alimentacionsana.net
24.06.2013

 

A pesar de que pueda existir una predisposición genética para padecer de Alzheimer, esta es una enfermedad para la cual puede existir prevención. Una alimentación poco sana, con altos niveles de azúcares y grasas, falta de ejercicio físico y mental, y un estilo de vida estresante son factores que normalmente están en la raíz del problema.

 

Las siguientes son 10 formas simples que pueden ayudar a prevenir esta enfermedad, las cuales han sido publicadas por el portal alimentacionsana.net:

 

1. Llevar una alimentación rica en frutas y verduras. Se demuestra científicamente que los alimentos que combaten el Alzheimer son los mirtilos, vegetales de hoja verde como el brócoli, las espinacas y las manzanas.

 

2. Introducir en la alimentación aceites vegetales ricos en omega 3, incluyendo semillas de cáñamo y de lino. También se puede ingerir aceite de pescado, pero hay que asegurarse de la fuente de procedencia y de los nutrientes, ya que muchos pescados poseen toxicidad de mercurio, que puede causar Alzheimer.

 

3. Ingerir una cantidad suficiente de antioxidantes. Como ya fue mencionado, comer frutas y verduras es una de las mejores maneras de combatir los radicales libres. El chocolate, té verde, la vitamina E y la vitamina C son otros antioxidantes que pueden desempeñar un importante papel contra la enfermedad de Alzheimer.

 

4. Consumir fresas. Un nuevo estudio de un equipo de investigadores del Instituto para el Estudio Biológico de Salk, demostró que un tipo específico de antioxidantes presente en las fresas puede auxiliar a la memoria y proteger el cerebro del desarrollo del Alzheimer.

 

5. Evitar la diabetes. Un nuevo estudio del Instituto Karolinska de Estocolmo probó que la diabetes aumenta gradualmente el riesgo de desarrollo de Alzheimer.

 

6. Controlar los niveles de colesterol. Un nuevo estudio demostró que una persona con colesterol alto, alta presión sanguínea y obesidad tiene muchas más posibilidades (+ 600%) de perder funciones cerebrales y serle diagnosticado Alzheimer, que a personas que mantienen un peso equilibrado y una alimentación sana.

 

7. La cúrcuma. El pigmento en la cúrcuma que es lo que le da al curry el color amarillo, puede también ayudar a romper a las “placas” que marcan al cerebro de los enfermos de Alzheimer, hecho que sugieren las últimas investigaciones efectuadas.

 

8. Evitar el mercurio. Como ya fue mencionado, muchos pescados están contaminados con mercurio, por eso vale la pena revisar cuáles son los pescados seguros y libres de éste. Muchas veces, las vacunas son otra causa de toxicidad por causa del mercurio.

 

9. Desafiar la mente todos los días. Las investigaciones sugieren que la estimulación mental, hablar dos lenguas, viajar, hacer puzzles, y aprender a tocar un instrumento son buenas formas de combatir la demencia senil precoz y el Alzheimer. Aprender algo nuevo todos los días, aunque sólo sea un número de teléfono o una palabra, es un buen ejercicio.

 

10. Regular el estrés. Está probado que el estrés corroe a la mente y al cuerpo, produciendo una hormona que perjudica al cerebro. La meditación, el yoga, el arte o la jardinería son sólo algunas de las formas de controlar el estrés.

 

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LaFamilia.info
25.02.2013

 

Este molesto síndrome que afecta a cientos de personas, se puede aprender a manejar si se adquieren algunos hábitos y se evitan otros. Estas sugerencias pueden ayudar a quienes padecen esta enfermedad.

 

El Síndrome del Intestino Irritable es una dolencia muy común y ocurre con más frecuencia en las mujeres, también se conoce como síndrome del intestino funcional, colon irritable, y colon espástico. Los síntomas más comunes son el dolor y distensión abdominal, diarrea o/y estreñimiento, malestar después de comer, gases y náuseas; los cuales suelen manifestarse de forma continuada.

 

Cuando se presentan estos síntomas, lo más recomendable es acudir al especialista para confirmar el diagnóstico o de lo contrario encontrar la causa del padecimiento, sin embargo, hay unas recomendaciones que los médicos hacen y que en algunos casos bastan para sentir alivio, estas son:

 

Comer poco y varias veces al día. Pasar largos periodos sin ingerir alimentos, genera gases, malestar y acidez estomacal, por eso las personas con esta enfermedad deben aprender a comer varias porciones al día en pequeñas cantidades, de esta manera el sistema digestivo trabaja continuamente y se acelera el metabolismo. Es importante además llevar unos horarios fijos, es decir comer a las mismas horas y nunca saltarse las comidas principales.

