ACI / 20.12.2020

 

 

Durante el rezo del Ángelus de este Domingo 20 de diciembre el Papa Francisco advirtió que “el consumismo ha secuestrado la Navidad” por lo que invitó a imitar la generosidad de la Virgen María para preparar mejor la próxima Navidad.

 

En primer lugar, el Santo Padre invitó “para que Jesús nazca en nosotros, preparemos el corazón, vayamos a rezar, no nos dejemos llevar por el consumismo: debo comprar los regalos… esa frenesí de hacer cosas, ¡lo importante es Jesús!”.

 

“El consumismo, hermanos y hermanas, nos ha secuestrado la Navidad. El consumismo no está en el pesebre de Belén, está la realidad, la pobreza, el amor”, afirmó.

 

En esta línea, el Pontífice exhortó a vivir la solidaridad con los más necesitados y sugirió que “en estos tiempos difíciles, en lugar de quejarnos de lo que la pandemia nos impide hacer, hagamos algo por los que tienen menos: no el enésimo regalo para nosotros y nuestros amigos, sino para una persona necesitada en la que nadie piensa”.

 

Imitar a la Virgen María

 

Al reflexionar en el pasaje del Evangelio del cuarto y último Domingo de Adviento del Evangelio de San Lucas que relata la Anunciación del arcángel Gabriel a la Virgen María, el Santo Padre alentó a preparar “el corazón como el de María, libre del mal, acogedor, dispuesto a acoger a Dios”.

 

En este sentido, el Papa destacó que la respuesta de la Virgen María “Hágase en mí según tu palabra” es “la invitación a dar un paso concreto hacia la Navidad. Porque si el nacimiento de Jesús no toca nuestra vida, la tuya, la mía, pasa en vano”.

 

“Que la Virgen nos ayude a decirlo con nuestra vida con la actitud en estos últimos días para prepararnos a la Navidad”, animó el Santo Padre.

 

Asimismo, el Pontífice destacó que el anuncio que recibió María parecía “un anuncio de alegría pura, destinado a hacer feliz a la Virgen” porque las mujeres de esa época soñaban con convertirse en la madre del Mesías.

 

Sin embargo, el Santo Padre recordó que “junto con la alegría, esas palabras predicen a María una gran prueba. ¿Por qué? Porque en aquel momento estaba ‘desposada’ con José, no estaba casada” y agregó que “en una situación como esa, la Ley de Moisés establecía que no debía haber relación ni cohabitación. Por lo tanto, si tenía un hijo, María habría transgredido la Ley, y las penas para las mujeres eran terribles: se preveía la lapidación”.

 

“Ciertamente el mensaje divino habrá colmado el corazón de María de luz y fuerza; sin embargo, se encontró ante una decisión crucial: decir ‘sí’ a Dios, arriesgándolo todo, incluso su vida, o declinar la invitación y seguir con su camino ordinario”.

 

De este modo, el Santo Padre se detuvo en el famoso fiat de María con la expresión “Hágase en mí según tu palabra” para destacar la respuesta generosa que “no es una resignación” y explicó que “no expresa una aceptación débil y desganada, sino que expresa un deseo fuerte y vivo. No es pasiva, sino activa. No sufre a Dios, se adhiere a Dios. Es una enamorada dispuesta a servir a su Señor en todo e inmediatamente. Podría haber pedido más tiempo para pensarlo, o más explicaciones sobre lo que pasaría; quizás podría haber puesto algunas condiciones... En cambio, no se toma tiempo, no hace esperar a Dios, no aplaza”.

 

“¡Cuántas veces nuestra vida está hecha de aplazamientos, incluso nuestra vida espiritual! Por ejemplo, sé que me hace bien rezar, pero hoy no tengo tiempo, mañana, aplazamos las cosas; sé que ayudar a alguien es importante, si debo hacerlo, lo haré mañana. La misma cadena de aplazamientos”, advirtió el Papa.

 

Por último, el Santo Padre concluyó que “a las puertas de la Navidad, María nos invita a no aplazar, a decir sí” y reconoció que “cada ‘sí’ cuesta, pero siempre es menos de lo que le costó a ella ese valiente y decidido ‘sí’, ese "hágase en mí según tu palabra" que nos trajo la salvación”.

 

“Y nosotros ¿cuáles ‘sí’ podemos decir?”, preguntó.

 

A continuación, el Evangelio comentado por el Papa Francisco:

 

San Lucas 1,26-38

 

26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»

 

29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; 31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. 2 Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»

 

34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» 35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. 36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, 37 porque ninguna cosa es imposible para Dios.»

 

38 Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.

 

 

LaFamilia.info - 18.09.2020

Los artistas son gente especial. Su sensibilidad está a flor de piel, trabajan con el corazón y captan enseguida las necesidades y sentimientos de las personas.

