirable experiencia.

 

Está científicamente demostrada la importancia que tiene en el ser humano que su cerebro se ejercite constantemente para evitar enfermedades en los últimos años de vida. De ahí la necesidad de permanecer activos y no hacer un paro total que pueda traer consigo estados emocionales dañinos como la depresión, baja autoestima, debilidad u padecimientos físicos.

 

Tampoco se trata de seguir con el mismo ritmo de vida que se acostumbraba llevar, pero sí aprovechar las nuevas condiciones para realizar metas que hasta el momento no habían sido posibles y también prestar un servicio social que le llenará de satisfacción.

 

Una buena alternativa

 

 

Muchas personas que ya han obtenido su jubilación y durante toda su vida fueron muy activas y trabajadoras, pueden desubicarse por el cambio tan brusco en su estilo de vida. Por eso, es conveniente realizar otras actividades que hagan sentir útil a la persona, y si es su deseo, le permitan continuar ejerciendo su profesión u oficio a través del servicio social.

 

El voluntariado es la forma como se suplen las necesidades propias y de los demás, es decir, es una relación ganar-ganar en donde las dos partes están siendo beneficiadas. Algunos modelos de voluntariados:

 

  • Asesoría profesional: consiste en brindarle apoyo a alguna organización que requiera de su conocimiento y no tenga las posibilidades económicas para suplir esa necesidad. Otra forma sería prestar los servicios profesionales sin ningún costo a personas de bajos recursos.
  • Trabajo social: es la donación de tiempo a una organización sin ánimo de lucro que tiene como objeto la ayuda social: fundaciones de niños, ancianos, enfermos, necesitados, etc.
  • Parroquias o comunidades religiosas: comprometerse con las causas que lidera la Iglesia, es otro grandioso voluntariado.
  • Grupos de amigos y familiares: en especial las mujeres de la tercera edad, son ejemplares cuando conforman grupos y confeccionan ropa o realizan algún trabajo para ayudar a una población necesitada.
  • Servicio ciudadano: en algunos países las personas de la tercera edad apoyan a los organismos de control o a las asociaciones culturales como los museos o sitios turísticos de la ciudad.
  • Guarderías y colegios: estas instituciones educativas también son un campo de acción, asimismo los adultos mayores están en contacto con niños que tanta alegría nos transmiten.

Estas son sólo algunas formas de servir a los demás, todo parte de la disposición y buena actitud frente a las condiciones naturales propias de la vida como es la edad.

 

Ejemplos reales

 

 

En lugares como los países anglosajones, por ejemplo, en los últimos años la implicación de personas mayores en tareas de voluntariado ha aumentado de manera considerable y, en España, la experiencia de las personas mayores se está convirtiendo también en una herramienta para muchas entidades.

 

Desde que se creó hace casi dos décadas, la organización “Seniors Españoles para la Cooperación Técnica” (Secot), ha apoyado a más de 300 entidades sociales y más de 1.500 pequeñas y medianas empresas en tareas como la revisión de los planes de trabajo, la gestión de entidades, la identificación y evaluación de proyectos y el uso de nuevas tecnologías. Quienes llevan a cabo toda esta labor son personas jubiladas que en su vida laboral estuvieron ligadas al mundo de la empresa y que ahora quieren trasmitir sus conocimientos de manera voluntaria.

 

Un estudio realizado por los profesores universitarios Montserrat Celdrán y Feliciano Villar, de la Universidad Rovira i Virgili y la Universidad de Barcelona, respectivamente, ha profundizado en el papel de la tercera edad como actores activos en organizaciones de carácter empresarial, cultural y de asistencia social.

La entrevistas realizadas durante el estudio, revela que la mayoría de las personas se sienten muy bien realizando la labor voluntaria y explican que con su trabajo de voluntariado "se sienten útiles y satisfechos por ayudar a los demás" y que además les proporciona "actividad y una red social", crecimiento personal y valores.

 

Fuente: canalsolidario.org

LaFamilia.info
28.09.2008

 

 

Nunca es tarde para comenzar a hacer ejercicio. Si usted es un adulto mayor sedentario, es hora de darse cuenta que con el ejercicio físico no se añaden años a la vida sino vida a los años.