 

Ojo con la lactosa. Es posible que colon irritable esté asociado a la intolerancia a la lactosa, siendo así hay que evitar los lácteos y consumir los productos deslactosados que se encuentran en el mercado, también hay leche a base de soya que no contiene lactosa.

 

Las emociones influyen. El sistema digestivo está asociado al sistema nervioso, por eso los síntomas se pueden presentar con más intensidad en periodos de mayor estrés. Para contrarrestarlo el ejercicio físico es una excelente opción, también realizar actividades que se disfruten y permitan relajarse.

 

No acostarse con el estómago lleno. La última comida del día se debe tomar por lo menos dos horas antes de irse a la cama y debe ser una cena liviana.

 

Evitar las harinas: como panes, pasteles, tortas, galletas, etc. Este tipo de alimentos puede acentuar los síntomas, por eso es preferible consumir las harinas integrales, aunque hay personas que tampoco las toleran y deben reemplazarlas por otro tipo de carbohidratos como maíz, papas, yuca, plátano.

 

Adiós a la grasa. Las frituras o recetas que sean muy condimentadas y grasosas no convienen en absoluto. Se debe optar las preparaciones asadas, hervidas o al horno.

 

Evitar los alimentos que generen gases: como las sodas o bebidas gaseosas, al igual que las coles, los guisantes y la goma de mascar. Aunque vale aclarar que no hay normas generales, pues cada organismo asimila de distinta forma los alimentos y cada quien irá identificando lo que debe evitar.

 

Beber mucha agua. Ya sea para combatir el estreñimiento o para hidratarse cuando se presenta diarrea; en ambos casos beber abundante agua es fundamental.

En general, los hábitos de una vida sana son los más adecuados cuando se padece este síndrome; mientras que el licor, el cigarrillo, el estrés, la mala alimentación, el trasnocho, una vida demasiado agitada, son los principales enemigos. De ahí que la persona requiera hacer un cambio radical para evitar que esta enfermedad le afecte su calidad de vida.

 

Fuente: FamilyDoctor.org

LaFamilia.info
01.10.2012

 

Un informe del Centro de Investigación Pew, afirma que el 80% de los usuarios han buscado información sobre salud en internet. Los médicos aseveran que este tipo de búsquedas en la web pueden crear confusión en los pacientes y motivarlos al autodiagnóstico.

 

Indagar en internet sobre la terminología médica, tratamientos o síntomas de alguna enfermedad específica, es cada vez más usual entre los cibernautas. Este recurso, que se ha convertido en el preferido de muchas personas, en ocasiones ha llegado a sustituir el asesoramiento de un experto.

 

El hecho es que ahora con un solo clic tenemos un mar de información, el problema es que no toda es verás, y aunque sí lo fuera, el desconocimiento en el tema puede causar descuido frente a algo que sí requiere atención; o al contrario, ante un suceso carente de gravedad, puede mostrarse alarmante cuando en realidad no lo es. Tal como ratifica otro estudio publicado por la cadena BBC Mundo: “Estas búsquedas en internet tienen el potencial de aumentar los temores de la gente, por ejemplo haciéndola pensar que un dolor de cabeza es provocado por un tumor cerebral.”

 

Los especialistas explican que ceñirse a los criterios presentados por la web puede resultar peligroso, debido a que cada paciente es único y por lo tanto no existe un diagnóstico universal para todos los que comparten una enfermedad. Incluso un mismo tratamiento puede ser efectivo en una persona y en otra no.

 

Además cuando se busca información sobre salud en internet, la mayoría de las veces se trata de información para uno mismo o para la familia, involucrando emociones y sentimientos que pueden distorsionar aún más las cosas.

 

Recomendaciones para una búsqueda responsable

 

Si bien la red presenta contenido apreciable y valioso para educar a las personas, también existen fuentes poco confiables que ofrecen información sin validación médica. Por eso, acudir al especialista siempre será la mejor opción y más cuando se trata de algo tan preciado como la salud. No obstante, al ser una práctica casi inevitable, se brindan algunas pautas:

 

Consultar al profesional médico. Es la primera y más importante sugerencia, es la mejor vía para conocer la verdad e importancia de una enfermedad. Reemplazar la web por la atención médica siempre es un error.