 

Por Lucía Chamat/Aleteia Colombia - 18.06.2020

 

Instagram | @danielaalvareztv 

 

El testimonio de la joven colombiana Daniella Álvarez, quien ha confiado su vida a Dios, seguramente servirá para que muchos crean.

 

“Hoy te doy gracias Señor, Virgencita, familia y a todos ustedes por estar siempre conmigo. Mi fe, mi tranquilidad y optimismo se lo debo a Dios. He vivido momentos muy difíciles, experimentado los dolores más fuertes que puedan imaginar, ya solo me falta un paso. Vendrán meses difíciles, pero estoy segura que viene lo mejor para mi vida. Oren por mí”.

 

Así, con fortaleza, optimismo y fe, empezó a contar en redes sociales la ex Señorita Colombia Daniella Álvarez que le amputarían su pie izquierdo por una isquemia que le afectó sus extremidades inferiores, luego de una cirugía para extraer una masa en su abdomen.

 

Un día después, el sábado 13 de junio, ya en recuperación, publicó fotos con su familia para compartir su “nueva versión”: “Amo mi cuerpo igual que antes, estoy feliz de estar aquí en este mundo para superar todos los retos que vienen en mi nueva vida. Sé que de la mano de Dios TODO lo lograré. “Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar” vamos para adelante!!”, escribió parafraseando a la mexicana Frida Kahlo.

 

Su gran testimonio de fe ha generado cientos de cadenas de oración y miles de comentarios de admiración y solidaridad en todo el mundo, desde personalidades famosas hasta ciudadanos que no la conocen, sacerdotes que oran por su salud y familiares y amigos que la han vivido con ella esta difícil etapa.

 

Uno de esos mensajes lo envió la modelo brasileña Paola Antonini, a quien hace cinco años le amputaron su pierna izquierda tras sufrir un grave accidente de tránsito y compartió con la exseñorita Colombia su testimonio y experiencia con la prótesis.

 

“El milagro es que estoy viva”

 

Daniella –de 31 años, quien en el 2011 ganó el título de Señorita Colombia y representó a su país en Miss Universo– empezó a sentir molestias en su colon el pasado mes de marzo. Los primeros controles médicos dictaminaron que tenía un tumor muy pequeño en el abdomen.

 

“Me dijeron que debían retirarme una masita del tamaño de una moneda de 200 pesos… cuando entraron a sacármela, estaba pegada a la aorta… que se cerró. El mismo día me operaron y los doctores hicieron la reconstrucción con un injerto que no funcionó bien con mi cuerpo. En la tercera operación quedó bien, pero causó una isquemia del ombligo hacia abajo y nunca pudo llegar la sangre suficiente a los pies”, contó en video en su cuenta de Instagram.

 

Eso no la venció, su confianza en Dios y el apoyo de tantas personas la sostuvo. Guiada por los médicos decidió no tener su pie y utilizar prótesis, para continuar bailando, practicando deportes y trabajando como siempre lo ha hecho esta comunicadora social, embajadora de Unicef, modelo y conductora de programas de radio y televisión.

 

“El milagro es que estoy viva, puedo compartir todavía con ustedes, puedo estar aquí hoy contándoles la historia”, dijo con total entereza, en lo que sin duda es una renuncia a la vanidad de tener un cuerpo perfecto y darle valor a lo realmente importante, la vida.

 

Daniella segura que tan pronto pueda utilizar una prótesis volverá a bailar, una de sus grandes pasiones, como lo demuestra en sus redes sociales, donde se comprueba que es experta en ritmos caribeños. También es deportista, aunque ya no practica el salto alto, salto largo o la natación como lo hacía en sus épocas de estudiante, cuando ganaba competencias y a la par se destacaba por sus buenos resultados académicos.

 

Una joven sensible y solidaria

 

Daniella nació en Barranquilla, ciudad del caribe colombiano, donde siendo muy pequeña la conoció el sacerdote Jaime Marenco, quien era compañero de trabajo de la mamá de la joven. El año en que lo ordenan sacerdote fue el mismo año en que Daniella participó en Miss Universo y viajó con una especial bendición del padre, actualmente director de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal Colombiana.

 

En 2015 la invitó a apoyar un banquete de solidaridad que organizan anualmente en la Arquidiócesis de Barranquilla y durante cuatro años fue madrina de las obras sociales que allí realizan: “Descubrimos una joven sensible, interesada por los más pobres y consciente de que ese era un trabajo fundamentado en la fe y la caridad. Hoy veo cómo esta situación de salud la ha acercado más a Dios, le ha permitido descubrir que los momentos adversos se convierten en bendición”, dice el padre Marenco.

 

El sacerdote resalta cómo Daniella ha logrado reunir a muchos para orar en momentos de incertidumbre: “Cuando somos solidarios superamos hasta el límite de la religión y manifestamos la misericordia humana que recibimos de la fuente divina de Dios”. Eso se evidencia en las muchas oraciones de los últimos días, como el Santo Rosario convocado por la modelo Carolina Cruz que reunió miles de personas el pasado fin de semana.