 

Una de las barreras que impiden el ejercicio físico en las personas mayores es la falta de información sobre esta actividad y su relación con el envejecimiento. Por ello es importante promover y facilitar la actividad física en el adulto mayor, apoyando los entornos favorables como la familia, o grupos formados por personas de la misma edad.

 

Y aunque cada vez es más cotidiano observar personas de la tercera edad realizando algún ejercicio en parques públicos o realizando caminatas, todavía existen prevenciones sobre las bondades del ejercicio en la edad dorada.

 

Los estudios aseguran que quienes se dedican a ejercitarse físicamente tienen menos problemas de hipertensión, enfermedades del corazón y osteoporosis. Un hombre o mujer mayor pueden tener mejor capacidad motora, velocidad, vigor y fortaleza, así como una mejor circulación y respiración si ejerce un tipo de actividad física por media hora cada día.

 

Otras bondades del ejercicio físico en el adulto mayor son:

 

  • - Ayuda a tener un mejor equilibrio, y por lo tanto a sufrir menos caídas o fracturas.
  • - Disminuye síntomas como la ansiedad, la depresión o el insomnio
  • - Brinda una mejor calidad de vida.

Actividades recomendadas para la 3ra edad

 

Si un adulto mayor sedentario decide comenzar a hacer ejercicio, es vital que acuda a su médico de confianza para que le realice un examen general y así determinar cuáles son las capacidades físicas reales y qué tipo de ejercicio se adapta mejor a su físico.

 

Estas son las actividades más recomendadas para la edad dorada:

 

Ejercicios gimnásticos: Si bien es una de las actividades más practicadas, puede conducir a cierta monotonía y, por tanto puede resultar un poco aburrida, aunque tiene la ventaja de que se puede hacer en cualquier lugar e incluso con ropa de calle, siempre que no moleste la realización de los movimientos.

 

Caminar: Es la actividad más conveniente y adaptable cuando se hace de forma bien orientada, ya que da a la persona mayor sensación de seguridad, mejora el equilibrio, aumenta la velocidad de desplazamiento, acrecienta la libertad motriz y disminuye la sensación de fatiga.

 

Asimismo, es una actividad rítmica que condiciona un mínimo estrés para el corazón y el aparato locomotor, a la vez que distrae la mente. Hoy se sabe que un ejercicio tan suave como un paseo, aunque no modifique de forma acentuada la capacidad cardiovascular de los que lo practican, sí protege contra la cardiopatía isquémica y ayuda a perder peso.

 

Nadar: Es uno de los medios más eficaces para mejorar y mantener la capacidad cardiorrespiratoria y a la vez todo el sistema neuro-muscular. Nadar ayuda a prevenir y mejorar muchos problemas posturales, al liberar el esqueleto de la acción de su peso (en el agua, el peso corporal se reduce más de una sexta parte y el apoyo nunca es traumático), mejora la amplitud de los movimientos y es un buen relajante para todos los músculos, en especial para los de la espalda.

 

Está especialmente indicada en personas obesas y con artrosis (siempre que se nade en agua caliente), al favorecer la descarga articular.

 

Pedalear: Ya que energéticamente pide menos, esta actividad se puede realizar durante mucho más tiempo que cualquier otra. Además de los beneficios circulatorios, mantiene el tono de brazos, columna y piernas. No obstante hay que tener en cuenta que aunque es muy bien tolerado, al final de cada sesión se deben realizar ejercicios de elasticidad.

 

El pedaleo en bicicleta estática sustituye perfectamente al ciclismo y no hay que dudar en emplearlo en aquellas personas con limitaciones del movimiento espacial (dificultad de la marcha, vértigo, desalineaciones corporales, etc.).

