El Papa León XIV advirtió este 25 de mayo sobre la grave crisis demográfica que atraviesa Europa y aseguró que el futuro del continente depende, en gran parte, de cómo se valore hoy a la familia y a la natalidad.
Durante un encuentro en el Vaticano con miembros del Intergrupo de Demografía del Parlamento Europeo, el Pontífice afirmó que “los hijos son el futuro” y alertó sobre las consecuencias de una sociedad marcada por la soledad, la baja natalidad y políticas que terminan debilitando el deseo de formar una familia.
En su discurso, el Papa señaló que Europa vive una “encrucijada crucial” y cuestionó algunas políticas que, aunque se presentan como favorables para las familias, terminan siendo contradictorias al promover la discriminación hacia la maternidad o presentar el aborto como un derecho. León XIV insistió en la necesidad de impulsar políticas verdaderamente centradas en la dignidad humana, el apoyo a las familias y la solidaridad entre generaciones, como camino para afrontar la crisis demográfica actual.
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La pandemia de la soledad
El Pontífice es bien consciente de que nos enfrentamos a un «desafío urgente con implicaciones concretas para millones de seres humanos». Consciente de que, desde hace tiempo, Europa es considerada el «viejo continente», como ya lo señalaba el Papa Francisco hace años, el Papa subraya que «¡Los hijos son el futuro!» y recuerda la necesidad de un desarrollo integral y sostenible «que se ve obstaculizado sin la solidaridad entre las generaciones». Recuerda que la pandemia ha tenido un profundo impacto en la baja natalidad, generando soledad e inhibiciones. Luego añade: “Lamentablemente, esta solidaridad requiere un equilibrio intergeneracional del que Europa carece actualmente”.
Políticas contradictorias
La «drástica esterilidad» se ha visto acentuada, según el Papa, también por el rechazo de la inspiración cristiana por parte de los fundadores de Europa. «A demasiados se les ha negado el derecho a nacer», observa en su discurso, citando una vez más a su predecesor. Y luego pone de relieve la ambigüedad de algunas políticas:
“No es raro que nos encontremos ante afirmaciones contradictorias de políticas supuestamente a favor de las familias, que al mismo tiempo promueven la discriminación contra la maternidad, exaltan el aborto como un derecho y socavan los cimientos mismos del deseo de formar una familia. ¡Afortunadamente, hoy aquí con nosotros hay maravillosas excepciones!”
Europa necesita urgentemente ideas innovadoras
El deseo reiterado por el Papa es estimular un diálogo no solo a nivel de las cúpulas institucionales, sino también uno que involucre a la sociedad civil.
“Su compromiso, gracias a la composición transversal de sus miembros, puede desempeñar un papel fundamental y representa un foro ideal para explorar formas de generar ideas innovadoras, que Europa y el mundo necesitan desesperadamente. Este diálogo no debe involucrar solo a las diversas instituciones y gobiernos europeos, sino también a todo el espectro de la sociedad civil, de la cual los cristianos son parte integrante”.
Aplicar el principio de subsidiariedad a las familias
«Sus debates —insiste León— tienen también la tarea de promover la responsabilidad común y el papel activo de las familias en la vida social, política y cultural». La Familiaris Consortio de San Juan Pablo II es uno de los textos de referencia mencionados por el Papa, quien recuerda que la familia se fundamenta en el matrimonio entre un hombre y una mujer. Es necesario aplicar el principio de subsidiariedad, precisa, para evitar «los dos extremos de la intervención estatal excesiva y del individualismo». El Pontífice elogia la labor conjunta de la Federación de Asociaciones Familiares Católicas en Europa (FAFCE) y de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE). Y concluye:
“Que las políticas consideren a la persona humana en su totalidad y promuevan siempre la dignidad de los seres humanos. De este modo, para resolver la crisis demográfica se puede abrir un camino auténticamente humano, orientado al bien común y al bienestar de las generaciones futuras”.
*Con información de vaticannews