Fuentes confiables. Buscar en sitios que terminen con el dominio .org o .edu y además buscar quién respalda la información. A ello se refiere el doctor Kevin Pho: “Existe mucha información proveniente de empresas que desean vender productos o lograr sus objetivos en la red”, dijo en un artículo de CNN.


Cuidado con los foros. Según el estudio Pew, el 34% de los usuarios de internet ha buscado y leído sobre las afecciones médicas de alguien más en sitios, blogs y grupos de noticias. En este tipo de sitios las personas comparten sus experiencias pero no hay plena seguridad que sean ciertas, o aunque sean reales, pueden causar alarma sin necesidad.


Sinceridad con el médico. Algunos pacientes no le cuentan al médico sobre sus hallazgos en la web, pero con mayor razón se le debe informar para que él confirme si son serios o falsos. “Realmente aprecio cuando los pacientes traen información que encontraron en internet, ya que eso me permite guiar mis instrucciones y plan de tratamiento basándome en sus verdaderas preocupaciones” Es la opinión del Dr. Burgert también en el escrito de CNN, y añade: “La gente se asusta cuando piensan que están enfermos o heridos, y desean utilizar múltiples fuentes de información para ayudarse. El internet añade ese valor extra a la experiencia del médico para lograr esta meta”.

 

Fuentes: Informe del Pew Research Center, BBC, CNN

 

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Por LaFamilia.info
 

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Estamos convencidos que si adquirimos hábitos de vida sana -hacer ejercicio, alimentarse adecuadamente, no fumar, etc.- estamos haciendo mucho por nuestra salud; ¿pero dónde quedan las emociones negativas? ¿Pueden ser perjudiciales?

 

No siempre somos conscientes de la repercusión que tiene en nuestras vidas el cultivo constante de emociones negativas, como son el pesimismo, el rencor, el odio, el resentimiento, la ira, la desesperación, la desilusión, el mal humor, la tristeza, el estrés excesivo... Por eso nos dimos a la tarea de averiguar de qué forma puede impactar en la salud los estados emocionales, y esto fue lo que encontramos.

 

Conexión mente-cuerpo

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que más del 90% de las enfermedades tienen un origen psicosomático, lo que quiere decir que un proceso de origen psíquico, tiene influencia en lo corporal.

 

La medicina reconoce por lo tanto, que las emociones positivas potencian la salud, mientras que las emociones negativas tienden a disminuirla. Especialistas de la Universidad Complutense de Madrid explican lo siguiente: “Cuando nos encontramos bajo estos estados emocionales negativos -periodos de estrés-, es más probable desarrollar ciertas enfermedades relacionadas con el Sistema Inmune (como la gripe, u otras infecciones ocasionadas por virus), o adquirir determinados hábitos poco saludables, que a la larga pueden minar la salud. En cambio, el buen humor, la risa, la felicidad, ayudan a mantener e incluso recuperar la salud.” [Emociones negativas -ansiedad, depresión e ira- y salud, por Antonio Cano Vindel y Juan José Miguel Tobal].

 

Igualmente Daniel Goleman, gran estudioso de la inteligencia emocional, ilustra lo que ocurre cuando una persona se enfurece en repetidas ocasiones: “Cada episodio de ira añade una tensión adicional al corazón, aumentando su ritmo cardíaco y su presión sanguínea. Cuando esto se repite una y otra vez, puede causar un daño, sobre todo debido a la turbulencia con que fluye la sangre a través de la arteria coronaria, con cada latido se pueden provocar microdesgarramientos en los vasos, donde se desarrolla la placa. Por eso, si su ritmo cardíaco es más rápido y su presión sanguínea más elevada como resultados de frecuentes estados de ira, tendrá mayor probabilidad de sufrir una enfermedad coronaria.” (De lo psicológico a lo fisiológico en la relación entre emociones y salud – Revista PsicologiaCientifica.com)

 

Emociones que nos hacen bien

 

La otra cara de la moneda es mucho más prometedora. Las emociones positivas son aquellas que generan una experiencia agradable, como la alegría, la felicidad o el amor. De ahí que sonreír, ser positivo frente a la vida, tener buen humor, no dramatizar las dificultades, dominar la ira y permanecer sereno, sean blindajes muy efectivos contra las enfermedades.