 

Para tener en cuenta

 

  • - Durante el ejercicio controlar regularmente el pulso pues si está muy rápido hay que descansar. Verificar el tiempo de retorno a la calma pues un tiempo de recuperación demasiado largo es indicativo de que algo no marcha bien.
  • - Elija actividades que sirvan para mejorar la resistencia cardio-respiratoria, evitando siempre los esfuerzos muy intensos. Es mejor un esfuerzo continuado y de intensidad moderada.
  • - La actividad física debe ser regular y constante. En caso de suspender el programa durante un tiempo, la reanudación será progresiva.
  • - Evitar esfuerzos que exijan posturas estáticas y rígidas.
  • - Parar al menor síntoma de dolor, mareo, vértigo, respiración jadeante o dolor de cabeza.
  • - Con el aumento de la edad se está más propenso a las lesiones debido a la pérdida de elasticidad de los tejidos del aparato locomotor, por lo que los esfuerzos deben ser siempre de débil intensidad y de duración relativamente larga (marcha, bicicleta, natación etc.).
  • - Tener en cuenta que estar en buena forma es casi una cuestión de sentido común.

Fuente: saludalia.com, buenvivir.org

LaFamilia.info
26.06.2007

 

Dejar de fumar, como cualquier hábito, necesita de una gran fuerza de voluntad para dejarlo. Así que si usted tiene la seria intención de dejar de fumar, siga estos consejos que con seguridad le ayudarán a dar el gran paso y a sostenerse en su decisión, sin que ello implique una ‘tortura' casi imposible de llevar.

 

Primer paso:

  • - Haga una lista con todas las razones por las que quiere abandonar el hábito.
  • - Debe estar seguro de que en realidad desea dejar de fumar. Evite pensamientos negativos referentes a los momentos difíciles que le esperan.
  • - Acumule razones de interés personal para intentarlo, fuera de las que conciernen a su salud.
  • - Fije una fecha clave como límite. Podría ser un día especial: su cumpleaños, un aniversario, alguna fiesta, año nuevo…
  • - Comience por prepararse físicamente: inicie un modesto programa de ejercicios, tome más líquidos, descanse mucho y evite la fatiga.
  • - Cambie de marca de cigarrillos, compre una que no le agrade.
  • - Dos semanas antes de la fecha clave, cambie por una marca que tenga bajo contenido de alquitrán y nicotina. Esto reduce considerablemente la dependencia física.

Segundo paso:

  • - Fume la mitad de un cigarrillo.
  • - Postergue una hora cada día el momento para encender el primer cigarrillo.
  • - Fume en unas horas determinadas, por ejemplo en las horas pares o impares.
  • - Fije el número de cigarrillos que fumará en al día.
  • - Guárdelos en lugares difíciles de alcanzar.
  • - Tome nota del número de cigarrillos que se fuma. No fume automáticamente.
  • - Cambie sus hábitos alimenticios.

El día que deje de fumar:

  • - Descarte cigarrillos y fósforos. Esconda ceniceros.
  • - Hágase limpiar los dientes de las manchas del tabaco.
  • - Manténgase muy ocupado y... cómprese algo que le agrade.

Los días posteriores:

  • - Permanezca en lugares donde se prohíbe fumar.
  • - Tome mucha agua o jugos de frutas.
  • - Evite bebidas alcohólicas y el café.
  • - Si echa de menos el cigarrillo en la mano, tome un lápiz o algo parecido.
  • - Salga a dar un paseo después de las comidas. Es una hora muy tentadora.
  • - Reduzca si es posible, su vida social hasta que no esté seguro de que podrá afrontar una noche sin cigarrillo.
  • - Fórmese nuevos hábitos: Cepíllese los dientes con más frecuencia, haga deporte, descanse mucho, cuide más su apariencia personal.

Sobre el aumento de peso

 

He aquí uno de los mayores temores. Sin embargo, la mayoría de las personas no aumentan de peso. Ahora bien, si lo que le preocupa es ganar algunos kilos, acuda a un nutricionista quien le dará una dieta sana de acuerdo a sus necesidades.

 

LaFamilia.info
10.09.2012

 

 

El sentirse limitado para realizar ciertas tareas, la soledad, la pérdida de la salud que acontece con la edad, la merma de la capacidad económica, la muerte de amigos, la falta de actividad, entre otros, pueden originar depresión en la vejez. Conozca los síntomas y cómo actuar si esta situación se llega a presentar.