 

La transformación de los reinados de belleza

 

Daniella Álvarez fue elegida como reina de Colombia en el evento conocido como Concurso Nacional de Belleza, competencia que nació en 1934 y se realiza en la ciudad de Cartagena. Durante décadas tuvo gran importancia y millones de seguidores, la transmisión de televisión fue por muchos años la de mayor número de espectadores y a su alrededor se movía mucho dinero.

 

Hoy, al igual que la mayoría de reinados de belleza del mundo, se ha transformado, no tiene la relevancia de antes y ha perdido el interés del público. Las razones son varias: las críticas por la degradación a que exponían a las jóvenes participantes, a la mujer se le valora por aspectos diferentes a su belleza física, hay muchos otros temas de entretenimiento para el público en general y los escándalos que han rodeado a varios de estos concursos le han restado importancia y seguidores.

 

La gran mayoría de reinas de belleza en Colombia continúan una carrera en los medios de comunicación, el modelaje o inician empresas particulares, aprovechando la popularidad que estos eventos les dan.

 

Daniella Álvarez también la aprovechó para ayudar a los más necesitados a través de obras sociales y, como dice el padre Jaime Marenco: “Ya no serás la reina nacida de un concurso, sino que serás la reina de Dios, instrumento de Dios para muchas cosas”.

 

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LaFamilia.info - 01.10.2020

 

Foto: freepik/xb100

 

El controvertido proyecto de ley que reglamenta la eutanasia en Colombia, lastimosamente dio su primer paso en el Congreso de la República. La Comisión Primera de la Cámara aprobó la iniciativa en su primero de ocho debates, en medio de una discusión que se extendió durante tres sesiones. 

 

Es lamentable como se refieren a "muerte digna" cuando se habla de eutanasia. Para nosotros, los defensores de la vida, se trata de un flagelo en la llamada “Cultura del descarte”, como la denomina el Papa Francisco, en el que “la vida se valora cada vez más por su eficiencia y utilidad, hasta el punto de considerar como «vidas descartadas» o «vidas indignas» las que no se ajustan a este criterio”. 

 

Así que a continuación compartimos la noticia publicada en el diario El Tiempo, para conocer a profundidad el proceso. 

 

***

 

Desde 1997, la Corte Constitucional despenalizó la eutanasia y le pidió al Congreso que legislara al respecto. A partir de entonces se han presentado 12 proyectos de ley en el país relacionados con la reglamentación de la eutanasia, todos con un resultado en común: se han hundido.

 

Según el Ministerio de Salud, en Colombia se han practicado 92 eutanasias reportadas a esta entidad por enfermedades oncológicas y no oncológicas, en mayores de edad, entre 2015 y marzo de 2020. Sin embargo, aún no existen reglas claras, con rango de ley.

 

Reyes Kuri, quien lidera este nuevo intento, le dijo a EL TIEMPO que esta iniciativa es relevante, pues “a algunos médicos les da miedo por no tener la claridad suficiente sobre la delgada línea entre homicidio y eutanasia, pues no hay una ley que dé seguridad jurídica”.

 

Requisitos para solicitar la eutanasia los siguientes:

 

- La persona solicitante deberá ser mayor de 18 años de edad.

 

- La persona solicitante deberá presentar un sufrimiento intolerable causado por una enfermedad terminal o enfermedad incurable avanzada.

 

- La persona solicitante deberá tener competencia mental para expresar la solicitud y dar su consentimiento para la realización del procedimiento de eutanasia.

 

- El consentimiento deberá ser libre, inequívoco, informado y reiterado.

 

- Únicamente un profesional de la medicina podrá realizar la eutanasia.

 

¿Cómo se haría el trámite?

 

En primera instancia, la persona que se encuentre dentro de las condiciones mencionadas anteriormente, podrá solicitar ante el médico tratante la realización de la eutanasia.

 

En caso de que la persona decida continuar con el proceso, se establecerá el cumplimiento de requisitos por medio de las valoraciones especializadas necesarias, incluyendo las atenciones relacionadas con la recepción de cuidados paliativos, en un término no mayor a 10 días.

 

Tras ello, el médico que recibió la solicitud informará al Comité Científico - Interdisciplinario, que se han completado estas condiciones para que inicie su proceso de verificación.

 

El Comité deberá sesionar, una vez y haya recibido la notificación de una solicitud de eutanasia para iniciar el seguimiento de esta, completadas las valoraciones de establecimiento de requisitos, sesionará para verificar los requisitos e informará su decisión a la persona solicitante.

 

"Las actuaciones del Comité se darán en los mismos diez días establecidos para el trámite de la solicitud", señala el proyecto.

 

El siguiente paso es que el comité le solicitará a la persona la reiteración de la solicitud y en caso de que la respuesta sea positiva y procederá a programar el procedimiento en un tiempo no superior a quince días atendiendo el interés y la voluntad de la persona solicitante.