 

El Dr. Ignacio Morgado, de la Universidad Autónoma de Barcelona, dice que “las emociones positivas mejoran el sistema inmunológico, reducen el estrés, nos hacen sentir mejor en general.” Incluso, la Dra. Karina Davidson, del Centro Médico de la Universidad de Columbia asegura que tener una actitud alegre reduciría el riesgo de padecer enfermedades cardíacas hasta un 22%. “Esto se debería a que la gente positiva padece menos estrés, por lo que suelen tener una presión arterial y un ritmo cardíaco saludables”. (15 formas en que las emociones afectan tu salud – Salud.univision.com)

 

Asimismo, las emociones positivas por lo general van acompañadas de hábitos de vida sana que mejoran el bienestar físico y mental.

 

Todo depende del “cómo”

 

Algo importante que vale aclarar, es que las emociones hacen parte de la vida, pues surgen como respuesta a las situaciones que a diario se presentan, la clave está en saberlas manejar, puesto que los problemas de salud no son producidos por las situaciones como tal, sino por la forma o la actitud con la cual se afrontan. Por este motivo es que los médicos explican que las características de la personalidad, y la manera de combatir el estrés, los conflictos, fracasos y frustraciones pueden potenciar o desarrollar diversas enfermedades.

 

En resumidas cuentas, acumular emociones negativas debilitan y afectan el bienestar. Esto nos hace más vulnerables a las enfermedades. Por eso hay que cultivar mejor las emociones que benefician nuestra salud, y suprimir de nuestras vidas aquellas que nos intoxican.

 

 

LaFamilia.info

 

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, por eso publicamos ocho ideas claves que brinda un especialista en el tema, quien afirma que los pacientes tienen mejor pronóstico cuando lo asumen centrados, positivos y activos.

LaFamilia.info
28.05.2012

 

 

Llorar no es perjudicial, al contrario es beneficioso para la salud mental y física. Al derramar lágrimas se liberan hormonas que ayudan a disminuir los niveles de angustia y actúan como calmante natural.

 

El acto de llorar ha estado marcado bajo la connotación de debilidad, de ahí que las personas tiendan a reprimir el llanto, aunque en mayor proporción los hombres, quienes están más cohibidos socialmente que las mujeres para dar rienda suelta a sus emociones. Sin embargo, llorar es un acto liberador que ayuda a disminuir la tensión.

 

“Llorar no es una debilidad del ser humano, es una válvula de escape, como si se tratara de una olla de presión, no permitirse llorar sólo provocará ganar más presión, sentirse impotente e incontrolable y en el momento menos esperado explotar; es alimentar una bomba de tiempo, cuya única finalidad será explotar en el momento que menos se esté esperando.” Dice Sarah Pérez en su artículo, *Periódico Hoy.

 

Llorar también ayuda al cuerpo humano a cumplir algunas de sus funciones básicas. Con el lloro se limpia el lagrimal, se consigue una adecuada hidratación del ojo y se liberan las hormonas del bienestar, eliminando adrenalina, noradrenalina y oxitocina, que provocan los mismos efectos que algunos analgésicos.

 

Raquel Molero, psicóloga de adultos de ISEP Clínic Barcelona, explica que estas hormonas operan en multitud de procesos, como la oxitocina, “que libera la madre cuando está cerca del hijo y le aporta sensación de calma. Del mismo modo, después de haber llorado mucho, queda una sensación de bienestar por la liberación de estas sustancias”.

 

Además, según informa la psicóloga, “los adultos lloran cuando se sienten impotentes ante un suceso concreto, para aliviar la tensión, eliminar la tristeza y comunicar cómo se sienten”. Ante todos esos factores, los expertos no dudan en el principal beneficio de llorar es su efecto como calmante natural. A medida que las lágrimas caen, la persona se desahoga y se reduce la carga emocional, logrando finalmente un estado de calma.

 

Reír y llorar producen efectos similares

 

La risa y el llanto son dos maneras de expresar emociones y están vinculadas con la presión sanguínea, la aceleración y detención de la respiración, el enrojecimiento y la palidez del rostro e incluso el tono muscular. Ambas permiten descargar tensiones y poseen una función reguladora que crea circunstancias ventajosas para el organismo.