 

El Instituto Nacional de la Salud Mental de Chile explica en qué consiste un trastorno depresivo: “Es una enfermedad que afecta el organismo (cerebro), el ánimo, y la manera de pensar. Afecta la forma en que una persona come y duerme, además la forma cómo se valora a sí misma. La depresión no indica debilidad personal, puesto que no es una condición de la cual puede liberarse a voluntad. Las personas que padecen de un trastorno depresivo no pueden decir simplemente `ya basta, me voy a poner bien´” anota la entidad especializada.

 

No obstante, gracias a años de investigación, hoy se sabe que ciertos medicamentos y terapias son eficaces para curar la depresión.

 

La depresión en la vejez

 

Durante el proceso del envejecimiento puede aparecer el trastorno depresivo, en gran parte, debido a los sucesos que aparecen con la edad y que pueden resultar una carga emocional muy pesada para la persona. A pesar de esto, es equivocado pensar que la depresión es un aspecto “normal” de la vejez; se puede ser feliz y vivir satisfactoriamente en esta etapa.

 

Sin embargo hay personas que presentan una mayor dificultad para asimilar los cambios que presenta la vejez, hasta llegar al punto de sentirse deprimidas; pero, ¿por qué pasa esto? Con relación a las causas, la Asociación Americana de Psicología (APA) explica que “una persona de edad avanzada puede sentir una pérdida de control sobre su vida debido a problemas con la vista, pérdida de la audición y otros cambios físicos, así como presiones externas como, por ejemplo, recursos financieros limitados. Estos y otros asuntos suelen dejar emociones negativas como la tristeza, la ansiedad, la soledad y la baja autoestima, que a su vez conducen al aislamiento social y la apatía.”

 

Cabe aclarar que un trastorno depresivo no es lo mismo que un estado pasajero de tristeza. La depresión tiene una intensidad y duración mayor, además contiene un conjunto de síntomas que revelan la enfermedad.

 

Síntomas comunes

 

Entre los primeros síntomas que saltan a la vista, son los relacionados con la alteración del estado de ánimo, que puede revelarse con tristeza, desgano, pérdida del interés por las cosas que sí lo hacían anteriormente y la capacidad para disfrutar.

 

Adicional a lo anterior, el Dr. Luis Carlos Arranz, médico especialista en Geriatría dice que pueden aparecer ideas de culpa, autorreproches, pesimismo, desesperanza, dificultad para concentrarse, deseos de morir. Y añade que algunos síntomas corporales o somáticos también se pueden presentar: “siendo los más frecuentes las alteraciones del sueño con insomnio y menos veces hipersomnia; pérdida de peso con falta de apetito; cansancio o falta de energía. Pueden existir otras muchas quejas somáticas: gastrointestinales, vértigo, dolor, cefalea, etc. que en ocasiones son predominantes en la depresión del anciano.”

 

Pese a esto, en la tercera edad los síntomas de la depresión pueden pasar por alto fácilmente, debido a que se suelen atribuir a efectos secundarios de medicamentos, a una enfermedad física o a manifestaciones emocionales transitorias. De ahí que la familia o personas próximas al paciente, le observen con atención por un periodo extendido para luego consultar al especialista.

 

Cómo pueden los familiares y amigos ayudar a la persona deprimida

 

Si bien envejecer es una parte inevitable de la vida, la depresión no debe formar parte de ella. Los investigadores están de acuerdo en que el reconocimiento, el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden contrarrestar y prevenir las consecuencias emocionales y físicas de la depresión.