 

La iniciativa pasa ahora a manos de la Plenaria de la Cámara, donde deberá surtir su segundo de cuatro debates.

 

 

Aleteia.org - 15.09.2020

 

 La actriz compartió su propia oración en la red social en la que expresa la visión de muchos padres de este curso escolar tan especial.

 

Han sido muchos los niños que finalmente han vuelto al colegio en los últimos días. Los padres están viviendo emociones encontradas: por un lado, tienen cierta preocupación ante la amenaza del coronavirus, de ahí la importancia que le dan a la seguridad de sus hijos como de los maestros; y, por otro lado, sienten un enorme alivio al volver un poco a la normalidad. También se alegran de que su hijos puedan volver a socializar con sus compañeros y desarrollarse intelectual y humanamente gracias a la escuela. Son muchos también los que se sienten enormemente agradecidos por haber llegado hasta aquí.

 

La actriz Jennifer Garner es una de estas madres que ha querido transmitir estos días sus emociones. En su cuenta de Instagram quiso compartir una oración al tiempo que exponía una selfie con una cara ligeramente tristona:

 

«Muchas gracias por los regalos y lecciones este verano. Que Dios bendiga a los maestros, al cuerpo docente y administradores mientras nos guían a través de este año escolar aún con muchos interrogantes. Benditos los papás que han intentado que todo funcione. Y los niños que están aprendiendo a sacar lo mejor de una situación que no podíamos prever. Ayúdanos a recordar que nos sostenemos unos a otros. Y por favor, Señor, que sigamos teniendo sentido del humor. Amén.»

 

Apostemos por sacar lo mejor de esta dura situación. Una crisis llena de tensión, con incertidumbres y preocupaciones, pero si acudimos a Dios y buscamos su amor, tal vez podamos llevarla un poco mejor, especialmente si contamos con sentido del humor.

 

*Publicado originalmente en Aleteia.org

 

ABC.es - 12.06.2020

 

Foto: freepik

 

«La unión hace la fuerza». Y frente al coronavirus, también. Según una investigación del Instituto de Estudios de las Familia de EE.UU. (IFS), las consecuencias económicas de la pandemia se afrontan mejor en equipo, y también las emocionales.

 

La investigación llevada a cabo por el organismo, asegura que «los hombres y mujeres casados han demostrado ser mucho más resistentes que sus pares solteros» desde el punto de vista económico. Pero estar en pareja no solo ofrece esa ventaja. Desde la perspectiva social y emocional, el matrimonio está protegiendo a muchos ciudadanos de otros sentimientos que se han convertido también en enemigo durante la pandemia: la soledad. «Descubrimos, por ejemplo, que los solteros tenían casi el doble de probabilidades que los adultos casados de decir que se sentían solos todos los días o casi todos los días«, recuerdan los investigadores.

 

El matrimonio ofrece a las parejas no solo seguridad social y emocional, sino también «estabilidad financiera» durante los buenos y malos momentos. Contar con dos fuentes de ingresos es una ventaja así como disponer de una red familiar de apoyo (los abuelos, por ejemplo).

 

«Los hombres, las mujeres y las familias casadas tienen menos probabilidades de experimentar hambre, depender menos de la asistencia pública y estar mejor preparados para cubrir gastos inesperados durante esta pandemia en comparación con adultos solteros y familias encabezadas por padres solteros», apuntan. Además, la pérdida del empleo se ha dado más en los solteros que en los casados. De hecho, ante gastos inesperados o situaciones de emergencia, el 25% de los solteros reconoció que «no podría afrontarlo ahora». Esta misma opción fue elegida por solo el 13% de los casados.

 

«La pandemia de coronavirus ha afectado a todos, pero parece que los estadounidenses casados, tanto con y sin hijos, están resistiendo condiciones económicas turbulentas con más éxito que sus pares solteros. En particular, encontramos que las familias monoparentales tienen casi el doble de probabilidades de tener problemas hasta para comer y no pueden cubrir los gastos de emergencia, en comparación con las familias encabezadas por padres casados», subraya el estudio, que concluye que «el matrimonio está ayudando a los estadounidenses a evitar el hambre, tener que pedir ayudas y huir de la miseria financiera».

 

*Publicado originalmente en ABC.es

 

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Por Carmen Elena Villa/ReL - 01.10.2020

 

Foto: Documento El Buen Samaritano 

 

La conocida parábola del Buen Samaritano habla de tres actitudes que tienen tres hombres que se encuentran con un herido en la calle: ignorarlo, rechazarlo o ayudarle. Al finalizar esta sencilla historia que cuenta Jesús en el evangelio de San Lucas, un samaritano atendió al herido con un amor y nobleza extremos, hasta el punto de quedarse endeudado y de decir al posadero que a su regreso pagaría lo que faltara por la recuperación de aquel hombre.