 

La risa incide en el sistema endocrino para que éste ordene al cerebro la secreción de una serie de hormonas tales como las endorfinas, que controlan el dolor; la adrenalina, que ayuda a estimular la imaginación; la dopamina, que favorece la actividad mental; y la serotonina, que posee efectos calmantes y disminuye tanto la ansiedad como el hambre.

 

El llanto emocional (no el provocado por el dolor físico), cumple una función vital en el desarrollo humano. Las reacciones químicas propias de las lágrimas activan determinadas hormonas que producen efecto tranquilizador beneficioso para el organismo, al eliminarse ciertas sustancias depresoras producidas por la sensación de tristeza.

 

Fuentes: Revista Eroski Consumer, hoy.com.do

AgilMente
25.03.2013

 

Con el correr de los años, el cerebro también va perdiendo su capacidad productiva, y si no se entrena comienza a fallar. El neurocientífico estadounidense Larry Katz, autor del libro “Mantenga vivo su cerebro”, creó la llamada “neurótica”, es decir, una rutina de ejercicios especiales para el cerebro.

 

El desafío de la neurótica es hacer todo lo contrario a los actos automáticos, obligando al cerebro a un esfuerzo adicional, algunos ejemplos:

 

1. Use el reloj en el brazo contrario al que lo usa habitualmente.

 

2. Camine de adelante hacia atrás por su casa.

 

3. Vístase con los ojos cerrados.

 

4. Estimule el paladar probando comidas diferentes.

 

5. Lea o vea fotos al revés, concentrándose en detalles en los cuales nunca había reparado.

 

6. Ponga el reloj ante un espejo para ver la hora al revés.

 

7. Cambie el mouse de la computadora para el otro lado del teclado.

 

8. Escriba o cepíllese los dientes usando la mano menos hábil.

 

9. Camino al trabajo o a un lugar adonde va con regularidad, haga un trayecto diferente al habitual.

 

10. Redacte, al final del día, una lista con los nombres de las personas con las que conversó ese día.

 

11. Hojee alguna revista y busque una foto que le llame la atención. Luego piense 25 adjetivos que crea que describen la imagen o tema fotografiado.

 

12. Cuando vaya a un restaurante, intente identificar los ingredientes que componen el plato elegido, y concéntrese en los sabores más sutiles.

 

13. Al entrar a un salón muy concurrido, intente calcular cuántas personas están del lado derecho y cuántas del lado izquierdo. Fíjese en los detalles de la decoración y enumérelos con los ojos cerrados.

 

14. Seleccione una frase de un libro e intente formar una frase diferente usando las mismas palabras.

 

15. Pruebe jugar a algún juego que nunca antes haya practicado.

 

16. Compre un rompecabezas e intente encajar las piezas correctas lo más rápido posible. Repita el ejercicio para ver sus progresos en velocidad.

 

17. Trate de memorizar la lista de compras.

 

18. Consulte el diccionario y aprenda una nueva palabra por día, e intente usarlas en sus conversaciones diarias.

 

19. Escuche las noticias de la radio y la televisión en cuanto se despierte y, más tarde, haga una lista con las cosas más importantes.

 

20. Al leer una palabra, piense en otras cinco que comienzan con la misma letra.

 
Por LaFamilia.info
 
 
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La diabetes afecta a millones de personas en todo el mundo, incluidos niños y adultos, de ahí que el 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, sea una oportunidad para crear conciencia sobre esta enfermedad. Conozca qué hacer en el hogar para prevenirla.

 

Se considera una enfermedad silenciosa, debido a que la mayoría de los pacientes no presentan síntomas, o cuando los presentan, es porque ya se han exteriorizado los daños; por eso su gravedad y urgente llamado a adquirir un estilo de vida saludable acompañado de periódicos chequeos médicos preventivos.

 

La Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo hay 346 millones de personas con diabetes, cifra que probablemente se duplicará en los próximos veinte años. El aumento exagerado de esta enfermedad se relaciona con el envejecimiento de la población mundial, el incremento de la obesidad y el sedentarismo.

 

¿Qué es la diabetes?

 

La diabetes es una enfermedad que se da cuando el cuerpo no produce una cantidad suficiente de insulina (la hormona que regula la presencia de azúcar en la sangre) o no puede usarla en forma adecuada.