 

La APA brinda las siguientes pautas cuando se trata de una persona mayor con depresión debido a la edad:

 

  • Sea consciente de las limitaciones físicas. Aliente a la persona mayor a consultar con un médico antes de hacer cambios en su dieta o emprender una nueva actividad que pueda estresar su resistencia.
  • Respete las preferencias individuales. Debido a que las personas mayores tienden a ser menos dóciles a los cambios de estilo de vida, pueden ser reacias a adoptar nuevos hábitos o a hacer cosas que otras personas de su edad disfrutan mucho. Un psicólogo que se especialice en problemas de la tercera edad puede ayudar a desarrollar una estrategia individual para combatir la depresión.
  • Sea diplomático. Una persona mayor con una autoestima frágil puede interpretar expresiones de aliento y estímulo bien intencionadas como una prueba más del deterioro de su estado. Otros pueden molestarse ante cualquier intento de intervención. Un psicólogo puede ayudar a sus amigos y familiares a desarrollar tácticas positivas para lidiar con estos y otros problemas delicados.
  • Brinde apoyo. Esto implica comprensión, paciencia, afecto, estímulo y escucha.
  • Hay que tener paciencia. El tratamiento no hace maravillas de la noche a la mañana, hay que tener en cuenta el tiempo que lleva todo proceso y más cuando son de tipo sicológico.

La mayoría de las personas que padecen de depresión puede mejorar con un tratamiento adecuado que radica principalmente en medicamentos y psicoterapia, ayudando a que la persona deprimida recupere su capacidad para tener una vida satisfactoria.

 

 

Fuentes: American Psychological Association (apa.org), Instituto Nacional de la Salud Mental de Chile (psicomedica.cl), saludalia.com, tercera-edad.org

LaFamilia.info
09.02.2009

 

El envejecimiento por sí mismo no tiene que provocar estrés a pesar de que esta etapa, como evento vital evolutivo, trae consigo una serie de cambios biológicos, psicológicos y sociales que implican esfuerzos de ajustes.

 

La tercera edad está acompañada de eventos que la persona puede evaluar como causantes de estrés: muerte de contemporáneos, jubilación, nido vacío, pérdida de algunas capacidades sensoriales etc. No obstante la reacción ante dichos eventos depende de cada individuo y de otros factores moduladores del estrés como las características de su personalidad, el sentimiento de control sobre su vida, el grado de independencia, la percepción sobre la disponibilidad de apoyo social y en general su sistema de actividades.

 

Según el Dr. Dionisio Félix Zaldívar, especialista cubano en Psicología Clínica, el enfrentamiento del estrés y su prevención en la tercera edad, requieren en primer lugar la disposición de la persona para implicarse en procesos de captación de información y reflexión que le permitan el desarrollo de un proyecto de vida, para mantenerse activo y desarrollar un sistema de acciones que le posibiliten mejorar su bienestar y calidad de vida.

 

“La ausencia de un proyecto de vida adecuadamente estructurado, la pérdida de contactos sociales, un bajo nivel de actividad física y social y la falta de motivación para desarrollar nuevos intereses, resultan factores de riesgo a controlar y evitar” afirma el especialista.

 

Acciones de prevención y control

 

La primera acción para prevenir y controlar el estrés en la edad dorada es capacitar a las personas para que reconozcan los factores estresores más importantes que suelen aparecer en esta etapa de la vida y sus efectos sobre la salud. En segundo lugar, el especialista aconseja un adiestramiento para que se controlen las situaciones estresantes y se desarrollen habilidades personales para cambiar las estrategias con las que se abordan los problemas de estrés.

 

El doctor Zaldívar recomienda estos cuatro tipos de estrategias:

 

  1. Estrategias generales, cuyos objetivos son el mantenimiento y la promoción de un adecuado estado físico (realización de ejercicios, dieta balanceada y apropiada a la edad), red de apoyo social y la implicación en actividades para el disfrute del ocio y la distracción.
  2. Estrategias cognitivas, dirigidas al desarrollo de una visión optimista, a la modificación y control de pensamientos deformados e ideas irracionales, y el control de estados emocionales negativos (ansiedad, depresión, ira).
  3. Estrategias fisiológicas, encaminadas a la prevención y control de los estados de activación psicofisiológica como la relajación física, el control de la respiración, o la meditación.
  4. Estrategias conductuales, como el entrenamiento asertivo, la solución de problemas, el auto-control, o la gestión del tiempo, cuya finalidad será la toma de decisiones y el enfrentamiento a situaciones conflictivas.