 

Basándose en esta parábola, la Congregación para la Doctrina de la fe publicó el pasado 26 de septiembre un documento denominado El Buen Samaritano, sobre el suicidio asistido y la eutanasia.

 

Habla de cómo un enfermo en etapa terminal lo que más necesita es el cuidado y cariño de sus seres queridos, presenta ricas reflexiones sobre el misterio de la fragilidad y la vulnerabilidad y nos recuerda que nadie, por más saludable que esté, se encuentra exento de contraer una enfermedad o sufrir un accidente que le dé un giro a su vida. 

 

“El buen samaritano” nos invita a tener una mirada contemplativa ante la vida y nos exhorta a “acogerla así como es, con sus fatigas y sufrimientos, buscando reconocer en la enfermedad un sentido del que dejarse interpelar y guiar”.

 

Por ello la Iglesia ve con dolor y preocupación aquellas manifestaciones de la llamada “Cultura del descarte”, como la denomina el Papa Francisco, en el que “la vida se valora cada vez más por su eficiencia y utilidad, hasta el punto de considerar como «vidas descartadas» o «vidas indignas» las que no se ajustan a este criterio”.

 

En esta cultura nacen algunos eufemismos y se manipulan términos como “muerte digna”, “calidad de vida” o “compasión”.

 

Los dos primeros conceptos son vistos desde una “perspectiva antropológica utilitarista, que viene vinculada preferentemente a las posibilidades económicas, al «bienestar», a la belleza y al deleite de la vida física, olvidando otras dimensiones más profundas – relacionales, espirituales y religiosas – de la existencia”. 

 

La compasión es también entendida como un respeto a la “libertad” de aquel que quiera acabar con su vida, en lugar de acoger al enfermo, ofrecerle afecto, atención y medios para aliviar sus angustias. Pero, sea cual sea la salida que se busca ante una enfermedad terminal, el sufrimiento, “lejos de ser eliminado del horizonte existencial de la persona, continúa generando una inagotable pregunta por el sentido de la vida”.

 

El documento destaca algunos abusos que ya se dan en países donde eutanasia es legal hace años y donde, por ejemplo, se le aplica a personas jóvenes con problemas como depresión o trastornos psiquiátricos. Aquí no se trata de enfermedades terminales sino de males crónicos, dolorosos por supuesto, pero que son perfectamente tratables con terapias, medicinas y sobretodo con mucho amor. En varios casos, señala el texto, la petición de la eutanasia es el grito desesperado del paciente que se siente solo, que se ve a sí mismo como una carga.  Por ello invita a familiares y amigos a acompañar a los enfermos con una “presencia amorosa, humana y cristiana” que “supera toda forma de depresión y no cae en la angustia de quien, en cambio, se siente solo y abandonado a su destino de sufrimiento y de muerte”.

 

La Iglesia sabe que es durísima la situación de un enfermo terminal, por ello no puede ir en contra de lo que Jesús mismo enseñó y busca entender que el respeto a la vida va más allá de las creencias religiosas. En el documento aparecen unas indicaciones pastorales que pueden resultar ásperas a simple vista, pero que están basadas en la coherencia entre lo que se cree y se vive. Por ejemplo, un sacerdote no puede absolver a alguien que haya pedido la eutanasia a menos que se arrepienta y se retracte de hacerlo. Para que haya absolución en la confesión es necesario un arrepentimiento de corazón y un propósito de enmienda y en el caso de que el enfermo persista en su decisión de terminar con su vida, estas condiciones no se dan. Tampoco puede un sacerdote estar presente cuando al paciente se le suministre la sustancia que finalmente lo matará, como si estuviese bendiciendo procedimiento que se contradice con la fe que profesa y transmite. Son medidas dolorosas pero necesarias para dar un mensaje de esperanza en lugar de manifestar el acuerdo con una práctica que responde más a una falsa compasión que a la caridad anunciada por Cristo. 

 

“El buen samaritano” nos invita a vivir un amor más profundo, (“hasta que duela, como decía la Madre Teresa) a trascender la mirada hacia aquel enfermo, hacia aquel anciano, inútil muchas veces ante los ojos del mundo pero precioso ante los ojos de Dios. Nos invita a vivir el mandato de la caridad en grado sumo y nos que recuerda, como dice el texto, que el derecho a la vida, “sostiene todo otro derecho, incluido el ejercicio de la libertad humana”.

 

*Carmen Elena Villa, es laica consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación y actualmente reside en Santiago de Chile. Trabaja en el área de pastoral y de comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

Publicado originalmente en ReL

 

ReL - 01.09.2020

 

Fotos: Racool_studio

 

La Dra. María Victoria Mena es médico ginecólogo pionera en dedicar su consulta al estudio de Naprotecnología. Tiene la doble titulación de Monitora del Modelo Creighton y Médico Consultor de Naprotecnología. Ejerce esta especialidad desde el año 2014, y en esta entrevista explica, entre otras cosas que “el mérito de la Naprotecnología radica en que es un proceso cien por cien médico. La naturaleza del acto médico consiste en diagnosticar las causas subyacentes a los problemas que nos plantean los pacientes, y tratarlas atendiendo a las causas. Es un proceso que respeta completamente la naturaleza de las personas y de los hijos por concebir, así como la naturaleza del acto conyugal. Por eso es natural”.