 

Hay varios tipos de diabetes. La diabetes tipo 1, se presenta cuando el páncreas no produce insulina, su causa se basa en una mezcla de factores genéticos y ambientales. La tipo 2, se presenta cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina. Esta última es la más frecuente, la OMS asegura que la diabetes tipo 2 representa aproximadamente un 90% de los casos mundiales. Surge como consecuencia del sobrepeso y de la inactividad física, y pocas veces se debe a una predisposición genética. En este tipo de diabetes, los pacientes pueden volver a ser no diabéticos si reducen su peso y controlan el consumo de azúcares. Por eso, en este caso, la diabetes es una enfermedad que se puede prevenir.

 

Un tercer tipo es la diabetes gestacional, sólo se produce durante el embarazo y desparece después de dar a luz, aunque del 40% al 60% de las mujeres que han tenido diabetes gestacional, reciben un diagnóstico de diabetes tipo 2 en el término de 15 años. *Datos de Familydoctor.org.

 

¿Pueden los niños tener diabetes tipo 2?

 

Sí. En el pasado, se pensaba que sólo los adultos tenían riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Sin embargo, está comenzando a diagnosticarse la enfermedad a una cantidad creciente de niños, así lo confirma la OMS:

 

“Recientemente se ha constatado un aumento del número de casos notificados de diabetes de tipo 2 entre los niños y los adolescentes. Existe un sentimiento generalizado de que el aumento mundial de la obesidad y de la inactividad física en la infancia está desempeñando un papel decisivo en ello.”

 

Con el paso del tiempo, tanto en niños como en adultos, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios, hasta causar la aparición de problemas crónicos y provocar una muerte prematura. Y de no tratarse y diagnosticarse a tiempo, la diabetes puede provocar una serie de problemas graves, que incluyen: ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, daño en los nervios y los vasos sanguíneos -puede provocar la pérdida de los dedos del pie-, problemas en las encías y en los dientes.

 

¿Cómo prevenir la diabetes?

 

Los expertos aseguran que la clave está en mantener un peso corporal sano y vigilar el nivel de azúcar, lo cual se logra llevando una actividad física regular y una dieta saludable (todo lo que se come tiene relación directa con la cantidad de azúcar presente en la sangre).

 

El ejercicio es esencial; ayuda al cuerpo a usar la insulina, a reducir el nivel de azúcar en la sangre, controla el peso, brinda energía, beneficia el corazón, los niveles de colesterol y la presión arterial. “Al parecer, el ejercicio también hace que las personas se sientan mejor con respecto a sí mismas y que estén menos ansiosas.” Asegura el equipo médico de Familydoctor.

 

Por tanto, hace falta promover los hábitos saludables en el hogar. Evitar dar a los niños grandes cantidades de azúcares, en especial los refinados como confites, galletas, postres, panes, pasteles, helados, entre otros. Preferiblemente, el azúcar se debe consumir a través de las frutas, aunque en porciones igualmente racionales. Los padres deben predicar con el ejemplo; es básico en toda lección.

 

Fuentes: Organización Mundial de la salud www.who.int, Familydoctor.org

Cecilia Yáñez – Diario La Tercera
02.05.2012

 

 

De niño, Dominic O’Brien sufrió déficit atencional. De pobre desempeño escolar, hoy es el humano con la memoria más privilegiada del planeta. Ha ganado ocho veces el Campeonato Mundial de Memoria y entró en el libro de Récords Guinness en 2002, cuando logró memorizar una secuencia aleatoria de 2.808 cartas (54 barajas completas) después de verlas una sola vez. Sólo erró ocho veces. Hoy trabaja como entrenador para Peak Performance Training, una empresa que se dedica a potenciar esta cualidad.

 

Según el británico, no tiene un don especial, sino una capacidad que todos podemos mejorar. Incluso los niños con baja autoestima o apuntados como tontos, como alguna vez fue sindicado. “El desafío es convencerlos de que tienen el potencial para memorizar y, por lo tanto, aprender cualquier cosa”. Para ellos, lo principal es no frustrarlos y hacerlos memorizar pocos elementos para que puedan recordarlos sin errores. Dice que los niños son tan capaces como los adultos a la hora de aprender sus técnicas.