 

 

Fuente: saludparalavida.sld.cu

LaFamilia.info
11.04.2007

 

 

Los siguientes son remedios que se pueden realizar en casa con hierbas naturales, frutas y verduras. Aunque no hacen daño y al contrario, buscan surgir un buen efecto, es importante consultar al médico antes de realizar cualquier procedimiento, pues no todos los organismos reaccionan de la misma forma.

 

Para el eccema: Agregar la hierba seca de manzanilla en una taza de agua hirviendo y deje en infusión durante por lo menos 15 minutos, cuele y luego deje enfriar esta preparación. Luego, moje un trozo limpio de gasa con el té y aplique a la parte donde tiene el sarpullido. Después debe dejar la gasa puesta por lo menos 20 minutos y se cambia en cuanto se seque y se caliente. Puede aplicar este remedio tres veces al día hasta que la lesión se seque y la inflamación disminuya. Esta preparación es muy eficaz debido a que la manzanilla contiene varias sustancias naturales que son anti-inflamatorias que reducen la reacción alérgica que da lugar al eccema.

 

Para ayudar a adelgazar: La tradición nos dice que existen alimentos que contribuyen, por sus efectos, al adelgazamiento como son el perejil , el vinagre de sidra, el pomelo o toronja y el huevo duro, ya que el organismo consume más energía para metabolizarlo que lo que aporta. El vinagre de sidra se toma dos cucharadas diluidas en un vaso de agua antes de cada comida.

 

Para combatir la caspa: Hacer un tónico anticaspa de apio hirviendo un litro de agua que una vez llegado al punto de ebullición, se le añade unos tallos y hojas de apio. Se sigue hirviendo por cinco minutos, se deja reposar y se aplica sobre el cuero cabelludo.

 

Otro truco para la caspa: Exprimir el jugo de un limón fresco el cual será aplicado después del champú (cuando se está enjuagando el cabello) lo que hará que el pelo tenga un brillo intenso y también quita viscosidad y previene la caspa.

 

Para detener la caída del cabello y favorecer su crecimiento: Se aconseja frotar, por lo menos, una vez al día el cuero cabelludo con la pulpa del aloe vera. Se debe dejar que se seque sobre la cabe­za y luego se aclaran con agua.

 

  • Para disminuir la caída del cabello, se debe frotar el cuero cabelludo con aceite de hígado de pescado una vez por semana preferiblemente de noche, para luego lavarse la cabeza en la mañana siguiente.
  • Para que crezca una hermosa cabellera, se debe hacer una mezcla de jugo de cebolla y de limón a partes iguales y masajearse el cuero cabelludo.
  • Para hacer que el cabello crezca abundantemente, se debe frotar las uñas de los dedos de la mano derecha con las uñas de los de la izquierda cínco minutos todos los días.

Para un orzuelo: Aplicar compresas tibias durante 10 minutos 4 veces al día. Colocar un hisopo o un paño con agua lo más caliente que se tolere en la zona del párpado durante cinco minutos, dos o tres veces por día hasta que se drene y desaparezca el orzuelo.

 

Para las cicatrices: La miel, la pulpa de aloe vera o zábila, el aceite de ricino y la manteca de coco son sustancias que pueden aplicarse directamente sobre la zona afectada y que mejoran la apariencia de la cicatriz hasta tal punto que no es fácil identificar dónde estaba, pero eso sí la aplicación debe ser diaria y constante.

 

En el caso del aloe vera, existe una cataplasma muy buena para borrar cicatrices y cuyos ingredientes son 1 limón, 2 cucharadas de leche y pulpa de aloe vera

Se prepara exprimiendo el zumo del limón y mezclándolo con la leche. Se untar con la mezcla la zona manchada y, cuando se seque, aplicar la pulpa del aloe vera y cubrirlo con una gasa o tirita. Se deja actuar toda la noche y, a la mañana siguiente, aplicar crema solar para hidratar la zona.

