Meta, propietaria de Facebook e Instagram, ha alcanzado un acuerdo multimillonario para poner fin al mayor proceso judicial de su historia por los posibles daños causados a niños y adolescentes por el diseño de sus redes sociales.
La compañía de Mark Zuckerberg pagará cerca de 17.000 millones de dólares y se comprometerá durante los próximos diez años a introducir importantes restricciones destinadas a reducir el uso compulsivo de sus plataformas entre los menores.
El acuerdo llega en pleno juicio en Estados Unidos, donde Meta se enfrentaba a las acusaciones de numerosos estados que sostenían que la tecnológica conocía los efectos adictivos de algunas de sus herramientas y, pese a ello, había mantenido diseños dirigidos a prolongar el tiempo que niños y adolescentes permanecían conectados.
El caso había adquirido una enorme dimensión. En el proceso se esperaba la declaración del propio Zuckerberg y podían salir a la luz documentos internos sobre las decisiones adoptadas por la compañía respecto a sus usuarios más jóvenes.
Límites de tiempo y fin del vídeo infinito
El acuerdo no se limita a la indemnización económica. Meta deberá modificar algunas de las características que han convertido Instagram y Facebook en plataformas especialmente absorbentes.
Entre las medidas previstas figuran límites diarios de utilización para los menores, restricciones durante la noche y la desactivación de notificaciones durante el horario escolar.
También se introducirán avisos cuando un adolescente lleve 15 o 30 minutos seguidos conectado y cuando alcance determinados límites diarios de utilización.
Uno de los cambios más significativos afectará a los mecanismos diseñados para que el usuario continúe consumiendo contenidos. Meta permitirá desactivar los algoritmos de recomendación y utilizar un feed en el que aparezcan únicamente publicaciones de las cuentas seguidas.
Además, se prevé deshabilitar el carrusel infinito de vídeos, ocultar el número de «me gusta» y restringir determinados filtros de belleza o maquillaje extremo entre los menores.
👉Te puede interesar: “Me regalaron un celular a los 12 y mi vida cambió para siempre”: el desgarrador testimonio de una adolescente
«Beneficios frente a seguridad»
Las acusaciones contra Meta se apoyaban, entre otras cuestiones, en testimonios de antiguos empleados de la compañía.
Arturo Béjar, exdirector de ingeniería de Meta, aseguró durante el proceso que la empresa había priorizado de manera reiterada los beneficios económicos frente a la seguridad de sus productos. El modelo de negocio, según su testimonio, favorecía que los usuarios permanecieran conectados el mayor tiempo posible.
Las advertencias sobre esta cuestión vienen de lejos. En 2021, la exempleada Frances Haugen compareció ante el Congreso estadounidense y sostuvo que la compañía conocía investigaciones internas que alertaban del impacto negativo que Instagram podía tener sobre algunos adolescentes.
Aquellas revelaciones estuvieron en el origen de las demandas presentadas posteriormente contra la tecnológica.
El dinero se destinará a proteger a los menores
Los miles de millones que Meta deberá desembolsar se destinarán durante los próximos años a iniciativas relacionadas con la seguridad de los menores en internet, programas de salud pública, prevención y actividades dirigidas a niños y adolescentes.
La compañía ha defendido tras el acuerdo que garantizar una experiencia segura para los jóvenes constituye una prioridad y reclama ahora que otras grandes plataformas adopten medidas semejantes.
Meta apunta especialmente a TikTok y YouTube, a las que pide sumarse a un estándar común para toda la industria.
«Estas protecciones solo serán verdaderamente efectivas si trabajamos con nuestros compañeros para poner las mismas medidas en marcha», ha defendido la compañía.
El acuerdo llega en un momento de creciente presión internacional sobre las redes sociales. Australia ya ha impulsado fuertes restricciones para los menores de 16 años, mientras otros países europeos estudian fórmulas para limitar el acceso de niños y adolescentes.
Y los problemas judiciales de Meta están lejos de terminar. La tecnológica todavía afronta otras demandas relacionadas con los daños atribuidos al uso de sus plataformas por parte de menores.
El acuerdo alcanzado en Estados Unidos supone, en cualquier caso, un importante cambio de escenario: por primera vez, algunas de las herramientas concebidas para mantener durante más tiempo la atención de los menores tendrán que ser expresamente limitadas.