 

O’Brien acaba de lanzar el libro “Consigue una memoria asombrosa” el cual expone las siguientes claves:

 

1. La asociación como motor de la memoria

“La asociación es el corazón de una memoria perfecta”, dice O’Brien. Según él, todo el mecanismo de los recuerdos parte con una asociación inconsciente. “El cerebro está formado por miles de millones de neuronas que se conectan entre sí de muchas formas, lo que permite un número infinito de recuerdos. Usted tiene cerca de 100 mil millones de neuronas. Si, en teoría, una neurona trabajando en un lado de su cerebro puede ser conectada a otra en otra zona del cerebro, entonces cualquiera de los dos pensamientos se pueden conectar. Por ello, dos ideas, palabras, números, cualquier cosa, se puede vincular fácilmente”, explica. La clave está en permitir que el cerebro realice todo tipo de asociaciones libremente, incluso una idea loca que permita asociar dos o más conceptos, pero que en la realidad sean imposibles de encontrar, un ejercicio que mejorará su memoria.

 

”Tendemos a definir un objeto, no por el diccionario, sino por lo que asociamos con él. Por ejemplo, rana. No pensamos en un anfibio palmípedo sin cola, sino en un estanque, en un cuento o un documental”. O’Brien explicó que si hace una lista mental de 10 cosas para el supermercado (manzanas, leche, quesos, huevos, etc.) será más fácil recordarla si hace asociaciones camino al supermercado, como un puente de queso, un camino de manzanas y una fuente de agua, pero llena de leche. Al hacer estas vinculaciones, cuando llegue al supermercado será más fácil recordar la lista.

 

2. La imaginación es el combustible para recordar

“La imaginación no es sólo la facultad de formar imágenes mentales, es el poder creativo de la mente”, dice el experto. A su juicio, los mensajes recibidos a través de los cinco sentidos -tacto, gusto, olfato, vista y oído- se van a nuestro cerebro, donde la imaginación se pone a trabajar para convertirlos en modelos sencillos que podamos utilizar para ayudar a comprender y hacer frente a este nuevo mundo.

 

“Para convertir miles de cartas, números, dígitos binarios, incluso los nombres y las caras en un código mnemónico (un tipo de código que sea menos complejo, pero más fácil de recordar) que podemos utilizar para memorizar, requiere una vibrante imaginación” dice.

 

En el texto, O’Brien plantea un ejercicio para ampliar la imaginación a través de los sentidos. En un primer escenario, pide imaginar una pelota de fútbol en las manos, pero que huele a naranjas recién exprimidas. La idea es visualizar esa escena. La misma pelota luego adquiere una textura gelatinosa, hace tictac como un reloj y sabe a chocolate.

 

El segundo escenario invita a imaginar un elefante amarillo con puntos rosa que maúlla como un gato, sabe a jengibre, pincha como una ortiga y huele a granos de café. Según el memonista británico, mientras más detalladas sean las visualizaciones, más fácil será recordar las imágenes.

 

3. La ubicación de las cosas en el cerebro

La ubicación es la tercera clave para una memoria perfecta, por lo que sugiere crear un mapa de memoria, una especie de estante lleno de archivos que nos permiten acceder a los recuerdos en forma eficiente. “Vivimos en un mundo tridimensional, donde los objetos pueden ser localizados por su lugar de ubicación o siguiendo un determinado conjunto de coordenadas”, explica.

 

O’Brien llama a practicar un ejercicio que él bautiza como “el viaje”. En una primera fase, la persona debe inventar una ruta lógica de 12 etapas por su propia casa. Por ejemplo, puerta de entrada, living, comedor, pasillo, cocina, patio, baño… Esta ruta debe ser memorizada y repasada vívidamente varias veces, imaginándose que está en ese lugar, recordando los colores que tiene, los aromas que siente.

 

Ahora, se debe crear una lista de 12 objetos que serán -en forma imaginaria- puestos o guardados en cada uno de los lugares seleccionados y asociados entre ellos. La práctica de ejercicios de este tipo (se pueden agregar más lugares y más objetos), dice O’Brien, garantiza el éxito en el mejoramiento de la memoria.

Él mismo practica esta dinámica, no sólo con lugares físicos de su casa. También lo hace con rutas de traslado, como el camino de su casa al trabajo o una avenida por la que transita siempre, su casa de niño, su oficina, el lugar de vacaciones. Lo importante es que cada vez se sumen más elementos.

 

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