 

Leche para la piel: Si se lava la cara por la mañana y en la noche antes de ir a dormir con leche cruda, su piel quedará suave y tersa. Verá cómo pronto renunciará a las costosas cremas faciales.

 

Para picaduras de aguamalas: Al salir del agua, cojer arena humeda de la playa y frotarse muy bien sobre las zonas afectadas. La orina es también un excelente remedio.

 

Para las pequeñas quemaduras domésticas: Rayar una papa y aplicarla a la zona afectada. La arcilla aplicada también da muy buenos resultados.

 

Para la verrugas: Puede aplicarse una rodajita de ajo y dejarla sobre la verruga con una cura por horas. Renovarla cada día, hasta haberla eliminado.

 

Para la tos y resfriados: Antes de ir a dormir cortar una cebolla por la mitad y dejarla en la mesa de noche. También se puede cortar en trocitos y ponerlos en una coca en la mesa de noche, cambiándola cada día.

 

Para las várices: Aplicarse en las piernas vinagre de manzana, empezando por la pierna derecha de abajo hacia arriba y luego la pierna izquierda de abajo hacia arriba, dejándolo aplicado unas tres horas. Lavarse las piernas con agua fría, de abajo hacia arriba.

 

Para vitalizar el pelo: Realizar una infusión de Romero y dejar que se enfríe. Aplicarla al cabello con las hojas de romero, realizando frotaciones y masajes. Dejarla por una hora, constantemente mojada y realizando las fricciones y masajes. Juagarse con agua.

 

Para los dolores de estomago: Tomar agua de orégano.

 

Para los resfriados: Tomar limón con miel.

 

Para el pelo reseco y dañado: Triturar un aguacate maduro y agregarle un huevo. Aplicarlo en el pelo recién lavado y dejarlo ahí una hora. Luego enjuagar con agua tibia y el pelo recuperará sus aceites naturales.

 

Jarabe para la bronquitis y el asma: Rebanar una cebolla morada o blanca y 20 dientes de ajo. Se ponen en un recipiente de vidrio o porcelana y se bañan con una taza de miel virgen (sin calentar ni pasteurizar). Se dejan reposar durante 12 horas y se toman cuatro cucharadas al día.

 

Para la tos: Rayar 1/2 cebolla pequeña, se estruja y se recoje solo el jugo, luego agregarle el jugo de 1/2 limón y tomarlo en ayunas durante tres días.

Por LaFamilia.info 

20152109salud Foto: Pixabay.com

El 21 de septiembre se celebra el “Día Mundial del Alzheimer”, declarada por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer, con el propósito de dar a conocer la enfermedad y solicitar el apoyo y la solidaridad de la población. 

LaFamilia.info
28.08.2008

Diagnosticado por el profesor Antonio Guijarro, Cardiólogo de la Universidad de Granada, España, el Síndrome de la Abuela Esclava es  un cuadro clínico patológico que está afectando a mujeres de edad avanzada con excesivas responsabilidades familiares.  Aunque las investigaciones sobre esta condición aún son muy recientes, se trata, según Guijarro, de "una auténtica pandemia"  con síntomas como cansancio, hipertensión, subidas repentinas de azúcar y decaimiento o tristeza.

 

Quienes la padecen no manifiestan que llevan sobre sus espaldas la responsabilidad de sus casas, la de sus hijos y el cuidado de sus nietos ocasionando así un exceso de trabajo que les produce gran estrés. Esta falta de sinceridad, tanto hacia los médicos como hacia su propia familia, viene originada por una especial concepción de la responsabilidad, y una educación basada en la entrega a la familia. Sin embargo, sus cuerpos ya no soportan tanta tensión.

 

Causas

El Síndrome de la Abuela Esclava se produce por un agotamiento excesivo o sobreesfuerzo físico y emocional crónicos. El estrés se refleja por la responsabilidad de cumplir simultáneamente varias tareas con eficacia, puntualidad y acierto, según el doctor Guijarro.