 

La Naprotecnología llegó a España hace ya seis años. ¿Por qué es tan poco conocida y sin embargo en otros países es una técnica mucho más empleada?

 

- En realidad, aún es una disciplina poco conocida en los países de nuestro entorno, excepto en Polonia. Tanto en Francia, como en Alemania, Suiza o España, el número de médicos que ejercen esta modalidad de la Medicina Procreativa a tiempo completo es muy escaso. Eso hace que el número de pacientes atendidos aún no sea elevado. Por otra parte, todos los avances en la Medicina requieren de muchos años para asentarse, para poder hacer estudios serios que avalen los resultados, para poder participar en foros científicos e intercambiar experiencias. Sin duda llegará, pero aún estamos dando los primeros pasos y somos muy pocos.

 

- ¿En qué se basa la Naprotecnología?

 

- Naprotecnología significa “Tecnología de la procreación natural”. Se trata de Medicina Procreativa basada en el reconocimiento del ciclo menstrual, preferentemente mediante el Modelo Creighton, para diagnosticar y tratar las causas de los problemas de salud femenina. Aunque también empleamos otros (Sintotérmico, Billings…) si la paciente ya era usuaria de alguno de ellos antes de empezar el proceso. La gráfica de fertilidad es como “el mapa de carreteras” que ayuda a orientar adecuadamente cuando realizar los estudios y aplicar los tratamientos, de modo que se facilita y mejora el proceso ovulatorio, o se reconoce el mejor momento del ciclo para intentar un embarazo. 

 

- ¿Qué tratamiento utiliza?

 

- En realidad, lo primero es realizar un diagnóstico de las varias causas que están interfiriendo con la fertilidad de una persona o de una pareja. En función de los resultados, se acometen varios tratamientos simultáneamente, dirigidos a intentar normalizar cuanto antes la situación, y que la fecundación ocurra de manera natural. Es decir, si encontramos en una paciente una resistencia a la insulina, una intolerancia alimentaria, un hipotiroidismo, un defecto vitamínico y una infección, ponemos tratamiento de entrada con medicamentos, dieta, hormonas, suplementos y antibióticos. Es frecuente tener pacientes con seis u ocho condiciones diferentes, unas más serias que otras. Priorizamos los tratamientos cuando es necesario, si son demasiados factores los que encontramos de entrada.

 

- La Naprotecnología es, por tanto, un método cien por cien natural, ¿qué retos plantean otras técnicas de reproducción asistida?

 

- En realidad, el mérito de la Naprotecnología radica en que es un proceso cien por cien médico. La naturaleza del acto médico consiste en diagnosticar las causas subyacentes a los problemas que nos plantean los pacientes, y tratarlas atendiendo a las causas. Es un proceso que respeta completamente la naturaleza de las personas y de los hijos por concebir, así como la naturaleza del acto conyugal. Por eso es “natural”. En cuanto a los tratamientos, empleamos técnicas comunes, como cirugía, hormonas, vitaminas y algunos suplementos o dietas.

 

» La diferencia con otras técnicas de reproducción se basa, por una parte, en que la mayoría de los diagnósticos de la infertilidad que se dan en centros de reproducción artificial entran en la categoría de “origen desconocido” y, por lo tanto, no pueden tratar las causas. No se hace un gran esfuerzo por llegar a la raíz de los problemas, sino que se recurre a una técnica “puente”, que soslaye aquello que dificulta la concepción, intentando “producir” un embarazo, sea como sea. Por lo tanto, no se respeta ni la naturaleza del acto médico, puesto que no se buscan ni eliminan las causas que están produciendo la infertilidad; ni se respeta la dignidad de las personas, a los que frecuentemente se les obliga a realizar actos contrarios a la moral y a la dignidad humana para obtener ciertas muestras biológicas; ni se respeta la naturaleza del acto conyugal, dado que se sustituye por un acto técnico en laboratorio, en el que no participan los progenitores, que quedan reducidos al papel de “donantes de gametos”.

 

- Entonces, la Naprotecnología va más allá de la posible infertilidad haciendo descubrir a la pareja cuál es su situación con una visión más amplia de la persona que la simple infertilidad. Resuelve mucho más que el tener o no hijos, ¿verdad?

