Si hay algo que añoramos de la infancia es el tiempo de vacaciones. Eran momentos únicos que vivíamos en familia y disfrutábamos de las pequeñas cosas; no necesitábamos de juegos sofisticados ni de un hotel cinco estrellas para pasarla bien.
La economista católica Catherine Ruth Pakaluk escribió un inspirador artículo en The New York Times donde profundiza en la investigación que respalda su libro Los