 

Algunas de las causas que pueden provocar este estrés son las siguientes:

  • - Realizar trabajos o actividades extra-hogareños, sin liberarse de las obligaciones de ama de casa.
  • - Cuidar simultáneamente ancianos, niños o enfermos.
  • - Hijos que, tras independizarse, vuelven al hogar materno acompañados de pareja y/o hijos.
  • - Enfermedades asociadas al natural envejecimiento que limitan la capacidad física y emocional de la paciente.
  • - Ausencia o pérdida de ayudas domésticas.
  • - Traumatismo emocional: enfermedad grave o fallecimiento de un ser querido.
  • - Separación conyugal propia o de un hijo.
  • - Deterioro económico: Disminución del poder adquisitivo tras la jubilación. Fracaso de negocios familiares. Pérdidas patrimoniales.
  • - Acumulación de obligaciones: Atender a familiares que residen fuera del hogar (hijos, nietos, parientes próximos).

 

Síntomas principales

 

Estos son algunos de los síntomas comunes en mujeres que padecen este síndrome:

 

  • Hipertensión arterial de difícil control, con oscilaciones muy bruscas, aparentemente caprichosas.
  • Molestias paroxísticas: sofocos, taquicardias, palpitaciones en el cuello o el tórax, dolores punzantes por el pecho, que cambian de un lado a otro, dificultad para respirar, mareos, hormigueos, desvanecimientos.
  • Debilidad o decaimiento persistentes, un cansancio extremo desproporcionado respecto a sus actividades actuales. En el pasado soportaron tareas mucho más agotadoras sin sentir atisbos de cansancio.
  • Caídas fortuitas: las piernas no pueden sostener el cuerpo y la paciente cae al suelo, generalmente sin perder el conocimiento.
  • Malestar general indefinido: Casi nunca se sienten cómodas, a gusto ni relajadas, sin saber definir exactamente por qué.
  • Tristeza, desánimo, falta de motivación.
  • Descontrol de padecimientos metabólicos, como la diabetes. Alternan unas elevaciones alarmantes de las glucemias con descensos bruscos peligrosos, provocando mareos e incluso coma.
  • Autoinculpación. Se sienten culpables de su incapacidad actual.

Soluciones

 

Para poder dar solución a una situación de excesivo estrés familiar, el doctor Guijarro aboga por la implicación de la familia y de todo el entorno más cercano, ya que son los propios familiares quienes deben descargar de un exceso de trabajo a la abuela, aunque sin mermar su autoestima.

 

"La curación o liberación definitiva se alcanza cuando se consigue el equilibrio entre los cometidos asignados a la abuela y su fortaleza física y emocional". De este modo, en el momento en que se cancelan responsabilidades excesivas y se produce un contacto equilibrado con la familia, la mujer con este síndrome siente una notable mejoría.

 

Reparos a la teoría

 

A pesar del interés que ha despertado el libro del profesor Guijarro ("El Síndrome de la Abuela Esclava. Pandemia del siglo XXI"), no todos sus colegas de profesión están de acuerdo con la existencia de este síndrome.

 

El doctor José Mercé, especialista en Geriatría del Hospital Doctor Peset de Valencia, considera que se le da demasiada importancia a un hecho que es normal.

 

Para este especialista en la Tercera Edad, al contrario de lo que afirma el doctor Guijarro, "los mayores tienen sus propias enfermedades y la relación y el contacto entre los mayores y los nietos provoca que los niños vean la vejez como algo necesario y respetuoso, no como un problema".

 

Reconoce que es una responsabilidad para los mayores hacerse cargo de los niños, pero también ayuda a los más pequeños a conocer y responsabilizarse de personas mayores. En este sentido, considera que tan esclava puede considerarse una madre trabajadora o cualquier padre que "sienta el agobio de la responsabilidad de educar a un hijo".

 

En un punto intermedio entre las dos posturas se encuentra la organización ABUMAR (Abuelos en Marcha) que trata de potenciar la imagen de los abuelos, así como de dignificar su persona hacia los nietos. Esta asociación persigue precisamente el encuentro intergeneracional y defiende la figura del abuelo y los derechos que tiene hacia sus descendientes.

 

Fuente: Consumer.es