 

- Efectivamente. Nosotros buscamos dar una respuesta objetiva a los problemas de salud que afectan a la pareja con infertilidad. Muchas veces son malos hábitos, estrés excesivo, falta de sueño, vivir contrarreloj... Todo esto termina por desgastar la salud, es inevitable. ¡Ningún mecanismo puede funcionar al 120% de su capacidad sin estropearse! Y eso es lo que esta sociedad está exigiendo a muchos de sus miembros. Si el organismo no puede abarcar todas las exigencias que se le plantean, suprime funciones que no le resultan vitales, como la fertilidad. Otras veces también encontramos patologías serias, que requieren una intervención médica concreta y eficaz para recuperar la salud de la persona. En general, en pocos meses, la mayoría de las personas en estudio y tratamiento mejoran sensiblemente. Aunque algunos problemas no se pueden solucionar solo con medicinas, requieren un profundo cambio en la mentalidad de la persona y sus hábitos o estilo de vida.

 

- Y dentro de este proceso de acompañamiento a la pareja, ¿qué pasos dan los médicos con ellos?

 

- Nosotros nos centramos en hacer una historia clínica muy detallada, en la cual afloran algunas cosas de la persona de las que ellos mismos no eran conscientes. Escuchamos primero, y nos centramos en el estudio y tratamiento de los problemas médicos. Procuramos crear un ambiente de confianza, dedicando tiempo a aclarar conceptos en relación con las gráficas, en relación con las pruebas y tratamientos. Intentamos que ambos cónyuges profundicen en el conocimiento del ciclo fértil femenino y admiren su precisión y la belleza de su función. Nos esforzamos por rebajar el estado de ansiedad en que se encuentran muchos de ellos, y nos volcamos en ayudarles a mejorar en su salud y a cuidar de ella en el futuro. Ellos son conscientes de que hacemos todo lo que nos resulta posible, y sienten con alivio que son tratados con respeto, después de un camino de mucho sufrimiento e incomprensión por parte de los profesionales que les habían tratado previamente, en muchos casos.

 

- Nuestra sociedad siempre ha mirado de forma ‘extraña’ a los matrimonios que no tiene hijos: ¿está preparada nuestra para entender que la ‘infertilidad’ es fruto de muchos factores que atendiendo a la persona en su integridad pueden resolverse?

 

- Más le vale a nuestra sociedad prepararse para ello, porque es la dirección en la que se mueve. La fertilidad no es un bien apreciado, sino todo lo contrario. Se desprecia a las familias numerosas, se promociona la falsa idea de que las mujeres pueden hacer con su cuerpo lo que gusten, se promueve masiva e indiscriminadamente el uso de anovulatorios para casi cualquier patología ginecológica desde la adolescencia, se anima a las mujeres a retrasar sus embarazos, haciéndoles creer que podrán lograrlo cuando ellas lo deseen, se dificulta la conciliación de la vida familiar con la laboral, se intimida a las mujeres en edades fértiles con la pérdida del puesto de trabajo en caso de embarazo... Nuestra sociedad moderna camina hacia el suicidio, a causa del falso bienestar prometido.

 

» Por otra parte, también la Medicina moderna está cambiando su paradigma, y está pasando de investigar y tratar las causas, a ignorarlas y dar tratamientos sintomáticos, sin profundizar en exceso. Es algo que afecta a todos los ámbitos de la Medicina, desgraciadamente. A pesar de los avances científicos, cada vez hay menor empatía con el paciente. Muchos médicos se están convirtiendo en técnicos, y eso es malo para todos.

 

- Con todo, la Napro no garantiza el hijo deseado... ¿Es esto un hándicap de esta técnica? ¿Los métodos artificiales lo garantizan?

 

- Me temo que la vida y la salud no se pueden garantizar. Se pueden garantizar una lavadora o un televisor, no una persona. Nosotros somos conscientes de ello. Lo que sí podemos garantizar es el esfuerzo de una investigación metódica, profunda, seria, aplicando todos los recursos médicos disponibles para intentar mejorar el estado de salud físico y mental de nuestros pacientes. No conseguir un hijo en todos los casos no es un hándicap, es algo inherente a la vida humana. Muchos de los embarazos en la Napro se dan en pacientes que fracasaron anteriormente con técnicas de reproducción artificial.

 

- ¿Qué pasa cuando las parejas, a pesar de los estudios pertinentes, descubren que realmente no hay posibilidad de tener hijos?

 

- Hacen su duelo, lógicamente. Pero les queda la tranquilidad de que ellos han puesto todo de su parte, sin comprometer sus conciencias. Les queda paz en la mayoría de los casos, y se encuentran al final del proceso con una relación matrimonial reforzada, no debilitada, como en muchos casos de parejas que recurren a técnicas artificiales.

 

- ¿Cuántas parejas se estima que se han atendido en España y cuántos embarazos se han obtenido?

 

- Sabemos que más de 3.000 matrimonios han pedido información, pero determinar cuántos matrimonios han pasado o están en consulta es más complejo. Hay matrimonios que necesitan diez meses de seguimiento y otros ya han superado los tres años en consulta. Por otro lado, los matrimonios que abandonan a los seis meses, tal vez no deberíamos contabilizarlos, pues necesitamos un tiempo mínimo para considerar suficiente el estudio. Hasta hace un año solo éramos dos médicos en España ejerciendo Naprotecnología a tiempo completo. Hace un año se formaron 8 médicos más, de los que no conocemos sus datos. En junio superamos los 200 embarazos y ya habían nacido más de 100 niños. Esta es la información que manejamos la Dra. Marcos, en Getafe, y yo misma en Zaragoza.

 

- El congreso de este año de la Asociación Española de Naprotecnología está dedicado a los jóvenes sobre la importancia de conocer el ciclo menstrual como camino hacia la fertilidad. ¿Las parejas jóvenes están preocupadas por estos problemas o solo a las que tienen problemas para concebir?

 

- Desgraciadamente, nuestra sociedad es rica en información y a la vez, profundamente ignorante. La mayoría de las mujeres desconocen en qué consiste su ciclo fértil, qué es lo que acontece en su cuerpo. Tampoco conocen la utilidad de los métodos naturales como herramienta para llevar un eficaz control de sus ciclos, incluso antes de intentar concebir. La mayoría de los matrimonios se casan pensando que no tendrán problemas de fertilidad, sin más. ¿Por qué iba a ocurrirles a ellos? Parece que las cosas desagradables sólo ocurren a los demás. Empiezan a preocuparse cuando llevan un año de búsqueda sin conseguir un embarazo. Tampoco se plantean que cualquier aborto espontáneo es una advertencia para decir que algo no funciona bien... Todo esto es producto de la profunda ignorancia existente en el mundo médico y en la sociedad en general acerca del ciclo fértil femenino, su complejidad, la cantidad de factores que pueden dañarlo. Conocer y cuidar de la fertilidad entraña un esfuerzo muy superior a abrir la boca y tomar una pastilla, es indudable. Pero ese conocimiento produce un verdadero “empoderamiento” de la mujer o de la pareja, y es algo por lo que nosotros deseamos continuar luchando.

 

*Publicado originalmente en ReL

 

Servimedia.es - 02.06.2020

 

Foto: freepik

 

El confinamiento ha supuesto un reparto de tareas en las familias que, según un estudio de The Family Watch, ha puesto de relieve las carencias en “corresponsabilidad” que aún tienen los hogares, ya que en la mayoría de familias las mujeres se han ocupado de la cocina y los cuidados, mientras que los hombres se han ocupado de bajar la basura o comprar.

 

Para la directora general de este ‘think tank’, María José Olesti, “la corresponsabilidad sigue siendo una de las asignaturas pendientes en los hogares españoles”. Según el estudio, ante la pregunta de quién ha realizado las tareas del hogar durante los más de 70 días que llevan recluidas las familias, más del 40% aseguraron que cocinaban y limpiaban ellas.

 

Mientras, tirar la basura o hacer la compra han sido actividades desempeñadas por los padres, según este informe en el que han participado 1.774 hogares españoles.

 

El 73% de las familias consultadas considera que el periodo de encierro ha servido para mejorar la comunicación familiar y, con independencia de lo que se pueda derivar de esta situación de tensión, sólo el 17,5% de los encuestados que tienen pareja reconoce que han tenido conflictos de convivencia. Entre quienes tienen hijos e hijas, el 21% reconocieron haber tenido conflictos en casa.

 

Sobre los problemas emocionales derivados del confinamiento y la crisis sanitaria, el 88% reconoció haberse sentido preocupado, un 52% más irritable, un 45% más angustiado y más de la mitad responde que ha tenido problemas para conciliar el sueño.

 

Sobre el teletrabajo, durante este periodo el 73% reconoce que ha tenido que trabajar mucho, mientras que un tercio aseguró que teletrabajo ha llegado a ocupar la mayor parte de su tiempo confinado.

 

“Este teletrabajo, que ha venido para quedarse, tiene que ser compatible con la gestión del hogar”, alertó The Family Watch. “En ningún caso se debe entender como una medida de conciliación, en especial cuando los niños están en casa y durante el día tienen clases online, y además tiene que compatibilizarse con el cuidado de las tareas domésticas”, defendió Olesti.

 

El 41% de los encuestados que tienen hijos en edad escolar ha tenido que ayudarles durante sus clases en línea y con los deberes. Además, son las madres las que principalmente han desarrollado esta actividad, ya que seis de cada 10 hombres responden que han ayudado “poco o nada” en este sentido.

 

La tecnología también es otra de las cuestiones que preocupa en los hogares, como constatan un 20% de las familias entrevistadas. Las que tienen varios hijos reconocen problemas derivados de tener que compartir computadoras o móviles por no disponer de varios dispositivos para cada menor, algo que se ve agravado a la hora de hacer deberes o comunicarse con profesores.

 

*Publicado originalmente en Servimedia

 

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